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Atacar a la policia, nuevo deporte nacional

Atacar a la policia, nuevo deporte nacional

Atacar a la policia, nuevo deporte nacional

Editorial APROPOBA 2-11-2020

ATACAR A LA POLICIA, NUEVO DEPORTE NACIONAL

 Nadie, o en todo caso muy pocos, parecen advertir una situación que debería constituir una verdadera preocupación para el sostenimiento como tal de la sociedad argentina, parte sustancial en la constitución de un país con pretensiones de futuro.-

 Entre todas las visibles degradaciones en que nos sumergimos poco a poco en prácticamente todos los niveles de las actividades que regulan el desarrollo de una comunidad nacional, es seguramente una de las principales la pérdida del sentido específico y regulado por las leyes de fondo y de forma, la actividad policial.-

 Hoy ya hasta parecería normal que ante cualquier intervención policial por mas que la establezca la Ley o el mandamiento judicial, se produzca la reacción social de hecho mediante la agresión meditada y preparada por aquellos a los que se pretende hacerlos cumplir en su calidad de auxiliar de la justicia, o incluso simples testigos, y no nos referimos a una simple resistencia pasiva que suelen ser práctica en sociedades avanzadas, sino liso y llanamente al ataque agresivo, para herir o matar a integrantes del sistema de seguridad publica.-

 La confusión es mayor cuando desde ninguno de los poderes del Estado se ha fijado posición sobre una cuestión de tanta importancia, ¿Cuáles son los parámetros que debe tener en cuenta el policía a la hora de tener que intervenir?.-

 Caso específico el de la toma de tierras en Guernica vemos que desde el Poder Ejecutivo, el propio Presidente de la Nación ALBERTO FERNANDEZ, admitió que esas ideas “no son tan descabelladas”, el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires AXEL KICILLOF, por poco pide disculpas por haber tenido que admitir que la fuerza policial que le depende debiera intervenir, dejando de lado el cumplimiento de la Ley, para desentenderse de responsabilidades, mientras que desde el Poder Legislativo, nadie, al menos que se sepa ha dicho un palabra sobre los policías heridos por los ataque de los delincuentes, ni porque fueron enviados inermes, sin armamento de defensa valedero para cuidar sus propias vidas, mientras que desde el aspecto judicial la preocupación giró mas hacia la pronta liberación de los detenidos por esa resistencia, esas agresiones y esas lesiones al personal policial.-

 Todos parecen estar contentos de lo que definen “la solución del conflicto”, sin darse cuenta que de manera alguna es la solución, solo ha sido una prueba para lo que puede venir, ya saben que quienes insistan en esos delitos al menos, no tienen que tener temor alguno, ni a al represión ni a la justicia, lo que seguramente agravará su agresividad por la seguridad de la impunidad.-

 Los extorsiones al estado por parte de malhechores en banda, tanto en irrespeto a la propiedad privada, con premios de jugosas dadivas, o de presos que reclaman violentamente y obtienen beneficios, y otras tantas por el estilo, mientras por otra parte al legal trabajador policial o penitenciario se le sigue negando el derecho constitucional de agremiación, con el solo argumento del no, acusándolo incluso de “delincuente”, por peticionar por mejores haberes, no habla muy bien del respeto a las reglas republicanas que deberían regirnos.- Los principios del contrato social, de Rousseau, que fundamento las bases de nuestra república, si no han perecido se encuentran en agonía.-

 Lo que está mal se da por aceptado e incluso apoyado, mientras que lo que está bien hay que cambiarlo parece ser la idea, no se si puede ser apresurado, pero que parecido a la definición que nos da el diccionario de la palabra “subvertir”, que por triste experiencia los argentinos de algunos años hemos conocido y recordamos sus desgraciadas consecuencias.-

APROPOBA, 2 de noviembre de 2020.

       MIGUEL ANGEL REYNOSO

          Secretario General