Publicaciones / Editoriales

JESUS SCANAVINO - TENIA QUE MORIR UN JOVEN POLICIA...

JESUS SCANAVINO - TENIA QUE MORIR UN JOVEN POLICIA...

JESUS SCANAVINO - TENIA QUE MORIR UN JOVEN POLICIA...

Nota de JESUS SCANAVINO, Secretario de Organizacion de APROPOBA

TENÍA QUE MORIR UN JOVEN OFICIAL DE POLICÍA...

...y dejar una familia desolada, destruida por el dolor de la injusticia irreparable, para que la sociedad, el Poder genuflexo y la prensa hipócrita se conmuevan. Todos sabemos -y también lo sabía el oficial inmolado Juan Pablo Roldan- que la vocación del policía conlleva el riesgo de perder la vida, más que en cualquier otra actividad. No obstante se asume el compromiso de cumplir con el deber, sin juramentos ni discursos grandilocuentes, como habitualmente vemos en otros ámbitos. Al buen policía le alcanza con la palabra dada.

Por ello es que cuando un camarada cae en cumplimiento del deber los camaradas sufrimos. Y se sufre sinceramente. Pero ese sufrimiento no implica odio, ni siquiera bronca, porque todos sabemos que la posibilidad de un final trágico es una realidad a la que nos asomamos todos los días de nuestra vida.

Pero cuando comprobamos lo que lamentablemente es habitual en estos años, que ante una situación límite como la que vivió el camarada Roldán, el policía cae abatido por no defenderse a tiempo, procurando evitar la ruina, para sí y su familia, porque sabe sin duda que será arrastrado por la influencia de los organismos que se dicen de DD.HH, a esa verdadera “picadora de carne” que es mayoritariamente la justicia cobarde e ideologizada; y ver que sus compañeros presentes en el lugar, por las mismas razones, tampoco accionaron sus armas antes de la puñalada fatal, entonces sí, al enorme sentimiento de dolor se suma un horrible sentimiento de bronca que dan ganas de ir al Congreso, a los canales de TV en masa, de a miles, y tirarles en las puertas todos los uniformes y armas, para que salgan los Legisladores y el periodismo progre a enfrentarse con la realidad de la calle.

Una cosa es perder la vida en un enfrentamiento franco con el violento, sea o no delincuente, defendiéndose, y otra muy distinta es morir por no poder defenderse ante el acecho de un seguro, inminente, juzgamiento y condena.

Desde APROPOBA hace añas que venimos advirtiendo estas muertes que se repiten en todas partes. Y también formó parte de los reclamos que hicieran en la reciente manifestación los policías de la Pcia de Bs As. Ahora, la tragedia de Juan Pablo Roldan hace visible esta situación. El país lo ha comprobado en vivo y directo.

Veremos si de una vez van a legislar para los tiempos que corren, atendiendo de una buena vez el clamor de la población y de los uniformados en demanda de garantías para poder cumplir su misión, o van a seguir indiferentes, a la espera de que todo explote, sin control..

Comisario (r. a) Jesús Evaristo Scanavino

Secretario Organización de APROPOBA