Publicaciones / Editoriales

Cuando se comprueba que tenias razon

Cuando se comprueba que tenias razon

Cuando se comprueba que tenias razon

Editorial APROPOBA, 7 de abril de 2020

CUANDO SE COMPRUEBA QUE TENIAS RAZON Y NO TE PRODUCE SATISFACCION SINO TRISTEZA.-

BARBIJO SI, BARBIJO NO.

 Ya en los primeros días de marzo pasado no podía pasar desapercibido para nadie que el avance de la pandemia originada en China no solo resultaba de muy difícil control, sino que los hechos demostraban su extrema virulencia, facilidades de contagio y dispersión a todo el orbe.-

 Tampoco era desconocido que resultando el causante un virus de afectación al sistema respiratorio alojándose en los pulmones, con ingreso y maduración a través principalmente de las vías aéreas tanto nasal como bucal.-

 Quienes como el caso de quién esto escribe no han adquirido otros conocimientos médicos mas allá de las Clases de Medicina Legal de los distintos cursos o del trato con profesionales de la especialidad a lo largo de la carrera policial, no podían dejar de advertir entre otras medidas profilácticas resultaba necesario por lo ya expuesto, el uso del conocido barbijo, tapaboca o mascarilla, que incluso se veían de uso general en las imágenes televisivas de los países donde el mal se encontraba en pleno desarrollo, a pesar de lo cual se conocía la falta de tan económico elemento en especial en los camaradas en actividad afectados a los operativos de control en la vía pública, en el trabajo de apoyo en general a las autoridades sanitarias y la diaria tarea, por cuyo motivo y ante dicha carencia, se comenzó, como lo diera a conocer a mediados del mismo mes, a confeccionar en mi domicilio dicho elemento para su reparto gratuito entre el personal de la ciudad, como lo hicieran otros.-

 Sin embargo cual no seria la sorpresa cuando por los medios de información comenzaron a aparecer distintos opinólogos, incluyendo profesionales de la salud, autoridades políticas y demás, que basados en las declaraciones de los primeros desaconsejaban el uso de tal elemento por entre otras cosas “por no ser 100% efectivo”, “que era aconsejable solamente para que los enfermos no contagiaran a los sanos”, y “porque no protegía al que lo llevaba, sino a los demás”, argumentos fácilmente rebatibles con la sana y primitiva lógica del ejemplo, ya que para el primero, es conocido que ante la lluvia repentina y no teniendo piloto o capa a mano, un trozo de plástico no será tan efectivo pero ayuda en algo, y en aquel como en este caso, con que ayude algo ante el desconocimiento general de medidas efectivas para combatir el mal, que se evitaría un mínimo porcentaje de contagio ya es mucho; en el segundo caso, teniendo en cuenta que nadie sabia en esos momentos, ni lo sabe hoy dia si esta enfermo o no ya que los tests de control son escasos, sencillamente se pensaba que era mejor no hacer nada, y para lo último verdaderamente llamativo que una autoridad sanitaria o un funcionario desmerezca la prevención “para los demás”, o no es una actitud altruista y altamente humanitaria, hacer lo que se debe hacer: ante la duda me pongo un barbijo y si estoy enfermo evito pasar el mal a otros.- Egoísmo, ignorancia, brutalidad extrema, falta de raciocinio o simplemente incapacidad de razonamiento simple y puro.- Aunque parezca mentira aún hoy escuchamos a premiados periodistas de los medios aclarar “que el barbijo no sirve para que no se contagie el que lo porta, sino para evitar estando enfermo, de enfermar a los demás”, como si hubieran realizado un gran descubrimiento.-

 A lo mejor alguien no lo escucho y le cueste creerlo, pero hasta la Organización Mundial de la Salud reitero estas barbaridades desaconsejando el uso de elemento tan simple, económico y fácil de usar.-

 Pasados alrededor de veinte días, hoy todo el mundo se lleva por delante para, al menos “aconsejar”,o ya directamente obligar el uso del barbijo, y todos lo hacen con caras serias, como si estas decisiones fueran el resultado de profundas meditaciones de mentes altamente capacitadas.- También la O.M.S. cambió de opinión y también lo aconseja, pero claro, como escuchara en la fecha a un reconocido médico en un medio informativo, “……..estas entidades están formadas por profesionales que no atienden pacientes…..”, con lo cual creo que esta todo dicho.-

 No entraré en la necedad de asegurar que el barbijo común y corriente es la panacea para evitar el contagio, para un lado o para el otro, pero si lo es para proteger al menos en algo ante una epidemia en avance que, seamos conscientes, nada sabe por lo menos por ahora como detenerla, eso lo se a pesar de mis escasos conocimientos en la materia, como también se que tiene un tiempo de seguridad finito, aunque puede prolongarse su utilización mediante lavado, o directamente desinfección con el uso de alcohol.-

Tristeza digo en el título, porque no puedo dejar de pensar en que la irresponsabilidad de quienes disponen pero no tienen la capacidad de razonar, ordenar y proveer los elementos de seguridad al personal policial, por la tardanza de reconocer lo que estaba a la vista; demora de mas de veinte días que todavía no sabemos pero que pueden significar la enfermedad o directamente la muerte de miles y miles de personas que no se protegieron ni protegieron a los demás salvo por propia iniciativa.-

 Hoy que viene el tema de obligación de uso ya están faltando en plaza, tampoco se consiguen materiales como el elástico, si se hubiera alentado la confección desde el principio en ese tiempo se podrían haber elaborado miles y miles que ya estarían a disposición y que de última de no utilizarse no hubiera significado una gran erogación ni para el estado ni para los particulares.-

 Quedará en la conciencia de aquellos lo que pueda ocurrir, ya que de la justicia argentina, como todos sabemos poco o nada se puede esperar en el juzgamiento de corruptos, o inclumplidores de los principales deberes del funcionario público.-

APROPOBA, 7 de abril de 2020

       MIGUEL ANGEL REYNOSO

         Secretario General

E-mail: [email protected]

Cel.: 223499537