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Nota Jesus Scanavino, (Juan Vucetich)

Nota Jesus Scanavino, (Juan Vucetich)

Nota Jesus Scanavino, (Juan Vucetich)

Recordando al Comisario Don Juan Vucetich, nota de Jesus Scanavino, Secretario Adjunto de APROPOBA


RECORDANDO AL COMISARIO DON JUAN VUCETICH…

Deseo recordar a mis camaradas, amigos y amigas, que hoy 1º de septiembre se conmemora el “DIA MUNDIAL DE LA CRIMINALISTICA”. Un día como hoy pero de 1.891, un policía de la provincia de Bs As, argentino-croata, Don JUAN VUCETICH confeccionaba las primeras fichas dactilares del mundo, con las huellas de 23 procesados. El sistema simple y perfecto creado por Vucetich fue adoptado oficialmente por nuestra Policía de la Provincia de Buenos Aires recién en el año 1894 y fue reconocido mundialmente hasta hoy como "el sistema dactiloscópico argentino”; Finalmente adoptado por todas las policías del planeta por considerarse infalible el método de identificación creado por el policía argentino.

Hoy también se rinde homenaje a su creador.

Don Juan Vucetich nació un 20 de julio de 1858 en Lesina, ciudad del extinguido imperio Austrohúngaro (actual Croacia). Se radica en Buenos Aires donde se nacionaliza argentino y en 1888 se traslada a la recientemente fundada ciudad de La Plata, donde ingresa con el grado de meritorio en el Departamento Central de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

En mérito a su capacidad demostrada, al año siguiente es nombrado Jefe en la Oficina de Estadísticas. Ese mismo año el Jefe de Policía le encomienda la organización del Servicio de Identificación por el Sistema Antropométrico que era ampliamente difundido en Francia. Simultáneamente al entonces Jefe de Policía le llega un ejemplar de la revista “Revue Scientifique” donde se comentaban los estudios que un tal Francis Galton (primo de Charles Darwin) hacía sobre las impresiones digitales. De inmediato Vucetich es llamado y se le encomienda estudiar también la posibilidad de crear un método en base a las citadas impresiones.

Luego de varios meses de intenso trabajo, el genio desarrolla su sistema que en principio denomina Icnofalangometría y crea los elementos necesarios para ponerlo en práctica, la ficha decadactilar y el armario casillero destinado al archivo y búsqueda, sin el cuál no podía existir sistema práctico alguno.

El 1º de Septiembre de 1891, se inaugura el Servicio identificando a 23 procesados en la Jefatura de Policía. Ese mismo año, la Suprema Corte de Justicia de la Provincia autoriza la identificación de la población carcelaria. Estableciéndose desde entonces un Servicio de Identificación en todas las cárceles de la Provincia.

Al año siguiente, 1892, sucede un hecho histórico y ocurre en el partido de Necochea. Por primera vez en el país y en el mundo, se descubre un horrendo crimen gracias a la impresión digital y al método de Vucetich. Se evitó el error judicial y se pudo condenar a la verdadera culpable, una tal Francisca Rojas, que por todos los medios pretendía inculpar a otra persona inocente.

En 1894, su método pasa a denominarse Dactiloscopía. En 1896 da por resueltos definitivamente sus estudios sobre los tipos dactiloscópicos, reducidos a solo cuatro fundamentales, que dan origen al Sistema Dactiloscópico Argentino.

En 1899 inventa el Dactilónomo que permite la demostración gráfica de todas las combinaciones posibles en base a los cuatro tipos fundamentales y ese mismo año propone y concreta las primeras Cédulas de Identidad de nuestra provincia, que también son el primer antecedente mundial!!!

En 1901 asiste al II Congreso Científico Latinoamericano de Montevideo, en calidad de Delegado de la Policía de la Provincia, dando a conocer personalmente su sistema dactiloscópico y propone la creación de tres Gabinetes Intercontinentales de Identificación, moción que causa admiración entre los presentes por lo avanzado de su concepción. Al año siguiente la Suprema Corte de Justicia provincial ordena a todos los jueces que pidan informe a la Oficina de Identificación para comprobar la reincidencia. Semilla de lo que hoy es el Registro Nacional de Reincidencia Criminal.

En 1902, el Congreso de la República de Brasil adopta por ley el sistema dactiloscópico de identificación de Vucetich y establece fichas de canje entre Río de Janeiro y La Plata.

En 1903, en Francia, Alfonso Bertillón, creador del sistema de identificación por antropometría, adopta el sistema dactiloscópico de Vucetich.

En 1904, es un año de reconocimiento. Se publica su obra “Dactiloscopía Comparada”; recibe el Gran Premio otorgado por el II Congreso Médico; el profesor Lacassagne de la Universidad de Lyón denomina al sistema “Vucetichismo”; un alumno de la facultad de medicina de esa ciudad francesa, Alberto Yvert, escribe la primera tesis sobre Dactiloscopía que se tenga conocimiento.. Ottolenghi, director de la Escuela de Policía Científica de Roma, Italia, hace adoptar el sistema de Vucetich, en el Gabinete de Identificación de la Escuela de Policía Italiana.

En 1905, el Congreso Científico realizado en Río de Janeiro, aprueba la propuesta de Vucetich de establecer tres Gabinetes Intercontinentales, embrión de la Organización que finalmente se desarrolla y constituye como la INTERPOL (Policía Internacional).

En la Provincia de Buenos Aires, en 1906, se dicta el nuevo Código de Procedimientos Penales y se incorpora, por primera vez en el mundo, varias disposiciones sobre identificación dactiloscópicas.

Este mismo año Juan Vucetich es nombrado Miembro Honorario de la Sociedad General de Prisiones de Francia. Y Admón. Locard, célebre criminalista francés, preconiza una ficha de canje universal de acuerdo al sistema de Vucetich. Mientras tanto, Anders Daae en Noruega comienza a aplicar el sistema argentino al que se lo considera infalible.

Otro hecho trascendente ocurre en 1907. La Academia de Ciencias de París, dio preferencia al Sistema Dactiloscópico Argentino y lo proclamaron Sistema Internacional.

En España el Dr. Oloriz Aguilera y los Señores Molins y Bachiller, que habían sido comisionados a Londres para estudiar el Sistema Henry de identificación, lo analizan comparativamente con el de Vucetich y declaran en un acta redactada por ellos, la superioridad del Sistema Argentino y se adopta definitivamente en la madre patria.

El 29 de enero de 1909 la Provincia le otorga el título de Perito Identificador. Al año siguiente también le fue concedido por la Nación.

En el año 1911, el Congreso Nacional, adopta el sistema Vucetich y mediante Ley 8129 se inicia el Enrolamiento de la población y se crea el Régimen Electoral. Asimismo el Ministerio de Guerra, solicita el Gobierno de la Provincia el concurso de Juan Vucetich para organizar el Registro Nacional de las Personas y el Registro Electoral.

En diciembre de ese año, también Cuba adopta el sistema argentino.

Ya en 1912, Juan Vucetich inicia un viaje de estudios alrededor del mundo. Visita Bombay, Delhi, Calcuta, Madrás, Colombo, Pednang, Singapore, Hong Kong, Shangay, Pekín, Seúl, Tokio, San Francisco, Berkeley, Oakland, Chicago, Washington, New Cork, La Habana, Londres, Bruselas, Lieja, Paris, Lyón, Marsella, Berlín, Hamburgo, Leipzig, Viena, Praga, Trieste, Roma, Venecia, Turín, Génova, Lisboa, Barcelona y Madrid.

Como resultado del viaje, comprobó que en Oriente se desconocía el sistema dactiloscópico como tal; en India, origen del sistema Henry (inglés), no pudieron mostrarle antecedente alguno anterior a 1891; en China Vucetich enseñó, dejó organizado el sistema argentino y crea la primer Cédula de Identidad de aquella nación, mereciendo una condecoración al no aceptar pago alguno por sus servicios; en Japón se entera, con sorpresa, que su obra “Dactiloscopia Comparada” había sido ya traducida al idioma nipón y se había adoptado el sistema argentino; en Europa y América se encontró con los científicos de prestigio con los que mantenía correspondencia y verificó que ya se había adoptado el sistema argentino. Intercambió información y divulgó sus conocimientos. Fue un prestigioso embajador de nuestro país.

A su regreso, el gobierno provincial le encomienda la creación del Registro General de Identificación de las Personas del que fue nombrado su primer director (hoy Registro Provincial de las Personas).

En 1923 dona su Biblioteca y Archivo particular a la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de La Plata, dando así origen al “Museo Juan Vucetich”.

En 1924 la Republica de Ecuador crea el Registro de Identificación con el sistema Vucetich y la Republica de Chile hace obligatoria la Cedula de Identidad ideada por el argentino. En diciembre de 1924 se radica en la ciudad de Dolores, donde fallece el 25 de enero de 1925. Sus restos descansan en el Panteón de la Sociedad de Socorros Mutuos de la Policía, en La Plata, de la que también fuera fundador y primer presidente.

Sr. Director, espero haber sorprendido gratamente a nuestra comunidad, en especial a los jóvenes, con esta síntesis de la vida y obra de este verdadero genio que fue Juan Vucetich. Su trabajo es poco valorado; quizás poco comprendido por su escasa divulgación. Pero téngase presente que su creación revolucionó la humanidad. La vida del ser humano en sociedad cambió para siempre. Con la internacionalización del Sistema Dactiloscópico Argentino, es que a las personas, en todo el mundo, se las puede identificar individualmente como un ser único e irrepetible. A partir de la descomunal obra de este sabio es que nace el Derecho de Identidad, que es, nada menos, que el que tiene cada ser humano en sus relaciones con otro, con la familia, con el Estado o nación y con la sociedad, para gozar de sus propios atributos como ser de relación e impedir que las acciones de los demás puedan serle atribuidas. O asegurar a cada hombre el goce de lo que le pertenece, con exclusión del goce de lo que pertenece a otro.

Este hombre, orgullo para nuestra patria, está prácticamente borrado de la memoria colectiva, como tantos hombres ilustres argentinos.

A la identificación humana se le ha sumado el valioso aporte de la tecnología, principalmente la computación. Pero nada nuevo se ha podido agregar al método ideado por Vucetich. Debido a su asombrosa perfección nunca pudo ser mejorado.

“Dios ha marcado con un sello la mano de todos los hombres a fin de que cada uno reconozca sus obras” (Job. Cap. XXXVII, versículo 7). Complejo, misterioso, susceptible de ser interpretado con dos significados diferentes y a la vez complementarios: el de que pueda reconocer cada uno sus propias obras y la de sus semejantes, o el de que pueda reconocer y admirar la obra de Dios, cuya marca llevamos en las manos.

En el año 1996 participé de un Congreso Internacional de Policías que se realizó en la Escuela de Policía “Juan Vucetich”de la Provincia de Buenos Aires. Jamás olvidaré el inmenso orgullo que sentí al comprobar que camaradas de los más remotos países se apretujaban en el hall central de la Escuela de Policía, contemplando las innumerables placas de reconocimiento de distintos países del mundo al sabio argentino, y fotografiándose junto su busto.

En mi país, en el país de Vucetich, nunca gobierno alguno le rindió el homenaje merecido. El reconocimiento y homenaje permanente siempre fue en el ámbito interno de la Policía de la provincia de Buenos Aires.

Aprovecho para saludar a todos sus discípulos, los peritos de las distintas artes y profesiones aplicadas a la investigación criminal..-

Comisario (r.a) Jesús Evaristo Scanavino