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La historia se repite

La historia se repite

La historia se repite

La historia se repite y los policias de la Provincia de Buenos Aires nuevamente en primera linea y desamparados.-


 Transcurridos casi ciento cincuenta años desde que el flagelo de la fiebre amarilla azotara a la ciudad de Buenos Aires con el desastroso resultado de miles de personas fallecidas y también algo mas de diez años de que otra epidemia, esta vez la llamada Gripe A, sacudiera a los argentinos, la historia parece repetirse y nuevamente todo el mundo reclama soluciones y además de a los sanitaristas reclama a su policía, la que tiene por función garantizar la seguridad de los habitantes de su jurisdicción, la aplicación de medidas que consideran necesaria como también la intervención en cualquier actividad aunque no sea la que específicamente le compete.-

 Esta vez se trata de una pandemia que sacude al mundo con su camino de enfermedad y muerte, y una vez mas el trabajador policial, al que como sabemos se le niega la posibilidad de defender sus derechos, debe enfrentar el mal artero, invisible y desconocido, nuevamente y como se dice vulgarmente “a cuerpo argentino”.- No hay para el protección alguna provista por el estado empleador, y una vez mas el sacrificado policía cumple con su deber mas allá del cuidado de su propia seguridad, poniendo incluso en riesgo a su propia familia.-

 Hemos visto en las redes la carencia total de elementos tan primitivos como como necesarios tales como tapabocas y desinfectantes.

 También hemos visto a una generosa camarada que con conocimiento de costura y seguramente la compra de material y la autorización de su superior inmediato por iniciativa propia los elabora para sus compañeros.-

 Hemos visto a algún jefe superior perdido en el silencio de la plana mayor y la conducción política, justificar la falta de insumos, aduciendo que se da al personal charlas y academias, algo asi como “la cura con palabras”, de nuestros antiguos curanderos.-

 Hemos visto que ya habría camaradas que se han sometido a estudios por presentar síntomas compatibles a la enfermedad y que sin haber viajado al extranjero han estado expuestos al contagio en el cumplimiento de las obligaciones del servicio.-

 Hemos visto como una camarada, con medios propias y mucha iniciativa, con materiales adquiridos quizás por su superior y con la ayuda de compañeros se ha abocado a confeccionar por su cuenta los tapabocas que el gobierno no les provee. Elogiosa actitud pero no debe ser asi en una repartición ordenada.-

 Hemos visto recientemente patrulleros con altoparlantes por los que se da a la ciudadanía recomendaciones tan elementales como la permanecer en la casa, ante la indiferencia de los caminantes que los rodeaban.- A quien queremos engañar?, años de campañas políticas, periodísticas, de asociaciones varias y particulares en general acerca de no obedecer indicación alguna de la fuerza policial, ha mermado la autoridad que la misma representa y ahora que resulta necesaria es tarde, y desgraciadamente la lógica indica que en el futuro próximo podría ser necesario la aplicación de nuevas y mas severas medidas restrictivas que deberá hacer cumplir la fuerza policial.-

Hemos visto como en el gobierno anterior nuestras camaradas mujeres debieron dormir en el piso de un galpón que se llovía para cumplir un servicio sin la menor consideración hacia su calidad aunque mas no sea humana, vemos actualmente que salvo para mencionar su utilización a ninguna autoridad de gobierno, oposición y demás le preocupe la salud de quienes junto a los sanitaristas deberán hacer cumplir las medidas de prevención necesarias.-

 En algún momento hubo un humilde monumento en la ciudad de Buenos Aires, en recordación de los mártires de la Policía de nuestra Provincia durante la fiebre amarilla, hoy ya no existe.- Quiera Dios que quienes deben hacerlo adviertan estos olvidos y hagan sencillamente lo que deben hacer y sobre todo difundan con la frecuencia necesaria un mensaje de reconocimiento al siempre olvidado trabajador policial, aunque mas no sea para la motivación que los manuales de conducción y manejo de personal señalan especialmente para las ocasiones difíciles como esta.-

 Agregaré para mejor ilustración y por separado, las notas LA POLICIA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES Y LA FIEBRE AMARILLA, UN CUADRO UN POQUITO MENTIROSO y LA POLICIA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES Y LA FIEBRE A.-

 APROPOBA, 18 de marzo de 2020.-

      MIGUEL ANGEL REYNOSO

        Secretario General