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De quien es la culpa?

De quien es la culpa?

De quien es la culpa?

Editorial APROPOBA

DE QUIEN ES LA CULPA?


DE QUIEN ES LA CULPA?

..…LA CULPA ES DEL OTRO”, diría el inolvidable Tato, con lo cual, seguía, habiendo establecido esto en alguna peliaguda discusión sobre las responsabilidades en determinada cuestión, todos podían regresar a sus casas con la consciencia tranquila a gozar del famoso “vermouth con papas fritas y good show……”

Vaya esta pequeña introducción y ejemplo para ilustrar medianamente la idea sobre la cual se elabora esta editorial centrada en la lamentable realidad que vivimos en estos días y que desgraciadamente es una constante no solamente de estos tiempos sino desde muchos años atrás, como lo es el desamparado y la vulnerabilidad de nuestros camaradas sobre todo en actividad, frente al avance de la violencia ejercida por la delincuencia que parece no conformarse con el delito contra la propiedad original sino lo corona con actos de extrema violencia la mayoría de las veces innecesario sobre las personas que culminan muchas veces directamente con la muerte de la víctima.-

Y no son ajenos, es más puede decirse todo lo contrario en su calidad de víctimas los trabajadores policiales que reciben a diario esa extremada violencia por la que desgraciadamente lamentamos la perdida de numerosas vidas, como a diario nos ilustran las noticias.-

Está demostrado que la treintena de años de gobiernos democráticos no ha podido solucionar y ni siquiera amenguar esta sangría policial, los números están a la vista y no son discutibles, día a día los hechos lo demuestran.-

Indudablemente los gobiernos no han encontrado el camino ni siquiera para intentar solucionar el problema, pero sobre ello no queremos en este espacio juzgar ni condenar, y menos en estas épocas preelectorales, solamente mencionarlo para que queden en claro responsabilidades insoslayables.-

Es otra la cuestión que pretendemos ilustrar con el comentario inicial, ¿Qué hacemos nosotros, los policías, para revertir esta situación, además de cortos comentarios o simples y cómodos “q.e.p.d.” en las redes sociales?, ¿Alcanza con eso?, evidentemente no.-

Pensemos un poco si en cualquier otra actividad laboral existiera una sangría como la que afecta a los trabajadores policiales, seguramente su grupo tomaría otras medidas que no son precisamente la de escribir en las redes, sus representaciones gremiales harían oír su voz y lograría el cambio de situación en menos que canta un gallo.-

Es necesario por lo tanto que mas allá de lamentarnos, maduremos lo necesario en nuestra calidad de ciudadanos con iguales derechos a todos los demás que habitan este suelo, para advertir sin tapujos que solamente el uso de nuestro legítimo derecho de unirnos en asociaciones, conforme lo establece nuestra Constitución Nacional y la Ley 23.551, de Asociaciones Profesionales, como también los acuerdos internacionales, para desde allí y sentados en una mesa de diálogo podamos convencer al gobierno de turno que no se pueden seguir perdiendo policiales como si fueran elementos meramente descartables y propios de la actividad, como algunos todavía pretender hacernos convencer.-

Casi veinte años de labor de APROPOBA, en la búsqueda de ese derecho y a partir del mismo la defensa de muchos mas ya debería haber ilustrado a tantos camaradas aún aferrados a pensamientos del siglo pasado, acerca de que es el único camino, inclusive el único que se ajusta plenamente a derecho.

Entretanto, seguir esperando que asociaciones femeninas, reclamen por la vida de nuestra camaradas o de las llamadas “de derechos humanos”, lo hagan en nombre nuestro, parecería ser no solamente inútil, sino una clara forma de poner en evidencia nuestra falta total de voluntad para nuestra propia defensa, ya que según cita en nuestros espacios “Nadie puede pretender defender los derechos de los demás si no es capaz de defender los propios.-

 No siempre la culpa es del otro, muchas veces también es un poco nuestra 

APROPOBA, 15 de junio de 2019 

       MIGUEL ANGEL REYNOSO

               Secretario General