Publicaciones / Editoriales

Procurando evitar el olvido

Procurando evitar el olvido

Procurando evitar el olvido

Procurando evitar el olvido

31 de julio de 2019


Editorial APROPOBA, 31 de julio de 2019

PROCURANDO EVITAR EL OLVIDO

 El día 25 del corriente falleció en la ciudad de Mar del Plata por causas naturales el camarada Comisario Mayor (ra) D. JUAN CARLOS LARREA. Acompañado en el velatorio subsiguiente por su escasa familia, hija, nieta, yerno, algunos vecinos y conocidos y las representaciones por parte de la familia policial de autoridades de las filiales locales del Circulo de Oficiales, del Centro de Oficiales y de la Comisión Central de APROPOBA fueron despedidos sus restos sin otras ceremonias ni reconocimientos.-

 Es posible que la generalidad de los actuales integrantes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires ignoren o ya no recuerden quién fue y que hizo D. Juan Carlos, como lo llamábamos aquellos que tuvimos la inmensa suerte de conocerlo y tratarlo por cuyo motivo desde APROPOBA trataremos de hacer este breve comentario sobre los aspectos mas sobresalientes de su vida institucional en la que destacó sus amplios conocimientos y experiencia en una actividad ahora perdida pero que en su tiempo, cuando el Código de Procedimiento Penal de esta Provincia daba a los titulares de dependencias policiales las facultades de Jueces de Instrucción, para cuyo ejercicio indudablemente se debían adquirir los conocimientos necesarios para la instrucción de sumarios judiciales, actividad en la que el hoy recordado descolló no solo en la práctica sino también en la docencia en su actuación de jefe de dependencia, calidad que debiera pero no siempre acompaña a la jerarquía o cargo, volcando hacia sus subalternos el conocimiento que le era propio, que además volcó en numerosos trabajos entre los que se destaca su manual de instrucción sumarial, material prácticamente de consulta y cabecera para todos los que en aquellos tiempos en calidad de oficiales debíamos afrontar la instrucción sumarial.-

 D. Juan Carlos Larrea, una vez retirado, todavía contaba con el empuje suficiente para encarar nuevas actividades relacionadas con la función policial y conocedor acabado de la problemática laboral del personal policial en nuestra provincia puso su atención en la cuestión e ideó la creación de un Centro de Oficiales Retirados en su ciudad de residencia, Mar del Plata, con radio de acción sobre el territorio de la entonces Unidad Regional con asiento en esa ciudad y un estatuto de calidad verdadera revolucionaria para aquellos tiempos ya que claramente incluía dentro de sus objetivos la defensa de los derechos laborales, salariales y previsionales de todo el personal policial, en vista de las numerosas violaciones que sobre los mismos ejercían habitualmente los gobiernos de turno, dando a la vez a entender la aspiración final de llevar la entidad originariamente constituida como asociación civil a la esfera gremial en amparo de los derechos contemplados en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional.-

 Acompañado por numerosos funcionarios retirados marplatenses convencidos del mismo ideal, con fecha 16 de mayo del año 1986, a escasos tres años del advenimiento de la democracia a nuestro país, se da nacimiento a la entidad, en la sede social de la filial Mar del Plata del Circulo de Oficiales, en el convencimiento que precisamente esta situación debería garantir que los trabajadores policiales gozaran de los mismos derechos que todo habitante de este suelo, cosa que desgraciadamente pese al transcurso de tantos años sigue siendo solamente un ideal.-

 En poco tiempo fueron creándose en las ciudades con sede de Unidades Regionales, otros centros con similares estatutos y objetivos, hasta que por intereses nunca demasiados claros, se convocó a una asamblea en la misma ciudad de Mar del Plata, donde pese a la propuesta local de seguirse con la autonomía de todos los centros ya creados debía crearse con representantes de los mismos una federación que las representara en el diálogo con las autoridades políticas, se votó y aprobó la creación de un centro único cuya sede finalmente terminó en la ciudad de La Plata, modificándose el estatuto que le hizo perder gran parte de sus objetivos convirtiéndose en una asociación hibrida que nunca pudo sentarse a una mesa con las autoridades de turno, y que pese a algunos intentos de ocasionales autoridades con voluntad nunca llegó a cumplir con los objetivos primarios de su creación y que por suerte fueron rescatados no hace muchos años para incluirlos en una nueva reforma del estatuto, precisamente por gestión de la filial Mar del Plata, donde naciera, con el acompañamiento pleno de las restantes filiales.-

            Aquella asamblea reformista de Mar del Plata, produjo en Larrea un profundo sinsabor que lo llevó a renunciar a cualquier cargo que se le ofreciera en la entidad y aislarse completamente en su domicilio sin intervenir nunca mas en ninguna actividad relacionada con las instituciones de la familia policial, ni asistir a comidas o reuniones de ningún tipo no obstante seguir siendo socio de las mismas, aunque siguió recibiendo en su casa a quienes consideraba sus amigos y apoyando la idea del sindicalismo policial en la forma planteada por APROPOBA, siendo estos aislados contactos la única relación con la institución policial en general.-

 Hemos visto con tristeza, que la institución que ideo y creo con el acompañamiento de camaradas que también estaban convencidos de su conveniencia hasta ha olvidado estos hechos que no solo hacen al respeto al camarada intuitivo y precursor, recordándolo solamente como socio fundador, motivo por el cual desde nuestro humilde lugar rescatamos la memoria de quién, tras haber esperado muchos años, llegó al final de su vida sin alcanzar a ver plasmada en una realidad una entidad gremial que defendiera aquellos derechos que vio vulnerados e intentó corregir.-

 Desde esta humilde página, deseamos el descanso eterno a nuestro camarada y jefe, haciéndole llegar las seguridades de que seguiremos el camino por él emprendido y mas tarde o mas temprano, pese a los escollos y tropiezos, llegará el día en que se concrete esa aspiración por él soñada de que el trabajador policial cuente con una institución que defienda de la forma y modo en que precisamente lo establece la Ley.-

APROPOBA, 31 de julio de 2019

                         MIGUEL ANGEL REYNOSO

   Secretario General