E D I T O R I A L (1)

 

 

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LA ÚLTIMA DEL 2009

 

         Ha llegado el momento de escribir las líneas de la última nota editorial de los lunes que acostumbra a publicar APROPOBA, el año llega a su fin y si bien nuestra actividad no reconoce de pausas ni descanso en su lucha por lograr las reivindicaciones de los derechos laborales del trabajador policial, es costumbre realizar un pequeño balance de lo que nos deja el año calendario que llega a su término.

         Por un lado poniéndonos la mano en el corazón, no podemos dejar de señalar como positivo la nueva ley de personal que posibilita el retorno a una carrera policial previsible y alejada de las eventualidades del capricho superior o político, y que también significa un avance en la reparación de los daños que la administración arslaniana dejara en la institución, aunque debemos reconocer que en muchos aspectos quedaron problemas pendientes y se cometieron grandes injusticias que todavía se estaría a tiempo de reparar si existiera la suficiente voluntad. Todo ello sin dejar de reconocer también que todo lo anteriormente realizado lo había sido con la segura intención de producir los mayores daños posibles a la fuerza policial que se irían agravando con el transcurso del tiempo, resultando así cada vez más difíciles de solucionar.

         Por otra parte, pareciera haber habido un verdadero retroceso en lo referente a las relaciones entre el factor político e integrantes de la cúpula policial con el resto de la fuerza policial, a pesar de que no escapa a nadie que todos forman parte de una estructura que necesita más que nada funcionar armoniosamente para producir los resultados que todos esperan de ella.

         La continuidad en la tozudez del Ministro de Seguridad en seguir negando la posibilidad de iniciar un diálogo con nuestra entidad, para lo cual hemos requerido oportunamente las audiencias respectivas, que nunca dudamos sería hartamente beneficioso para la marcha institucional, se ha constituido en otro escollo para que se arribe a la posibilidad de garantir en lo más posible la seguridad de los ciudadanos -que ciudadanos y policías esperamos, como también seguramente lo esperan los niveles políticos de gobierno.

         Nada se ha hecho ni desde el Ministerio de Seguridad, ni de las cúpulas policiales tanto anteriores como actual para mejorar las condiciones de trabajo de los trabajadores policiales, llega el 2010 y como si estuviéramos en el siglo XVIII, el horario de doce horas de trabajo por doce de descanso, sin franco semanal ni otro beneficio en contrario a toda legislación laboral existente en el país, y la continuidad de la vigencia de la anticonstitucional “ley de prescindibilidad”, siguen constituyendo las máximas vergüenzas no solamente del gobierno en turno, sino de los propios jefes superiores que toleran mansamente este verdadero abuso para con “su” personal y camaradas.

         El broche de oro a esta situación ha sido la reciente movida del Ministro Stornelli, lanzando graciosamente una muy sería acusación que llega a cualquier policía, sin distinción alguna, pero que afecta en mayor medida al personal en actividad que poniendo permanente en riesgo su vida para cumplir su tarea, con escasos sueldos y recursos, incertidumbre sobre su futuro y otros muchos inconvenientes se ve gratuitamente insultado por quién es el primer responsable de separar la paja del trigo, y en apoyar y respaldar a sus subordinados.

         No hay dudas de que esta editorial, más que unos pocos párrafos necesitaría de muchas páginas  para dar una idea más acabada de la situación, pero no es nuestro objetivo por el momento. Solamente nos permitimos señalar brevemente algunas cuestiones que consideramos importantes.

         El próximo y cercano inicio del año 2010, encuentra a APROPOBA en inmejorable predisposición para continuar su lucha seguramente con nuevos bríos, en la seguridad de que más temprano que tarde, la marea cambiará de rumbo y en algún momento la clase política argentina, que tanto ha errado en materia de política de seguridad, comprenda que al alcance de sus manos tiene la posibilidad de por lo menos escuchar otras propuestas que hasta ahora se han negado a tener en cuenta.

         HASTA EL 2010 – Siempre en procura de los derechos laborales de los trabajadores policiales argentinos.

         APROPOBA, 28 de diciembre de 2009.

                                                       

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General 

 

Tel. 0223-4643214

Cel. 0223 154499537

Web: apropoba.com.ar

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LA IMPRUDENCIA Y SUS CONSECUENCIAS

 

         Hasta el momento no se ha visto que nadie elaborara una teoría más o menos creíble sobre las verdaderas intenciones del Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires Dr. Carlos Stornelli, al realizar sus ya famosas declaraciones públicas sobre sus sospechas acerca de que integrantes de la institución policial de la provincia en actividad, retirados o exonerados podían haber reclutado menores para cometer crímenes aberrantes con el fin de desestabilizar al actual gobierno provincial.

         Además de esta incierta acusación generalizada, que de por sí contribuye escasamente a tomar en serio la denuncia, la posterior aclaración de que todo ello podría tener una directa relación con traslados dispuestos en una determinada área institucional, cuyo jefe contrariamente a lo que pudiera pensarse en un principio fue designado a cargo de  otra jefatura de importancia, hace menos serio todavía todo el asunto.

         Tampoco surge claramente si la irresponsabilidad de manejar mediáticamente una cuestión de tamaña seriedad en lugar de investigarla en forma reservada, seguramente con mejores resultados, se produjo como consecuencia de una imprevisión sobre lo que traería aparejado o se debió a una actitud meditada directamente intencionada a producir el mayor daño posible, no solo a la institución policial, sino también a la sociedad y al propio gobierno, con dos años de gestión y responsable en última instancia de la seguridad de todos los bonaerenses.

         Lo que si ha quedado debidamente en claro que el tema estará lejos de concluir aún cuando ya se haya secado la tinta de los diarios o en la televisión aparezca algún otro escandalete de famosos, por el contrario, las derivaciones han comenzado a aflorar y algunas de ellas podrían llegar a arrojar resultados impredecibles.

         Por un lado, después de algunos días de masticar su bronca ante tan graves acusaciones  públicas, la mayoría del personal policial de los grados medios e inferiores de la fuerza, analizando el silencio de los mandos superiores y cansados de seguir soportando eternamente no solo el castigo de sueldos miserables, la falta de equipamiento y recursos, el riesgo de enfrentar a una delincuencia cebada, la carencia de descanso, las jornadas excesivas, el pago en negro, y otras delicias del trabajo policial, sino también la constante de acusaciones generalizadas por parte de quienes deberían primero investigar, después probar y recién más tarde  hacer declaraciones solamente sobre quienes resultaren culpables, ha comenzado a mostrar evidencias de una posibilidad de rebelión con el consabido “autoacuartelamiento”, como ya se observa en el tráfico de correos y mensajes, que nadie quiere y mucho más daño hace pero que dadas las circunstancias de las leyes “mordaza”, resultan la única vía para hacerse oír.

         Por el otro todos los camaradas retirados, también acusamos el malestar que nos produce que nuevamente el nivel político quiera lavar sus suciedades endilgándonos gratuitamente y en forma general también una acusación tan grave, tal como no hace muchos años otro gobernador, otro ministro y otros políticos pretendieron endilgarnos cuando el triple crimen de nuestros camaradas en La Plata y por lo cual desde APROPOBA realizamos la correspondiente denuncia en los Tribunales de la ciudad de La Plata, de cuyo trámite hasta la fecha no se ha obtenido noticia alguna.

         Mas grave todavía significa que los integrantes de la mas altas jerarquías de la fuerza, continúen con sus labios sellados, sin arriesgarse a salir a decir públicamente lo que deberían decir, pero que seguramente el temor de “quedar mal” con la clase política les impide y los lleva no solamente a quedar mal con “su gente”, sino también a perder su calidad de verdaderos conductores, convirtiendo a la cúpula policial en una cascara vacía de contenido que solamente puede llegar a hacerse obedecer a latigazos y no como consecuencia del ejercicio natural del mando, ligado como sabemos a las condiciones personales del jefe. Lejanos han quedado aquellos tiempos en que por un desplante de un ministro político, NUEVE COMISARIOS GENERALES, INCLUYENDO AL JEFE Y SEGUNDO JEFE DE LA INSTITUCION, no dudaron en PRESENTAR SUS RESPECTIVAS RENUNCIAS, alejándose con la frente tan alta que todavía hoy recordamos este gesto de grandeza. El actual silencio cómplice y obsecuente, desgraciadamente y a pesar de sus jerarquías y cargos, los lleva inexorablemente a la total pérdida de la confianza de sus subalternos para el ejercicio de la “conducción”, de cuya carencia, precisamente hemos hablado en una reciente editorial.

         A horas de que se ponga en marcha el denominado Operativo Sol para la próxima temporada de verano, máxima maniobra de despliegue que realiza año a año nuestra fuerza, tampoco resultan buenos los augurios para su concreción y desarrollo normal, por un lado el malestar ya existente por lo enunciado anteriormente y por el otro el por demás escaso viático previsto para pagar al personal, consistente en $ 75 diarios, notablemente insuficientes para el pago de alojamiento y dos comidas en zona de turismo y por el otro la decisión de hacerlos cumplir el horario esclavista denominado 12 X 12, o sea doce horas de servicio por doce de descanso, por supuesto sin franco semanal, horario sobre el cual también hemos hablado extensamente en esta página y que sigue resultando increíble que todavía se aplique a trabajadores cuando ya hemos dejado atrás una década del siglo XXI.

         Estas son solamente algunas de las consecuencias preliminares incluso sin llegar a tener en cuenta el daño social que este hecho producirá al contribuir en la falta de confianza de los ciudadanos hacia la fuerza que tiene como misión cuidarlos, todo ello por supuesto bien “fogoneado” desde los sectores que tradicionalmente se encuentran en forma constante a la espera de “poder pegarle a la policía” llevando agua a su molino ideológico o de intereses lejanos al común de los ciudadanos.

         APROPOBA, 21 de diciembre de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO   

Secretario General

 

Tel. 0223-4643214

Cel. 0223 154499537

E-Mail: central@apropoba.com.ar

Web: www.apropoba.com.ar

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¿TORPES O MALIGNOS…?

 

Es notable la impunidad con que algunos funcionarios del gobierno de la provincia abusan del poder de manera sistémica, avasallando la honra y  derechos de una parte importante de la comunidad bonaerense, como son las mas de 53.000 familias que integramos la policía de la provincia de Buenos Aires, entre personal en actividad, retirados, jubilados y pensionados.- 

El propio Ministro de Seguridad Dr. Carlos Stornelli ha acudido a la justicia, avalado por el Sr. Gobernador Scioli, a radicar una denuncia contra sus propios subordinados, se supone que no todos, a quienes acusa –nada menos- que de instigar o promover, o quizás organizar –no sabemos con exactitud sus dichos ante la Fiscalía- el asesinato de un grupo de mujeres ocurrido en el Gran Buenos Aires en los últimos tiempos, en ocasión del robo o intento de robo del automotor en que se movilizaban.

Según el gobierno provincial y buena parte de la prensa, están considerando posible que la policía en vez de estar compuesta por argentinos con vocación de servir; que hipotecaron la propia vida al servicio de los vecinos, como es en la realidad, resultamos ser una banda de criminales sin sentimientos, capaces de mandar a asesinar personas – entra ellas la esposa de un camarada- para desestabilizar a un gobierno. Dan asco. ¿Será que ellos sí son capaces de tal atrocidad?

Después de todo, si tales aberrantes crímenes tienen el fin de desestabilizar, solamente habrá que preguntarse quienes se beneficiaran con tal desestabilización para descubrir, por lo menos, a los autores ideológicos…

Es muy grave la denuncia. Y es enorme el daño que el Gobernador acaban de propinar a la comunidad. Porque él permitió su publicidad…

En el supuesto que, efectivamente, algún policía absolutamente alienado resultare sospechoso de estar involucrado en alguno de los aberrantes  crímenes, nada mas torpe y perjudicial para la investigación que hacer pública la denuncia sin haberse avanzado en la recolección de pruebas, como parece entenderse de las informaciones de prensa. A menos que la denuncia sea falsa o que se pretenda no llegar nunca a la verdad, la pesquisa debe mantenerse en secreto, o sin publicarla, al menos hasta asegurar primero las pruebas de rigor que permitirán llevar a los sospechosos ante la justicia y finalmente condenarlos.

¿El Sr. Ministro, que además es Fiscal y de estas cuestiones sabe mucho, porque motivo no respetó esa regla elemental? 

De todos modos y habiéndose hecho pública la denuncia, ahora es imprescindible esclarecerlo a la brevedad. Que los responsables vayan todos a parar con sus huesos a la cárcel, sean o no policías. Para ello esperemos que el Sr. Fiscal sea ecuánime, eficiente como siempre lo ha demostrado y no se involucre en otras cuestiones.

Y si la denuncia formulada por el Sr. Ministro nunca pudiera demostrarse como irrefutable, también sería de una gravedad inusitada. El gobierno mismo quedaría comprometido en una actividad delictual, como cuando le hicieron padecer a nuestros camaradas detenidos y acusados durante años, de ser los autores del atentado a la Amia; también cuando intentaron involucrarnos con la desaparición del Sr. Julio López; o cuando pretendieron implicarnos en el tristemente célebre “secuestro” del Sr. Gerez en Escobar.

Ya lo hizo el ex Ministro Arslanián durante toda su gestión. Justificó sus abusos, purgas y mal trato a los policías poniéndonos ante la opinión pública bajo un estado de sospecha permanente, vinculándonos públicamente con piratas del asfalto, el narcotráfico, el robo de automotores y de proteger a los desarmaderos; denuncias que luego no pudo llevar a la justicia, salvo algún caso individual y aislado. 

Esta denuncia contra policías sin identificar ni acotar, de no estar basada en hechos reales, habrá servido nada más que para alarmar a la ciudadanía y aumentarles considerablemente el temor por la inseguridad. En estos tiempos que la gente necesita con avidez, mas que nunca, creer en su policía y tenerla como aliada confiable para su protección, la noticia de esta denuncia y la publicidad que se le está dando desde los medios, es una actitud cuanto menos torpe y temeraria por parte del gobierno. Es sumar más incertidumbre y miedo al angustiado pueblo.

Demás está decir que la indignación  que provoca en la fuerza las acusaciones públicas al voleo, en especial cuando provienen del propio gobierno, está minando la voluntad de trabajo de los uniformados, que parecía estar recuperándose  a partir de algunas respuestas positivas que había tenido el gobierno.

A los miembros de la legislatura provincial, si de verdad quieren “devolverle la tranquilidad a la angustiada población bonaerense” como proclaman en los medios de difusión, les aviso que no están haciendo nada para ello, es más, insisten por el camino errado. Y les recuerdo que el personal técnico especializado para esa trascendente tarea como es la seguridad, son los mismos que ellos y el gobierno, todos los días, ofenden, mal tratan, le niegan descaradamente la merecida retribución salarial y los someten casi a servidumbre, dándoles horas Co.Re.S a cambio del descanso y del cuidado de su familia. Se comportan como auténticos negreros que aprovechan, por ahora, de la paciencia del personal policial, hasta que un días de estos, como se dice en el campo, los uniformados “agarren el sulky a patadas”…

No obstante, desde Apropoba exhortamos al personal a mantenerse calmo y en orden, que no se presten a las reacciones que los verdaderos desestabilizadores están esperando ansiosamente en estas horas. Los policías ya conocemos estas jugarretas de cierta clase de políticos de cuarta. La única forma de salir airoso de estas situaciones es trabajando y cuidándonos entre nosotros; no solamente del delincuente revelado y conocido, sino también y muy especialmente, del delincuente que podemos tener infiltrado, mimetizado, alrededor nuestro, sean policías o civiles…

Lo que está ocurriendo, es una demostración cruda que una parte de la dirigencia política y de la prensa, están embarcados ellos mismos en una maniobra desestabilizadora, cuya autoría la quieren endilgar –como tantas otras veces- a la institución policial. No les importa un pito la tragedia que el pueblo bonaerense está viviendo a causa de la inseguridad que, por torpes o malignos, supieron conseguir.

17 de diciembre de 2009.

 

Jesús Evaristo Scanavino

Comisario (ra)

Secretario de Organización de Apropoba

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LA AUSENCIA DE CONDUCCION

        

         Una consecuencia mas de la desastrosa reforma policial llevada adelante según los delirios del ex ministro Arslanián, que una década atrás puso todo el esfuerzo en dejar en pié lo menos posible de una estructura policial, perfectible por cierto, pero también hasta ese momento funcionando conforme a los cánones comunes a toda institución de ese tipo, no nos ha sorprendido a quienes desde un principio opinábamos sobre los futuros males que esas medidas atraerían tarde o temprano.

         Si bien la mayoría de quienes ahora se hacen los sorprendidos fueron debidamente avisados pero distraídamente miraron hacia un costado, entre los que se incluyen en primer lugar a políticos de todos los ramos, niveles y partidos, la mayor parte del periodismo y todo tipo de organizaciones que incluso aplaudieron o miraron con buenos ojos como la institución policial de la provincia de Buenos Aires era sistemáticamente desbastada hasta sus cimientos por lo menos en lo que hace a organización se refiere.

         Hoy, ante hechos recientes y la lamentable actuación en el caso Pomar del Subsecretario de Investigaciones del Ministerio de Seguridad provincial PAUL STARC, que según sus propias declaraciones periodísticas estaba a cargo de la investigación del suceso, no existe discusión al respecto de que la actividad policial no puede ser manejada en los niveles operativos por particulares sin experiencia policial. Las pruebas están a la vista, aunque este personaje no haya todavía afrontado sus responsabilidades por lo menos con una mas o menos decorosa renuncia voluntaria.

         Hoy también resulta notable que los planes de formación y profesionalización del personal policial, la anarquía en los escalafones a la que diera lugar la ley policial arslaniana, solo ha servido para que en lo profesional algunos, en lugar de subir por la dificultosa escalera de la carrera policial lógica pero formadora, al amparo político, hayan ascendido por el ascensor ocupando puestos de relevancia para los cuales evidentemente no estaban capacitados.

         Resulta evidente que sus famosas “tecnicaturas” nunca incluyeron en la enseñanza nociones de lo que se denomina “conducción”, de necesario conocimiento para quién debe ordenar y hacerse obedecer en determinados casos por miles de otros seres humanos, y entre cuyos preceptos primarios se incluye el que señala que no basta con impartir órdenes, sino tener la seguridad de que serán cumplidas, que se tengan los medios para llevarlas a cabo y por último controlar su verdadera ejecución en correcta forma.

         Otro de los errores de la reforma arslaniana lo fue como también lo hemos citado insistentemente, el desguace institución en numerosas fuerzas policiales, y  por último la excesiva especialización de sus integrantes que nos ha llevado en prácticamente todos los niveles a que exista una policía para cada cosa, independientes una de otra y muchas veces desconectadas en lo operativo y movidas por distintos intereses que no siempre son coincidentes en el común institucional.

         Hemos oído hablar con tristeza de que supuestos especialistas en seguridad, de lo negativo de la centralización institucional, cuando quienes verdaderamente conocemos del tema sabemos que únicamente una policía fuerte y centralizada puede hacer frente a los reclamos que en materia de seguridad le requiere la sociedad, tal cual lo señalara Marcel Sicot, ex director de la Interpol, por parte de la Surete Francesa, y que señaláramos en trabajos anteriores, recientemente copiados y hechos propios por un legislador provincial.

         Seguramente pasará mucho tiempo hasta que estas verdades sean reconocidas por quienes tienen la facultad de tomar decisiones. Mas tiempo todavía para que se normalicen los cuadros recuperando las capacidades perdidas en materia profesional policial, pero siempre abrigaremos la esperanza de que algún día, lo que es lógico y probado resulte advertido. Mientras tanto seguiremos escuchando, leyendo y viendo en los medios de información a cuanto político se considere iluminado por haber leído algún artículo suelto sobre tema tan amplio y problemático, a pseudos especialistas o peritos en búsqueda de que en algún caso famoso gente adinerada y crédula requiera sus servicios y hasta policías de poca memoria que pretenden vender su discurso interesado al mejor postor, sin que realmente les interese a ninguno el futuro de la institución policial que es en otras palabras nada mas y nada menos que el futuro de la seguridad en la sociedad de la que todos formamos parte.

         APROPOBA, 14 de diciembre de 2009.

 

         MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

 

Tel. 464-3214

Cel. 154 499537

Web: apropoba.com.ar

E mail: central@apropoba.com

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LA POLICIA NO FALLO. FALLAN LAS AUTORIDADES…

 

Hace apenas unas horas publicábamos en esta página una editorial titulada “Reclamo Justo-Lugar Equivocado”, donde hicimos referencia que las autoridades políticas del gobierno anterior destruyeron todo el sistema de seguridad y con ello a la fuerza policial, consideraron que era conveniente quitarles a los uniformados el manejo de la institución y obviamente de todo el trabajo de prevención, investigación etc. Es decir que la actividad policial, desde hace ya  diez años, está absolutamente reglada, sin margen  de discrecionalidad para sus efectivos, y es conducida exclusivamente por funcionarios políticos obviamente civiles.

En  ese contexto se encuentra el Dr. Paúl Starc, residual de la gestión Arslanián, con el cargo de Subsecretario de Investigaciones, de quien depende el Director General de Investigaciones y las DDI emplazadas en toda la geografía de la provincia. Este señor Starc tuvo bajo su mando y control operacional, toda la investigación referente a la desaparición de la familia compuesta por Fernando POMAR, Gabriela VIAGRAN y las dos pequeñas hijas del matrimonio, que –como es de público conocimiento- aparecieran muertos a la vera de la ruta 31 como consecuencia de un accidente con el automóvil en que viajaban.

A mi modesto saber y entender, el trágico accidente de la familia Pomar no fue esclarecido en las primeras horas -luego de la denuncia- por atípico e impensado, a pesar de haberse tratado de un accidente como los que ocurren a diario en todas partes. Hemos visto por los medios el despliegue de personal y medios policiales como pocas veces. Sin duda se ha trabajado y mucho, aunque el sentido común y  la lógica esta vez han sido contradictorio con lo habitual. Todos sabemos y nos consta, nadie puede hacerse el distraído y menos aún la prensa que son testigos privilegiados en estos casos, que el ciento por ciento de los accidentes automovilísticos son inmediatamente conocidos por la policía o establecimientos sanitarios, por aviso de otros automovilistas o lugareños. Acá nadie vio ni avisó nada.

Todos sabemos también que si buscamos un automóvil accidentado en una ruta de zona de llanura y mediterránea,  es localizado con facilidad sobre la misma carretera o en alguna de sus banquinas, pero siempre a la vista. En este caso, excepcionalmente, el vehículo y sus ocupantes quedaron insólitamente ocultos, en un enmarañado lugar. Fue imposible visualizarlo tanto desde tierra como desde el aire. No existen antecedentes de un hecho con estas características.

Fue por tal motivo quizás, que a nadie de la prensa y tampoco a ninguno de los opinadores públicos que en estas horas hablan por los canales de televisión con aires de Sherlock Holmes, se le ocurrió siquiera pensar en un simple accidente automovilístico ya pasadas las primeras 24 horas de verificada la desaparición del matrimonio Pomar y sus hijas. Porque el accidente es lo primero que se reporta a las autoridades o centros de salud; así lo indican contundentemente las estadísticas en un 100% de los casos...

A los hombres de la Dirección General de Investigaciones al mando del Subsecretario Dr. Paúl Starc tampoco, porque con los rastrillajes preliminares de la zona por tierra y aire, al no aparecer el vehículo, mal podría sospecharse de un accidente. Seguramente muy distinto habría sido el proceder de los investigadores, si en las inmediaciones del lugar se hubiera observado rastros de pastizales aplastados o restos metálicos, plásticos o vidrios como suele encontrarse en los casos de accidentes; o que en algún punto la ruta habría lindado con un lago o río profundo; o algún otro indicio o información que hiciera pensar en un accidente.

El trágico hecho ocurrió ya entrando la noche en esa ruta desolada y abandonada. Todo conspiró para que esta infortunada familia quedara allí, oculta y sin auxilio posible. Cuando los familiares denunciaron la desaparición desde Pergamino, lamentablemente todo era tarde. Esa fatal realidad no iba a ser modificada por el hallazgo pronto o tardío de los cuerpos. De todos modos fue la misma policía la que encontró el automóvil y las víctimas, mientras se prolongaba la búsqueda que nunca fue interrumpida. Los operativos estaban vigentes.

Ahora cuando el misterio fue develado, aparecen los carroñeros de todas las especies…

Algunos son políticos, los de siempre, tratando de hacer leña para su fuego y con tal de serruchar el piso del gobierno provincial vuelven a embarrar el prestigio de una policía que, con mucho trabajo, sacrificio y sangre de sus miembros, procura recomponerse para el bien de la comunidad, que tanto necesita de ella en estos tiempos.

Otros son periodistas, algunos, los que luego de haber inventado historias y pistas como la “activación del celular desde Chivilcoy”; de haber elucubrado, a partir de datos sueltos no comprobados, todo tipo de hipótesis, inclusive algunas que rozaron la reputación de la familia, ahora no encuentran mejor manera de lavarse las manos que formar un manto de sospecha donde no las hay. Fogonean un escándalo que ellos mismos crearon. No escatiman palabras para desprestigiar a la fuerza policial y herir más aún a los deudos; como un periodista de un canal importante, que abre la boca y le salen cascadas de incoherencias, en el mismo noticiero dijo que la policía era incapaz, y a continuación afirmó que los policías están especialmente entrenados y “tienen un ojo especial para encontrar autos”, por lo tanto insinuaba como sospechoso que no lo hayan encontrado antes.

Y algunos son tan intencionadamente calumniosos, que llegan a sugerir a la opinión pública que los policías, que antes que nada son seres humanos y padres de familia como el que más, no buscaron o lo hicieron a desgano.

Y finalmente los otros. ¡Cuando no! Los arslanianos, que están siempre agazapados pero al acecho, listos para lanzarse a defender el mamarracho que hicieron con la institución policial, durante los diez años que experimentaron negligentemente y a riesgo de la vida de los ciudadanos. Hacen oír sus aullidos como hienas hambrientas; hincan sus colmillos en la presa que mas desean, a la que previamente debilitan. ¡Dicen que todo es consecuencia de haber abandonado el plan! Es que quieren volver a toda costa. Dios los perdone, pero no permita que regresen…

No sería de extrañar tampoco que alienten, desde la sombras, algún juicio contra el Estado para morder –de paso- del escuálido presupuesto de los bonaerenses.

En mi modesta opinión los investigadores del caso no tuvieron fallas. Los que participaron de la gigantesca búsqueda tampoco. Todos trabajaron mucho y pusieron lo mejor, así se advertía claramente a través de los medios. Y así seguramente lo comprobaron también los familiares de las víctimas durante los veinticuatro aciagos días.

Por ello es que me resulta inexplicable, me llama poderosamente la atención, en realidad me alarma, que el Sr. Subsecretario Paúl Starc, con demasiada prontitud saliera a decir en los medios de prensa que en algo se había errado, que hubo fallas en el trabajo policial y que se iba a investigar. Estas palabras, anticipándose al Ministro y a la autoridad judicial, desencadenaron el aluvión de críticas a la policía y al gobierno provincial, con la consabida desestabilización.

Por lo tanto creo sería muy saludable, que si el Sr. Gobernador finalmente decidiera retirar, o de alguna manera sancionar, al personal policial, el Sr. Paúl Starc, responsable político de las investigaciones que él mismo reconociera como erradas o con fallas, sea puesto -o el mismo se coloque- en cabeza de la lista de nombres a retirar o  sancionar. De lo contrario sería un lamentable retroceso a las peores prácticas de la década siniestra.

Finalmente recordarles a las autoridades de todos los niveles de gobierno, que es imprescindible para cualquier política de seguridad que se pretenda implementar, cuidar celosamente que la institución policial ni sus efectivos, sean arrastrados a la vorágine de la política, porque cuando ello ocurre, la sociedad rápidamente paga  las consecuencias.

10 de diciembre de 2009.

 

Jesús Evaristo Scanavino

Comisario (ra)

Secretario de Organización de Apropoba

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RECLAMO JUSTO – LUGAR EQUIVOCADO…

 

Los últimos trascendidos que nos llegan desde el epicentro de la recontra anunciada crisis de inseguridad, es decir el conurbano bonaerense, hablan del profundo y creciente malestar que ha causado en el personal policial, la agresividad de los vecinos de Lanús para con los miembros de la fuerza; como días anteriores ocurriera también en la localidad de Wilde…

Todos reconocen, sin duda, la legitimidad del enojo del vecindario. Es más, el personal policial comparte la misma indignación; porque también son víctimas; porque sus familias corren el mismo riesgo que los demás ciudadanos; por la impotencia de no poder hacer legalmente más de lo que se les permite hacer; y por la cantidad de compañeros y amigos muertos en cumplimiento del deber sin que los vecinos siquiera lo valoren…

         Necesariamente debemos apelar al archivo de Apropoba para recordar lo acertado –lamentablemente- de nuestro pronóstico, por supuesto desoído por el gobierno de entonces.

En el año 2003, con motivo del imprudente e imperdonable desguace de la fuerza policial, la campaña de desprestigio y persecución a su personal, anticipamos entre otras cosas lo siguiente:

“…En cambio, si se insiste en seguir haciendo leña de este árbol caído que no soporta ya ni un solo hachazo más; o si se pretende continuar mirando la realidad solo con ojos políticos; haciendo seguridad contra la policía en vez de con la policía; si se persiste en ocupar las energías del estado y de otras organizaciones, como la prensa, solo en los malos policías, dejando a los buenos librados a su suerte, como carne para los buitres. Si la seguridad sigue construyéndose desde escritorios con brillantes técnicos universitarios, dueños de una oratoria envidiable, pero que nunca hablaron con un preso, ni secaron jamás las lágrimas de una mujer recién violada o no compartieron las largas noches con los padres o hijos de un secuestrado; si siguen elaborando operativos a todas luces estériles, que solo sirven para malgastar dinero y cansar al personal; entonces pronto la delincuencia ganará las calles de los pueblos más apacibles, como la han ganado en los grandes centros, y se repetirán las puebladas con gente enardecida reclamando en el lugar equivocado, y seguirán cambiando Comisarios, y se verán obligados a seguir mintiendo, hasta que la realidad se imponga por sí sola y arrase con todo…”

Y así, de la misma forma, Apropoba podría demostrar acabadamente que todo el desastre que está ocurriendo en materia de seguridad en nuestra provincia, fue debidamente anticipado y alertado a las autoridades, que haciendo gala de la arrogancia que los caracterizó, desestimaron toda opinión de manera casi criminal.

Tal como lo anunciáramos hace mucho tiempo, se están sucediendo puebladas con gente enardecida y reclamando en el lugar equivocado. Y digo en el lugar equivocado, porque los efectivos policiales no son los culpables de esta catástrofe. Más allá de hechos aislados donde se pueda demostrar fehacientemente algún acto de corrupción o connivencia de algunos policías-delincuentes con otros delincuentes, de lo cual los uniformados son los primeros perjudicados, porque es su vida la que está en peligro mucho antes que otras, el desmadre de la seguridad no es responsabilidad de la institución policial ni de sus miembros…

La comunidad habitualmente tiene mala memoria hasta en las cuestiones tan trascendentes como es la seguridad, por eso es bueno recordar desde nuestra página que en más de una vez las autoridades políticas de la provincia –Ministros, Gobernador, Legisladores, Intendentes- para justificar la destrucción de la fuerza policial más importante del país, dijeron que “...La seguridad es muy importante como para que esté en manos de la policía…”, aludiendo aquella famosa frase similar referida a la guerra y a los militares.

Una imbecilidad sin igual, porque no es comparable una guerra, que es un hecho eminentemente político en el que los militares deben ser sus ejecutores, con la Seguridad  ciudadana que es un servicio público interno, cuya estrategia o planes deben ser elaborados por experto en la materia; si se quiere con participación de ciudadanos civiles, políticos o no, pero indefectiblemente por los expertos que son policías, en los que la sociedad invirtió años y mucho dinero para prepararlos. Nadie que esté en su sano juicio se atrevería decir “…que la salud es demasiado importante para que esté en manos de los médicos…” o “que la educación es demasiado importante para que esté en manos de los docentes”.

Sin embargo en nuestra argentina existen “mentes brillantes” como para semejante despropósito…

Y obraron en consecuencia. Designaron civiles para el manejo de todas las áreas de la policía y para la elaboración de planes de seguridad; a tal fin construyeron todo un andamiaje jurídico compuesto por leyes, reglamentos, resoluciones, etc., que dejaron a los expertos uniformados marginados de toda decisión, sea en la administración de personal como en la estrategia y táctica operativa. Es decir que la actividad policial, desde hace ya  diez años, está absolutamente reglada, sin margen  de discrecionalidad para sus efectivos, y es conducida exclusivamente por funcionarios políticos obviamente civiles.

Justo es reconocer también, que el actual gobierno provincial parece querer recomponer la institución y rearmar moralmente a sus efectivos, aunque es mucho lo que falta por hacer…

Por eso es que afirmamos, que la comunidad enardecida, aún con legítima razón, está reclamando en el lugar equivocado…

Sería mucho más fructífero el reclamo, si los vecinos de toda la provincia exigieran a sus Intendentes Municipales, que son los Jefes Políticos de la comuna, la organización de reuniones populares multitudinarias, en orden, sin agresiones ni insultos, a las que asistan los Señores Diputados de la correspondiente Sección electoral, de todas las agrupaciones políticas, Ministros y miembros del Poder Judicial Provincial y Departamental, porque a ellos les corresponde tomar las medidas políticas y jurídicas que la fuerza policial necesita como para la emergencia; teniendo presente que las herramientas de trabajo que cuenta la policía hoy para combatir la delincuencia, son las que les dio la misma comunidad que hoy con razón protesta, a través de sus representantes en la Legislatura Provincial. No más. Si no son suficientes o no satisfacen, hay que pedir otras. Pero en el lugar que corresponde.

Es injusto e ingrato que se siga agrediendo e insultando a los únicos que, a pesar de todo, trabajan de verdad y a riesgo de la propia vida por la seguridad. Para lo único que sirven las puebladas frente a las Comisarías es para ser funcional a ese sector de ideólogos que permanentemente acude al gastado argumento de la corrupción policial como causal de la inseguridad, para que las verdaderas raíces de esta tragedia que padecemos los bonaerenses continúen ocultas. Y para desviar la atención seguirán proponiendo como única solución el cambio de Comisarios, como lo hacían con las famosas “purgas” a las que algunos apelaban para calmar los ánimos del pueblo; y a seguir mintiendo…

Como están las cosas hoy, según las versiones, el personal policial no estaría dispuesto a continuar siendo el chivo expiatorio, ni tolerar que la institución policial siga siendo el lavamanos de quienes tienen la responsabilidad y el deber de instrumentar medidas adecuadas al momento, para que la fuerza policial con la experiencia y valor de sus hombres y mujeres, pueda dar término a la matanza de vecinos y de policías que se viene registrando desde hace mucho tiempo.

Se comenta que de repetirse ese tipo de manifestaciones agresivas contra los policías, estos reaccionarían; algunos dicen retirándose masivamente a sus domicilios; otros sugieren auto acuartelarse; y finalmente los mas argumentan que no vale la pena seguir arriesgando la vida, que habrá que dedicarse nada más que a cumplir horario.

Desde Apropoba exhortamos al personal activo para que nada de eso se lleve a cabo; a las autoridades políticas que asuman las responsabilidades de la hora; y a los vecinos que se esclarezcan mejor sobre la situación, para que griten y exijan en el lugar adecuado, ante quién corresponde. Que dejen de pegarle a los únicos que van a jugarse la vida por ellos.

9 de diciembre de 2009.-

 

Jesús Evaristo Scanavino

Comisario (ra)

Secretario de Organización de Apropoba

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LA POLICÍA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES SIGUE DANDO RESPUESTAS

 

         No hace muchos días en nuestra editorial titulada LA DIRECCION DE LA PROTESTA, nos permitíamos señalar la confusión existente en la ciudadanía, muchas veces alentada por medios de información interesados y evidentemente parciales en sus publicaciones, al procurar establecer la orientación de los reclamos que en materia de seguridad se ven en la obligación de realizar ante la realidad actual.

         Insistimos como en tantas otras oportunidades que mas allá de la competencia propia que le cabe a la fuerza policial existen otros niveles especialmente de gobierno, que a favor de esa confusión, posiblemente alentada, siguen eludiendo sus responsabilidades en el tema beneficiándose con el facilismo de que toda culpa en materia de inseguridad ciudadana sea sistemáticamente achacada a la policía.

         La fuerza policial, especialmente en estos tiempos y en la provincia de Buenos Aires realiza el trabajo encomendado a su carácter dentro de las limitaciones propias que le han fijado las autoridades políticas pasadas y actuales y que como ya no es desconocido para nadie se fijaron más teniendo en cuenta cuestiones ideológicas de prácticas y convenientes al interés ciudadano.

         Sin embargo y a pesar de estas limitaciones, la crónica carencia de recursos por la escasa o criticable utilización de los mismos, el escaso respaldo legal, la anarquía en los escalafones que tornan incierta la carrera policial, la arbitrariedad en los traslados, designaciones y ascensos, la excesiva carga horaria, el sistemático castigo de una campaña mediática direccionada desde hace varios años para poner a la sociedad enfrentada con la institución, la ausencia del necesario descanso, los magros salarios, una legislación en materia de procedimiento inadecuada a la realidad, y muchas otras cuestiones más entre las que se destaca la continuidad de la llamada “Ley de Prescindibilidad” que priva a los policías de los derechos constitucionales comunes a los demás habitantes del país, convirtiendo su vida funcional y privada en un continuo riesgo que atenta contra su estabilidad laboral, disminuyendo como es lógico su rendimiento, entusiasmo y vocación de servicio, lo cierto es que la Policía de la Provincia de Buenos Aires SIGUE DANDO RESPUESTAS...

         Y esto resulta incuestionable, basta mirar los medios de información de los últimos meses que con grandes titulares señalaron la comisión de números crímenes y actos delictivos de suma gravedad, que por supuesto, desde la pura lógica deberíamos aspirar a que nunca se hubieran cometido, pero que también debemos señalar son la consecuencia inevitable de las malas administraciones en materia de seguridad, sus delirantes reformas, la pretensión de destrucción de la fuerza policial entre otras cosas, para advertir que la policía de la provincia de Buenos Aires SIGUE DANDO RESPUESTAS.

         Prácticamente todos esos hechos graves fueron esclarecidos en pocos días y sus autores puestos a disposición de la justicia, no sin dejarse de señalar que también en casi todos los casos sus autores, menores o mayores ya habían sido detenidos por otros delitos incluso en numerosas oportunidades, lo que confirma en forma contundente que la policía ha realizado su trabajo, que el problema está en otra área de la estructura de gobierno.

         Un hecho que en principio pretendió utilizarse mediáticamente para cargar culpas en la policía, afortunadamente con poca repercusión, señala hasta qué punto la institución, es decir sus integrantes se encuentran comprometidos con su misión, cuando un menor de edad involucrado en uno de esos crímenes de los últimos días resultó ser el hijo de un camarada que personalmente lo entregó detenido, resultando curioso que aún advirtiéndose a primera vista la trascendencia del suceso, poco o ningún comentario motivó de los “especialistas en temas policiales” que pululan en los noticieros de los distintos medios, que se limitaron a comentar irónicamente que el detenido “era hijo de un policía”.

         Nadie se ocupó en señalar la grandeza de espíritu, la incuestionable vocación de servicio, la hombría de bien, y el coraje que necesita un padre para entregar a su propio hijo a la justicia con todo el dolor que ello significa, ni tampoco de comentar que aún cuando su pretensión haya sido seguramente en inculcarlo y educarlo en el camino del bien, la imposibilidad a la que lo obliga un horario de trabajo propio de los sistemas esclavistas y la necesidad de realizar adicionales y horas CoRES para poder mantener a la familia, seguramente lo privó del tiempo para brindarle toda la atención necesaria. Nadie tampoco señaló que este camarada había demostrado que como tantos otros, no carecía de los atributos masculinos, sobre los que con otras palabras mucho mas guarangas y en discurso público había puesto en dudas el ex Gobernador Felipe Solá, que dicho sea de paso también debería reflexionar sobre las cargas que en lo personal le caben en el tema de la inseguridad.

         APROPOBA, 7 de diciembre de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

 

Tel. 0223-4643214

Cel. 0223- 154499537

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POR FIN UNA INICIATIVA ACERTADA…

 

Por fin el Poder Ejecutivo provincial parece estar apretando el acelerador en el acuciante tema de la inseguridad. Así como desde  esta misma página criticamos duramente lo que a nuestro leal saber y entender juzgamos como errado, con el mismo énfasis y la misma lealtad apoyamos y festejamos todo lo que honestamente consideramos acertado, sin que ello signifique dejar de reclamar por los muchos derechos aún vulnerados del personal…

Y consideramos que, ahora sí, con el asunto de limitar excarcelaciones, el gobernador está acertando el camino de acción para devolver tranquilidad a los vecinos…

Ya en el año 2003, desde Apropoba, mediante un documento titulado “La Inseguridad en la Pcia de Bs. As”, exhortamos públicamente al gobierno de entonces a Crear leyes de emergencia, acorde al momento de inseguridad que ya se vivía; atacando en primer término lo que se denomina logística del delito, a partir de una disminución de ese verdadero jolgorio que eran las excarcelaciones, como lo son hoy día. El mundo del hampa debe recibir un mensaje claro y que, por la contundencia, no les deje duda del cambio. Empezando por atacar –como en una guerra- lo más preciado para las bandas de delincuentes: LA LOGISTICA.

Por ejemplo en el 2003 proponíamos: 

1.-Penar con prisión no excarcelable la simple aportación de un arma de fuego, de cualquier calibre, sin la debida autorización del organismo competente. Una persona común, sin autorización legal, ¿que puede hacer en la calle armado, sino cometer algún delito?

2.-Negar excarcelación, a toda persona procesada que para la consumación de un delito utilizare arma de guerra, explosivos o pertrechos de uso en Fuerzas Armadas, de Seguridad y Policiales.

3.-Negar excarcelación, a toda persona procesada que al momento de cometer un delito se encontrare bajo los efectos de drogas, aunque el consumo haya sido accidental. Sabemos que los principiantes en el delito, suelen iniciarse precisamente por la necesidad de comprar droga. Pero también sabemos que para la mayoría, en especial los más peligrosos, la droga es un medio. La consumen para cometer el delito; para “jugarse más”, para estar “bien arriba”. Pero también son, “más asesinos”, “más alevosos”, “más violentos”, “más sádicos”

4.-Negar excarcelación, a toda persona procesada que para cometer un delito utilizare, de cualquier forma, un vehículo sustraído con violencia física en las personas... Sabemos que el vehículo automotor es la herramienta indispensable para la mayoría de los delitos. Es el de mayor valor logístico, tanto como el armamento.

5.-Negar excarcelación a toda persona procesada que al momento de cometer un delito, estuviera acompañado de un menor de 18 años de edad o que de cualquier manera permitiera su participación.

Como se podrá apreciar con una mirada retrospectiva, el gobernador de entonces y su arrogante ministro, no atendieron nuestra propuesta que era acertada. De haberlo hecho, cuanto derramamiento de sangre y cuanto dolor se  habría evitado…

En octubre de 2008, en “Carta abierta a los vecinos bonaerenses”, dijimos que los funcionarios del gobierno provincial, de cuya honorabilidad y buenas intenciones no se duda, tienen la obligación de escuchar mejor al pueblo y saber distinguir las diferentes voces. El soberano, mayoritariamente viene reclamando hace años por la explosión de inseguridad que se inició allá por el año 1998, no por casualidad cuando se inician las nefastas reformas, policial, reforma procesal penal y reforma judicial. Se debería escuchar la voz de la sociedad que esta en las calles, pidiendo a gritos, un compromiso con el bien común de los ciudadanos; y no las voces grandilocuentes, interesadas en reformas teñidas de ideologías, que solo terminan beneficiando a sectores minúsculos y marginales; o a otras personas que, con la inseguridad, obtienen suculentos beneficios personales, políticos y hasta económicos, como hasta la fecha.

Juan Pablo II decía que el pastor no debe esperar que su rebaño grite para hacerse oír, antes debe inclinarse y escuchar mejor…

Parece que el Sr. Gobernador Scioli se ha dispuesto a escuchar mejor a su pueblo, lo cual celebramos y alentamos a ir por más en la misma dirección, con todo el poder que le ha conferido la constitución. La grave emergencia en que está la vida de los bonaerenses no admite paños tibios. Ojalá que legisladores y miembros del poder judicial también oigan claramente al soberano, sino es tiempo de seguir el sabio consejo del amado Santo Padre.

2 de diciembre de 2009.

 

Jesús Evaristo Scanavino

Comisario (ra)

Secretario de Organización de Apropoba

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EL ULTIMO QUE APAGUE LA LUZ…

 

La más oscura de las noches se asoma en el horizonte de los argentinos. No es por un alzamiento militar, ni por una invasión extranjera o una inminente peste. Aunque parezca insólito es consecuencia del pésimo manejo de asuntos que son elementales en la administración de cualquier país, como es la seguridad. Nuestros dirigentes parecen no haberse percatado. La población toda esta desesperada, entre llanto y voces de infinito dolor, familiares y amigos de los vecinos masacrados por la delincuencia, braman por soluciones. Pero nadie los escucha. Quienes tienen el poder para aportar alguna medida urgente, de aplicación mediata, apenas si atinan a describir, en el aire, y en los medios de prensa, políticas de estado o proyectos de mediano y largo plazo, ya pensadas hace muchos años sin que ningún gobierno las cumpliera. 

El 17 de noviembre fue vilmente asesinada la arquitecta Renata Toscano, en Wilde. Familiares y vecinos, al unísono con todos los argentinos, reclamaron medidas urgentes para que se detengan los asesinatos.

La respuesta de nuestros políticos no se hizo esperar: debates públicos, cruces, acusaciones, diagnósticos y más diagnósticos, de los más variados, siempre echando la culpa al otro, y finalmente proyectos verbales. Medidas de acción rápida, urgentes, efectivas, aunque sean transitorias: Ninguna.

En cambio, los integrantes de la policía de la provincia sí están dando acabadas muestras de solidaridad y entrega para con sus vecinos.

Mucho se podrá criticar a esta institución. Que patrullan poco o que llegan tarde. Otros, los opinadores de siempre, con un lenguaje más insidioso, denunciarán al voleo que hay connivencia policial con el delito; zonas liberadas, etc. Y puede ser también que en algún caso haya existido algo de esto o en el futuro pueda verificarse en algún hecho puntual. Pero lo cierto, lo comprobable día a día, como dato positivo y alentador para los vecinos, es que las mujeres y hombres de la policía, con sus falencias, propias y ajenas, son los únicos que trabajan y sin descanso por la seguridad, a pesar de la inferioridad en que los  coloca la legislación vigente. No rehúyen enfrentar a los delincuentes. Tampoco son esquivos a la hora de poner la cara ante la sociedad cuando son requeridos. Hay que reconocerlo. 

El día 25 de noviembre, al caer la tarde, otra familia destruida, ahogada en llanto. Una más. La maestra Sandra Almirón era masacrada por un par de malnacidos y por la desidia de una dirigencia enferma de ideología. Tan enferma que ni siquiera puede reconocerlo. Insensibles a los problemas de la gente. Mientras el cuerpo, aun caliente, de esta inocente víctima era manipulado por los peritos, en procura de pruebas de cargo para una condena que probablemente nunca se cumplirá, podíamos ver por televisión  (TN “A dos Voces”) a uno de los máximos responsables del calvario que sobrellevamos los bonaerenses, el ex gobernador Felipe Solá, defendiendo el experimento que León Arslanián hizo con la seguridad durante más de diez años, y preocupado –casi furioso- por la reedición del Código Contravencional con el que la policía –según él- podría violar los derechos humanos de los bonaerenses, refiriéndose a infractores y a delincuentes en la etapa predelictual. Lamentable y triste el papel del ex gobernador.

Esa es la filosofía que presidió toda la gestión del ex gobernador Solá y su ministro Arslanián en el área de seguridad. En esa ideología se inspiraron también para la reforma policial, procesal y la reforma judicial. Pensaron únicamente en los derechos de los delincuentes, como finalmente termina por demostrarse. Esa es la filosofía causante del baño de sangre en que los bonaerenses nos vimos sumergidos en los últimos diez años, con más de doscientos policías caídos cumpliendo con su deber y cientos de vecinos masacrados.

Transcurren las horas y los días del asesinato de la maestra Sandra Almirón, como transcurrieron los días de Renata Toscano, y nuestros dirigentes, otra vez convertidos en una bolsa de gatos, oficialistas y opositores, nos dan un espectáculo lamentable y repudiable. Los mismos diagnósticos que escuchamos desde hace 25 años: inclusión social, pobreza, educación, corrupción policial, justicia condicionada, etc., y con total descaro eluden mencionar que todos, a su turno, ya estuvieron en el gobierno y no hicieron absolutamente nada por lo que hoy pregonan y denuncian con total desparpajo, como si no tuvieran nada que ver.

No se animan a decir que fueron ellos quienes apoyaron todas las políticas pseudo garantistas y abolicionistas de la última década, en especial en todas aquellas que tuvieron como fin destruir a la institución policial, a la que hoy le reclaman resultados, y desactivar a todos sus miembros, mediante la persecución y el mal trato, hasta desmotivarlos y convertirlos casi en figuras decorativas, dejando la calle libre al accionar de asesinos, ladrones, narcotraficantes y violadores de todo tipo, situación que desde Apropoba venimos denunciando hace años, cuando repetidamente hemos dicho, que ciertamente existe una zona liberada para el delito y que esa zona es toda la provincia de Buenos Aires. Que fue liberada por los políticos y legisladores con leyes imprudentes, a contrapelo de los reclamos del soberano.

Sabían de antemano que esto iba a ocurrir, porque desde Apropoba hace años lo alertamos permanentemente. También saben que se va a agravar. No importa, por ahora sus miradas están puestas en la cúspide del poder, porque ese es su único anhelo, obtener el poder.

En el largo camino hacia arriba se van abriendo paso entre pobres, desocupados y gente mal tratada por el estado; van ascendiendo sobre las ruinas de las familias, ya incrédulas de toda fe y confianza; dan vuelta la cara a la juventud, desorientada, que abreva de los peores ejemplos y que fue entregada en bandeja a la droga y al narcotráfico; tampoco les importa un bledo los miles y miles de niños mal alimentados y sin educación, hacen como que no los ven. Solamente les interesa su proyecto personal. Llegar a la cúspide.

Desde el poder solucionaran todos los problemas, según vienen prometiendo desde 1983. Pero no les creemos nada, porque vemos a otros, del mismo partido y también opositores, que por detrás han iniciado el mismo camino de ascenso. A codazos y zancadillas avanzan sobre las ruinas del pueblo, decididos a arrebatarle el puesto al que ya llegó, como sea, aún a costa de más sufrimiento para la gente. Al menos así se los ve.

Igual que en la década de los setenta, que por acción u omisión, toda la dirigencia, de derecha o de izquierda, fue responsable de lo que nos pasó, ahora también son responsables de lo que está ocurriendo. Ya es tiempo que tengan una actitud de grandeza, y en lugar de pelear por la cúspide del poder, unirse y dotar a la Policía, a la Justicia y al Servicio Penitenciario de todas las herramientas necesarias para implementar rápidamente medidas, aunque sean excepcionales y transitorias, pero que traigan alivio a la población a partir de hoy. Luego sí, poner en vigencia de una buena vez las mentadas políticas de inclusión social, educación, etc., por las que  tantos litros de saliva han gastado en los programas de televisión, y lograr reducir en el futuro las causales de algunas conductas delictivas.

Es necesario que se comprenda la verdadera dimensión de lo que está aconteciendo. Deberían descifrar correctamente el mensaje del pueblo, producto de un razonamiento simple. Estamos diciendo al que quiera oír, que comprendemos la exclusión social, la falta de educación, la desocupación y el abandono o falta de contención, de menores y de mayores, como causante muchas veces –no todas- de conductas delictivas. Pero también decimos a oficialistas y opositores, que para solucionar todos esos problemas ya les hemos otorgado, y han consumido, un cuarto de siglo. Elección tras elección, les hemos renovado el crédito con la esperanza que concretaran las promesas. Y no cumplieron. No han hecho nada por cambiar las condiciones generadoras de delitos y de violencia.

No vengan ahora a insinuarnos que los ciudadanos tenemos que pagar con nuestras vidas, la vida de nuestros hijos o nietos, las consecuencias de tal incumplimiento. No pretendan que aceptemos que para salvaguardar los derechos de los delincuentes, mayores o menores, tengamos que entregar mansamente nuestra vida o la vida de nuestros seres queridos.

Creo sinceramente que el tiempo se acorta. A los ciudadanos no nos interesa el discurso de los planes a largo ni mediano plazo. Pretendemos sí un cambio de postura del estado frente a la delincuencia a partir de ahora mismo. Que se la combata ostensiblemente, con todas las fuerzas de las leyes que el pueblo se dio para la defensa de su vida, de sus bienes y de sus derechos; y si no alcanzan las existentes que se legisle con toda urgencia. Con mano firme, sin excesos policiales de ninguna índole. Que el Estado-gobierno y políticos, garanticen los derechos humanos del pueblo, que es el soberano, al menos con el mismo esmero que lo hacen para con los delincuentes.

Si esto no ocurre, creo que la población, lamentablemente, descreerá de todo, inclusive de la democracia; podrían producirse reacciones masivas e incontrolables de gente enojada, demandando justicia y seguridad a cualquier precio. Oportunidad propicia para que algún político “iluminado”, de esos que siempre se arrogan la razón y tienen permanentemente  un “plan golpista” a mano para denunciar y asustarnos,  nos proponga alguna receta salvadora y termine llevándose puesta, de un solo saque, todas las libertades juntas, o lo que queda de ellas.

Entonces sí, “chau país. El último que apague la luz…”

30 de noviembre de 2009.-

 

Jesús Evaristo Scanavino

Comisario (ra)

Secretario de Organización de Apropoba

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LA DEMOCRACIA TAMBIEN DECANTA

 

         Decía el genial Groucho Marx “éstas son mis convicciones, si no les gustan, tengo otras”.

         Una pléyade de formadores de opinión en algunos casos, y en otros, meros  revisionistas de la actualidad con veleidades de politólogos, analistas sociales o escritores, que deambulan por cuanto espacio gráfico encuentran en los medios de comunicación, escriben sobre la corrupción en los cuerpos policiales del país, la escasa formación  profesional, la carencia de equipos y tecnología, el garantismo, la manipulación e interpretación que los jueces hacen de la Ley penal, la ausencia de una política adecuada, ministros que pasaron por la función pública solo para destruir en vez de construir, la teoría del abolicionismo punitivo, la edad de punibilidad en los menores, la anarquía, la anomia de un Estado desquiciado, el aumento de la crispación social que puede concluir en estallidos, un futuro apocalíptico, etc. etc. etc.

         Y lo hacen para describir éste ciclo de inseguridad que se ha instalado en nuestra sociedad con una violencia pocas veces vista. ¿Que no se ha dicho?, ¡todo! También es objeto de críticas el Poder Judicial toda vez que el 70% de quienes cometen delitos, son reincidentes que deberían estar presos, pero la excusa no tarda en llegar; los jueces dicen cumplir con las leyes que tenemos. En medio del dolor, en las últimas demandas se piden acciones concretas a los Ejecutivos Nacional y Provincial.

         Las causas que dieron origen a éste presente son muchas, y resultaría tedioso el orden enunciativo y descriptivo de ellas; pero hay una que es reiterativamente esgrimida, nada menos que por el Jefe de Policía, Comisario General Paggi. Ha dicho el funcionario que los 400 mil chicos excluidos del sistema en la provincia de Buenos Aires, tiene una gravitación determinante en la comisión de delitos. Son jóvenes sin futuro, la mayoría cautivos del paco y otras substancias. Ha destacado el esfuerzo del gobierno por instrumentar programas de inclusión, con lo que espera que se reduzca la ola de criminalidad.

         Es decir, éste novedoso enfoque sociológico del Jefe de la fuerza que tiene la responsabilidad primaria de prevenir y reprimir los desbordes, es bienvenido y denota que lenta, pero sin pausa, se está construyendo una nueva concepción policíaca, a imagen y semejanza de los mejores cuerpos del mundo. Es promisorio que las fuerzas del orden, a la hora de establecer estrategias de protección ciudadana, comiencen a dar muestras de apertura intelectual para  familiarizarse con los conocimientos de las subjetividades sociales, que no pueden estar ausentes, a la hora de asegurar las libertades individuales.

         Pero no ha sido el único.

         Desde APROPOBA, nuestro Secretario General, como el Secretario Adjunto y el Secretario de Organización, en editoriales y notas de opinión de su autoría,  han sabido construir contenidos, propios de hombres con una profunda honestidad intelectual, allende la mediocridad que nos rodea y que en lo personal, me enorgullece, como seguramente también enorgullece a más de un policía en actividad, que por cuestiones que todos conocemos, no se han podido pronunciar bajo su verdadera identidad.   

         En consecuencia, la singularidad del análisis, acotado a ésta y otras cuestiones puntuales que nos aquejan, no obsta a una mirada diferente, desde otra óptica, desde otra perspectiva; no para descalificar a los preopinantes, pues no tengo la entidad para ello, tampoco para justificar con sentido exculpatorio la ausencia de contención institucional,  sino en la sana idea de contribuir a entender un poco más porque nos pasa lo que nos pasa.

         No obstante, debo decir y en honor a la verdad, que en mi parecer, muchas visiones son solo conjeturales por ósmosis, y otras por antonomasia.

         Todo lo que se diga, de bueno o de malo, del matrimonio K y de quienes ocupan el Estado, son verdades a medias. El Poder Ejecutivo ha sido ungido para administrar; puede ser apto o inepto en la administración. En nuestro caso no debemos indagar mucho para saber si aprobamos o desaprobamos la gestión. En una democracia fuerte con instituciones sólidas, la oposición social y política  regula y encuentra las soluciones adecuadas; pero cuando éstas son débiles, ineficientes, ideológicamente cooptadas e insalvablemente corruptas, se convierten en reductos estancos, impenetrables a las miradas indiscretas,  donde la principal función – entre otras - es la de hacer caja  para seguir autofinanciándose en el dispendio, en la compra de voluntades y en el enriquecimiento ilícito.  

         Si asumimos que Democracia significa el predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado, es – entonces – el pueblo, la sociedad, nosotros en definitiva, quienes conminaremos a nuestros representantes la rectificación de lo antisocial, lo antijurídico o lo antidemocrático.

         Lo de la confrontación ideológica y política con algunos sectores de la sociedad, son solo puestas en escena en la puja por acumular poder.

Aquello de “afianzar la justicia y consolidar la paz interior” suena tan idealista como laxo.

         En los intersticios del cuerpo social, hay por cierto, otras concepciones mucho más contextualizadas que también comparto, a riesgo de opinólogos que no resistirán la tentación de definirlas como relativistas.

         No todo es, lo que parece ser.

         Frecuento diariamente la actividad privada y en el empresariado, como en otros sectores de la economía, encuentro voces que pueden censurar cuestiones de forma, los modos del matrimonio, pero en general están de acuerdo con los temas de fondo. Han vuelto a ganar dinero de manera sostenida y se nota en la actividad fabril. En el interior se vende, como en las mejores épocas, toda la gama de maquinarias agrícolas. Pertenecen a distintas facciones ideológicas, y mientras ganen plata les importa un rábano quien esté en el poder.

         Pero quiero darle forma a la idea.

         Así como todas las democracias del mundo, han debido soportar períodos de degradación paulatina en la calidad de las instituciones, en un contexto propio de decantación, la nuestra también; es inevitable y doloroso, porque nada ni nadie lo puede detener en el corto plazo; está decantando naturalmente como si fuese un proceso biológico que nos va acercando a la adultez, a la modelación en la búsqueda del bienestar y el progreso, aunque nuestro ánimo no sea el mejor y la autoestima devaluada.

         En mi opinión estamos lejos de las sentencias más agoreras, porque al argentino, mientras la desgracia no se le meta sin permiso en su entorno más íntimo, seguirá – por naturaleza – siendo indiferente al clamor de otros. 

         Nos está poniendo a prueba y es el precio que tenemos que pagar; nos enseña a construir sobre nuestras propias experiencias. Esto es independiente de quien ejerce el gobierno y la administración del Estado, y se da con el establecimiento de democracias incipientes, jóvenes, y paradojalmente, en sociedades que han debido soportar regímenes totalitarios.

         Las dictaduras tienen la habilidad de simular o camuflar todo, barren debajo de la alfombra. Es una falsedad creer que con los militares en el poder había más seguridad, lo que sucedió es que la actividad delictiva declinó por el imperio del terror, pero todo el abanico delincuencial estaba ahí, agazapado, esperando el momento para reaparecer en un sistema de libertad y democracia, en el que nada se puede disimular porque todo está sujeto al descubrimiento de la verdad, sea por el medio que fuere, como los medios de difusión, la oposición o por algún arrepentido oficialista.

         Es obvio que éstos ajustes no son procesos bienaventurados, por el contrario, son procesos turbulentos que ponen en situación de crisis a vastos sectores de la sociedad y afectan - cuando no conculcan - derechos como el de la seguridad, el de la educación, el de la salud o el de la justicia, que va de suyo, no son eternos.

         Es – en otro sentido -  la mutación de la doctrina política imperfecta y usada en beneficio de unos pocos, que – valga la redundancia - muta en favor del hombre y sus objetivos de realización, individual y colectivo. El tiempo de depuración dependerá de la capacidad de movilización, de la percepción social y de la reserva moral que exista en la oposición para forzar la  producción de los cambios y nivelar hacia arriba. Cuando digo oposición no me refiero a los partidos políticos, si no a las razones éticas del conjunto que se resiste a la ignominia. Nuestro caso en medio de ésta transformación, es patético; esperemos que sea por ahora y solo por ahora.

         Cuanto más rápido lleguemos a la cima del abismo, más rápido cesarán las angustias y el renacer institucional vigorizado. 

         Sigo y vale decirlo, al mismo tiempo se terminará el clientelismo, la demagogia y el abuso de poder. También el anacrónico monopolio de la dictadura sindical, con sus dirigentes enriquecidos y dirigidos empobrecidos.

         Algunas sociedades han pagado el precio de la superación, con el exterminio que dejó a su paso la guerra civil; otras la interrupción de facto de las libertades individuales y del estado de derecho y como citara el filósofo Friedrich Nietzche  “en la guerra de la vida, lo que no me mata, me hace más fuerte ”, nacen a la vera de la renovación generacional, instituciones más sólidas y eficientes que trascienden fronteras y hoy son modelos que debiéramos imitar, tal los casos de Brasil, Uruguay y Chile, por mencionar a algunos.

         Alguien podrá preguntarse ¿pero han pasado más de 25 años y seguimos en la misma? Si, es cierto, pero a los argentinos todo nos cuesta el doble, somos especialistas en dilapidar oportunidades.

         La diferencia con nuestros vecinos no es menor: ellos han sabido construir monolíticamente, un gran consenso nacional en torno de los grandes y supremos objetivos; no se apartarán un ápice de ese horizonte porque implicaría traicionar el mandato acordado, independientemente de la ideología de quien gobierne el Estado. Nosotros, en cambio, seguimos revolviendo archivos que debieran pertenecer a la historia, a nuestra historia de errores y desencuentros.

         De hecho en el mundo, el otro mundo al que todavía no hemos ingresado, el del progreso, la estabilidad, la equidad, el de la economía humanizada, el de la solidaridad, el de la justicia social, el de la previsibilidad, el de la libertad, el de la paz y el orden, se preguntan como es que no hemos podido encontrar el camino de la metodología organizacional, con tantos recursos naturales, como intelectuales argentinos hay brillando por el mismo.

         Sucede que somos excelsos cultores del personalismo más  excluyente, donde el exitoso atesora sus bienes para construir más poder, y la solidaridad, como el sentido de pertenencia, sigue siendo una utopía. Es una verdad irrefutable: nunca ha habido en ésta sociedad muchos dividendos para repartir, es más, nunca se distribuyó la riqueza excedente empezando por la base de la pirámide; los más necesitados, por lo menos en términos de genuina reparación social, solo se ha hecho clientelismo miserable. Es una deuda pendiente, antes y ahora, esperemos saldarla en un futuro de prosperidad, consideración  y elevación de la condición humana.    

         La ironía en el fino humor de Marx, no deja de ser una verdad en argentina, con connotaciones trágicas.

         30 de noviembre de 2009.

 

Hugo A. Vaccarezza

Crio. Mayor (RA)

Sec. Relaciones Laborales APROPOBA

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LA DIRECCION DE LA PROTESTA

 

         Desde hace tanto tiempo que se hace difícil recordar, pero sobre todo en los últimos años la confusión de la ciudadanía argentina acerca de hacia donde debe direccionar las protestas que sobre diversos motivos se originan nos hacen  pensar que resulta bastante evidente que cuestiones muchas veces ajenas a los propios interesados contribuyen a dirigirla en sentidos impropios, lo que de tal forma puede llevarlos a resultados apetecibles a otros intereses.

         La cuestión de la inseguridad es un claro ejemplo. Seguramente como resultado de aquella campaña de desprestigio y agresión hacia las fuerzas policiales, en especial a la de la provincia de Buenos Aires, que por evidente y reconocida no hace falta detallar, ésta  institución viene sufriendo, como es dable apreciar por los sucesos ocurridos frecuentemente y en forma reciente frente a la Comisaría de Wilde, un reclamo en materia de mayor seguridad, tema en el que, como no puede escapar a cualquiera, tiene la policía una mínima parte de responsabilidad limitada al cumplimiento de las leyes existentes y con los recursos que se le asignan.

         Mas allá de las segundas intenciones de algunos participantes demostrada en los sucesos de Wilde, al parecer nadie de los bien intencionados se detuvo a pensar en quienes posibilitan o mejor dicho desde hace tiempo con sus acciones han llevado a la sociedad a esta situación en la que ahora nos encontramos.

         En quienes mantienen leyes de excarcelación que posibilitan un rápido retorno de delincuentes a la calle, la inimputabilidad de los menores, la falta de respaldo legal a la actuación policial y tantas otras cuestiones que no obstante ser conocidas y reconocidas no orientan la protesta hacia los verdaderos responsables del problema.

         Seguramente mientras se desarrollaban esas jornadas de protesta frente a la Comisaría de Wilde, donde autoridades policiales debieron atenderlas aún sabiendo que no podían aportar respuesta y no obstante el coraje del superior policial que atendió a los vecinos de dejar entrever su verdad para quienes quisieran entenderlo, a muy poca distancia o en todo el ámbito territorial provincial, a través de la televisión los legisladores provinciales, actuales y pasados, VERDADEROS RESPONSABLES de la destrucción del sistema de seguridad provincial; los que aprobaron la “legislación arslaniana”, a todas luces signada por el fracaso total, como ya resulta probado e indefendible pese a los esfuerzos mediáticos del ex ministro, no solamente se siguen haciendo los distraídos, sino que hasta es posible que se alegraran de la orientación de la protesta porque de esa forma una nueva distracción desvía la atención de la sociedad y los pone a salvo de que les lleguen los reclamos como verdaderamente debería ocurrir en un país en que sus ciudadanos pudieran ejercer con certeza sus derechos republicanos peticionando a sus representantes, todo ello sin quitarles, en la parte que les cabe sus propias responsabilidades a los legisladores nacionales.

         APROPOBA, 23 de noviembre de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

 

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CUIDADO – ALERTA ROJA

 

         En los últimos días y como consecuencia de los constantes y cada vez más insistentes reclamos por seguridad que desde los más variados sectores de la sociedad se vienen produciendo, estamos viendo un giro bastante considerable de las autoridades de la provincia de Buenos Aires al pronunciarse sobre el tema.

         Por un lado el Ministro de Seguridad Dr. Stornelli ha tomado el coraje suficiente para decir públicamente lo que todos sabíamos desde hace tiempo pero que por razones que podemos llegar a sospechar no tomaba estado público, de asegurar que la mayor parte de la responsabilidad del estado actual en la provincia se lo debemos a las experiencias del tristemente recordado Ministro Arslanián, tales como la destrucción de la institución, el desorden, la anarquía en los escalafones y mucho mas, como también que esta institución y su gente se vio por años sometida al constante ataque de una sistemática campaña de desprestigio basada en una motivación de “ideología política”, reconociendo el esfuerzo y el sacrificio del trabajador policial ante tan desolador panorama.

         Por otra parte el mismo gobernador Scioli, ha reiterado la predisposición de los policías bonaerenses en el cumplimiento de su misión aún yendo más allá de lo que pudiera considerarse normal según lo demuestran la cantidad de fallecidos y heridos no solo en enfrentamientos con delincuentes, sino en otros accionares de extremo riesgo a los que los llevó su vocación de servicio a la sociedad.

         La presencia de las más altas autoridades provinciales, como la del propio gobernador, del Ministro de Seguridad y del Jefe de Policía, en el velatorio del Subteniente PABLO POCARESSI, asesinado por delincuentes el sábado próximo pasado, cuando no ha ocurrido lo mismo en los casos de otros camaradas caídos en el cumplimiento del deber, además de abrir un juicio de falta de equidad podría llegar a tener dos lecturas a simple vista: primero, siendo bien intencionados considerarlo como un apoyo explícito y público a los policías y un acto de sincero reconocimiento al servidor público inmolado o desde otro punto de vista nada más que una movida de neto corte político como señal visible de apoyo a la fuerza policial y especialmente a sus integrantes en momentos en que cada vez se hace más evidente la necesidad de ella, más aún cuando las necesidades de actualización salarial que a pesar de no constar de públicos reclamos resulta igual o precisamente mucho peor que la de los restantes empleados de la administración pública provincial cuya lucha en tal sentido se incrementa día a día.

         Sin embargo lo realmente preocupante resultan las últimas declaraciones públicas del Gobernador Scioli que bien podrían resultar de peligrosa interpretación en momentos como éste, al asegurar “Yo a mi policía la respaldo, la policía tiene orden de enfrentar a esas bandas”, y que “si la policía tiene que abatir delincuentes en un enfrentamiento lo hará”, cuando es de todos conocidos que el respaldo que menciona se contradice con la reciente prórroga de la Ley de Prescindibilidad, por él pedida y votada obedientemente por la legislatura, que priva de todo derecho al trabajador policial, incluido el de la defensa o conocer la causa por la cual se lo echa y que para “enfrentar las bandas” no hace falta orden alguna ya que cada policía sabe lo que tiene que hacer cuando debe enfrentarlos. ¿De qué respaldo estará hablando Scioli?

         Arriesgado también resulta la mención sobre “abatir delincuentes”, cuando también todos sabemos que no es una cosa que puede predecirse, sino que se da naturalmente por el desarrollo de las circunstancias en que llegado un momento no se puede hacer otra cosa y que cualquier error de la parte policial será debidamente aprovechado por esas asociaciones que en pos del lucro con el juicio al estado no dudan en destrozar al policía que tiene la desgracia de vivir esa experiencia, como lo demuestran tantos camaradas sometidos a juicios no siempre justos, sin que se haga ver el pregonado “respaldo” gubernativo, y casi siempre también sin siquiera el apoyo del asesoramiento legal cayendo bajo la espada inmisericorde de Asuntos Internos que será la primera en golpear sobre sus espaldas, aún cuando esté lejos la resolución judicial o administrativa que lo condene.      

         Seguramente para los camaradas en actividad todos estos visibles cambios de actitudes y declaraciones resonantes ya les habrán alertado suficientemente sobre la posibilidad de que nuevamente se intente, como en tantas otras oportunidades, hacer pagar al trabajador policial, bajo su propio riesgo las consecuencias de la falta de políticas razonables y perdurables en materia de seguridad. - La mayoría es posible que recuerde con claridad aquellas viejas consignas aleccionadoras de “Animémonos y vayan” o también “Avancen muchachos que yo los cubro”, como para creer en la seriedad y seguridad de un respaldo que a la hora de afrontar responsabilidades podría esfumarse con la rapidez de un relámpago, ya que de querer verdaderamente evitar los males indudables de los “enfrentamientos”, nadie duda que resultaría más positivo reducir las posibilidades de que peligrosos delincuentes eludan, gracias a la legislación vigente, las seguridades que podrían darle a la ciudadanía, a los policías y a ellos mismos el completo cumplimiento de la pena correspondiente a sus delitos. Ello seguramente constituiría un verdadero respaldo a la institución policial que juega la vida de sus integrantes cada vez que debe repetir la detención de siempre los mismos malvivientes.

         Cuidado, encendamos la luz de alerta roja, los policías no son quienes deben pagar con sus vidas o su libertad los desaciertos de la conducción política.

         APROPOBA, 9 de noviembre de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO   

Secretario General

 

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QUERIENDO BORRAR LA HISTORIA

 

         No obstante que la experiencia nos enseña lo difícil que ha sido desde siempre alterar la realidad de lo ocurrido no obstante los esfuerzos que puedan llegar a realizarse con esa intención aunque incluyan la mentira, la tergiversación o incluso la pretensión de olvido, siempre habrá quién lo intenta nuevamente pretendiendo cambiar, según sus oscuros intereses, el recuerdo de determinados hechos históricos o directamente borrar toda circunstancia que pueda llevar a recordarlos.

         En lo que respecta a la policía de la Provincia de Buenos Aires, sus integrantes somos conscientes desde siempre de estas reiteradas intenciones de borrar el por demás rico historial institucional, por las reiteradas tentativas perseguidas en tal sentido, sin ir más lejos respecto nada más y nada menos que a su creación misma, que datando del año 1821, como bien se encuentra documentado, no solamente se la menciona como nacida en 1880, apropiándose otra institución de tan valiosos antecedentes, sino también a partir de la desastrosa reforma judicial y policial del año 1997, en que se realizaron los mayores esfuerzos para convencer a todo el mundo que la anterior repartición policial bonaerense había desaparecido naciendo otras nuevas en su reemplazo, lo que de ninguna forma pudo lograrse en su totalidad a pesar de que las consecuencias de tan disparatada idea todavía siguen perjudicando al espíritu institucional de sus componentes.

         Sin ir más lejos y solo a manera de ejemplo mirando la página oficial del Ministerio de Seguridad, notamos que la Agrupación Sinfónica, según la nueva denominación de la antigua Banda de Música de la Policía, carece totalmente de mención de sus méritos anteriores, antecedentes históricos y rico pasado que la llevó a ser una de las mejores agrupaciones de ese tipo en el país.

         Pero otro hecho singular también ha pretendido borrar el recuerdo de una de las páginas más gloriosa de la Policía de la Provincia de Buenos Aires en toda su historia, y en esta oportunidad no se puede achacar la intención a  alguien  extraño a la institución, sino a un propio jefe surgido de las filas policiales, actuando seguramente bajo motivaciones que no llegamos a comprender pero que sospechamos y es que encontrándose vigente una resolución de la Jefatura de Policía, disponiendo la fecha del 23 de enero de cada año como el Día de los Policías de la Provincia de Buenos Aires, en recuerdo de la destacada actuación y los mártires aportados en los trágicos sucesos de La Tablada, años más tarde como queda dicho y sin argumentos valederos otra jefatura cambió tal fecha por la del 2 de noviembre de cada año.

         Mezquina regulación que como es lógico ante la superposición con el día en que el Santoral Católico reserva al recuerdo de los Fieles Difuntos, la convierte en anodina y en otra forma de evitar que la sociedad recuerde que muchos cientos y cientos de policías brindaron sus vidas en su defensa ofreciéndoles un homenaje especial por la calidad de este sacrificio.

         Equivocada decisión que no se entiende salvo pensando que lo que verdaderamente se quiera ocultar es que integrantes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, institución castigada y denigrada eternamente, fueron los que arriesgaron y dejaron sus vidas enfrentando al terrorismo en defensa de las instituciones de la República y del orden democrático imperante en ocasión de los hechos recordados.

         No es la fijación reglamentaria de un día determinado lo que nos puede llevar a recordar especialmente a nuestros camaradas caídos en el cumplimiento de su deber, ni el acto oficial coincidente, ni los discursos de ocasión pero sin sentimiento verdadero, es otra cosa,… verdaderamente es otra cosa.

         APROPOBA, 2 de noviembre de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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LA PRORROGA DE LA LEY DE EMERGENCIA POLICIAL Y LA POSICION DE UN LEGISLADOR OFICIALISTA

 

          Cuando los medios informativos de la semana anterior anunciaron  la prórroga de la Ley de Emergencia Policial en la provincia de Buenos Aires, la gran mayoría de ellos se cuidaron de incluir en la noticia en forma precisa y prolija los argumentos oficiales de la cuestión incluyendo textualmente el párrafo que justifica la medida porque comprende "los aspectos organizativos, funcionales, operativos y laborales de las policías y autoriza al Gobierno a transformar estructuras de la fuerza, crear, modificar o suprimir funciones y optimizar los recursos humanos, materiales y la prestación de servicios".

          Sin embargo en su totalidad los grandes medios se cuidaron de mencionar siquiera que la misma norma no solamente resulta cuestionable por los manejos económicos que permite sino por la violación a los derechos y garantías que claramente protege la Constitución Nacional y la misma de la provincia de Buenos Aires, al dejar desprotegido al trabajador policial que por la “prescindibilidad” que contempla la misma ley puede ser echado sin sumario, investigación, sin derecho a defensa e incluso a conocer el motivo de su separación.

          Esto lo hemos repetido hasta el cansancio desde APROPOBA, pero ahora la novedad es que desde el mismo bloque oficialistas de diputados se alza en solitario la voz de un legislador que por encima de lo que la lógica indica debería haber hecho la oposición, cuestiona públicamente y en detalle, con argumentos que se ajustan mucho a los que invocamos permanentemente desde este sitio, resalta el daño que esta ley produce al mismo sistema de seguridad, a la carrera policial y por supuesto a sus integrantes.

          El Diputado GABRIEL VILLEGAS ha honrado su condición de representante del pueblo y apartándose de la “disciplina partidaria” ha optado por lo razonable en lugar de lo conveniente, quisiera Dios que todos los legisladores a los que pagamos para que legislen en beneficio de la mayoría y con respeto a la Ley Madre, adviertan una cuestión tan elemental y de esta forma pudiéramos dar los argentinos un gran paso hacia en procura de una democracia de verdad.

          APROPOBA, 26 de octubre de 2009.

 

         Miguel Ángel Reynoso

         Secretario General

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LOS CORTES DE RUTAS Y LA POLICÍA.

 

         Desde hace algunos años los argentinos venimos soportando las molestias que ocasionan continuos y reiterados cortes de rutas que realizan grupos que ante la indiferencia de la atención de sus reclamos por parte de las autoridades optan por este sistema para poder llamar la atención.

         Demás está decir que pese a las reiteradas declaraciones de funcionarios políticos acerca de la intención del gobierno nacional “de no judicializar los cortes de rutas”, los mismos constituyen nada más y nada menos que un delito de acción pública, previsto y penado en el Código Penal Argentino, que afecta grandemente al resto de la sociedad ajena a los motivos de la protesta.

         Por otra parte, como hemos visto, el hecho de que este proceder requiera la atención de las autoridades y su preocupación para hacer cesar su calidad de delito en desarrollo, responde a que sus realizadores o sus motivos resulten más o menos simpáticos al pensamiento oficial, con lo cual mientras que con el apoyo tácito o expreso de los gobiernos central o provinciales existen cortes incluso de pasos internacionales que se mantienen por años, en otros se dispone inmediatamente de resolución judicial para despejar el camino, sin tenerse en cuenta que el delito existe cuando se comete la figura prevista por la ley y no dependiendo de quién lo realice o sus motivos.

         Esta dualidad de procederes vuelve a poner a la fuerza policial en una situación por demás difícil y crítica frente a la sociedad que en general por un lado reclama con razón para que cumpla con su obligación primaria de detener la comisión de un delito de acción pública y despejar los caminos y por otra parte de otros sectores que consideran, debido al confuso mensaje oficial, que reprimir a sus autores ante la negativa a retirarse resulta una medida abusiva, mas cuando otras situaciones similares o peores resultan toleradas, con lo cual nuevamente se distorsiona la imagen de la institución policial.

         En  los actuales casos más difundidos por la prensa del conflicto en una fábrica del Gran Buenos Aires y la protesta de los vecinos de la ciudad de Lezama, resulta por demás elocuente la cita esgrimida permanentemente por APROPOBA al respecto de una resolución del Consejo Europeo de Sindicatos de Policías, cuando menciona que “Los gobiernos no deben utilizar a sus fuerzas policiales para la solución de los conflictos sociales, sino que deben arbitrar las medidas políticas para la solución de esos conflictos”, ya que está demostrado en ambos que estas situaciones han llegado hasta este punto por la incapacidad o la falta de voluntad de las autoridades para realizar el manejo político necesario para la solución de esos conflictos.

         Dado el actual estado de las cosas y resultando previsible que nuevas protestas reiteren o agraven la actuación de los llamados “piquetes de corte de rutas”, en los que seguramente se involucrará al trabajador policial, desde APROPOBA, reiteramos nuestra preocupación sobre la necesidad de que la clase política gobernante sepa encontrar las soluciones necesarias para la superación de ese tipo de problemas para que la fuerza policial en lugar de tener que enfrentar de una u otra forma a la sociedad constituya para ella la garantía de seguridad que justifica su existencia.

         APROPOBA, 12 de octubre de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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DIA NACIONAL DE HOMENAJE A LAS VICTIMAS DEL TERRORISMO EN ARGENTINA

 

El 5 de octubre de cada año se ha fijado como Día Nacional de Homenaje a las Víctimas del Terrorismo en nuestro país, por coincidir esa fecha con un grave hecho de ese tipo, pero igualmente con casi plena seguridad podría haberse fijado cualquiera de las fechas del calendario ya que durante varios años las organizaciones armadas terroristas actuantes en nuestro país en el tristemente recordado período de actuación de la subversión, ya sea en épocas de gobierno de facto o con mayor salvajismo aún en vigencia de gobiernos democráticos, no dejaron pasar prácticamente un día sin que hicieran gala de sus instintos asesinos con atentados y ataques de todo tipo que dejaron un reguero de víctimas fatales, heridos, mutilados y afectados de todo tipo por esos bárbaros procederes.

La excusa ideológica de querer fundamentar otro país sobre el que nos dejaran nuestros mayores cimentándolo en cadáveres, sangre, sufrimiento y llanto, fue suficiente justificativo para declarar la guerra a la sociedad argentina ejercitando la barbarie sobre particulares, militares, integrantes de las fuerzas de seguridad y policiales con el solo justificativo en la inmensa mayoría de los casos de vestir un uniforme y en definitiva de formar parte, aunque solamente fuera a titulo laboral, del estado al que se pretendía destruir.

A la Policía de la Provincia de Buenos Aires le tocó en suerte en esos tiempos pagar con mucha sangre la búsqueda del logro de “los ideales” de quienes se constituyeron en dueños de vidas y haciendas de los demás ciudadanos al solo título de una autoproclamada representatividad general que nadie les pidió, sembrando el terror con bombas y ataques arteros, entre los cuales era común el asesinato de simples y humildes agentes de nuestra institución que desamparados esperaban el colectivo o cumplían una simple consigna y caían por el único hecho de constituir un mérito dentro de las bandas terroristas asesinas que así también se procuraban la pistola del funcionario abatido.        

La policía de la Provincia de Buenos Aires cuenta entre las víctimas fatales de estos asesinos al mayor número, incluso sumando todas las correspondientes a las fuerzas armadas, de seguridad y de las demás policías, además de los centenares de heridos y con secuencias psicológicas que aún sufren las consecuencias de esa guerra cuyos peligros significaban la zozobra constante no solo del efectivo policial, sino también de su grupo familiar ante el desprecio que por la vida de los demás se hacía gala en todo momento por parte de los terroristas.

Nuestra institución se vio envuelta así en una guerra que nunca buscó ni quiso, con un enemigo que no reconocía derechos humanos de ningún tipo, al que no se podía eludir y si solamente enfrentar cuando se podía, y en la que por las razones que todos conocemos debió participar sin que le quedara posibilidad de opción, aunque hoy pocos y menos aún la justicia quieran reconocerlo, también  con los resultados que todos conocemos, y más tarde, cuando parecía haber renacido la paz, nuevamente en pleno gobierno democrático, la hidra del terrorismo al levantar una nueva cabeza con el ataque al cuartel de La Tablada, obligó otra vez a nuestra institución y con ella a sus integrantes a enfrentar al mismo enemigo.

Oportuno es recordar que los familiares de nuestros mártires y aún quienes sobrevivieron a sus heridas, aunque no se les reconozca tiene el carácter de verdaderos héroes que supieron asimilar su desgraciado destino a las obligaciones propias de su condición y orgullo de policías y nunca convirtieron su drama en un mero reclamo de resarcimiento económico seguramente porque siempre los animo un convencimiento más profundo que a aquellos que habiendo perdido en la contienda armada supieron buscar la forma de obtener no obstante, un rédito personal a costa de las arcas del estado al que habían procurado destruir y encima ufanarse de sus crímenes.

A pesar de la parcialidad con que hasta ahora se han juzgado estos tristes hechos y la actuación del terrorismo en nuestro país, tenemos plena confianza que aún ante la indiferencia de la justicia, la historia tarde o temprano reivindicará su sacrificio no porque necesiten de ello, sino porque significa nada más y nada menos que lo verdaderamente justo.

 

         APROPOBA, 5 de octubre de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO   

Secretario General

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CONSTITUCIONALIDAD Y DISCURSO:

 

Dentro de las cosas inhabituales de nuestra realidad argentina nos está resultando común en estos últimos tiempos escuchar desde remotos lares las declamaciones de nuestra presidente, que seguramente debido a las influencias producidas por latitudes lejanas mudan su contenido vernáculo pletórico de planes crediticios y numéricos indicadores de las bondades del “modelo”, por la insistencia de la vigencia en nuestro territorio de la letra de la Constitución Nacional.

Si bien entendemos que a lo mejor este contenido solo estaba destinado a tentar al gobierno Iraní de los garantidos beneficios que nuestra Carta Magna le aseguraría a un prófugo de esa nacionalidad imputado de un grave hecho en nuestro país en el caso de entregarse a nuestra justicia, no deja de resultar por demás inocente, por mas fundamentalistas que fueren, considerar que aquellos podrían no tener la suficiente información para dudar de esta aseveración como sobre la misma cuestiones tenemos muchos argentinos, cuyo número aumenta día a día cuando mejor se van comprendiendo las cosas.

 Por ejemplo y contando solamente aquello que nos llega en forma directa, los policías bien sabemos que el derecho constitucional a la sindicalización, bien descripto con pelos y señas en nuestra Constitución Nacional, en las Constituciones Provinciales, en los Tratados Internacionales firmados por nuestro país, y en los acuerdos con la Organización Internacional del Trabajo, es tan solo mera letra muerta de cuyo incumplimiento nadie se asombra.

         También nos consta a los policías, especialmente en la provincia de Buenos Aires que la posibilidad de la estabilidad en el empleo, por una “ley de prescindibilidad” que se prolonga por años, es también una burla a todos los derechos tan legalmente garantidos, que ni siquiera mencionan los “representantes del pueblo” y menos por supuesto los jueces, todo ello para vergüenza de nuestra democracia a esta altura ya mayorcita de edad.

         La utilización de las fuerzas policiales para la solución de conflictos sociales como hemos visto recientemente, por la incompetencia, el interés, o cualquier otra razón de las autoridades políticas que deberían solucionarlos pone también al trabajador policial en una situación de enfrentamiento con la sociedad alejado de la primera función institucional.

         Pero más grave todavía resulta la cantidad de trabajadores policiales que por distintas razones, y especialmente muchos involucrados artificiosamente en causas de las llamadas “de derechos humanos”, precisamente carecen de esos mismos derechos mencionados, y en conciencia de que mas allá de culpabilidad o inocencia, ya tienen sobre sus hombros la condena de una justicia poco amante de imparcialidad, comprometida y sospechada, y que contando el sobrado tiempo de detención, aún sin elementos suficientes, la sistemática negativa a otorgar las libertades que también contempla la ley para cualquier delincuente o también la imposibilidad de que razones de edad o enfermedad les posibilite el arresto domiciliario, también como a cualquier delincuente, padecen más de la acción del odio vengativo que de una verdadera justicia.

         También las víctimas policiales de la guerra contra el terrorismo siguen esperando que sus crímenes se tengan en cuenta como “delitos de lesa humanidad”, como prescriben para esas circunstancias los cánones internacionales y no el parcial e ideológico punto de vista local.

         Quizás la República Argentina que hoy se debate entre problemas de todo tipo, el desorden, la corrupción en el gobierno, el narcotráfico, los problemas económicos, y demás ante el asombro internacional pueda encontrar nuevamente el rumbo perdido hacia la gran nación que seguramente el destino le tiene asegurado, pero es seguro que nunca podrá alcanzarlo si nuestra Ley Madre, la Constitución Nacional deja de ser un mero librito que se cita en discursos de oportunidad para volver a ser una verdadera garantía de derechos y seguridades para TODOS quienes pisan nuestro suelo.

         APROPOBA, 28 de setiembre de 2009.

        

         Miguel Ángel Reynoso

         Secretario General

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SER O NO SER? – La incertidumbre de las jerarquías en la Policía de la Provincia de Buenos Aires

 

         Descontado está que debemos reconocer en el gobierno de la Provincia de Buenos Aires por lo menos haber demostrado la intención de volver a encauzar la policía dentro de los cánones que deben regir una repartición de este tipo, al procurar mediante la recientemente votada nueva ley de personal y su posterior reglamentación dar una evidente señal de haberse reconocido que la barbaridad implementada por el mal recordado ministro Arslanián había dado ya pruebas más que suficientes de su fracaso al sembrar la anarquía dentro de la carrera policial, atentando contra su desarrollo normal y por ende contra el propio sistema de seguridad provincial.

         Los ascensos y designaciones “a dedo”, ingresos no regulados, las prórrogas reiteradas de la “ley de prescindibilidad, (aún vigente) y la falta de previsibilidad del trabajador policial sobre su futuro dentro de la fuerza, sometido a los vaivenes de caprichos políticos, “amistades” o “enemistades”, clientelismo y demás, sin el amparo de una ley adecuada que proteja al funcionario no comprometido hicieron por supuesto un daño que llevará muchos años reparar, siempre y cuando el nuevo camino emprendido haga del respeto por las normas una constante que se mantenga hacia el futuro.

         Todos los policías sabemos de sobra que este cambio va mas allá de las denominaciones jerárquicas de capitán por comisario y demás, como sospechosamente la generalidad de la prensa pareció limitarlo sin profundizar en razonamientos de fondo para que fuera mejor entendido por la ciudadanía, pero también no podemos dejar de señalar que esta misma legislación que de alguna manera significa un paso adelante en el constante retroceso en que venía sumergiéndose la institución, cuenta con algunos aspectos cuestionables que bien podrían haberse evitado si a la hora de su redacción se hubieran tenido en cuenta con mayor detalle los intereses de aquellos hacia quienes se dirigía la norma, es decir las personas integrantes de los cuadros institucionales.

         Sin entrar en detalle sobre la calidad poco democrática y a tono con los tiempos modernos de muchas de las faltas disciplinarias contempladas por la reglamentación, más propias de épocas muy remotas o dictatoriales que del presente siglo XXI, dos cuestiones se hacen evidentes como injustas y perjudiciales.

         Por un lado la situación de los llamados “antiguos suboficiales”, muchos de los cuales hallándose al momento de la anterior reforma a solo una o dos jerarquías de la máxima a aspirar dentro de su escalafón, con la nueva regla no solamente no conservaron esa situación, sino que incluso retroceden en su carrera por cuanto ahora le restan hasta tres jerarquías para el final de su carrera, con lo cual no solo se le han cambiado en dos oportunidades las reglas de juego, sino que, sobre todo en la última oportunidad se lo perjudica notablemente,  por el solo motivo de que a alguien en algún momento se le ocurriera jugar no solamente con la vida y los bienes de los bonaerenses, sino con la carrera de los policías de este distrito poniendo en práctica experiencias de escritorio en materia de seguridad que a cualquiera medianamente entendido le resultaban evidentemente negativas.

         En otro sentido también quienes ahora, solamente a título de responsabilidades, les cabe la jerarquía de subcomisario, por haber estado anteriormente en el equivalente a lo que fuera un oficial principal, lo es solamente con ese criterio ya que la misma ley en forma por demás irregular prescribe que a pesar del nominal ascenso el beneficio de la jerarquía recién le será abonado a partir del año próximo, con lo cual se ve perjudicado en el doble sentido además de asumir nuevas responsabilidades, de no percibir lo que le corresponde por esa nueva jerarquía, y por la misma también encontrarse imposibilitado de realizar servicios adicionales con los cuales mejorar sus ingresos antiguos.

           Quizás el evitarse que muchos camaradas, en contra de toda lógica sigan en la famosa incertidumbre del ser o no ser que titula esta nota, poco hubiera costado si la democracia fuera una realidad palpable y no meramente declamatoria en nuestro país y si dentro de ella el derecho constitucional de agremiación para el trabajador policial fuera reconocido para convertir a este en un ciudadano pleno y no de segunda categoría como se le sigue considerando hasta ahora.

         APROPOBA, 21 de setiembre de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

 

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EL FACILISMO DEL REPUDIO A LA ACCION POLICIAL

 

         Como en tantas otras ocasiones vemos nuevamente, ya sin asombro, como se reitera en nuestro país lo que bien podríamos llamar “el facilismo del repudio a la represión policial”, esta vez por parte del Comité Baradero de la Unión Cívica Radical ante un hecho de intervención policial para el desalojo del palacio municipal de un grupo de trabajadores de ese ámbito que lo habían ocupado interfiriendo con la libre atención de la oficina pública que apareciera en el periódico La Auténtica Opinión de la citada localidad edición del día 4 del corriente.

         Sin entrar a analizar la legitimidad de la protesta, ni su razonabilidad, el hecho es que frente a una actuación policial lógica ante el requerimiento de las autoridades responsables del municipio el desalojo se cumplió, en actuación acorde a la mayor o menor resistencia ejercida por los ocupantes.

         Ahora bien atendiendo al texto del comunicado señalado que incluye además del “enérgico repudio a la represión policial” y manifiesta “ejercer el debido respeto a las instituciones”, salvo que la policía de la provincia de Buenos Aires en su accionar no merezca esa calificación, lo que parece confirmar el hecho de que ese mismo partido votara afirmativamente en ocasión que un gobierno de otro signo procediera a su desguace, a la negación de derechos primarios de sus integrantes y a otras barbaridades por el estilo que aún se siguen perpetrando hacia el trabajador policial, con las desgraciadas consecuencias lógicas hacia el sistema de seguridad provincial que hoy todos vivimos, sin que se les hubiera escuchado alzar la voz al respecto mientras se viola sistemáticamente los principios constitucionales más elementales.

         Por supuesto que por otro lado reconocemos la necesidad de la aplicación en nuestro país de aquel precepto del Consejo Europeo de Sindicatos de Policía que señala que “Los gobiernos no deben utilizar a sus fuerzas policiales para la solución de los problemas sociales, sino que deben arbitrar las medidas políticas para la solución de esos problemas”, pero mientras esto no suceda, mientras el trabajador policial carezca de los derechos básicos y de representación sindical que pueda opinar sobre la utilización de la fuerza, por todo lo cual el mismo partido ahora opinante poco o mejor dicho nada ha realizado, no hay duda de que seguiremos así.

         Es posible que quienes firmen el comunicado de mención ya hayan olvidado que no hace muchos años un gobierno nacional del mismo signo político que representan decretó la vigencia del estado de sitio, de cuyo resultado de más de una decena de muertes, nadie parece haber sido responsable ni siquiera en la conciencia, salvo por supuesto el lógico pago que nuestros camaradas de la Policía Federal que debieron afrontar ante la justicia las irresponsabilidades políticas. Por otra parte y el caso de que el Defensor de la Seguridad Sr. JORGE PODESTA, haya involucrado su nombre en una cuestión evidentemente política más mal que bien hace al cumplimiento de sus obligaciones.

         En síntesis no puede escapársenos que si bien el comunicado que se cita y es motivo de la presente aclaración es “duro” hacia la actuación policial, resulta por demás “blando” y conciliador cuando de responsabilidades políticas se trata, posiblemente por el viejo dicho de que “entre bueyes no hay cornadas” o por negarse a reconocer que lo resultante solamente pone una vez en evidencia la incapacidad política en la solución de ese tipo de problemas antes de que estos exploten y que si bien se habla como en todos lados de “diálogo abierto y sincero”, para tratar los temas policiales y de seguridad hasta el momento la Delegación de APROPOBA local no ha sido convocada al mismo.

         Para no desentonar con los tiempos ni las costumbres y si de quedar bien se trata más o menos con todos, desde la Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires (APROPOBA), no nos queda otro camino que REPUDIAR AL REPUDIO,… pero poco…

         APROPOBA, 14 de setiembre de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

 

Tel. 0223-4643214 - Cel. 0223 154499537

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EL POBRE RECURSO DE LA “DECLARACION JURADA” ANTE LA CARENCIA  DE CONDUCCION

        

         La capacidad de conducción debiera ser una de las cualidades que tendría que adornar la personalidad de todos aquellos que les ha tocado en suerte ejercer las jerarquías superiores en el orden jerárquico imperante en una institución, que como la policial, se constituye casi exclusivamente por recursos humanos que necesitan de la guía, la docencia, la experiencia y el control de estamentos superiores debidamente reglamentados y respaldados por las disposiciones legales vigentes.

         De allí que a quienes nos tocara la fortuna de cursar la materia “conducción” en los cursos de la carrera policial nos llene de sorpresa que el nivel responsable del Ministerio de Seguridad provincial haya incrementado días atrás un inédito como incompresible método para ejercerla, extrañamente alejado de lo lógico y natural.

         Sin entrar a analizar cuestiones tan cercanas o importantes como el ejercicio del “mando”, no podemos calificar de otra forma a la directiva general implementada por el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires. de hacer firmar a la totalidad del personal policial, como lo adelantara oportunamente APROPOBA, una “DECLARACION JURADA”, mediante la cual y en solo dos líneas de texto el efectivo debía comprometerse a “no realizar actividades incompatibles con el desempeño de la función policial”.

         Por supuesto además de los risueños comentarios de todos los camaradas en actividad obligados a firmar tan extraño compromiso, cuando medianamente resulta de conocimiento que este tipo de documento se refiere en las generalidades del derecho a cuestiones de contenido patrimonial, haciéndose declaraciones juradas para determinar el acervo hereditario en una sucesión, para determinar base imponible de los impuestos, y cuestiones por el estilo, pero no como una forma de aceptar el conocimiento de la Ley, que entre otras cosas cualquier ciudadano no puede alegar ignorancia y menos aún tratándose de funcionarios públicos como lo son los policías.

         Lo exiguo del texto puede interpretarse con una amplitud tan general que podría comprometer a cuestiones tan disímiles, como a no cometer delitos, o cualquier otra cosa que pueda llegar a considerarse como incompatible con el desempeño de la función pública. 

         Ahora bien, los delitos están contemplados en el Código Penal por resultar normas de orden público, mientras que las faltas administrativas las prescribe la ley de personal y su reglamentación y si bien esta última contempla como faltas a verdaderos delitos y en otras avanza sobre cuestiones verdaderamente privadas del personal, en clara vulneración a los derechos constitucionales, en este acto se menoscaba estas normas legales. ¿Cuál sería la razón para la firma de dicho documento?, no se le puede hacer firmar al personal una constancia por ejemplo, de que se compromete a no matar, esto es algo que no se puede prever, el hombre mata y de acuerdo a como lo haga será sancionado o no. ¿Qué se debe entender por el término “incompatible”? Es una palabra muy amplia. ¿Puede ser policía y profesor de tenis a la vez?, Creemos que sí. ¿Puede ser policía e integrante de una sociedad de fomento del barrio sin estar afiliado a un partido político? Si me afilio ¿incurro en responsabilidad administrativa, aún cuando ejerza un derecho constitucional? La misma Ley y su reglamentación resuelven la cuestión y ambos cuerpos normativos son de cumplimiento obligatorio para todos los que tienen estado policial.

         Indudablemente las falencias en materia de conducción de una fuerza policial resultan cada día más destacable. De quién habrá sido esta “super idea” verdaderamente no lo conocemos, pero si podemos manifestar con toda seguridad que si proviene de cualquier estamento de les jerarquías de carrera mal no le vendría a su gestor retornar a las aulas de la vieja Escuela Vucetich aunque mas no sea en algún curso de “reentrenamiento”, aún sin tecnicatura ni especialidad, y si su procedencia lo fuera desde el nivel político, estos ya deberían haber entendido de que no es conveniente para nadie la injerencia de legos en materia en la que para opinar o disponer, primero se tendría que conocer.

         Además de la vergüenza que esto significa para quién lo haya ideado y para quienes hayan avalado su realización, bien podría haberse ahorrado la institución, o más bien los contribuyentes el costo de los CINCUENTA MIL FORMULARIOS UTILIZADOS en esta particular experiencia.

         APROPOBA, 7 de setiembre de 2009.

 

         MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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LOS FOROS DE SEGURIDAD – AUGE Y DECLINACION

 

         Cuando el mal recordado ex ministro de seguridad de la provincia de Buenos Aires León Arslanián, vendió a este desdichado estado un mal llamado plan de seguridad que consistía como base principal en la destrucción sistemática de la institución policial en pos de una proclamada reforma policial, se cuidó de adornar el pastel de suficientes aditamentos que debidamente camuflados no ocultaron para los avispados la segunda intención de comprometer al mayor espectro en las responsabilidad resultandos de sus proyectados desvaríos.

         Es así que previendo o no el gran fracaso en que a la postre resultaron sus planes, y reformas institucionales, de las cuales sin ir más lejos de algunas hemos visto recientemente dar forzosa marcha atrás antes del desbarranco total, no regresándose al punto de partida solamente por la vergüenza que ello significaría para tan “renombrado jurista” y sus padrinos políticos, más aún si tenemos en cuenta la sospecha de que mucha de la agresión hacia la institución policial podrían tener más un trasfondo ideológico por encima de otras conveniencias.

         A toda la batería de medidas tomadas en aquella oportunidad y entre el gran despliegue mediático, donde no se escatimaron insultos y agravios a todos los integrantes de la institución por la supuesta corrupción generalizada existente, que dicho sea de paso no alcanzó para llevar a ni uno solo de los funcionarios policiales calificados de esa forma a los estrados judiciales con lo que se demuestra el escaso sustento de las acusaciones, se sumo la también promocionada Ley de Seguridad de la provincia de Buenos Aires que por supuesto “nuestros representantes” en la legislatura se apuraron a aprobar en la seguridad de que de alguna forma contribuiría a disminuirle sus propias responsabilidades en el tema de la seguridad pública.

         En forma rimbombante, entre otras cosas la ley creo el pomposamente llamado Consejo de Seguridad Provincial, (casualmente ahora reflotado) integrado entre otros por los denominados “FOROS DE SEGURIDAD”, en tres niveles para ser más precisos, “seccionales”, “municipales” y “departamentales”, con la segura intención de comprometer como se ha dicho, a la mayor cantidad de personas e instituciones posible en responsabilidades sobre las políticas de seguridad pública, que bien sabemos son de exclusiva responsabilidad y competencia del Poder Ejecutivo Provincial.

         Claro está que a nadie se le ocurrió preguntar como podrían dichos foros, integrados por representantes de instituciones tan disímiles como se preveía, y por ende en la generalidad de los casos completamente ajenas a la cuestión sobre la cual incidirían, colaborar en la buena marcha de la institución policial al constituirse incluso como “controladoras” de sus tareas, salvo que se llegara a pensarse que la profesionalización policial podría depender de tan débiles sostenes.

         Por lo demás y transcurridos unos cuantos años de la conformación de los citados foros, la experiencia no puede señalarse como exitosa como ayuda para el combate del flagelo de la inseguridad, es más muchas de las organizaciones originales que los integraron se fueron alejando poco a poco ante la poca seriedad que tenía su cometido, muchas veces circunscripto a la mera “alcahuetería” hacia el Ministerio de Seguridad de alguno de sus responsables que no veían con buenos ojos, o no le resultaba simpático el jefe de la dependencia correspondiente, costándole a éste muchas veces hasta su carrera o por lo menos su destino.

         Debería tomarse conciencia que a pesar de la buena voluntad con que muchos foristas encararon su cometido poco a poco se fueron dando cuenta de que la situación real no pasa tanto por la actividad policial sino por la inacción política, la falta de recursos, el respaldo legal y otras cuestiones por el estilo, mientras que los lugares dejados por los bienintencionados fueron en muchos casos ganados por punteros políticos, avivados y avisados oportunistas que como es de público comentario limitaron sus aspiraciones en bien de la seguridad pública a obtener la presencia de un patrullero en la esquina de su propio domicilio, ganar chapa de “influyente” ante la policía con sus vecinos o incluso aviarse de algún dinerillo extra tan solo por no tomar el teléfono “ministerial” y hacer valer su carácter de “forista”.

         A poco más de una década de la creación de los famosos foros y aún cuando su implantación poco o nada ha contribuido a la seguridad pública y a la participación ciudadana como tanto se promocionara y que precisamente no se constituye con organismos de este tipo ni con las atribuciones que les fueran fijada, se anuncia la puesta en vigencia del Consejo de Seguridad Provincial que como sabemos la misma Ley prevé debe conformarse entre otros por los mencionados foros de seguridad, es entendible que pocas esperanzas podamos abrigar sobre los resultados que puedan obtenerse, sobre todo mientras que el principal constituyente de un sistema de seguridad seriamente diseñado, como lo es el elemento humano, que no puede comprarse ni reemplazarse, no sea tenido en cuenta y ciertamente se le reconozcan los derechos ciudadanos que le corresponden.

         APROPOBA, 31 de agosto de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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EL IMPUNE ATAQUE A LAS INSTITUCIONES DE SEGURIDAD Y SUS COMPONENTES

        

Desde hace ya unos cuantos años y por motivos que seguramente a muy pocos escaparán, se viene dando en nuestro país un ataque sistemático, entre otras, a las instituciones que cumplen un cometido en el fundamental aspecto de la seguridad pública. Esto es una realidad inocultable que ni siquiera pueden disimular los cacareados y variopintos reclamos en busca de esa ansiada seguridad, y que, curiosamente o no, nunca profundizan en sus verdaderos causales sobrevolando solamente con propuestas que por repetidas y fracasadas no dejan de ilusionar con un posible distinto resultado a los mediáticos “especialistas en seguridad” que a diario debemos soportar en entrevistas derivadas de cualquier hecho cuya gravedad se destaque sobre el acostumbramiento ciudadano de la media “normal” no obstante su agravamiento progresivo.

         Sin embargo cuesta un poco acostumbrarse a ser testigos de lo que viene ocurriendo en los últimos tiempos en que no solamente nos sorprende el público apoyo de pseudo intelectuales nacionales al accionar de un delincuente que lidera la toma de una comisaría de la Policía Federal, por más que lo haya hecho en su condición de “piquetero oficial” del gobierno nacional.

         O para ver en una transmisión televisiva continua y directa como un pequeño grupo de “vecinos” de una villa de emergencia capitalina en reclamo por lo que denominan “justicia”, no solamente incendian un puesto de la Prefectura, sino que atacan al personal de esa misma repartición y posteriormente se ve como utilizan los mismísimos escudos de protección de la fuerza que fueran sustraídos durante una refriega previa para protegerse mientras preparaban y lanzaban una bomba incendiaria. Evidentemente la autoridad política de dicha repartición se encontraría distraída en otras cuestiones mientras estas imágenes recorrían el mundo para vergüenza de todos los argentinos, y los camaradas de prefectura seguramente con justa impotencia esperaban la orden que nunca les llegó de recuperar inmediatamente esos bienes públicos y detener a quienes los portaban.

         Ataques a personal de la Policía Federal frente a tribunales de Capital cuando se leía la sentencia de una famosa causa; a integrantes de la misma repartición que custodiaban el Congreso Nacional, y a la Comisaría de Tolosa en la Provincia de Buenos de Aires, son solo ejemplo de lo que ocurre a diario y que sin entrar a juzgar si el fallo en el primer caso fue justo o injusto, si en el segundo la votación era la correcta o no y en el último si verdaderamente había un motivo para ir contra la fuerza policial por un hecho que en definitiva deberá expedirse la justicia, nos hablan claramente de que el fin perseguido en cuanto a destruir las instituciones y lo que ellas significan se viene ganando holgadamente.

         Desgraciadamente todo esto significa también que el trabajador policial, o miembro de las fuerzas de seguridad se encuentra día a día más expuesto a que reclamos sociales de todo tipo que deberían recibir su atención por el debido canal, y mezclados con ellos los de verdaderos delincuentes oportunistas en busca de otros objetivos, resulten heridos en estos ataques realizados con total impunidad y encima carguen con responsabilidades sobre sus desarrollos y consecuencias, que otros arrellanados en sus sillones de funcionarios políticos deberían prever y solucionar. Desde APROPOBA hemos señalado desde hace ya mucho tiempo los peligros y consecuencias que derivarán cuando, mas tarde o más temprano resulte necesario reinstaurar el orden y encauzar las cosas.

         Lo raro, o quizás tampoco no tanto, no es que el sector político oficialista ni siquiera mencione una palabra sobre estos hechos que atentan severamente contra el orden público y la seguridad y las vidas de los funcionarios del orden, que por otra parte bien vale la pena mencionar deberían ser reconocidos como ciudadanos argentinos, sino que por parte de las varias ramas de la oposición, el silencio también resulta sobrecogedor cuando se espera que aunque mas no sea por su carácter de tal pudieran levantar la voz ante estos bárbaros hechos propios de la incivilidad, salvo que por ejemplo hayan sido desbordados en su reacción ante  la circense jugada futbolera implementada por el gobierno, lo que por supuesto poca tranquilidad nos trae a los sufrientes ciudadanos.

         APROPOBA, 24 de agosto de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

     Sec. General

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REVALIDANDO TITULOS – LEGISLADORES CONFIRMAN SU CALIDAD DE INFAMES TRAIDORES A LA PATRIA.

 

         La noticia no es nueva por lo repetida, pero vista la alharaca mediática previa al tratamiento de la extensión de la delegación de facultades por parte del poder legislativo al ejecutivo, resulta necesario recordar que nuevamente la mayoría de nuestros legisladores, o sea muchos de quienes tienen el deber y compromiso de representarnos no solo con el mandato  de legislar sino también de amparar nuestro derechos y vigilar para que los restantes poderes no los avasallen, alegremente, incluso festejando, reniegan de esta obligación pisoteando los enunciados de nuestra Constitución Nacional.

         Sin duda quienes votaron por la continuidad de esa delegación bien resultan merecedores de la tajante calificación que en su artículo 29 establece nuestra Ley Madre para quienes formulen, consientan o firmen lo que claramente nuestra constitución prohíbe, aunque la gran mayoría de los medios, personajes o comentaristas que se explayan sobre el tema eviten cuidadosamente hacer mención a una definición tan explícita.

         Claro está también que los “representantes del pueblo” actuaron de esa forma en la seguridad que les brinda una impunidad garante de que la pena prevista en el mismo artículo de la Carta Magna, a “los infames traidores a la patria” no les alcanzará en forma ni tiempo alguno.

         Lo que no parece estar tan claro es la actitud pasiva, tanto en éste, como en otros casos de evidente anticonstitucionalidad, del resto de los legisladores integrantes de nuestra Cámara de Diputados del Honorable Congreso de la Nación, que después del voto en negativo parecen perder en la generalidad de los casos el impulso necesario para reaccionar frente a tan graves arbitrariedades contrarias a nuestro derecho de fondo.

         Salvo alguna excepción que podría contarse con menos de la mitad de los dedos de una mano, nuestro centenar de diputados “opositores”, parece haber agotado sus recursos luego del voto negativo en la sesión respectiva, haciéndose sospechosos de que por haber incurrido en lo personal, o por el partido que representan en similares aprobaciones en otrora circunstancia, acarrean culpas suficientes como para no levantar demasiado la voz a riesgo de que alguien desempolve antiguos archivos guardando respetuoso silencio, más allá de algún esporádico y efímero reclamo, en lugar de inundar los estrados judiciales de todo el país demandando comprometidamente la anticonstitucionalidad de lo votado, en la posibilidad de encontrar algún magistrado suficientemente independiente para llevarla adelante.

         Pero no solo “nuestros” representantes nacionales carecen del valor cívico y político para comprometerse frente a los ciudadanos más allá del discurso político de circunstancias, en la provincia de Buenos Aires, iguales ejemplos encontramos a legisladores que han dado claro ejemplo de lo poco que le importan los enunciados constitucionales, como bien sabemos los policías de este distrito, que desde hace mucho tiempo y año a año, vemos como nuevamente la mayoría vota la continuidad de la anticonstitucional “ley de prescindibilidad”, y la llamada oposición tranquiliza su conciencia con el voto negativo que de poco o nada ayuda a quienes ven violado sus derechos más elementales.

         Sin embargo como ciudadanos ansiosos de ver reflejados en la realidad todos y cada uno de los derechos que se encuentran insertos en nuestra Constitución Nacional, continuaremos denunciando mientras nos queden fuerzas a quienes los violan, esperando, quizás ingenuamente que sean una realidad palpable la nulidad insanable de estos actos y la responsabilidad de quienes los posibiliten para que les alcance la “pena de los INFAMES TRAIDORES A LA PATRIA, entretanto solo se tratará de revalidar sus títulos.

         APROPOBA, 17 de agosto de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

 

Tel. 0223-4643214

Cel. 0223-154499537

                  

CONSTITUCIÓN NACIONAL DE LA REPUBLICA ARGENTINA:

Articulo 29o.- El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas provinciales a los gobernadores de provincia, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetaran a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la patria.

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EL FUTBOL Y LA POLICÍA

        

En estos tiempos como nunca antes se está ventilando abiertamente la cuestión futbolística en nuestro país, principalmente en lo concerniente a la organización de los campeonatos de las divisiones principales, no en base a razones de índole deportivo como podría suponerse, sino lisa y llanamente por los acuerdos en el reparto de los millonarios ingresos que dicha organización y divulgación televisiva significan.

Es así que lejos de suponérselo, ahora existe la certeza de la enormidad de las cifras que se manejan y el gran negocio este pseudo deporte significa para algunos pocos que incluso pueden llegar a manejar el tema como exclusivos propietarios de sus pocos  aspectos, y por lo que abiertamente ahora se reconoce al “reparto” de los beneficios como causa principal de las diferencias existentes y que amenazan, solo amenazan con hacer peligrar al “más popular de los deportes”.

Sabido es, aunque no se lo mencione, que este verdadero monstruo de los negocios nunca podría llevarse a cabo sin la participación de un elemento principal del sistema de seguridad que debe amparar la realización de espectáculos populares con la asistencia de decena de miles de espectadores, entre los cuales desgraciadamente es conocida la participación de verdaderas bandas de delincuentes, muchas veces incluso sospechosas de resultar amparadas por los mismos organizadores de los encuentros, cuyos desmanes deben ser aguantados a pié firme por la fuerza policial al alto costo de efectivos heridos o en el mejor de los casos a la crítica despiadada de comentaristas deportivos metidos a cronistas policiales que admiten solamente dos posibilidades en la actuación policial: “la represión excesiva” o “la pasividad policial”.

No tan sabido es que muchas veces los mismos escenarios donde se llevan a cabo los encuentros no se hallan en las condiciones de seguridad que establecen las reglamentaciones o incluso podrían llegar a carecer de la habilitación municipal respectiva y que aunque el jefe de la dependencia jurisdiccional alerte sobre dicha situación, a la postre se verá obligado “por presión superior o política”, a implantar el servicio aún a sabiendas de las consecuencias que podrían derivar, so pena de concluir en poco tiempo su carrera institucional.

Menos sabido es aún para el ciudadano común que para cubrir dichos eventos, programados a gusto y capricho de los zares del “deporte futbolero”, y de última los grandes ganadores del fabuloso negocio que regentean, dada la profusión de campeonatos y partidos, que ya no ocupan solamente los sábados y domingos, sino cualquiera o todos los días de la semana, que para la cobertura policial de los mismos es habitual y cotidiano que por ejemplo en la provincia de Buenos Aires deba recurrirse y por ende trasladar a personal con destinos tan alejados del lugar del encuentro como varios cientos de kilómetros, debiendo realizar lógicamente, el viaje de ida y regreso.

Claro que es preciso aclarar para vislumbrar la gravedad de la cuestión desde el punto de vista del trabajador policial, que el efectivo solo recibirá a la postre el pago exigió de poco más de TREINTA PESOS por las cuatro horas que comprende el servicio, sin que se tenga en cuenta para nada el tiempo de traslado que puede insumir más de doce horas en total.

Resulta por demás claro que la utilización del esfuerzo del policía como contribución a la posibilidad del gran negocio de algunos, bajo tan miserable remuneración, nos lleva nuevamente a pensar en la necesidad de la URGENTE necesidad de que el poder político argentino asegure al trabajador policial el derecho constitucional a sindicalizarse para que desde esa institución pueda defender sus derechos.

APROPOBA, 10 de agosto de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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“EL PRIMERO EN LA GUERRA PERO EL ULTIMO EN LA PAZ”

 

         Esta sentencia del Martín Fierro para señalar la injusticia en el trato para con el soldado de frontera del siglo pasado en nuestro país es una de las tantas realidades que al respecto y ya avanzada la veintiuna centuria de nuestra era, sigue constituyendo un verdadero paralelismo entre la vida de aquellos héroes olvidados y nuestros policías subalternos de la época actual, especialmente en la provincia de Buenos Aires.

 

            Indiscutible resulta que en la actividad policial, es el integrante de las jerarquías menores el que corre con el mayor riesgo en un trabajo de por sí peligroso, lo que patentiza con toda claridad la gran cantidad de muertos y heridos en servicio que dicho nivel aporta en bien de la seguridad de la población.

 

            Sin embargo a la hora de ser tenido en cuenta resulta por demás demostrado que siempre los reconocimientos o aunque mas no sea los actos de estricta justicia muy poco les llega.

 

            Tal es el caso concreto de los llamados “suboficiales antiguos”, o sea aquellos que hace cerca de treinta años ingresaron a la institución con la idea de realizar una carrera previsible dentro de un escalafón marcado por la Ley que le aseguraba términos y condiciones de ascenso y también de retiro, la posibilidad de llegar a la máxima jerarquía en el mismo y por sobre todas las cosas no mantenerse estancado.

 

            Claro que también les fueron fijados sus condiciones de ingreso, estudios necesarios y demás requisitos para desempeñarse como policía del escalafón de suboficiales, sin que nadie pensara que en pleno y pregonado ejercicio de gobiernos democráticos les fueran cambiadas las reglas de juego no una sino dos veces.

 

            Por un lado la nefasta gestión del mal recordado Ministro Arslanián, que con el apoyo político de su momento le permitieron poner en práctica sus delirios de romper y pisotear derechos con una gran caterva de mentiras y proyectos excéntricos, ajenos a toda experiencia policial poniendo en práctica la destrucción sistemática de la institución policial de la provincia de Buenos Aires, con los negativos resultados que hoy saltan a la vista, preocupándose en sembrar entre el personal la promesa mentirosa de que todos tendrían la posibilidad de llegar a ser jefes de la repartición, ocasionando la anarquía en la carrera policial al destruir los escalafones y asentar los ascensos, destinos y reconocimientos únicamente en el caprichoso y siempre injusto sistema del “dedo”, con lo que ciertamente muchos se beneficiaron incluso en casos más de la cuenta pero muchos, muchos más se vieron perjudicados, incluyendo en este último aspecto a la propia repartición y en consecuencia al sistema de seguridad todo.

 

            Ahora, en los momentos en que sin decirlo, todo el mundo, incluso los lentos políticos han comprendido que esa aventura debía tener un final y se comenzaran a adoptar medidas bastantes tardías para solucionar el gran problema, por lo menos volviendo a reglamentarse la carrera policial, aparece otro castigo para aquellos “antiguos suboficiales” que mencionamos, que una vez más resultan perjudicados por no haberse tenido en cuenta especialmente, como se debía, su situación.

 

            Y es así que quienes con alrededor de tres décadas de difícil trabajo policial a sus espaldas, se ven precisamente olvidados por la superioridad policial que no ha tenido ni siquiera en cuenta que esta nueva adecuación de jerarquías prevista por la Ley y su reglamentación, en muchos casos lleva al efectivo a un increíble retroceso en su carrera, por cuanto por ejemplo en algunos casos, hallándose anteriormente a una o dos jerarquías de la máxima posible hoy con el nuevo encuadre lo hacen a dos o tres.

 

            Si otra cosa debe señalárseles a los que idearon un sistema tan perverso de castigo, es que quienes lo sufrirán no son en absoluto culpables de las paranoias de nuestros sucesivos gobernantes, de sus irracionales “planes de seguridad”, de la soberbia de sus actitudes experimentando con las personas que integraban la institución sus  irreales conceptos sobre la seguridad, carentes incluso de bases realistas y empíricas del tema que pretendían manejar.

 

            El actual gobierno provincial aún tiene en sus manos la solución del grave problema planteado, nuestros “viejos suboficiales” han hecho lo suficiente para merecer un mejor trato y aunque mas no sea lo justo para finalizar digna y decorosamente su carrera, está en sus manos enmendar el error, porque es lo justo, porque ellos lo merecen y se lo han ganado y seguramente han acumulado a lo largo de su carrera los créditos necesarios para que al contrario a aquellos soldados fortineros que citaba Hernández, habiendo sido primeros en la guerra nos les toque ser nuevamente los últimos en la paz.

 

            APROPOBA, 3 de agosto de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO, Secretario General

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EL REGRESO AL SIGLO PASADO CON EL POLICÍA AMORDAZADO

           

Quién realice una lectura de la reglamentación de la nueva Ley del Personal de la Policía de la Provincia Buenos Aires, que bajo decreto 1050 del corriente año sacó a la luz, en forma bastante silenciosa y posterior a las elecciones legislativas el gobernador Daniel Scioli, seguramente y aunque resulte profano en cuestiones policiales no podrá dejar de asombrarse con cuestiones que allí se contemplan y que parecen más bien producto de una durísima dictadura que de un gobierno supuestamente constitucional y democrático.

 

         Sin penetrar muy profundamente en el extenso cuerpo legal ni analizar sus extremos en detalle le surgiría a primera vista gruesas contradicciones que hacen al respeto a las normas constitucionales vigentes cuyos principios, de más está decirlo debería ser respetado por cualquier normativa que pretenda reglar cualquier aspecto de las actividades humanas en nuestro país.

 

         Claro está que nuevamente es violado el derecho del trabajador policial a agruparse sindicalmente en defensa de sus derechos como ampliamente lo establece nuestra Ley Madre, pero ello podía darse por sabido dado le negación del presente gobierno como de los anteriores de reconocer en el policía a un ser humano con capacidad además de “contraer obligaciones”, también “de adquirir derechos”, en este caso que nos ocupa como “trabajador” que es lo que en esencia también es, pero esto no nos asombre porque de alguna forma se esperaba aunque no de la forma tan determinante como ahora que incluso sobrepasa a las restricciones de la última dictadura militar que solamente castigaba a quienes “cumplieran disposiciones sindicales contrarias al servicio”, lo que hasta parece por demás lógico.

 

         Centrándonos solamente en los capítulos donde se describen las posibles faltas en que podría incurrir el personal policial, y también dejando de lado que muchas de ellas parecerían surgidas de los manuales de los inicios del siglo pasado o de los reglamentos a que eran sometidos nuestros antiguos fortineros, un detalle de gravedad suma como lo es el de algunas faltas en las que anticonstitucionalmente se niega la apelación en doble instancia resulta un error que seguramente en su aplicación será atacado vía judicial con los perjuicios consecuentes para el estado provincial que deberemos seguramente pagar entre todos.

 

         Por lo demás y sin tampoco tener en cuenta la larga enumeración de lo que pudieran considerarse faltas sancionables, algunas de las cuales incluso invaden el privadísimo ámbito personal del funcionario, resulta por demás extraño la enumeración de ciertas faltas que no parecen tener otro objetivo que el de amordazar al funcionario policial para que guarde silencio sobre todo lo anormal que vea ocurrir a su alrededor en el desempeño de su cargo, y esto precisamente en tiempos en que tanto se pregona sobre “la desmilitarización” del policía lleva nuevamente a preguntarnos cuales podrían ser las razones de que se establezca esta verdadera mordaza al policía, y que aunque parezca risible lo obligan a guardar silencio hasta en cuestiones “ajenas a la institución”, con lo cual legalmente hasta le queda vedado por ejemplo el opinar de fútbol u otras cuestiones, y por supuesto pedir que se le paguen los adicionales atrasados, que no se le roben las horas “CoRES” o que se le provea de combustible y elementos necesarios, por decir algo solamente de lo menos grave, por supuesto sin mencionar las posibilidades de encubrimientos de todo tipo que estas normas podrían amparar.

 

         ¿De qué tendrá miedo el gobernador que pueda llegar a hablar el personal policial?

 

         Leyendo el Martín Fierro, siempre nos asombramos de que hubiera sido estaqueado por reclamar el pago de su sueldo, esta nueva reglamentación nos dice claramente que no está lejos que regresemos a aquellos tiempos y veamos a policías en esa situación en el patio del Ministerio de Seguridad por reclamar lo que les corresponde.

 

         No hay duda que los asesores del Gobernador o del Ministro que intervinieron en la redacción de esta reglamentación resultan verdaderos togloditas quedados en el tiempo, que aunque pudieran llegar a actuar con buenas intenciones han equivocado el camino para llevar a la institución policial al grado de profesionalismo, capacidad y desempeño que todos anhelamos y que la sociedad reclama y que pudiera ser cualquiera menos el elegido avasallando a quién se debería en principio respetar y reconocer derechos.

 

         Por suerte el cambio  político en la provincia como resultado de las pasadas elecciones legislativas y en el que indudablemente el voto de la familia policial ha tenido su incidencia, nos hace pensar que este mal tendrá poca duración. Desde APROPOBA concurriremos a los legisladores provinciales señalando este nuevo atropello que mucho perjudicará a la institución policial y a su desempeño frente a la sociedad, como también se hará ante los legisladores electos y llegado el caso ante la propia justicia.

 

         APROPOBA, 27 de julio de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

    Secretario General

 

DECRETO 1050/09 – Reglamentación de la Ley del Personal de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Publicada en el Boletín Oficial Nro. 26171.

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ARTÍCULO 194.- Son faltas graves de competencia originaria de la Auditoría General de Asuntos Internos:

c) Hacer o transmitir por cualquier medio, para su difusión entre iguales, subalternos o superiores, y por vías no autorizadas, escritos, circulares, publicaciones internas, proclamaciones, o reclamos, contra la Institución policial o sus componentes o respecto de actos u órdenes de un superior, o relacionadas con condiciones o situaciones laborales

ARTÍCULO 200.- Son faltas leves:

e) Efectuar declaraciones públicas sobre hechos que motivaron la sustanciación de un sumario en el que el personal policial se encuentre o haya sido investigado, en tanto no constituya una falta más grave.

ARTÍCULO 201.- Son faltas graves:

c) Prestarse a hacer propaganda tendenciosa, hacer circular escritos, folletos o publicaciones de ese carácter que pudieran dañar el prestigio de sus superiores o de la Institución.

e) Proporcionar o liberar acceso, aún en forma imprudente, a la prensa o a particulares sobre hechos ocurridos entre el personal de la Institución, cuyos detalles o antecedentes puedan perjudicar el buen nombre de la Policía; o hacer manifestaciones públicas en medios de comunicación, sobre cuestiones ajenas a la Institución sin autorización.

ARTÍCULO 202.- Son faltas graves de competencia originaria de la Auditoría General de Asuntos Internos:

d) Proporcionar o liberar acceso aún en forma imprudente, a la prensa o a particulares de información, documentación, informes y/o cualquier otra constancia de la que tuviere conocimiento en razón de su cargo, o hacer manifestaciones públicas en medios de comunicación, sobre cuestiones vinculadas o propias de la Policía o sus autoridades; sin autorización.

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LA FIEBRE A Y EL TRABAJADOR POLICIAL

 

         La actual pandemia de gripe que afecta por estos tiempos también a la población de nuestro país ha dejado en claro entre otras cosas no solamente la incapacidad de nuestras autoridades sanitarias de todos los niveles para afrontar las eventualidades de una cuestión como la presente, a pesar de haberse anunciado con algunos meses de anticipación, sino también, por lo menos, en la coordinación de acciones en conjunto  para llevar a la población consejos uniformes y con la suficiente coherencia evitando la contradicción con las opiniones de otros especialistas de la salud, sin las marchas y contramarchas observadas que poco bien hacen a la tranquilidad de la población en general a la que solo le queda observar azorada la adopción de medidas supuestamente beneficiosas para el combate del flagelo de alcances jurisdiccionales limitados, como si el virus causante de la enfermedad pudiera reconocer las fronteras de distritos.

         Pero aún más grave, -mucho más grave- es la situación que debe afrontar el trabajador policial y también el penitenciario al menos en el territorio de la provincia de Buenos Aires, donde confirmando aquello tan repetido como que “el policía es solo un número” y que su vida y su salud salvo a los familiares y amigos a muy pocos importa, lo que ha quedado debidamente patentizado en la escasa por no decir prácticamente nula atención que desde el Poder Ejecutivo Provincial, y los ministros de seguridad y de justicia de los cuales dependen las instituciones mencionadas en el resguardo de la salud de sus subordinados integrantes de ambas.

         En el caso del Ministro de Justicia le hemos escuchado solamente en una conferencia de prensa de su preocupación por la salud de los detenidos alojados en las unidades penitenciarias pero no, por lo menos públicamente, del personal penitenciario a su cargo que tiene trato constante con esos mismos detenidos y sus visitas.

         Para el trabajador policial, ni siquiera la molestia del Ministro de Seguridad de hacer pública su preocupación por los casi cincuenta mil efectivos policiales a su cargo, sus familiares y allegados, al parecer desconociendo el alto grado de riesgo que se asumen en la diaria tarea policial en un situación de contagio tan peligrosa como la existente, en la que permanentemente se trabaja en ámbitos tan dispares como la atención en la dependencia de todo tipo de concurrente a los que no se puede indicar que asistan otro día porque son portadores de problemas policiales indiferibles, de trato con detenidos en la calle (con el necesario contacto personal), con detenidos en las dependencias, sus visitas, con servicios de vigilancias en lugares públicos de masiva concurrencia de personas, en hospitales y centros de salud, en tribunales, y en las mil y una misiones que irremediablemente llevan al policía al trato directo con las personas que a él recurren.

         Triste resulta la imagen del Ministro de Seguridad retransmitiendo en el Boletín Informativo Nro.51 del día 6 pasado y a una semana de que se diera el alerta oficial en nuestro país, unas recomendaciones elaboradas por la Dirección de Sanidad que a quienes somos policías no pueden producirnos otra cosa que una sonrisa ya que evidencian de manera tajante el total desconocimiento por parte del organismo a cargo de la salud de los integrantes de la institución de las condiciones laborales propias de la actividad policial y en especial de los lugares de trabajo en que los mismos deben desempeñarse, donde muchas veces ni baños existen, ni las mínimas condiciones para efectuar la higiene que se recomienda por no existir no solamente los elementos sino las condiciones básicas para el desempeño de la función pública de atender a la población. Evidentemente estas recomendaciones fueron elaboradas para el personal administrativo del ministerio y no para el uniformado que cumple su función en la calle, a la buena de Dios, con recargas horarias excesivas, sin lugares adecuados para descanso o comida, cuando puede hacerlo y evidentemente también la superioridad policial parece haberse desentendido de una cuestión tan grave.

         Vemos que se han suspendido muchas actividades que significan la aglomeración de personas, pero nadie menciona y menos el Ministerio de Seguridad que tendría la obligación de hacerlo, sobre el “sacrosanto” fútbol que evidentemente en ningún caso se debería suspender o postergar porque se podría ofender a quienes lucran millonariamente con este mal llamado deporte, donde el personal policial que por los muy pocos pesos que se le paga el servicio, desde el ordenamiento en las filas para obtener entradas hasta el “cacheo” de los asistentes mantiene contacto directo con cientos de miles de posibles portadores del virus, sin la utópica posibilidad de “ir a lavarse las manos con agua tibia”, siguiendo los siete pasos recomendados después de cada persona o frotárselas con alcohol en gel, que dicho sea de paso ni siquiera se ha provisto al personal como ya lo hemos reclamado oportunamente desde APROPOBA, aunque mas no sea aprovechando la recientemente prorrogada ley de emergencia policial para comprar rápidamente los elementos de prevención necesarios, aunque ello no signifique realizar el mismo “negocio” de la compra de cientos de patrulleros que carecerán de dotaciones u otros elementos que ocasionan gastos millonarios como es de costumbre habitual.

         APROPOBA, 13 de julio de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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LOS VOTOS QUE LE FALTARON A SCIOLI, ¿SERAN LOS DE LA FAMILIA POLICIAL?

 

         Finalizada la contienda electoral del pasado domingo 28, los resultados que arrojara el escrutinio provisorio con sorpresas y no tanto ha dado y sigue dando material para las más variadas especulaciones acerca de los motivos por los cuales el Frente para la Victoria, no llegara a colmar las expectativas de sus allegados.

         Es cierto que de por sí, para muchos no resultaba alentador el hecho de que algunos de sus principales candidatos optaran por la pretensión de la vergonzante opción “testimonial”, que indudablemente desalentó a más de un elector que cansado de la burla política y la mentira abierta emigró hacia otras opciones, pero también es cierto, a nuestro entender que otras circunstancias que aún los estudiosos no han mencionado pudo razonablemente haber influenciado en la derrota oficial.

         Teniendo en cuenta que poco menos de doscientos mil votos separan a la lista que entre otros integraba el gobernador en ejercicio-diputado testimonial electo Daniel Scioli, de quienes se alzaron con el primer lugar en los resultados, también podemos llegar a deducir que teniendo en cuenta que la fuerza policial de la provincia entre retirados y en actividad ronda la cantidad de noventa mil, a los que sumados sus respectivos grupos familiares o allegados, se obtiene una cantidad de electores que fácilmente dobla los votos faltantes y que se puede calcular en alrededor de cuatrocientos mil o más, que podría aportar la familia policial y más aún si se le suman los integrantes del servicio penitenciario bonaerense, quienes sufren prácticamente los mismos males de vieja data que afectan a sus integrantes y que poco o nada se han solucionado en el tiempo de vigencia del gobierno provincial cuya gestión se plebiscitaba.

         Cierto es que dos leyes fundamentales para la institución policial como lo son la Ley de Personal y la de Heridos, fueron aprobadas recientemente por la legislatura provincial a propuesta del ejecutivo, pero restando aún la reglamentación de ambas y ante la incertidumbre de todo policía sobre las verdaderas intenciones del gobierno por falta evidente de un canal de información o de la utilización al menos de Boletín Informativo, órgano que sigue demostrando su inutilidad al carecer prácticamente de todo lo que puede interesar a los integrantes de la institución que ante el silencio superior no pueden hacer otra cosa que enterarse por los medios o realizar especulaciones que si bien pueden carecer de fundamentos son solo el resultado de una política equivocada que ignora la necesidad de toda institución del tamaño y complejidad de una fuerza policial de una comunicación fluida hasta el último estamento de las cuestiones fundamentales que les atañe.

         Pero tampoco es menos cierto que la mentira en anuncios de aumentos de haberes para el trabajador policial en el discurso del gobernador como último recurso electoralista pocos días del acto comicial y la prórroga de la “ley de prescindibilidad”, no pudieron hacer otra cosa que mostrar ver en la figura del gobernador Scioli al enemigo natural de los integrantes de la institución policial, pese a incluir en sus discursos la simpática frase “con la policía y no contra la policía”, que pasó a ser anecdótica al concretarse la mencionada ley que anticonstitucionalmente priva de derechos básicos al policía, por el solo hecho de serlo.

         Claro que los demás partidos políticos mayoritarios tampoco supieron beneficiarse con el voto policial en conjunto por ignorar en sus propuestas el interés de esta gran masa de electores que compone la familia policial, ya que lejos de comprometerse en defender sus garantías constitucionales, asegurar su derecho al voto pidiendo la reforma del Código Electoral Nacional entre otras cosas, como hubiera sido por lo menos lógico, insistieron en mantenerse al margen evitando comprometerse en lo que es incluso resulta su obligación como instituciones fundamentales del sistema democrático”-

         Hoy ya sabemos los policías que podemos llamar la atención de quienes como gobierno o pretendientes a serlo ignoran nuestros derechos, solo nos resta luchar en adelante por asegurar el legítimo derecho a votar porque así lo contemple la ley y no como en la presente oportunidad por “un acuerdo de gauchada o favor”. Somos ciudadanos, nos corresponde ese derecho, como otros muchos que se nos niegan y cuando lo logremos sabemos perfectamente que unidos en la pretensión de las cuestiones fundamentales que nos resultan de interés común podremos hacer oír nuestra voz con la suficiente fuerza como para que nadie se haga el distraído.

         APROPOBA, 6 de julio de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO   

    Secretario General

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APROPOBA DENUNCIA PUBLICAMENTE

FIEBRE A: EL TRABAJADOR POLICIAL EXPUESTO COMO NADIE

 

         La realidad de la existencia y expansión en territorio argentino de la pandemia conocido vulgarmente como Gripe A, ya nadie puede negarla y aunque las autoridades parecen haberse ocupado en demasía de retardar el conocimiento público de sus alcances hasta pasadas las elecciones legislativas, seguramente en procura de un interés superior que parecería no ser precisamente el de la población por la cual deben velar, el hecho es que coincidentemente ni bien se finalizara el acto eleccionario todas las atenciones se han volcado hasta este nuevo peligro que amenaza a los argentinos.

         Aunque no lo suficientemente reiterativa, estamos viendo que se incrementa la preocupación de los sanitaristas en hacer conocer recomendaciones seguramente útiles y a la vista bastante sencillas, que desgraciadamente no tienen el mismo despliegue que el visto días atrás para la difusión de las obras de gobierno.

         Sin embargo ante esta situación el trabajador policial vuelve a quedar extremadamente expuesto al peligro de contagio dadas las características propias del trabajo policial, en un constante trato muy cercano con personas de todo tipo y en todos los ambientes que caracteriza al trabajo policial. Comisarías saturadas de detenidos, visitas, público de todo tipo, concurrencia a espectáculos públicos, concentraciones, centros hospitalarios, edificios públicos, obligado a desplazarse en todo medio de transporte, y mucho mas, sin que al parecer hasta el momento las autoridades del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires haya acercado a los mismos recomendaciones ni elementos de prevención de ningún tipo, lo que desgraciadamente ha arrojado ya como saldo el contagio de varios camaradas que en distintas partes de la provincia se encuentran afectados por el mal, con el agravante de que sospechan haberlo adquirido por su trabajo específico de trato con detenidos en unidades de alojamiento saturadas, lo que hace prever una rápida e impredecible expansión de la enfermedad.

         Parece mentira a esta altura que con una ley de “emergencia policial” que reiteradamente desde APROPOBA hemos repudiado por el agregado de la “prescindibilidad”, que recientemente el Gobernador Scioli hiciera prorrogar por un año más a la Legislatura Provincial, y que precisamente contempla la posibilidad de que el ejecutivo pueda realizar compras destinadas al área de seguridad prácticamente sin control alguno, todo ello en pos de un mentada urgencia de la necesidad y que ha posibilitado entre otras cosas millonarios gastos en equipamiento, vehículos, y mucho mas, no se haya actuado con la misma celeridad, a los mismos fines y con los mismos procedimientos para la rápida adquisición de los elementos básicos de prevención como barbijo, alcohol en gel, toallas con alcohol en gel, y otros elementos de bajo costo con que proveer en cantidad necesaria no solo a todas las dependencias policiales, sino a TODO EL PERSONAL POLICIAL OBLIGADO A ACTUAR EN CONTACTO CON LAS PERSONAS.

         Hoy, ya tenemos varios camaradas afectados de la enfermedad, simplemente por negligencia de aquellos que debieran velar por su seguridad y salud, entendemos que el Poder Ejecutivo Provincial, a través de su Ministerio de Seguridad debe asumir inmediatamente la responsabilidad que le cabe en el cuidado de la salud de los trabajadores policiales. Las consecuencias de la enfermedad ya son conocidas, su nivel de contagio también, el grado de exposición de los trabajadores policiales en hartamente sabido, por lo que esperamos que esas autoridades reaccionen en forma inmediata y olvidando la campaña pasada adopten lo más pronto posible las medidas necesarias para  la protección de sus subordinados, más allá de ocuparse por intermedio de los organismos correspondientes de la suerte de aquellos camaradas que ya han tenido la desgracia de contagiarse y que hoy claman ante las cámaras de televisión por el abandono en que los dejan quienes tienen la obligación de velar por su pronta curación.

         APROPOBA, 30 de junio de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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NOSOTROS SI REPUDIAMOS

 

                  Por el incomprensible ataque sufrido por camaradas de la ciudad de Mar del Plata bajo la contradictoria pretensión de obtener seguridad y justicia ocurrida el día viernes pasado con motivo del asesinato a manos de delincuentes de un conductor de taxi, y ante la tolerancia y hasta indiferencia sobre este verdadero exceso para con los trabajadores policiales, por parte no solamente de autoridades, sino también de las distintas entidades involucradas en el tema y en algunos casos también de medios informativos, desde la Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires, (APROPOBA), decimos:

                  Que mucho lamentamos el avance del delito que como en este caso ha producido entre muchas otras, la pérdida de una vida humana mas. No somos indiferentes a ello y  conocemos sus consecuencias, como lo demuestran las numerosas vidas policiales perdidas a manos de delincuentes en los últimos años y los cientos de heridos que aún pelean por su recuperación, lo que demuestra claramente el compromiso de nuestros camaradas con su función.

                  Sin embargo pensamos que ante un hecho casual de delincuentes enfermos de violencia resulta prácticamente imposible prevenirlo de otra forma que no sea mediante patrullajes intensivos que no hay duda se cumplían a la hora y en la zona de los hechos por el arribo inmediato de dos patrulleros que a los pocos metros lograron la detención de los autores, por lo que resulta poco menos que inentendible la actitud asumida por un grupo de trabajadores taxistas de atacar irracionalmente al móvil y personal que custodiaba a los detenidos y enfrentarse posteriormente con nuestros camaradas que lo único que hacían era cumplir con las leyes y reglamentos que regulan su trabajo, ataque que arrojó como saldo posterior la destrucción de tres móviles policiales, la pérdida de material y tres policías heridos, en detrimento precisamente de los ya de por sí limitados recursos del área y por lo tanto,

REPUDIAMOS:

                  A quienes identificándose como taxistas anunciaron públicamente su intención de incendiar la Comisaría 4ta, y la Jefatura Departamental, pretendieron hacer justicia por mano propia atacando a los delincuentes, produciendo el destrozo de tres patrulleros y heridas a varios camaradas en actitud propia de sociedades bárbaras, convirtiéndose de dolidos trabajadores en  meros delincuentes casi a la misma altura de quienes pretendían castigar, destruyendo y sustrayendo lo que es de todos y que todos los ciudadanos pagamos, y atacando en acción cobarde a otros trabajadores entre los que se contaban mujeres, por entender que con estas actitudes patoteriles, en ningún momento acorde a la situación de dolor que pretendía resaltarse, mas que personas maduras se convirtieron en simples energúmenos guiados por una grado de violencia tan peligroso como el que originaba su protesta. Ello sin tener en cuenta que seguramente algunos de los allí presentes, son sospechados como habituales guardadores de silencio ante los numerosos delitos que se presentan habitualmente a su vista, trasladan delincuentes y bienes robados, comerciantes de drogas y demás, retaceando su colaboración para mejorar la seguridad que reclaman y especialistas en esquivar los controles policiales “para no perder tiempo” o parecer simpáticos a sus pasajeros, como bien nos consta que siempre ha ocurrido. Los policías también sabemos lo que es sufrir la muerte de camaradas y sin embargo nunca pensamos en quemar ni destrozar nada.

REPUDIAMOS:

                   Al Intendente Municipal de General Pueyrredón, que nuevamente se lavó las manos reclamando mas recursos materiales, sin hacer lo mismo al respecto del personal pese a su pleno conocimiento que la carga horario de los trabajadores policiales ha llegado a un límite tal que incluso ya resulta prácticamente imposible hablar de nuevos recargos o diagramación de mas servicios, por cuanto como también todo el mundo sabe, en la práctica nunca podrán llegar a cumplirse. Nadie sabe quién tripulará a los nuevos móviles, ni parece preocuparle. Todo ello guardando estricto silencio sobre la violación de los derechos elementales de esos mismos trabajadores que critica, como también que desde el partido político al que apoya “testimonialmente” se está concretando en la legislatura provincial una nueva prorroga a la ley que priva a esos trabajados de derechos constitucionales, por lo que resulta hasta contradictorio imponerles encima mayores sacrificios por una sociedad que no los reconoce como ciudadanos plenos. Nada se sabe tampoco de que se haya explayado sobre los funcionarios heridos, con lo que nuevamente se coloca en la miedosa actitud exhibida en otras oportunidades, implorando por mas recursos pero siempre sin comprometerse con la policía a la que debería respaldar.

REPUDIAMOS:

                    A la crónica del diario oficialista La Capital, que adjudica las responsabilidades de los desordenes a los trabajadores policiales como si estos gustaran de esas situaciones, sin la mínima crítica hacia la actitud de los verdaderos delincuentes, como dando a entender la justificación de la actitud vandálica de la turba.

REPUDIAMOS:

                   A los legisladores, nacionales, provinciales y municipales que para tener la posibilidad de “salir en la foto”, se presentaron inmediatamente como si verdaderamente les preocupara la situación de la inseguridad ciudadana, sin recordar que muchas de las responsabilidades por la actual situación les son propias.

REPUDIAMOS:        

                   A todos los que inocente o intencionadamente se prestan a ser útiles y condescendientes con quienes piensan que la violencia en los hechos y las palabras resultan elementos útiles para la vida en sociedad o solución a los problemas que nos aquejan.

         ¿O todos ellos no guardaron cómplice silencio cuando se destruyó el sistema de seguridad de la provincia de Buenos Aires, o cuando se desactivó el Comando de Patrullas en Mar del Plata?

POR OTRA PARTE:

                   Esperamos que la fiscalía actuante por los hechos delictuales ajenos al homicidio original, actúe con la debida celeridad, aprovechando las grabaciones de video de los noticiosos presentes y cuya divulgación ya ha sido pública para identificar a los vándalos actuantes procediendo para con ellos con el rigor establecido por la Ley.

                  APROPOBA, 20 DE JUNIO DE 2009.

                                                        

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

 

Tel. 0223-4643214          Celular: 0223 154499537

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MALESTAR POLICIAL Y LAS ELECCIONES LEGISLATIVAS- SE HABLA DE NO CUMPLIR LOS SERVICIOS DE SEGURIDAD EN LOS COMICIOS.

El fraude electoral es un hecho si muchos son privados del derecho a votar

El estado de sitio vigente para con el personal policial por la vigencia del recorte de sus garantías constitucionales.

 

          Varias son las causas que se vienen acumulando para hacer subir el malestar que desde hace tiempo se viene incubando entre los trabajadores policiales de la provincia de Buenos Aires y que por los acontecimientos de los últimos días ha llevado a que el vaso se encuentre a punto de derramar amenazando con una reticencia a llevar adelante la cobertura de seguridad en las próximas elecciones legislativas, lo que se desprende de varias versiones que han comenzado a circular y según las cuales el principal argumento de nuestros camaradas sería el de considerarse excluidos del sistema democrático que se proclama en vigencia y víctimas de un real ESTADO DE SITIO para con los ciudadanos policías por la limitación de sus derechos constitucionales.

          Es cierto también que la MUERTE DE DIEZ CAMARADAS  (DIEZ Y NO COMO SE MENCIONA NUEVE U OCHO), CAIDOS EN CUMPLIMIENTO DEL DEBER en lo que va del año, y la impresionante cantidad de heridos policiales transcurrida menos de la mitad del mismo, lleva a cifras tan solo cercanas a las épocas en que el terrorismo subversivo hacía estragos en nuestro país asesinando cruelmente policías, viene significando una clara confirmación de que “la sangre policial cuesta poco y seca rápido”, también tiempos llamados democráticos, creando la conciencia institucional de que a la clase política dirigente e incluso la totalidad de los partidos relevantes poco o nada le importan estos hechos y solamente buscan el calor de obtener o reeditar el cargo ambicionado.

          Pero hay otras dos circunstancias también de extrema gravedad que verdaderamente han llevado a nuestros camaradas al límite de su paciencia y tolerancia por verse atacados directamente en su condición de ciudadanos argentinos.

          En primera instancia la insistencia del Gobernador Scioli en obtener una prórroga de la llamada Ley de Emergencia Policial, (mientras reza en Luján por los policías) seguramente con la intención de poder continuar disfrutando de las posibilidades que dan las llamadas “compras directas”, pero que desgraciadamente la misma ley contempla la denominada “prescindibilidad”, facultad que otorga al Poder Ejecutivo la posibilidad de echar a cualquier policía privándolo de todo derecho laboral, es decir sin hacerle conocer siquiera los motivos y hasta el derecho a la defensa. Entidad que a todas luces resulta ahora más que nunca completamente innecesaria y propia de regímenes dictatoriales.

          Y en segundo lugar el hecho de que el Código Electoral Nacional en su última reforma ha privado prácticamente al policía también el derecho constitucional de votar, por cuanto se ha omitido la salvedad existente en la reglamentación anterior que preveía el ejercicio del voto del personal afectado a la seguridad de los comicios en la mesa donde les tocara ejercer la función, o en la más cercana donde se encontraran prestando servicios con la salvedad de ser incluidos en la parte inferior del padrón al igual que la autoridad de mesa o fiscales.

          La actual obligatoriedad de votar solamente en la mesa donde estuvieren empadronados prácticamente convierte en imposible este derecho por cuanto como todo el mundo sabe es muy difícil, salvo en localidades muy chicas de que esta situación pueda darse y aún en el hipotética caso de que resulte factible un relevo, las distancias, las demás obligaciones que hacen a la seguridad del comicio y el aseguramiento del orden público hacen más que difícil disponer del tiempo necesario para trasladarse y regresar.

          Teniendo en cuenta de que todo el mundo ve con buenos ojos que se garantice el derecho al voto, aún para con los delincuentes privados de su libertad a los que se lleva una urna para que ejerzan ese derecho, resulta más que comprensible que el ciudadano policía estime que su condición laboral es la que lo limita como ciudadano, ante la indiferencia de las autoridades en ejercicio y aún de las distintas ramas de la oposición que lejos están de haberse preocupado por el tema.

          Las amenazas superiores, de quienes no han sabido hasta el momento cumplir con sus obligaciones de defender los derechos de sus subordinados parecen no bastar para que la efervescencia del malestar policial se aplaque y los comentarios sobre una posible negación a prestarse a la burla política del circo electoral se hacen cada vez más numerosos y amenaza ya a la misma prestación del servicio en los lugares de votación, estando muchos dispuestos incluso a asumir las sanciones que dicha omisión les importe cansados de tanta injusticia. Ojala la sangre no llegue al río, pero ya sería hora de que quienes tienen la responsabilidad de hacer respetar los derechos de todos pongan su atención allí donde esos derechos son vulnerados no una sino muchas veces y por mucho tiempo.

APROPOBA, 15 de junio de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO      

Secretario General

 

Tel. 0223 4643214  Cel. 0223 154 499537  

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¿Y QUE DEBERIA PENSAR EL CIUDADANO POLICÍA?

 

      Frente a la nueva agresión al ciudadano que pretende el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires en la persona del titular del Poder Ejecutivo Gobernador Daniel Scioli, quién según hemos visto recientemente en la prensa pretende llevar a que la legislatura provincial le apruebe una prórroga de la mal llamada y anticonstitucional LEY DE EMERGENCIA POLICIAL, que además de permitir los grandes “negocios” de compras millonarias con escasos controles permite la “prescindibilidad” de los empleados policiales, medida más propia de una tiranía que de un sistema democrático y que priva a sus víctimas (trabajadores policiales), entre otros hasta el derecho de la defensa en juicio, volvemos a recordar los pobres resultados que le han valido hasta la fecha al trabajador policial para su reconocimiento como ciudadano argentino pleno, sus desvelos, sus sacrificios y sus mártires caídos en defensa del sistema democrático que nos gobierna.

      Mirando también el artículo publicado en el sitio web Crónica y Análisis bajo el título “Ciudadano solicita dispensa” que se agrega más abajo, a remedo de una presentación solicitando una dispensa judicial que lo libere de la obligación constitucional de votar por las numerosas circunstancias que enumera concienzudamente, y a las que podemos agregar por nuestra cuenta las constantes violaciones de nuestra Carta Magna que se realizan a diario incluso al amparo de legislación votada en ámbito legislativo no podemos dejar de preguntarnos como policías víctimas de la perversidad de los gobernantes hacia el trabajador policial por su insistencia en no reconocerlo en su calidad de ciudadano, si de verdad conviene o no ejercer el voto.

      ¿Y de que otra forma podría pensar quién por años se ha visto víctima de políticas de gobierno llevadas a cabo con el respaldo de leyes que violan derechos fundamentales, no en uno sino en muchos casos, en los que para colmo la justicia se ha mostrado constantemente indiferente?

      Es claro que en principio nos sentimos plenamente identificados con el pensamiento explicitado en el artículo referido, somos conscientes de que la degradación institucional fundamental en nuestro país ha llegado a un punto extremo, pero también tenemos la esperanza de que mediante este único sistema de gobierno podemos esperar más tarde o más temprano cuando por cuenta propia o por el repudio generalizado, como ya viene ocurriendo, nuestra clase política se de cuenta de que han equivocado el camino, que nuestra manoseada República espera un gesto de responsabilidad de su parte para encausar las cosas.

      Sin embargo, los policías, como siempre lo hemos hecho seguiremos respetando la Ley, acatando y defendiendo nuestra Constitución Nacional, como ya lo hemos hecho, de cuya mano seguramente vendrá el futuro promisorio que todos los argentinos esperamos.

      APROPOBA, 31 de mayo de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

 

CIUDADANO SOLICITA DISPENSA

Señor Juez:

YO, ciudadano argentino nativo, por la Gracia de Dios, con cincuenta y siete años de vida transcurridos, estante y habitante en el territorio de la provincia de Buenos Aires, en la totalidad de la existencia pasada, con último domicilio registrado y comprobable en este territorio todo lo que puedo probar mediante Documento Nacional de Identidad, pagos de impuestos y servicios varios, escritura de la vivienda donde resido y el testimonio si fuera necesario de cobradores varios y vecinos de la cuadra, por propio derecho y representación, respetuosamente me presento ante Vuestra Señoría y digo que:

I)       SOLICITA DISPENSA

Vengo a solicitar de S.S. quiera tener a bien considerar otorgarme una DISPENSA JUDICIAL acerca de la obligación constitucional de emitir voto en las próximas elecciones legislativas a llevarse a cabo en nuestro país, prorrogable “ad infinitum” para los futuros actos electivos por lo menos mientras perduren las actuales circunstancias que motivan el presente pedido de acuerdo a los fundamentos que procuraré agotar en el apartado correspondiente de esta presentación, todo ello justificado solamente en el derecho individual que creo que me asiste.

Reservo el derecho de accionar judicialmente por los daños y perjuicio que se devengan futuralmente.

II)     ACLARACION PREVIA: 

     Dadas mis limitaciones respecto del conocimiento profundo del derecho  limitaré  mis  argumentos a los que surgen de la sana lógica y que por encontrarse a la vista diaria de todo el mundo estimo innecesario explicitar más allá de la mera enunciación. 

III)   ANTECEDENTES. FUNDAMENTOS DE ESTA REQUISITORIA. 

     Así como nadie puede ser obligado a declarar contra sí mismo, tampoco debería serlo de conspirar contra en sí mismo cuando resulta indudable que sus acciones irremediablemente terminarán perjudicándolo como ocurre en el caso del voto que todo ciudadano argentino debe realizar obligatoriamente, pero que conforme a las actuales circunstancias resulta por demás evidente que ha perdido no solo el sentido sino también la razón por la cual nuestros constitucionalistas lo establecieron en esa forma ya que seguramente lejos estaban de imaginar que la degradación de la calidad institucional de nuestro país y los manejos abusivos y contrarios a la razón de la clase política dirigente, que aunque pudieran mantenerse muy cerca de la línea que separa lo ilegal de lo legal, desconocen todo sentido de ética y respeto hacia los ciudadanos que formamos la sociedad argentina.

     Vuestra Señoría seguramente no desconocerán que dichos abusos han llevado a que aquellos que votamos para que nos representaran en los poderes electivos del Estado para velar por nuestros intereses ciudadanos, mas de una vez se han inclinado a la ilegalidad proponiendo o votando (según el poder del estado al que pertenecían), leyes que abiertamente violaron y violan, porque algunas todavía siguen en vigencia, derechos inalienables que nuestra Carta Magna ampara, pero que de esta forma la llevaron a constituir solamente un texto sin mucho sentido por lo menos para el ciudadano común, todo esto desgraciadamente también bajo el amparo y protección del Poder Judicial que permanece indiferente ante estos atropellos, sin que la condición  de perjuros que violaron el juramente realizado ante los Santos Evangelios en muchos casos, no una sino varias veces, les haga temer el castigo divino. 

     Como mencionara anteriormente S.S, no puedo aportar abundamiento de citas latinas o fundamentos de jurisprudencia, como conozco es de tradición y costumbre en los escritos judiciales, pero soy plenamente consciente, por haberlo sufrido en lo personal y conocer infinidad de personas en iguales condiciones.  

     Como es de conocimiento público, S.S, también conocerá que las elecciones para el nombramiento de las autoridades nacionales, provinciales y municipales en nuestro país se han convertido en un verdadero espectáculo circense, donde personas como yo, ciudadanos comunes, obligados por la Constitución Nacional a votar, solamente podernos observar atónitos los más variados disparates y las mas sistemáticas violaciones sobre todo a la razón que la clase política dirigente pone en práctica sin importarle otra cosa de los ciudadanos que robarle su voto personal con los argumentos más insólitos, tramposos y odiosos. Por ello S.S. es mi profundo deseo el de no ser partícipe obligatorio de dicho espectáculo y menos en el triste papel de payaso mudo que posteriormente sufrirá las cachetadas productos de su propio acto personal de ejercer la obligación de votar.  

     Con toda seguridad mayores garantías de equidad y representatividad, como también de diversidad de actores y sobre todo de variación y consecuente prueba de otros actores políticos desconocidos o que no logran participar por carecer de los cuantiosos recursos económicos que el actual sistema obliga, se daría en el caso de la realización de un sencillo sorteo entre los candidatos que se presenten a cada cargo,  fijando premios en efectivo para los ciudadanos participantes a deducir de las millonarias sumas que se ahorrarían con un sistema tan sencillo, que sumaría dos ventajas positivas como sería la mayor y necesaria heterogeneidad en la composición de los poderes de gobierno y librarnos de tener que soportar todo el día y la noche el desarrollo de las odiosas campañas proselitistas. Ni hablar de que en este sistema TODOS LOS CIUDADANOS tendrían la posibilidad de participar del gobierno, circunstancia que siendo honestos debemos reconocer hoy día está reservada a unos pocos, pese a la letra constitucional. 

     Son varias y variadas las circunstancias que hacen el ejercicio del voto en nuestro país, se torne no solamente incierto en su objetivo de volcar la voluntad del votante en cuanto a quién quiere que lo represente en la función de gobierno, sino también que lo convierte en una especie de burla de los dueños del poder político ante el ciudadano común, algunas de las cuales me permito citar a continuación:    

1          Lista sabana

2          Carencia de elecciones internas en los partidos políticos.

3          Candidatos a dedo

4          Candidatos testimoniales

5          Boletas espejo

6          Boletas colectoras

7          Candidatos traidores seriales

8          Borocotoses varios

9          Campaña sucia

10     Gastos de campaña millonarios con dineros públicos

11     Planes y proyectos de gobiernos que todos sabemos que no se cumplirán

12     Carencia de planes de gobierno concretos sobre medidas de beneficio general

13     Legisladores vitalicios

14     Candidatos vitalicios

15     Candidatos inhábiles

16     Candidatos extorsionados

17     Candidatos terroristas no arrepentidos

18     Candidaturas hereditarias

19     Candidatos herederos

20     Candidatos que si

21     Candidatos que no

22     Candidatos que “eventualmente”

23     Candidatos que por sus acciones anteriores deberían ser señalados como infames traidores a la Patria

24     Robo de boletas

25     Robo de urnas

26     Cambio de boletas por similares impugnables

27     Voto cadena

28     Voto comprado

29     Voto “avioncito”

30     Voto “barquito”

31     Encierro de electores

32     Puntero que vende en paquete los votos de sus seguidores

33     Piqueteros que compran votos por planes sociales o con amenazas de excluir a beneficiarios.

34     Canje de votos por electrodomésticos

35     Utilización de los medios de información del estado para campañas políticas partidarias

36     Utilización de los recursos del estado para campañas político partidarias

37     Compra de medios de información

38     Compra de periodistas

39     Imposibilidad de fiscalización garantizada del acto eleccionario.

40     Escrutinio sospechado

41     Manejo de datos sospechado

42     Manejo de encuestas favorecedoras a quién las paga

43     Jueces que ignoran las violaciones a las disposiciones de la Constitución Nacional.

44     Documentos de identidad sospechados

45     Posibilidad de que a algún legislador electo se le impida asumir burlando la voluntad popular.

46     Falta de voluntad de los partidos políticos para lograr un cambio sustancial en la cuestión.

IV)  PRUEBAS: 

·        Reconocimiento de los propios políticos en declaraciones a cuanto medio de información existe en el país.

·        Medios de información (TV, radio, diarios, publicaciones varias, internet)

·        Diario de Sesiones Congreso Nacional y legislatura bonaerense

·        Declaración de cualquier habitante de nuestro suelo. Todo es de conocimiento público, hartamente conocido y comentado abiertamente por los mismos actores. 

V)    PETITORIO: 

Por todo lo expuesto solicito 

·       Se me tenga por presentado y con domicilio legal constituido.

·       Se haga lugar a la acción de amparo interpuesta y se me CONCEDA LA DISPENSA PARA EXEPTUARME DE LA OBLIGACION DE VOTAR, O DE ACTUAR COMO AUTORIDAD DE MESA EN EL CASO DE SER DESIGNADO, a partir de la próxima elección del 28 de junio y en adelante por lo menos mientras subsistan las cuestiones irregulares que se citan en la lista del apartado III.

·       Se oficie a la Justicia electoral para que disponga se borre mi nombre de los padrones electorales.

·       Se oficie a todos los partidos políticos a los fines de que se abstengan de enviar a mi nombre y domicilio toda publicidad de tipo político y/o de relación a las campañas electorales 

     Proveer de conformidad, en cuyo caso Vuestra Señoría no tendrá duda de que...

     SERÁ JUSTICIA

Fdo. YO, UN LEGÍTIMO ARGENTINO

(*) El presente artículo es una contribución de un colaborador de Crónica y Análisis Periódico On Line, quien al procesarlo, aspiró a transmitir sutilmente el pensamiento y la impresión de muchos argentinos, quienes creen en una genuina y no, en una ilusoria e inexistente Democracia; donde se resalte la República, la Libertad,  la probidad del Estado, de la Justicia, de las Leyes y; fundamentalmente, la auténtica representación de la voluntad ciudadana y el respeto a nuestra Constitución Nacional.

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DIA DE “ALGUNOS TRABAJADORES” Y LA CONTINUIDAD DEL ANHELO DE LOS EMPLEADOS POLICIALES ARGENTINOS

        

Bien podemos señalar sin alejarnos de la verdad que el mentado “Día de los Trabajadores” en nuestro país sigue resultando además de una verdad parcial, una verdadera hipocresía cuando por lo menos en lo que se refiere al trabajador policial, su situación no ha cambiado prácticamente nada en los últimos años no obstante los grandilocuentes discursos.

         Hemos señalado en repetidas oportunidades que un cuarto de siglo de democracia, que dicho sea de paso, para ganarla se ha pagado usurariamente con abundante  sangre policial, poco o nada han significado para el trabajador policial en lo que respecta a sus condiciones laborales y al reconocimiento mínimo de las más elementales garantías constitucionales.

         La negación sistemática del gobierno nacional de reconocer el derecho primario a la sindicalización y de asociarse en defensa de sus derechos de los trabajadores policiales continúa siendo por lo menos por el momento solamente una quimera.

         El primero de mayo de 1886 una huelga en los Estados Unidos en pedido de una jornada de labor de 8 horas marcó la fecha que hoy es recordada por los trabajadores como su día, sin embargo ese beneficio ya transcurridos CIENTO VEINTITRES AÑOS, aún no alcanza a los trabajadores policiales argentinos, especialmente de la provincia de Buenos Aires, aunque ello cueste creerse o mejor dicho no se quiera creer o directamente se mire para otro lado por parte de quienes tienen el poder para cambiar las cosas.

         La vigencia de una anticonstitucional Ley de Prescindibilidad, que priva al policía de derechos tales como la estabilidad laboral, el derecho a defensa y otros por el estilo por más de una década no fue sufrida ni siquiera durante la vigencia de las peores dictaduras militares, para vergüenza para el actual sistema democrático en sus tres componentes de gobierno; un Poder Ejecutivo que mantiene en el tiempo tan arbitraria legislación con la complicidad de un Poder Legislativo que oportunamente la voto en plenitud para descrédito de TODOS LOS REPRESENTANTES DEL PUEBLO QUE LA VOTARON, aún cuando en las últimas prórrogas  parte de la oposición se negara a hacerlo pero sin denunciar su inconstitucionalidad como hubiera correspondido, nada más que por “tener la cola sucia”, y un Poder Judicial efectivamente ciego a cualquier injusticia.

         La continuidad de una Ley de Policía Comunal que establece un esclavista horario de 12 X 12, sin siquiera descanso semanal, el pago de las Horas CoRES “en negro”, la excesiva carga horaria,  la desprotección al que es sometido el policía al tener que desempeñar su tarea con carencias de equipamiento necesario para su seguridad, serían para cualquier fábrica una causal de severa sanción por parte del mismo estado que se permite abusar en las mismas violaciones que pena a otros.

         Una nueva ley para nuestra institución, recientemente sancionada permite vislumbrar alguna posibilidad de cambio, por lo menos en la regularización de la carrera policial, aunque aún resta mucho para hacer en cuanto al reconocimiento de los derechos que asiste al trabajador policial y por lo menos hasta ahora ni al oficialismo, ni a la oposición, en plena puja preelectoral se los ha escuchado mencionar alguna intención al respecto, salvo generalidades poco comprometidas. Cabe preguntarse si la nueva ley de policía además de las garantías para la plena realización de la carrera policial, en la  notable omisión dentro de las prohibiciones a la actividad sindical puede contarse ya como una señal esperanzadora.

         De ser así, hagamos votos, en esta fecha en que el Día del Trabajador, nos resulta tan poco relevante para que en un futuro no muy lejano pueda constituirse en una fecha de verdadero regocijo y reconocimiento también para el trabajador policial argentino.

         APROPOBA, 1ro. De Mayo de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO   

Secretario General 

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¿Cuáles son las vías autorizadas para evacuar las quejas policiales?

 

¿Cuáles son las vías autorizadas para evacuar las quejas policiales?

 

         Causa un poco de gracia observar que desde el Ministerio de Seguridad y por intermedio de Asuntos Internos se procure instalar una amenaza concreta sobre el personal policial de la provincia de Buenos Aires, para que frente a los innumerables reclamos que el mismo tiene sobre distintas cuestiones que no hacen ya a reclamos salariales solamente, ni el pago en negro, sino a situaciones en que por el descuido, la negligencia o el desinterés político vienen ocasionando en el personal policial perjuicios tan grave como la pérdida de vidas humanas entre otras causadas por chalecos antibalas vencidos o directamente su falta, el envío de personal a patrullaje en solitario incluyendo a llamados por asaltos en curso, deficiencias mecánicas en los móviles, carencia de comunicación y otros, guarde el debido silencio cómplice y se abstenga de reclamar por “vías no autorizadas”.

         Con la utilización de un término tan alejado del actual supuesto estado de derecho, como el de “insubordinación”, más propio de una película de guerra que de simples reclamos de trabajadores que piden por resguardo nada más y nada menos que de sus propias vidas y que a mas de lógicos y honestos no escapan a una realidad que ya no puede ser ocultada por la clase política dirigente de la provincia de Buenos Aires, es de notar que por lo menos en esta cuestión el tema “de los derechos humanos” que también deberían tener los policías, está bastante distante  de las intenciones gubernamentales.

         Si tenemos en cuenta que la amenaza en cuestión proviene de la División de Asuntos Internos, que pese a lucir en la recepción de su sede certificados a “la excelencia” por el supuesto cumplimiento a normas internacionales, resulta ampliamente cuestionada e incluso denunciada por los comentados “arreglos” en los que se habrían visto involucrados funcionarios de su área y que vaya a saber por que rayo del destino la causa correspondiente duerme el sueño de los justos en algún cajón del departamento judicial al que fuera remitida, a lo mejor con ese mismo objeto, nos animamos a decir que se han superado las barreras de toda lógica y razón.

         Lindo hubiera sido que el mismo entusiasmo y difusión, para tranquilidad de todos los policías, y de los demás ciudadanos, hubiera puesto esa estructura investigativa en averiguar las responsabilidad institucionales y funcionales en el crimen de los tres camaradas asesinado en La Plata, por ejemplo, o por la compra de cuestionada de los chalecos antibalas, o de los “blindajes truchos” de los patrulleros, o de tantas otras cuestiones que afectan al trabajador policial.

         En fin, solamente vemos que su ocupación principal es silenciar las voces de los policías, que por si no lo saben también somos ciudadanos de este país y debería, por lo menos en lo que se ve, alcanzarnos la protección de las garantías señaladas por la Constitución Nacional y la de la Provincia de Buenos Aires, aunque no podemos dejar de reconocer que desde hace bastante tiempo no se utilizan por lo menos en este sentido.

         APROPOBA nunca ha alentado la realización de autoacuartelamientos del personal ni ninguna otra medida de ese tipo porque siempre hemos señalado que con ello solo se logra confundir a la opinión pública, intranquilizar a la población y atentar contra la disciplina institucional, pero también reconoce que NO EXISTIENDO NINGUN CANAL AUTORIZADO para elevar los ciertos reclamos, que hasta han sido reconocidos mediante el silencio, ya que por lo menos mientras dure este gobierno nacional pinta difícil el reconocimiento al derecho sindical, y en la provincia ni el gobierno, ni el Ministro de Seguridad han otorgado la audiencia solicitada por nuestra entidad ni bien asumieran, solo le queda al trabajador policial compartir con sus camaradas sus infelicidades con comunicaciones personales o por intermedio de nuestra página web, que como siempre hemos señalado “no es para mal de ninguno, sino para bien de todos”.

         Desde nuestra entidad repudiamos desde nuestro humilde sitio la actitud  amenazante que implica la notificación a nuestros camaradas en actividad y la pretensión de injerencia del estado en las comunicaciones privadas de nuestros compañeros y de los medios utilizados por entender que encontrándose protegidas por la Constitución Nacional, ya algún magistrado de la justicia debería haber tomado la correspondiente intervención, aunque a decir verdad poco esperamos en ese sentido y continuaremos resguardando la identidad de todos aquellos que nos escriben dándonos su opinión sobre estos temas, aunque la necesidad de esta actitud resulte vergonzante para la imagen del gobierno en turno.

         Desde APROPOBA no cejaremos en nuestro esfuerzo para que en algún futuro la DEMOCRACIA ARGENTINA madure lo suficiente para que el trabajador policial sea reconocido como un ciudadano más al que alcancen la protección de las leyes y si esta lucha significa el costo de asumir las responsabilidades que se nos pretenda endilgar como funcionarios policiales en retiro, entendemos que debemos asumirlas por el compromiso contraído hace ya más de ocho años con nuestros camaradas, sin que simples amenazas puedan llegar a torcer nuestra voluntad.

         APROPOBA, 12 de abril de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO, Secretario General

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AHORA NO MIREN A LA POLICIA: ¡USTEDES LO HICIERON!

 

         En la situación actual de la inseguridad, especialmente en la provincia de Buenos Aires, y cuando muchos interesados pretenden nuevamente hacer recaer las responsabilidades por esta terrible realidad que se nos muestra todos los días en la castigada fuerza policial de esta provincia, especialmente desde el ámbito político, donde los candidatos de siempre, algunos ya suficientemente incinerados frente a la sociedad, pretenden nuevamente orientar las responsabilidades en ese sentido, resulta oportuno parafrasear a aquel famoso pintor español cuando a la pregunta de los soldados alemanes sobre la autoría de “El Guernica”, respondió categóricamente: “NO, USTEDES LO HICIERON”.

         Efectivamente, poca, por no decir ninguna responsabilidad le cabe a la fuerza policial en la actual situación de inseguridad, FUERON DECISIONES POLITICAS las que nos llevaron a ella, guiadas mas por intereses o intenciones muy alejadas de la verdadera necesidad  de los ciudadanos.

         Mucho hemos insistido desde APROPOBA, en la necesidad de que la discusión de las cuestiones de la seguridad pública existiera un verdadero diálogo y participación de la fuerza policial por intermedio de representantes genuinos de los intereses institucionales y no de mero genuflexos incapaces de otra cosa que no se la aceptación, cueste lo que costare, de las decisiones políticas aún a costa del sacrificio ciudadano y hasta de sus propios camaradas.

         Nunca fuimos ni siquiera escuchados y como era previsible hemos llegado a esta altura y a un poco más de una década de iniciación de la experiencia arslaniana a una situación prácticamente insostenible en la que en forma abierta y contundente la ciudadanía, en  todos sus niveles, clama por la intervención del estado en esta cuestión de su indudable competencia.

         Y es allí donde nuevamente los superpoderosos funcionarios políticos  e integrantes de otros sectores, hacen nuevamente lo mejor que pueden hacer, es decir descargas las culpas en otros y si es en la fuerza policial y sus componentes mejor, ya que como es sabido, ésta no puede defenderse; por experiencia y sin necesidad de entrar mucho en detalles nombres como DUHALDE, RUCKAUF, SOLA y ahora SCIOLI, solo por citar algunos, no los podemos dejar de mencionar.

Legisladores DE TODOS LOS PARTIDOS, que firmaron gustosamente la ley de reforma policial que privó a los policías de derechos y a la ciudadanía de una fuerza policial verdaderamente profesional, constituyéndose en PARTICIPES NECESARIOS, de la gran destrucción, anarquía y desorden en que se vio sometida la institución policial más antigua y numerosa del país, a la que incluso habiéndosele privado de la facultad de investigar sigue reclamándosele el esclarecimiento de los delitos.

Divulgadores de noticias que anunciaban con el fervor de un gol de la selección nacional cada nueva purga donde cientos de trabajadores policiales muchas veces sin saber porque eran echados sin miramientos condenándolos junto a sus familias nada más que para cubrir el número de echados.

Asociaciones llamadas “de derechos humanos” cuya única ocupación ha sido la de lograr la condena, sino judicial seguramente administrativa, para acallar sus reclamos, de todo personal policial que se viera involucrado en una causa judicial por razones de su trabaja abatiendo o hiriendo en enfrentamiento a un delincuente y muchos mas de los que tenemos certera memoria por sus responsabilidades, aún cuando  no pueden ignorar las pésimas condiciones laborales que debe enfrentar el policía para trabajar en este país, donde el Estado, que debiera ser su principal garantía para asegurarle la tranquilidad laboral solamente se aprovecha de él insultándolo, menospreciándolo, pagándole pésimos salarios, negándole los elementos necesario para su trabajo y seguridad, abandonándolo a su destino cuando es herido en enfrentamientos o debe afrontar a la justicia, que nunca es ciega para los policías, o aún peor enviándolo a una muerte segura a enfrentar en soledad a delincuentes que cebados en la impunidad dan a la vida humana menos valor que al de una cucaracha.

Hoy todos los policías sufrimos el dolor de la muerte de compañeros en muy poco tiempo, además de aquellos que cayeron anteriormente y los víctimas del triple crimen de La Plata que tan poco se recuerda, y especialmente los camaradas en actividad que día a día desventajosamente se ven obligados a enfrentar situaciones de extremo peligro sin la seguridad ni el respaldo necesario se encuentran mas que molestos y con razón entre otras cosas porque cuando se habla de inversión en seguridad solo se lo haga para justificar el “negocio” de la compra de patrulleros, sin pensar nunca en el ser humano que lo ocupara y que sufre el mayor de los desamparos de parte de quién tiene la obligación de protegerlo.

Hoy la ciudadanía ya no quiere ser mas engañada, al fin ha comenzado a comprender cuanto se le mintió, ve con los ojos de la realidad que la policía no es ajena a su sufrimiento y que incluso paga mayores precios en sangre de sus componentes en esta negada inseguridad, por tanto ha llegado el momento de que ante cualquier insinuación de responsabilidad policial, por lo menos en lo institucional sobre lo que está pasando en materia de seguridad, gritarles muy, pero muy fuerte, “NO SEÑORES, USTEDES LO HICIERON”.

APROPOBA, 11 de marzo de 2009.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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 13 DE DICIEMBRE - DIA DE LA POLICÍA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

 

         A los policías de la provincia de Buenos Aires, siempre nos ha causado particular regocijo cuando cada año aunque mas no sea brevemente se recuerda el 13 de diciembre como el día de la institución policial de la cual formamos parte.

         Y no es que equivocadamente entendamos a este día como el de la creación de nuestra institución, somos enteramente conscientes de que esta fecha solamente conmemora a aquella en que en el año 1880, como consecuencia de la federalización del territorio cedido por la provincia para asiento de la capital de la Nación, se procedió, además del traslado a la nueva capital provincial a una amplia reestructuración institucional que se mantuvo por muchos años.

         No obstante lo cual a través del transcurso del tiempo ha adquirido un especial significado precisamente en el carácter que se le asignado como “Día de la Policía de la Provincia de Buenos Aires”, con todo lo que ello significa.

         Claro está que no por ello dejaremos de recordar que nuestra amada institución nació, podríamos decir con la Patria misma, cuando aún se debatían las cuestiones propias del nacimiento de un nuevo estado; cuando “se levantaba a la faz de la tierra una nueva y gloriosa nación” como dice nuestro Himno Nacional; cuando apenas habían transcurrido once años de la Revolución de Mayo y solo cinco de la declaración de la Independencia.

         La Ley 536 del flamante estado, de fecha 24 de diciembre de 1821, durante el gobierno encabezado por el Gral. Martín Rodríguez, a quién secundaba como Ministro de Gobierno D. Bernardino Rivadavia, establece claramente este origen de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, a pesar de que dentro de  los numerosos ataques que por distintos motivos ha sufrido la institución se cuenta la repetida intención de privarla de parte de su rico historial comprendido entre esta fecha y la de su reorganización en 1880.

         Nada, ni reestructuraciones mal o bien intencionadas, ni cambios de nombre, de jerarquías ni la pretensión de hacerla desaparecer, como si pudiera concebirse una sociedad moderna sin fuerza policial ha podido ni podrá en el tiempo hacernos olvidar el destino de grandeza que le señaló esta superior medida de gobierno adoptada cuando todavía nuestro país estaba en los prolegómenos de su organización institucional y todo estaba por hacerse.

         Y en todo lo que había que hacer nunca dejó de estar presente la Policía de la Provincia de Buenos Aires, tal y como surge aún en la historiografía de la mas variada procedencia y orientación cuando se mencionan los hechos relevantes o no del acontecer nacional.

         Y  no fue solamente en la lucha contra el delito, ya de por sí ardua en todo tiempo y mas en los actuales, en el territorio que le cupo custodiar, sino también en inundaciones, incendios, y catástrofes de todo tipo y color.

         O como cuando actuaron en la pacificación de la campaña y a lomo de caballo llevaron el orden y el principio del respeto a la ley a las mas lejanas latitudes de una provincia todavía no demarcada en sus límites y que hacía que las famosas “Partidas Celadoras o Volantes” se atrevieran a las inmensas distancias hasta  dentro de los actuales territorios de Santa Fé, Entre Ríos y hasta la Banda Oriental.

         O como cuando contribuyeron con los ejércitos nacionales en la guerra contra el indio, la defensa de las poblaciones nacientes siempre en la sagrada misión de auxiliares de la Ley.

         O cuando se vieron envueltos en las mas que numerosas revoluciones que militares o civiles siempre dispuestos, llevaron a cabo en nuestro país, pagando también sus hombres muchas veces las consecuencias de una u otra forma.

         O cuando sus oficiales que por entonces integraban la reserva del ejército provincial se batieron en la Vuelta de Obligado y tantos entreveros de las luchas intestinas, Cepeda, Pavón, Caseros tan solo por dar algunos ejemplos.

         O cuando el “Batallón de Vigilantes y Guardiacárceles”, tampoco hizo asco durante las revoluciones del ’89 y del ’90,

         O cuando los policías de la Provincia de Buenos Aires, pusieron el pecho a la adversidad de la fiebre amarilla que azotó a Buenos Aires, siendo una de las pocas instituciones que se mantuvo en su puesto cuando todos, hasta el gobierno huía ante el peligro invisible y mortal, pagando sus vigilantes y serenos un alto costo en vidas que solamente recuerda un modesto monumento olvidado en la ciudad que fue testigo de su heroicidad y nuestra propia lista de héroes.

            O cuando fue ejemplo mundial y adelantada en la investigación criminal por sobre los primeros países del mundo al brindar a la humanidad el primer sistema indubitable y práctico de identificación de los seres humanos con la creación por parte del Comisario Juan Vucetich del Sistema Dactiloscópico Argentino, adelantándose a las restantes reparticiones policiales del globo al extender a los ciudadanos la “Cédula de Identidad Policial”, que razones de tipo político hicieron desaparecer al poco tiempo. 

         O cuando fue pionera en el país con la creación de un sistema de respuesta de emergencia a través de los “Comandos Radioeléctricos”, hoy también desaparecidos en beneficio de la delincuencia.

         O cuando debieron enfrentar al extremismo terrorista entrenado en el exterior, e integrados por delincuentes para quienes la vida humana no tenía ningún valor salvo para acreditar méritos en su misión de atentar especialmente contra la nación misma aún en plena vigencia de gobiernos democráticos y en cuya defensa cientos de camaradas fueron asesinados brutalmente.

         O cuando a “camisa celeste” solamente sus hombres hicieron frente nuevamente al terrorismo en su artero ataque al cuartel de La Tablada, aguantando con esa sola protección y simples armas de puño para que los atacantes no pudieran huir y el gobierno, constitucional, arbitrara las medidas necesarias para su represión.

         O cuando….., pero a que vamos a seguir si podríamos llenar libros enteros y siempre olvidaríamos muchos de los miles de actos de abnegación, valor y sacrificio de que siempre tuvo motivo para enorgullecerse nuestra institución.

         Y siempre ha sido y seguirá siempre así, malamente equipada, con sueldos limitados, atacada constantemente no solo por los delincuentes, lo cual sería por lo menos lógico, sino en muchos casos por la sociedad por la cual se juega, y hasta por el gobierno mismo, la institución policial de la provincia de Buenos ha sobrevivido, y pese a que en los últimos años la intención de su total destrucción tendió a concretarse, los hechos y la realidad pese a la tozudez en insistir en la cuestión, han demostrado a gobierno y sociedad el error en que se había incurrido y hoy parecería que estamos a las puertas de un nuevo resurgimiento de NUESTRA POLICÍA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES.

         Ha dejado en su camino mas de MIL QUINIENTOS DE SUS EFECTIVOS CAIDOS EN CUMPLIMIENTO DEL DEBER (mas los que no fueron contabilizados con distintas excusas), MUCHOS MILES MAS DE HERIDOS Y MUTILADOS, como prueba palpable de su entrega, otros han pagado con cárcel o despido el cumplimiento de su deber, en muchísimos casos sin que ni siquiera se respeten sus derechos básicos. Sin embargo hay un futuro adelante, el movimiento sindical policial que viene desarrollándose desde hace algunos años de la mano de APROPOBA, y su crecimiento día a día deberán convencer mas tarde o mas temprano a quién corresponda de la necesidad de esta verdadera herramienta en beneficio de la institución, de sus integrantes y de la sociedad toda.

         Por eso este 13 de diciembre, que no es el día de la creación, pero sí es el “Día de la Policía de la Provincia de Buenos Aires”, por estar así reglamentado, levantemos una vez la copa en un brindis esperanzado por nuestra institución, la GLORIOSA POLICÍA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, que como ha sobrevivido a tantos a aconteceres ingratos, sabrá también, transcurso del tiempo mediante, superar todo lo que hoy nos duele y levantarse por entre las principales instituciones policiales del mundo, como siempre le ha tenido reservado el destino.

¡¡GLORIA A LA POLICÍA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES!!!

         APROPOBA, 13 de diciembre de 2008.

 

            MIGUEL ANGEL REYNOSO

                   Sec. General

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 ¿VEINTICINCO AÑOS DE QUE…………..?

 

         Finalizadas las estridencias de los festejos por haberse cumplido un cuarto de siglo desde que en nuestro país los gobernantes militares “de facto” fueran reemplazados por civiles surgidos de elecciones populares,  les cabe aún a los trabajadores policiales de la provincia de Buenos Aires formularse esta pregunta.

         Claro que ello ocurre porque teniendo en cuenta que la más elemental definición de lo que se entiende por democracia contempla no solamente el modo en que se conforman los gobiernos sino especialmente los principios básicos para con los ciudadanos la igualdad ante la ley, la libertad de pensamiento, y la libertad de asociación, entre otros; o como menciona John Dewey, “La piedra clave de la democracia es un modo de existencia que puede expresarse como la necesidad de la participación de cada ser humano en la formación de los valores que regulan la vida del conjunto, lo que implica el desarrollo pleno del individuo y a la vez el bienestar social”, y de mucho de esto precisamente no disfruta, en este tan promocionado “estado de democracia”, el trabajador policial de nuestra provincia, tan solo por el hecho de ostentar esta condición.

         Ni la igualdad ante la ley, ni la libertad de pensamiento, ni la libertad de asociación, como tampoco la participación en la formación de los valores que regulan la vida del conjunto, son derechos que puedan ejercer libremente los policías bonaerenses.

         Es más, casi la mitad del tiempo de vigencia del “estado democrático”, y para peor en la su última mitad los ciudadanos policías se han visto sometidos a la irregular y anticonstitucional vigencia de una llamada “ley de prescindibilidad”, que les ha privado precisamente hasta el derecho a la libertad de pensamiento por cuanto cualquier asomo de disenso con la opinión ministerial o política los sigue poniendo ante la posibilidad de ser echados, sin explicaciones, sin juicio previo, sin derecho a la defensa ni ningún otro, mientras que como detalle adicional se los somete a cargas horarias contrarias a toda legislación laboral existente en el país y a todo acuerdo internacional en tal sentido.       

         No debemos olvidar que precisamente esta negación al goce de los derechos constitucionales no solamente fue propuesta en su oportunidad por los sucesivos poderes ejecutivos, (democráticos) sino que fue avalada por la legislatura provincial (democrática) y tolerada por el poder judicial, (democrático) del cual podría esperarse precisamente otra cosa.

         Si bien hemos escuchado recientemente al actual gobernador provincial su intención de no pedir más prórroga a la anticonstitucional Ley, es también cierto que cumplido un año de mandato ha existido tiempo sobrado para pedir su derogación.

         De allí que aquellos que en una gran proporción contribuyeron precisamente a la vigencia de esta promocionada democracia que hoy todos parecen festejar, pagando con una gran cuota de sangre en la lucha por su defensa y recuperación, en su mayor parte durante otros gobiernos democráticos, continúen resultando prácticamente los únicos que con razón continúan preguntándose con tristeza: ¿Veinticinco años de que….?

         APROPOBA, 11 de diciembre de 2008.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO, Secretario Gral.

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LA COPA DAVIS EN MAR DEL PLATA – Como siempre el sacrificio del trabajador policial.

        

Otro acontecimiento de vuelo internacional se realiza en la ciudad de Mar del Plata, en esta oportunidad se trata de la final de la Copa Davis de Tenis, pero no importa de qué tipo sea, cumbre presidencial o encuentro deportivo, como siempre el trabajador policial debe pagar con esfuerzo propio el costo para que algunos disfruten y otros se beneficien.

         Como en ocasiones anteriores trabajadores policías en número de varios cientos fueron desplazados desde sus lugares de origen para prestar servicios durante diez días en la ciudad de Mar del Plata con vistas a brindar seguridad en el acontecimiento mundial.

         También como en otras ocasiones el Ministerio de Seguridad ha olvidado que para cumplir con tan delicada misión, de cuyos resultados el mundo entero se encuentra pendiente, debería haber previsto una mejor situación precisamente para aquellos que cargan sobre sí la responsabilidad de brindar seguridad a propios y extranjeros.

         Sin embargo viendo como se desenvuelve el operativo policial no podemos menos que alertar sobre las deficientes condiciones laborales a que son sometidos nuestros camaradas desde la iniciación de dicho servicio. Un viático por demás austero de $ 95 por día para ambas comidas y alojamiento en una ciudad turística, seguramente no se compara con los que deben percibir o donde pueden alojarse los dirigentes, políticos y funcionarios afectados al mismo tema, pero lógicamente en otras condiciones y con otros intereses.

         Muchas veces hemos señalado que el servicio de 12 X 12, es decir doce horas de trabajo por doce franco, resulta solamente comparable con las peores condiciones de trabajo de las remotas épocas esclavistas que contradice las más elementales reglamentaciones laborales de nuestro país y sin embargo no es ni mas ni menos que el que nuestros camaradas vienen cumpliendo en “la perla del Atlántico”, sin que a nadie le llame la atención, y sin que se considere que las bajas temperaturas de la época afectan al ser humano que se encuentra debajo del uniforme, cuando debe pasar a la intemperie las largas horas nocturnas de 21 a 09, o las también agotadoras de 09 a 21, sin horario de comida y hasta la imposibilidad de tener un baño a mano, salvo la generosidad de algún vecino que se apiade de esa situación.

         Y no se quiera justificar este inhumano servicio aduciendo que cuatro de esas doce horas se pagan por “CoRES”, porque el escaso monto de la retribución, comparado por ejemplo con el que cobra una empleada doméstica, sin menoscabar esta honorable actividad, resulta casi la mitad, para un trabajo de verdadero riesgo como lo es la policial, y para colmo abonado “en negro” como es costumbre en la administración provincial.

         Nadie parece advertir en equipo del Ministro Stornelli, que este panorama laboral inhumano no solo atenta contra los propios efectivos a él sometidos, sino que lo hace precisamente contra el mismo objetivo de brindar la seguridad que se pretende, cuando quién lo sufre lógicamente perderá todo entusiasmo por su trabajo al ver que a su alrededor se manejan cifras millonarias pero que no alcanzan para que se les pague un viático decoroso que le permita aunque mas no sea regresar a sus hogares con un regalo para sus hijos, en este suceso del que es parte, pero solamente para afrontar con sus espaldas el peso del necesario ahorro que únicamente se considera cuando quién lo debe afrontar es el personal policial y para colmo sabiendo de antemano que ni siquiera obtendrá el reconocimiento de ningún sector por su sacrificio, sino mas seguramente la crítica impiadosa al verlo recostado contra una pared para descansar sus piernas, buscando refugio contra el viento en las noches, o los varones internándose en un baldío para sus necesidades primarias.

         La libertad sindical ha sido asegurada recientemente por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, se espera verla concretada en los hechos a la brevedad cuando también el trabajador policial, pueda acceder a los derechos comunes a los demás ciudadanos que ampara la Constitución Nacional y el movimiento sindical policial pueda defender a los camaradas sometidos a tan injusto tratamiento.

         APROPOBA, 18 de noviembre de 2008.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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AHORA TODOS LA VIERON – LA BATALLA DE LA TABLADA

 

         En el año 2001 y bajo el título “LA BATALLA DE LA TABLADA”, me permití recordar aquellos espantosos sucesos ocurridos cuando un grupo numeroso de delincuentes extremistas, por motivos políticos, encaró el copamiento del Regimiento de Infantería Motorizado Nro. 3 con asiento en La Tablada, bárbaro hecho que solamente mentes enfermas podían concebir y llevar adelante, haciendo en la oportunidad un breve, análisis sobre el motivo de tal denominación.

         Transcurridos mas de veinticinco años de esos sucesos, y luego de que por casi todo ese tiempo material periodístico que diera un panorama real de lo ocurrido se mantuviera guardado en los archivos de los medios informativos; uno de ellos y para ser justos el Canal Crónica TV, a quién se le debe reconocer en actitudes como éstas el coraje que debiera enaltecer a todo el periodismo, en la noche de ayer puso en el aire las terribles escenas filmadas a lo largo del desarrollo de los hechos brindando una versión para algunos olvidada y para otros, sobre todo para los más jóvenes totalmente desconocida por la sistemática campaña desinformativa que sobre este y otros temas parecidos se instaurara, acerca de los reales métodos utilizados por los “jóvenes idealistas” en la búsqueda de torcer el orden democrático establecido en busca de sus incalificables objetivos.

         Pero además de lo violento de las escenas mostradas que dan un panorama general de lo ocurrido, para quién se sigue enorgulleciendo de pertenecer a la Policía de la Provincia de Buenos Aires y haber sufrido a la distancia las alternativas de lo que estaba pasando, le satisface confirmar la importancia del desempeño de nuestra institución que pudo desenmascarar inmediatamente la intención de los delincuentes terroristas, mantenerlos a raya hasta que la lenta organización militar se pusiera en marcha e incluso colaborar en la misma recuperación del cuartel.

         La heroicidad de los camaradas que intervinieron y que como dijera en la nota mencionada, muchos de ellos que concurrieron espontáneamente de otras jurisdicciones, incluso voluntariamente y hasta franco de servicio o vestidos de civil, sin protección especial alguna y solamente con armamento liviano de dotación, resultan palpable en las imágenes que nos muestran un paisaje pintado con las camisas celestes de nuestros uniformados, o particulares que a los lejos se reconocen como policías.

         Es cierto que para una misión como aquella, en la que incluso en primer término no existió una reacción política adecuada, ninguna fuerza policial se encuentra preparada, pero  también es cierto que pese a la evidente desorganización, incluso por lo confuso de la situación y la magnitud del marco de los hechos, en todo momento se ve a nuestros camaradas firmes en su objetivo de mantener cercado el lugar respondiendo al fuego terrorista con los escasos medios a su alcance y en mas de una ocasión viéndolo avanzar hacia el interior de las instalaciones en actitud verdaderamente heroica y solamente comprensible para aquellos que conocemos de lo que siempre han sido capaces cuando la situación lo ha exigido.

         Allí está, en esos documentos fílmicos, especialmente para memoria y ejemplo de las nuevas generaciones de policías, la prueba palpable de lo que fue una de las horas mas gloriosas de la POLICÍA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, aquella que también en esta oportunidad ganó con ventaja y a fuerza de voluntad, decisión y heroísmo lo que podríamos denominar como LA ULTIMA BATALLA ARMADA CONTRA EL TERRORISMO EN LA ARGENTINA; la otra batalla, la que consiguió limitar las responsabilidades sobre tan terrible hecho, la que logró la pronta libertad de los asesinos que sobrevivieron, la que procura mantener en el olvido a los mártires, y relega a los heridos y mutilados a lamer sus heridas en total impotencia, la que con otros métodos va consiguiendo poco a poco la destrucción de nuestra Institución desgraciadamente, esa,  la seguimos perdiendo.

         Como lo dijera en aquella oportunidad

¡¡¡Gloria a los combatientes legales de La Tablada!!!

¡¡¡Gloria a los combatientes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en la batalla de La Tablada!!!

¡¡¡Gloria a la Policía de la Provincia de Buenos Aires!!!

APROPOBA, 16 de octubre de 2008.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO   

Secretario General

 

///…   LA BATALLA DE “LA TABLADA”

 

            A las 06,15 horas del lunes 23 de enero de 1989, un camión repartidor de una marca de bebidas gaseosas a elevada velocidad rompe el portón de entrada al Regimiento 3 de Infantería del Ejército Argentino ubicado en la localidad de La Tablada, vehículo que es seguido por otros cargados al  igual que el primero de elementos subversivos que inmediatamente inician un ataque al cuartel intentando copar la totalidad de la unidad militar, asesinando sin piedad a integrantes del cuerpo de guardia sin importar sus calidades de oficiales, suboficiales o simples soldados, y prosiguiendo su despliegue por los distintos edificios con igual actitud, ante la escasa resistencia que desde el interior podían ofrecer los efectivos militares en especial dada la hora del ataque y la sorpresa que un hecho de tales características hacen presumir en circunstancias en que la plena vigencia del orden constitucional hacían difícil de prevenir.

         A partir de ese momento alguien, posiblemente desde la unidad militar, comunica el alerta a la Unidad Regional La Matanza de la Policía de la Provincia de Buenos Aires constituyéndose en el lugar inmediatamente el Jefe Superior de turno de dicho mando Comisario Inspector Emilio García García, quién es asesinado inmediatamente al intentar ingresar confiado en que podría tratarse solamente de un levantamiento militar, no obstante lo cual el personal que lo acompañaba consigue confirmar el hecho de que verdaderamente se trataba de un ataque de tipo subversivo en que intervenían elementos numerosos y fuertemente armados.

         Esta comunicación captada a través de la red policial por las distintas dependencias policiales y los  numerosos móviles en servicio de toda la zona puso inmediatamente en alerta a todo el personal policial que en ese momento revivió circunstancias ya pasadas, viendo que nuevamente el monstruo de la subversión terrorista, al igual que la Hidra Mitológica, levantaba una nueva cabeza en otro de sus intentos por destruir los fundamentos mismos de la Nación, también como en otras veces en plena vigencia de un régimen democrático y sin excusas de ningún tipo.

Recuerdos de una guerra reciente contra un enemigo solapado, de compañeros torturados y asesinados nada mas que por el hecho de vestir el uniforme policial, atentados, destrucción y asesinatos sin sentido retornaban una vez mas en las manos de asesinos desalmados con las intenciones de siempre; pero esta vez habían cometido una tremenda equivocación, pese a la estudiada planificación que posteriormente se encontró, no fueron capaces de considerar en su estrategia que todavía en nuestros hombres perduraba el recuerdo de una guerra ganada en el campo de batalla y perdida en lo ideológico, que tampoco habían olvidado la experiencia adquirida y estaban convencidos de poder derrotarlos una vez mas.

 Es mi opinión personal que todo aquello contribuyó a que en cada efectivo de nuestra policía que escuchó la noticia, por la red policial o posteriormente por los medios de información surgiera la idea clara que estando incluso en juego el mismo orden constitucional  y sus instituciones, bajo el pleno estado de derecho, esta vez tampoco se la  llevarían de arriba.

         Es así que convocados o no, por la Superioridad, uniformados o de civil ante la premura, con solamente su armamento de dotación personal, con armas de puño, sin chaleco antibalas ni ningún otro medio de protección, todo el personal de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, primeramente de la zona, sin importar si estuviera de servicio o no, si correspondía a esa jurisdicción o no, de todas las jerarquías, a medida que fueron tomando conocimientos se trasladaron al lugar para una vez mas jugar su vida por la Instituciones mismas del Estado, y en la defensa de un régimen democrático.

         Esta actitud permitió a un alto costo de sangre policial cercar la unidad militar imposibilitando la huida y dificultando los movimientos de los sediciosos que en su odio desmedido procedieron a asesinar numerosos efectivos militares entre los que se contaban simples soldados que solamente cumplían con las obligaciones del servicio militar.

         Fue por demás amplia la información sobre el desarrollo de las acciones que los medios de información dieron en la oportunidad, por lo cual no entraré en detalle sobre el curso de los acontecimientos, que por mas de 30 horas conmovieron al país, cuando simples policías contuvieron a fuerza de coraje y solamente con armamento de mano, el odio irracional de un numeroso grupo de asesinos con armamento pesado y suficiente entrenamiento para usarlo, hasta que pudieron actuar las unidades militares con armamento apropiado, en cuya oportunidad se continuó dando el apoyo necesario para evitar las fugas, custodiar detenidos e incluso contribuir a la recuperación del cuartel.

         En un principio el saldo de 34 muertos y 44 heridos (entre los primeros también el Sargento 1ro. JOSE MANUEL SORIA, del Cuerpo de Infantería y entre los últimos el Subcomisario Re, atrozmente mutilado) hablan de la ferocidad del enfrentamiento armado, no obstante lo cual estos datos resultarían insuficientes si nos detuviéramos a analizar otras circunstancias que hacen a esta negra hora de nuestra historia mas grave aún.

Una de las acepciones de la palabra batalla que admite la enciclopedia es “la acción bélica en la que intervienen todos o los principales elementos del combate”, lo que permite asegurar como lo señalo en el rótulo de este artículo, que La Tablada fue una verdadera batalla, no solamente por el número de las fuerzas involucradas (alrededor de 700 elementos subversivos conforme a trabajo del Tte. Coronel Emilio Guillermo Nani, ex combatiente y herido en la recuperación de la unidad militar en su trabajo titulado “La Tablada, una agresión jamás investigada contra un número total superior de las fuerzas legales en conjunto que actuaron a lo largo de la acción) sino porque se pusieron en juego elementos de combate tales como labores previos de inteligencia, agitación, observación, francotiradores, apoyo, logística, comunicaciones, fuerzas de combate propiamente dichas, armamento pesado, carros de combate, cañones, transporte de tropas blindados,  fuerzas de infantería (principalmente policiales), medios aéreos, etc..

         Transcurrido el tiempo, la frágil memoria social y en especial de los medios de información, hacen que cada aniversario de estos gravísimos hechos pase casi desapercibido para el público en general, quizás como dice el Tte. Cnel. (R) Nani en su trabajo ya citado con una evidente intención de pasar al olvido tan aberrante atentado, que incluso dedicó mas espacio a las medidas que desde el gobierno nacional se estaban instrumentando para disfrazar la puesta en libertad de los terroristas que lo llevaron a cabo, cosa que a la postre se logró sin mayores explicaciones ni justificaciones legales.

         A doce años de los hechos, y cuando nuestra Institución Policial se debate en la confusión de una inexistente política de seguridad, y cuando sus integrantes viven horas de angustia por los caprichosos vaivenes de la política, sueldos impagos o retrasados, reivindicaciones postergadas y promesas incumplidas, mi orgullo de Policía de la Provincia de Buenos Aires no me permite dejar pasar por alto la recordación de una de las jornadas más gloriosas que vivió nuestra querida institución, cuando espontáneamente dio al mundo un ejemplo de espíritu de combate por los viejos ideales patrios.

La circunstancia que el Comisario Inspector García García fuera mi instructor y el Subcomisario Re, compañero de promoción y de aula, ambos durante mi paso por la Escuela Juan Vucetich, solamente hace a su conocimiento personal pero sin olvidar a los restantes camaradas víctimas o combatientes.

El hecho esencial y que nadie puede negar pese a las pretensiones de olvido, es que la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en su conjunto y a través de sus hombres y mujeres llegado el caso, en ésta, como en varias otras oportunidades de la  historia siempre se jugó entera por la Patria en peligro por el ataque a sus Autoridades Constituidas, o sus Instituciones, como lo hace diariamente por la sociedad que la critica y en muchas casos desprecia.

         Que la actuación de la Policía de la Provincia de Buenos Aires en esta acción fue decisiva para el desarrollo y ulterior resultado de la misma, resulta una verdad innegable y se vio reflejada incluso en las palabras del entonces Presidente Raúl Alfonsín, en su discurso del martes 24 de enero, cuando manifestó entre otras cosas “Mi reconocimiento también a las fuerzas de seguridad, particularmente a la Policía de la Provincia de Buenos Aires..”, a pesar de lo cual solo después de muchas horas de iniciado el ataque se autorizó la intervención de las Fuerzas Armadas en la acción, dejando que nuestra Policía cargara con todo el peso de la defensa, incluso en conocimiento de que su capacidad operativa se encontraba muy por debajo de las circunstancias.

         Que aún perduran muchos puntos oscuros sobre la organización, desarrollo y responsabilidad de funcionarios en los hechos descriptos parcialmente es también una verdad inocultable, quizás del trabajo del Tte. Cnel. Nani, que ya hemos mencionado, podamos obtener muchas respuestas a nuestra dudas, como también nombres de responsables políticos que han ocupado y ocupan altos puestos en distintos niveles de los gobiernos Nacional y Provincial, que hacen dudosa su actuación durante estas circunstancias.

Justicia ya no podemos esperar, solo nos queda poner periódicamente nuestro granito de arena para que el olvido total no caiga sobre la ya histórica Batalla de La Tablada.

¡¡¡Gloria a los combatientes legales de La Tablada!!!

¡¡¡Gloria a los combatientes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en la batalla de La Tablada!!!

¡¡¡Gloria a la Policía de la Provincia de Buenos Aires!!!

Mar del Plata, 23 de enero de 2001.

 

Miguel Ángel Reynoso - Comisario Inspector (ra)

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OTRO DE LOS MOTIVOS DE PORQUE NOS OPONEMOS A LA REFORMA DE LA LEY DE LA CAJA – DEJANDONOS SIN FISCALIZADORES DEL MANEJO DEL FONDO DE AYUDA FINANCIERA.

Para que no se haga política con el dinero del Fondo de Ayuda Financiera, que es de exclusiva propiedad de los empleados policiales por sus exclusivos aportes.

 

En el año 1999 y durante la tristemente recordada, por lo menos para la familia policial, gestión del Dr. Eduardo Duhalde al frente de la gobernación de la Provincia de Buenos Aires y ante el descontento generado en las filas de la repartición como consecuencia de la aplicación de la “anticonstitucional” ley de prescindibilidad, este político que encima se considera a si mismo como un verdadero demócrata buscó una forma de congraciarse con los trabajadores policiales promocionó un plan denominado “El Camino a la casa propia” – “Plan especial de vivienda para el personal policial de la provincia de Buenos Aires”, promocionado mediante una colorida revista uno de cuyos ejemplares obra en poder de APROPOBA.

Nada tendríamos que ver de raro en esta especie de justo reconocimiento al sacrificio de los trabajadores policiales que mediante el mismo podrían llegar a obtener su vivienda propia, como muchos lo hicieron, salvo cuestiones que sería interesante desgranar en otro momento, siempre y cuando nos apartemos de llegar a pensar que dicho bien tendría que llegarles a los policías naturalmente si en lugar de los magros sueldos y los suplementos “en negro” recibieran una justa y decorosa retribución por su especial trabajo que les permitiera una vida digna y sin sobresaltos económicos.

Sin embargo la publicación nos aporta un detalle significativo que vuelve a golpearnos, como en aquella oportunidad a todos los policías que durante años hemos aportado mensualmente los dineros con que se ha constituido el famoso FONDO DE AYUDA FINANCIERA, que como todos sabemos se conforma UNICAMENTE con el aporte de los policías en actividad,  retirados, jubilados y pensionados, durante toda su vida, sin que al mismo contribuya de manera alguna el tesoro provincial y que nuevamente hoy se encuentra en peligro.

Dicho detalle surge claramente cuando se destaca, tanto en la descripción general del plan, como en cada uno de los emprendimientos que para el pago de las viviendas el personal policial obtendría: a) Un crédito del Banco Hipotecario S.A, b)  Un subsidio del Gobierno de la Provincia y c) UN CREDITO DE LA CAJA DE RETIROS, JUBILACIONES Y PENSIONES DE LA POLICIA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES E I.V.BA.

Y aquí es donde cabe la pregunta del millón; ¿Qué dinero se utilizaría para los que se mencionan como “prestamos de la caja de Retiros…”, si como todos sabemos dicha institución carece de fondos destinados a ese fin?; la respuesta es que aunque no se lo mencione dicho préstamo es nada mas y nada menos que el tradicional del Fondo de Ayuda Financiera, o sea NUESTRO DINERO, EL DINERO DE TODOS LOS POLICIAS.

De ninguna manera estamos en contra de que dichos recursos contribuyan a posibilitar la obtención de la vivienda por parte de nuestros camaradas, mas allá de muchas situaciones que  en algún momento deberían dilucidarse por el respeto que se les debe a quienes permanente aportamos a ese Fondo, sino que no puede menos que producirnos un amplio rechazo el que desde el ámbito político se utilice o direccionen los recursos de NUESTRO FONDO, como si pertenecieran al Estado, al citar en forma mentirosa como origen de los mismos la Caja de Retiros y con una utilización netamente política.

En aquellos tiempos no teníamos “Fiscalizadores” que nos comunicaran a los aportantes, que por otra parte salvo alguna rara oportunidad nunca tuvimos ningún tipo de información sobre estos recursos, lo que estaba pasando, de allí la importancia que significó la incorporación en la actual Ley de la Caja, de la “Comisión Fiscalizadora del Fondo de Ayuda Financiera”, que por lo menos algo nos hacía conocer, aunque mas no sea por la iniciativa del integrante Alberto Mirasso, que a título personal dio inicio a esta sana costumbre y que por otra parte llevó a la administración de la caja a publicar en su web el estado de cuentas del Fondo, aunque solo en lo referente al dinero y no a los restantes bienes.

De allí, de estas tristes y lamentables experiencias es que nos vemos obligados a adoptar una posición intransigente: No solo no vemos necesidad alguna de modificar el texto de la Ley de la caja, actualmente en vigencia, sino que consideramos necesario, mejor dicho imprescindible, que los que aportamos al Fondo de Ayuda Financiera, es decir TODOS LOS POLICIAS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, EN ACTIVIDAD, RETIRADOS, JUBILADOS Y PENSIONADOS, no solamente sepamos los movimientos financieros de NUESTRO DINERO que compone el FONDO DE AYUDA FINANCIERA, desde su creación hasta la fecha, sino también en la necesidad de la continuidad de la Comisión Fiscalizadora constituida por verdaderos representantes de todo el espectro policial con obligatoriedad de informar periódicamente sobre todo lo referente al mismo a la totalidad de los aportantes, para ir logrando el cumplimiento de todo lo cual desde nuestra entidad ya estamos recurriendo a la justicia.

         APROPOBA, 18 de junio de 2008.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General  

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COMO SE PIDE

        

         Indudablemente los policías de la provincia de Buenos Aires, todos, activos y en pasividad hemos encendido nuestras luces de alerta por lo que entendemos un serio e inminente peligro a futuro, A NUESTRO FUTURO.

         La posibilidad de que el gobierno nuevamente intente burlarse de nuestros derechos provisionales, además de procurar prorrogar “ad infinitum” la inconstitucional “Ley de Prescindibilidad” que tanto mal ha hecho y sigue haciendo no solo al trabajador policial sino a todo el sistema de seguridad de la provincia, ha conseguido una vez mas que hagamos escuchar nuestro grito de alerta y procuremos frenar ese atropello.

         Desde APROPOBA, hemos considerado el problema con la seriedad que nos impone el mandato de nuestros afiliados y siempre en la sana intención de involucrarnos en todo lo que signifique una defensa de los derechos del trabajador policial  y a pesar de que no obstante resultar ampliamente conocida nuestra actividad, no fuimos invitados oportunamente a sumarnos al reclamo supuestamente colectivo de otras entidades relacionadas con la familia policial, que creen quizás sinceramente estar haciendo lo correcto, pusimos en marcha nuestro propio, humilde, y limitado por la escasez de recursos económicos, pero serio, responsable y comprometido plan de lucha de cuyo avance vamos hemos ido dando cuenta a medida en que se concreta su desarrollo.

         Porque tenemos la experiencia de que no es mendigando audiencias con quien no quiere atender, ni dialogar, ni escuchar propuestas, ni en realidad le importa nada de la situación del personal policial, como podemos hacernos escuchar.

           Y consideramos que poco se avanza limitando la acción a copiar y distribuir fotocopias de parte de un escrito de recurso de amparo interpuesto por un camarada con más iniciativa que apoyo, como podemos invocar representatividad.

           No es precisamente decorosa la actitud de agachar la cabeza ante la negativa ministerial de recibirnos y prestarnos a participar, encima en  nombre de todos, con una mala entendida disciplinada actitud, en una reunión con quienes ya nos traicionaron.

Ni es de la reunión con quiénes, como el nunca mejor llamado “Jefe de Policía virtual” Sr. Salcedo  que luego de disfrutar de la mesa de una de nuestras instituciones y palmear las espaldas de los que señaló como camaradas y   referentes policiales, nos clavo el puñal por la espalda haciéndose ahora el desentendido,  o con el mismísimo Zanetti, por todos señalados como autor de la letra de un proyecto que beneficia a pocos y perjudica a muchos de sus mismos compañeros, es como podemos mostrarnos en una posición digna y firme y negociar soluciones.

¿Qué hizo que quienes se anuncian como nuestros representantes, que reniegan del sindicalismo policial pero no dudan en intervenir sin consenso ni consulta, cuando de reclamos, precisamente sindicales se trata,  no tuvieran la suficiente presencia de ánimo como desistir de la entrevista porque no se daban las condiciones estipuladas en su convocatoria como lo era la presencia del mismísimo Ministro de Seguridad Dr. Stornelli?

Nuestra entidad, es cierto, aún no ha sido reconocida por la autoridad de aplicación de la Ley de Asociaciones Profesionales, pero se encuentra constituida de hecho y cumple con las normativas que la legislación prevé y actúa por el mandato que mas siete mil camaradas de todos los estamentos de la institución le han asignado, todo lo cual le ha dado la posibilidad de ir  desarrollando su programa ante la eventualidad en los  á­mbitos donde verdaderamente se definirá la cuesti­ón: La Legislatura de la Provincia de Buenos Aires y la Justicia . Aclarando que en el primero de los casos no precisamente en la Comisión de Seguridad sino en la de Asuntos Constitucionales por donde forzosamente deberán pasar los proyectos.

En primer lugar se puso en conocimiento de la inquietud a LA TOTALIDAD DE LOS LEGISLADORES QUE INTEGRAN AMBAS CAMARAS, en principio por intermedio de correos electrónicos y seguidamente mediante una carta personal entregada en cada despacho de la legislatura.

Dichas comunicaciones tuvieron como resultado las convocatorias de los legisladores cuyo detalle se ha comentado ya en nuestra página, procurando abarcar todos los bloques representativos de los distintos partidos políticos y en especial que integraran la Comisión de Asuntos Constitucionales. Además en nuestro carácter de Asociación Profesional, se atendió nuestra inquietud por parte del presidente de la Comisión de Asociaciones Profesional, Federaciones y Colegios Profesionales.

Por otra parte ya nuestra Asesoría Legal se encuentra redactando los escritos de los recursos de amparo que presentaremos a la brevedad ante la justicia en cantidad suficiente, en respaldo de la actitud del Camarada Vera.

Hemos procurado desde un primer momento, difundir lo que acontece por los medios a nuestra disposición (Pagina web,  volantes, entrevistas periodísticas, correos electrónicos),  porque consideramos que TODOS NUESTROS CAMARADAS TIENEN DERECHO A SABER LO QUE OCURRE, LO QUE SE HACE, OPINAR Y SER ESCUCHADOS.

Seguimos trabajando, tenemos otras propuestas, y ahora que el Presidente de la Caja de Retiros, nuestro camarada CARLOS ENRIQUE LANGONE, ha sido ILEGITIMAMENTE, intimado por el “Jefe de Policía Virtual”, en forma telefónica a presentar su renuncia, cosa que este funcionario debería saber se encuentra lejos de encontrarse dentro de sus facultades, ya que dicho presidente se encuentra cumpliendo una función cuya duración se encuentra establecida por Ley, precisamente para evitar esos atropellos, no hemos dudado en apoyar su gestión, en principio mediante la nota que ya ha sido remitida.

APROPOBA, 14 de mayo de 2008.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

VER NOTA

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DE AQUELLOS POLVOS SON ESTOS LODOS (21-04-08)

        

         La verdad que encierra este viejo refrán castellano una vez más nos enrostra una realidad incontrastable por su crudeza: En la historia de la humanidad la actualidad solamente es la consecuencia de las decisiones del pasado.

         Cuando el 15 de mayo del 2004, en vistas del peligroso avance que el gobierno de la provincia, a instancias del entonces Ministro de Seguridad Arslanián, sobre la Ley de Retiros, Jubilaciones y Pensiones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, y de allí sobre NUESTROS DINEROS que constituyen el Fondo de Ayuda Financiera, en Mar del Plata y por meritoria decisión del Comisario General (ra) José Clemente Forastiero, se concretó la amplia reunión de todas las entidades vinculadas a la familia policial entre las que se contó, por primera vez a APROPOBA, y a la que asistieron numerosos camaradas de prácticamente todo el territorio provincial, parecía que el gran paso de constituir la unidad policial por fin se había logrado y que en adelante se trabajaría en conjunto sobre los grandes temas de interés común.

         Es así que sin pérdida de tiempo se conformó en la misma oportunidad lo que se denominó “Comité de Crisis”, vista la gravedad de la situación a afrontar, integrado por representantes de las distintas entidades, a saber: Consejo Permanente de Comisarios Generales, Círculo de Oficiales, Círculo de Suboficiales, APROPOBA, Centro de Oficiales Retirados, y CEMURPO.

         Dicho comité organizó y puso en práctica la histórica concentración y marcha del 1ro, de junio de ese año sobre la Caja de Retiros, el Ministerio de Seguridad, la Gobernación Provincial y la Legislatura con el fin de hacer oír nuestros legítimos reclamos, logrando que en esos ámbitos se nos prestara atención, la causa tomara estado público y por último el Ministro de Seguridad se aviniera a atendernos.

         Por supuesto el temario, por lo menos en lo que a APROPOBA tocaba, incluía cuestiones de gravedad y de afectación a los camaradas en actividad que se consideraban de imperiosa necesidad de tratamiento, como por ejemplo revisar el incremento de cinco años mas en la antigüedad de retiro, la derogación de la Ley de Prescindibilidad y el “blanqueo” en el pago de las horas CoRES.

         Sin embargo, llegada la fecha de la audiencia con el Ministro, lamentablemente, la representación de APROPOBA, que había viajado expresamente a La Plata, fue dejada de lado, asumiendo unos pocos una representatividad que nunca les otorgó asamblea alguna, como también fue dejado de lado el vocero designado en la asamblea del día 15.

         Para colmo de esta inexplicable situación, a pesar de la ventajosa posición en que podíamos apoyarnos, la negociación encarada no arribó ni siquiera a los mínimos resultados esperados, ya que se dio directamente por perdido todo aquello que se pretendía,  y que mas perjudicaba a nuestros camaradas en actividad, exhibiendo como logro efectivo el pobre consuelo de colocar algún representante en el directorio de la caja y en la Comisión Fiscalizadora del Fondo de Ayuda Financiera, que visto en el tiempo poco o ningún beneficio nos dio, ya que salvo la preocupación personal del camarada Mirasso, que se ocupó de difundir los siempre ocultos números del Fondo, no produjo otra cosa.

         En aquella oportunidad APROPOBA hizo conocer su posición que desgraciadamente a esta altura se confirma, HEMOS PERDIDO LA PARTIDA, fue el título de nuestra nota del 10 de junio de 2004, y que otra vez adquiere triste actualidad.

         Hoy, como entonces y aún ante una nueva propuesta de prórroga de la “Ley de Emergencia Policial” por ende de las potenciales prescindibilidades, cuando resulta escandalosa la permanencia del pago “en negro” de las horas CoRES; cuando continúa sin esclarecer el terrible triple crimen de La Plata y tantos otros de los que fueran víctimas nuestros camaradas,  parece preocupar mas que cualquier cosa la modificación de una escala de haberes conforme a los años de servicio, que en definitiva deberían ser los propios afectados, es decir el personal en actividad, quienes opinen sobre su conveniencia o no.

         En cuanto a la representatividad que en la propia caja, como en el Fondo de Ayuda Financiera se nos hizo creer que teníamos, fue previsible desde un primer momento que todo ello se trataba solamente de una mediocre decoración perecedera instalada para convencernos de haber obtenido por lo menos algo, cuando por ejemplo para nuestra entidad solamente habíamos perdido la partida, sin mencionar que al no haberse aceptado la propuesta de la realización de una consulta plena, elección mediante con la participación de todos los afiliados al sistema, esa representatividad carecía de suficiente respaldo para cumplir sus objetivos.

         APROPOBA ha dirigido ya notas a cada uno de los legisladores, por cuanto en sus manos se encuentra el tratamiento de los anteproyectos en cuestión recordándoles la manifiesta inconstitucionalidad de la “prescindibilidad policial”, y que los recursos del Fondo de Ayuda Financiera son de exclusiva pertenencia de todos los aportantes, sin que haya dinero alguno del estado, motivo por el cual resulta por demás lógico y nuestra participación en su manejo y control. 

         APROPOBA, 21 de abril de 2008.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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Notas Relacionadas

Reunión del 15 de mayo de 2004 en Mar del Plata

Discurso de APROPOBA en la reunión del 15 de mayo del 2004 en Mar del Plata

Hemos perdido la partida 10-06-04

 

CIRCULOS, CENTRO DE OFICIALES RETIRADOS, CONSEJO PERMANENTE DE COMISARIOS GENERALES Y APROPOBA SE REUNIERON EN MAR DEL PLATA PARA TRATAR LA ACTUAL SITUACIÓN QUE VIVE LA INSTITUCIÓN Y LA FAMILIA POLICIAL

 

El día sábado 15 de Mayo ppdo., se llevó a cabo en la Ciudad de Mar del Plata una importante reunión con la finalidad de tratar los temas de público conocimiento y que afectan a la Familia Policial y a la Policía de la Provincia de Buenos Aires, como consecuencia de su nueva gestión al frente del Ministerio de Seguridad del Dr. León Arslanián y sus políticas implementadas.

El evento dio comienzo a las 09,30 horas con la presencia de casi toda la comisión del Consejo Permanente de Crios. Grales. Que la noche anterior tuvieran una asamblea por cuestiones estatutarias; del Centro de Oficiales Retirados Central y sus filiales La Plata, Tandil y Mar del Plata, del Círculo de Oficiales Central y sus filiales  Bahía Blanca y Mar del Plata,  y de otros camaradas de distintos puntos de la Provincia de Buenos Aires.

Se comenzó entonando las estrofas del Himno Nacional Argentino y luego de un discurso introductorio del Comisario General Forastiero, fueron tomando la palabra las distintas representaciones presentes, en los cuales se plantearon distintos problemas que afectan a la Institución Policial y a todo su personal, en actividad y en retiro; como así,  la situación de la Caja de Retiro, Jubilaciones y Pensiones, el Fondo de Ayuda Financiera y Servicios Sociales. Sobre el final de la reunión se resolvió continuar con otra similar hoy Lunes 17 en la sede del Círculo Central en la Ciudad de La Plata y la conformación de un comité de crisis para elaborar las acciones a desarrollar en defensa de los intereses antes expuestos.

 

A continuación se transcribe la totalidad de la exposición del Secretario General de APROPOBA, Miguel Ángel Reynoso en dicha reunión:

 

“La entidad que represento es la Asociación Profesional de la Policía de la Provincia de Buenos, entidad de carácter gremial por la que venimos luchando desde hace algunos años, mas o menos los que me conocen y han sentido nombrar a esta institución ya tendrán  un panorama acerca de cual es nuestro pensamiento, así que no se van a extrañar cuando ponga a consideración de ustedes la propuesta que venimos a presentar. 

En esta reunión hemos escuchado hasta ahora varias exposiciones que nos han puesto más o menos con la situación actual de nuestro sistema provisional y nuestra obra social. Esta situación  tiene que ver mucho con lo que le pasa a la institución policial, pensamos que la ocasión de reunirnos retirados policiales para tratar sobre temas que conciernen tan de cerca al interés de nuestros bolsillos, es loable, pero quizás sea un poquito mas loable que nos preocupáramos en buscar las causas profundas que nos llevaran a la situación en la que hoy nos encontramos.  

Esto no tiene un desencadenante abrupto, circunstancial o sorpresivo. Estas no son las primeras cachetadas que se le pegan a la fuerza ni los primeros peligros que debemos afrontar, esto viene desde hace años y si bien dicen que los pueblos estudian su historia para no volver a cometer los errores del pasado, pienso que nosotros hemos errado, en esta oportunidad y en varias, el camino por el cual debemos conducirnos. Porque a la vista están los resultados obtenidos por los canales de reclamo convencionales, han sido prácticamente nulos,  se nos pega la cachetada de derecha y enseguida de revés y no nos alcanzamos a levantar que tenemos otra sorpresa en puerta, y seamos honestos a esta altura también, no tenemos a nuestro alcance los métodos suficientes y acordes para encarar esta verdadera tragedia para la institución Policial, no solo para nosotros los retirados, sino también para el personal en actividad, cuya situación daría para hablar horas y horas y creo que casi todos nosotros conocemos suficiente, y que nuestros afiliados nos plantean constantemente: en concreto, la situación entera de la Institución, mas allá de los hombres, esta disgregación, esta destrucción sistemática y continua, este ataque mediático constante, esta permanente amenaza que sufre nuestra gente, el sometimiento a confusión para mermar su rendimiento, y muchas cosas mas. Estamos inermes para repelerla, esta es la real verdad, no nos podemos engañar, somos todos policías grandes, algunos ya de avanzada edad y gran experiencia, todos tenemos muchos años en esto y no podemos desdibujar esta imagen desprotección.  

Nosotros pensamos que realmente para encarar la cuestión como la que venimos a estudiar hoy, primero de todo debemos estar de acuerdo y concientes de que debemos adquirir un compromiso, pero un compromiso de verdad, un compromiso que no tenga un límite después del asado que podamos comer hoy, después del encuentro de amistades, de conocidos. Un compromiso desde lo institución, pero a la vez un compromiso que nos salga de adentro, como los que mencionaba el Sr. Forastiero en su introducción a la esta reunión, de aquellos viejos valores que supimos tener y seguramente aún conservamos, un compromiso que nos lleve a buscar objetivos un poco mas amplios de los que hasta ahora se han mencionado, un compromiso que nos proponga quizás algo hoy hasta  parecería inalcanzable, como es VOLVER A PONER A LA INSTITUCION POLICIAL DE PIE.  

Hoy estamos de rodillas, mendigando, hoy podemos traer al recuerdo aquella vieja parábola que he citado en algún escrito y que se refería a la esencia natural existente en cada ser y que lo identifica y que así, aunque un águila fuera criada entre las gallinas nunca perderá su esencia y en la primera oportunidad levantará el vuelo a las alturas para mirar desde arriba el territorio, que sabe, podrá dominar, mientras que las gallinas tampoco nunca perderán su esencia y en lugar de levantar la vista a las alturas continuarán escarbando en el suelo y entre los desperdicios las migajas que otros quieran tirarles. Pienso que nosotros estamos un poco más cerca de las gallinas que de las águilas.  

Si no tenemos una conciencia suficientemente abierta para entrever el futuro, estudiar de los errores del pasado, ya probamos de todo, ya probamos entrevistas, ya probamos de escritos, de publicaciones, de solicitadas, de pelearnos entre nosotros, de ponerles el pie a las instituciones nuevas que pretenden salir con otras ideas, porque hasta así interfieren muchas veces mezquinos intereses personales que creen ver peligrar los puestos que ocupan  en alguna institución, nunca vamos a lograr la verdadera unión y menos resultados.  

Nosotros pensamos que desde APROPOBA, que como ustedes saben agrupa a todo el personal policial sin distinción de jerarquías, situación de revista o escalafón, retirados, jubilados y pensionados, contando, podemos arrimar un poquito mas una respuesta a aquellos que nos vienen pinchando desde abajo a quienes hemos llegado a una determinada jerarquía, ¿Qué estamos haciendo?, ¿Qué estamos esperando para iniciar la lucha conforme a lo que marca la Ley?   

Cuando mencionamos el compromiso, consideramos que este, por sobre todo debe ser de unidad, y en ese sentido nadie podrá endilgar a APROPOBA que no ha buscado en todo momento la unidad, a pesar de haber sido muchas veces rechazados vergonzosamente por nuestros mismos camaradas, Pero hoy no estamos acá para pedir rendición de cuentas, hoy estamos para sumar y no para restar, lo veo enfrente mío al Comisario Mayor Fernández de Bahía Blanca y recuerdo y quiero hacer público el agradecimiento ya que fue el que, con amplitud de pensamiento, fue el único y primero que nos abriera las puertas de centro y círculo de esa ciudad, para que pudiéramos hablar, fíjense por favor en lo que digo ¡PARA PODER HABLAR!, entre policías que nos hemos considerado siempre manejadores de parte de la justicia, nos dio la oportunidad de ir y hablar, cuando no la tuvimos en nuestro propio suelo.  

Pero reitero, no estamos para pasar facturas, estamos acá para arrimar propuestas, propuestas de unidad, propuestas de renunciamientos personales, a las cuales también adherimos y a las también estamos dispuestos y sobre lo cual oportunamente voy a ampliar. Propuestas a la perseverancia, que esto no se agote después del brindis y los saludos de despedida, que tenga una continuidad permanente, que tenga primero y principal un método de realización, ¿Cómo lo vamos a realizar?, ¿Qué es lo que vamos a hacer? Y ¿de que medios nos vamos a valer?.  

Nosotros sabemos por la experiencia adquirida a través de estos años, y sobre todo creo que lo que mas hemos ganado en el conocimiento, en aquellas cosas que siempre se nos dijo que eran tabú, que eran prohibidas, que distintos intereses trataron de mantener ocultas para que no surgiera la cabeza de la protesta, y es así como estamos hoy. Entonces nosotros proponemos un método, un canal por el cual, valga la redundancia, canalizar estas inquietudes,  porque hasta ahora  han sido opiniones sueltas, valederas, algunas de ellas para tener en consideración, pero no hemos elegido el método de trabajo.  

Insistimos una vez mas, y aunque resultemos redundantes, que de ninguna manera vamos en contra de ninguna institución ya existente y queremos aclararlo, porque también se dijo que teníamos intereses políticos, que estamos en contra de las instituciones ya existentes, y que tienen una función completamente distinta a la nuestra, que queríamos destruirlas o coparlas, que podemos actuar en conjunto, por supuesto, pero cada uno tiene sus objetivos y carácter que fijan sus estatutos. Nosotros sabemos que los reclamos de tipo gremial, como son los que tratamos hoy, porque es un reclamo gremial y no hay quien pueda negarlo, se lo puede disfrazar de la manera que se quiera pero no podemos negar que es un reclamo netamente gremial, debe dirigirse por la vía que establece la Ley Nacional de Asociaciones Profesionales, cuya autoridad de aplicación es el Ministerio de Trabajo de la Nación. El nivel nacional es donde se manejan las entidades gremiales, precisamente por eso no se encuentra precisamente en esta reunión el Secretario de Organización y el Secretario de Prensa y Difusión, ya que debían cumplir un compromiso adquirido de una reunión con legisladores nacionales en Capital Federal, por lo que expongo sus disculpas por no poder asistir.   

Busquemos un camino un poco mas amplio, busquemos un poco mas allá del  panorama que nos da la pared próxima, si nosotros somos policías, si nosotros hemos sido investigadores, si nosotros presumimos de adivinar la intención de los delincuentes, y hasta nos anticipamos a ellos, y hoy ¿Por qué?, cuando nos toca defender nuestros derechos, nos apabullamos por creer que va en contra de nuestra vocación,  vale ahora la cita de un precepto del Consejo Europeo de Sindicatos de Policía, cuando dice “No puede pretender defender los derechos de los demás quién no es capaz de defender los propios” y nosotros hasta ahora no hemos sabido defender los propios. Porque es así como estamos, porque es así que después de varios años después de la hecatombe que se venía venir después de la reforma del 98 donde el poder político se dio el lujo de rebatir de un solo golpe aquello que nos habían metido tanto en la cabeza y que decía “No señores los políticos con la policía no se meten”  y si se metieron y se sigue metiendo ahora que vieron que era fácil, ya ahora ya no queda casi nada para defender.  

Insisto una vez mas no queremos imponer nuestro punto de vista, queremos aprovechar esta oportunidad para  aportar  canal, como es el canal que marca la legislación. Aclarar que la sindicalización policial no es ilegal desde ningún punto de vista, es completamente constitucional, desde el punto de vista de la Constitución Nacional y de la provincia de Buenos Aires, y desde nuestra legislación, y desde los pactos internacionales a los que nuestro país ha adherido. Ninguna ley, decreto o disposición contempla la prohibición de que el personal policial pueda sindicalizarse, todo esto a pesar de lo que se haya dicho, se haya firmado e incluso se haya pagado costosas solicitadas en los diarios nacionales, por parte nuestros propios camaradas tenían para colmo tienen la  obligación de conocer un poco sobre nuestra legislación.  

Y esto no lo decimos desde el punto de vista de nuestra asociación, porque podrá ser APROPOBA o podrá ser otra entidad gremial, no importa, se puede crear otra entidad, o varias funcionar a un tiempo, la misma Ley de Asociaciones Profesionales prevé esta posibilidad y de última será la que tenga mayor cantidad de afiliados la representativa. Podrá ser en la persona Reynoso y la gente que lo acompaña o no, pero si podemos aportar la experiencia y el conocimiento y todo lo que el trajín que estos dos años de actividad gremial nos ha reportado.  

Desgraciadamente tenemos que recordar que todo esto no fue aprovechado a partir de una reunión que APROPOBA, propició hace mas de dos años en la Legislatura Provincial, con la presencia de legisladores interesados y de los representantes máximos del Círculo de Oficiales, Centro de Oficiales Retirados y Circulo de Suboficiales y Agentes, donde se explicaron las posibilidades y todos acordaron en llevar la inquietud a sus estructuras e información a los socios, sin que hasta la fecha se haya explicado cuales fueron los motivos de que esta información de ninguna manera llegara ni a las filiales, ni a los afiliados que hasta hoy desconocen en su generalidad estas cuestiones.

Señores, la sindicalización policial, como ocurre en los principales países del mundo, y en mi caso personal he comprobado personalmente en el curso de capacitación que realizara en la Policía de Nueva York, es un hecho, podrá demorarse mas o menos pero  en algún momento llegará pese a la resistencia que pueda oponer el gobierno, y el día que venga si nosotros no estamos atentos y preparados, seguramente la manija quedará en manos de algún oportunista, porque se va ir para el lado de la policía piquetera, porque ya vimos la intención, porque estuvimos a punto de que eso se concretara y todo porque no se quería enfrentar el hecho de que se nos pusiera el rótulo de gremialistas, y conducir una cuestión que tenemos que manejar nosotros, cuando venga estemos prontos para tomarla, porque desde ahí solucionaremos nuestros problemas de tipo gremial, tanto para el personal en actividad, que no se olviden que son la mayoría y para el personal en retiro, que no se olviden somos nosotros.  

Dentro de estas cuestiones es que también comprendimos en nuestro estatuto al personal de suboficiales y agentes, porque también la experiencia de lo que hemos visto en el exterior, nos dice que los sindicatos del personal subalterno son los mas poderosos,  porque son los mas numerosos, porque es una cuestión lógica. Estamos viendo ya el proyecto de la unificación de los escalafones, es una cosa que estaba cantada desde hace siete u ocho años atrás, y lo alertamos y lo hemos dicho y lo hemos escrito, desgraciadamente no tenemos las posibilidades necesarias para hacerlos llegar a todos, pero como bien decía el señor de Bahía Blanca, hoy Internet nos brinda la posibilidad de anular las distancias a muy bajo costo, que es la posibilidad que utilizamos en APROPOBA, porque como ustedes también saben, no tenemos recursos propios, porque no tenemos cuota social, ni le cobramos a nadie nada y que podríamos ampliar con la colaboración en este caso de las otras entidades 

  Nuestra propuesta es en este momento conformar un comité de crisis para enfrentar estos problemas urgentes, con la participación de todos y establecer la metodología de trabajo que como se mencionara por razones de distancia pudiera actuar por intermedio de cada zona provincial, como se sugiriera entrevistando en principio a los legisladores de cada sección electoral. Nosotros estamos haciendo eso, pero a nivel nacional, como explique anteriormente porque tenemos otro panorama de la cuestión, y a partir de ese comité de crisis establecer también la estrategia con lo que nos vamos a manejar en adelante, y para lo cual nuestra entidad prestará el apoyo necesario.

  Señores, no quiero aburrirlos en demasía con mi charla, creo que la exposición estuvo mas o menos orientada a hacerles conocer cual es la realidad desde nuestro punto de vista, solamente quiero recordarles algo que dije en alguna oportunidad y que me permito repetir ahora: “Señores: El tren de la historia está parado en nuestra estación y ya está tocando pito para salir, y ya se va, ¡ya se va! está en nosotros despertarnos y aunque ya haya arrancado colgarnos del último vagón para no perdernos ese viaje”.

Si esta oportunidad de hablar hubiera ocurrido hace dos años atrás  es seguro que hubiéramos obtenido otros resultados y otras formas de pelear por nuestros derechos, desde una mesa de diálogo, como lo prevé la Ley, frente a frente, con las autoridades que correspondan y no tratando de averiguar de gauchada que nos digan esto o que nos digan aquello, en una mesa de diálogo como lo hace cualquier sindicato y también podríamos haber explicado que el temor a la corrupción dentro de nuestro agremiación cuando le toque el manejo de fondos, se daría únicamente si las bases lo permiten, por lo que no debemos tener miedo, sino constituir las bases suficientemente sólidas para realizar el control necesario, nuestra institucional policial se caracteriza por tener suficientes recursos humanos capaces y como decimos a cada momento, está en nosotros mismos comprometernos y hacer que las cosas marchen como deben.

  Creo haber dejado mas o menos en clara nuestra posición, nosotros desde APROPOBA estamos dispuestos al renunciamiento verdadero, desde mi posición de Secretario General así me comprometo, tenemos la posibilidad en cualquier momento de abrir una asamblea, aceptar nuevos afiliados y elegir las autoridades que nos merezcan mas confianza y llevar las cosas para adelante, pero siempre dentro del marco de la ley regulatoria, porque la única verdad es que puede realizar actividad gremial, precisamente una entidad gremial, porque así lo marca la Ley, lo demás son asociaciones de tipo social, que solamente pueden apoyar y hacer lo que han hecho hasta ahora, pero abramos los ojos, abramos los ojos a las posibilidades nuevas, a los países del primer mundo. Esto no es una novedad, Europa esta toda sindicalizada, la policía defiende sus intereses, mirando la página web del sindicato español, veo que han obtenido un plus por “nocturnidad laboral” y otro de doble pago por días festivos.

Entonces están a años luz de nosotros, y cuando decimos que la Policía debe en primera instancia ponerse de pié, es porque su función está debidamente encuadrada y porque no debe involucrarse por ejemplo, en los problemas de tipo reclamo social. Precisamente el Consejo Europeo de Sindicatos de Policía, en un congreso realizado en Lisboa en el año 90, estableció “Que ningún gobierno debe utilizar a su policía para la solución de los conflictos sociales, sin que debe arbitrar las medidas para la solución de esos conflictos”. Notemos la diferencia con nuestro país en que todos los días nuestro personal debe enfrentarse a piquetes, marchas, protestas, maestros, ahorristas, etc. Con el consecuente saldo de víctimas hasta fatales, las responsabilidades inherentes, nuestros detenidos y encarcelados, heridos, insultados, escupidos, ensuciados que vemos todos los días. 

Nos hemos presentado, como hemos presentado algunas de las ideas que nos agrupan, y que en esencia llevan todas a un mismo camino a partir del cual tenemos todos los demás al alance de la mano, luchemos entre todos y por los métodos convenientes para posibilitar que nuestra querida Institución Policial de la Provincia de Buenos Aires, pueda ponerse nuevamente de pié. 

Muchas gracias y disculpas por la extensión de la exposición." 

 

HEMOS PERDIDO LA PARTIDA  

            Los reclamos que en forma tan auspiciosa se gestarán por parte del personal policial de la provincia de Buenos Aires, ante el avasallamiento de sus derechos a través de los anteproyectos de ley con ingerencia en nuestro sistema provisional, nuestro Fondo de Ayuda Financiera y Servicios Sociales, cuyo punto culminante se produjo el pasado 1ro. De Junio, cuando las distintas entidades afines a la familia policial unidas convocaron y se movilizaron a la ciudad de La Plata, haciendo público su reclamo y poniendo en una incómoda posición a su gestor, el Ministro de Seguridad León Arslanián,  han alcanzado solo en mínima parte los resultados esperados.

            Con posterioridad a la movilización y obtenida, como consecuencia de la misma, la predisposición al diálogo por parte del ministro, las autoridades tanto el Círculo de Oficiales como del Centro de Oficiales Retirados, que hasta ese momento habían actuado unidas a las demás automáticamente se auto arrogaron la exclusividad representatividad de los intereses de la familia policial, iniciando por su cuenta la ronda de entrevistas con el Dr. Arslanián, sobre cuyos trámites poco y nada han conocido todos aquellos que resultan interesados en estas cuestiones.

            De la igual manera y por resolución de las mismas entidades el denominado Comité de Crisis conformado en la primera reunión en la ciudad de Mar del Plata, fue dejado de lado, como lo fue también el vocero designado en la misma oportunidad, por unanimidad, Comisario Inspector (j) Edgardo Mastrandrea 

            Hoy, nos encontramos con la sorpresa de que quienes se designaron para representarnos en tan importante cuestión, bien poco han obtenido de la posición sumamente favorable desde la cual partieron para iniciar la negociación.

            De las modificaciones al proyecto original, cuyo texto se agrega a continuación, y que ya tiene el voto favorable de la Cámara de Senadores “con el consenso de los policías”, según se comenta en los diarios, y sin entrar a mirar demasiado fino, vemos por ejemplo que mas allá de la posibilidad de elaborar ternas para someter al arbitrio y decisión del ejecutivo en la designación de autoridades, al mejor estilo de la entrega de los premios “Martín Fierro” y algunas otras cuestiones de poca monta, y mas formales que otra cosa, salvo el mantenimiento del descuento en el 18 % y una futura reglamentación en las equivalencias de jerarquías, de las cuestiones de fondo y sobre las cuales tanto APROPOBA, como otras entidades que tampoco tuvieron la oportunidad de intervenir consideraban de sumo interés para negociar se ha perdido lamentablemente la oportunidad de negociar.

            El mantenimiento de los 35 años de servicio y los 60 de edad, son una afrenta al personal policial y un retroceso innegable de nuestro sistema provisional que de esta manera da un salto hacia atrás, en especial en esta época en que un año mas de servicio de un efectivo puede significar literalmente la vida o la muerte. Ya años atrás y con la misma excusa esgrimida en la actualidad se llevó al personal mas sufrido y mas expuesto, el de suboficiales de 25 a 30 años, ahora lo es de 30 a 35, como no es previsible una mejora de la administración provincial, ya debería el personal policial en actividad hacerse a la idea de que en poco tiempo mas, y con la misma excusa se lo llevará de 35 a 40.

            No aprovechar la oportunidad para defender a nuestros heridos, mutilados o incapacitados pasados a retiro como consecuencia de las lesiones sufridas en o por acto de servicio, es una falta imperdonable, de quienes evidentemente ya se saben seguros y no expuestos a tan triste posibilidad. Un 120% del sueldo nominal, que cobrara al momento de su retiro, es una afrenta, un insulto, a quién pagó con su salud, quedando en incapacidad total, el haberse jugado por la sociedad. Este acto de injusticia mas se agrava cuando menos es la jerarquía y antigüedad del causante, ya que a partir de allí se lo obliga a mantenerse con su mísero sueldo, carente de horas Cores, de servicios adicionales, sin posibilidades de ascenso, mientras sus pequeños hijos van creciendo, comienzan a estudiar y por ende a demandar mayores gastos.

            APROPOBA lamenta no haber tenido la oportunidad de hacer oír entre otros, estos reclamos que considera por demás justos, pero tal como ya lo había adelantado en “La segunda movida de Arslanián”, de fecha 12 de junio pasado, otras cuestiones seguramente movilizan a quienes negociaron en nombre de todos nosotros, seguramente con buenas intenciones, pero tal como es una verdad innegable, desconociendo la opinión de tantos y tantos policías de todos los rincones de la vasta extensión de la provincia que tenían el legítimo derecho a expresarse y ser tenidos en cuenta y sobre todo informados por tratarse de cuestiones también de su interés.

            Se ha perdido una importante partida, pero mientras el ánimo que siempre animó a los policías de la provincia de Buenos Aires se encuentre indemne, seguramente podremos encontrar con el tiempo nuevos y mejores metodologías para defender los derechos que se nos vulneran constantemente, mediante una representatividad legítimamente expresada por la opinión de todos. Ese tiempo llegará a no dudarlo y APROPOBA continuará trabajando contra vientos y mareas para lograrlo a la brevedad.

             APROPOBA, 12 de julio de 2004  

 

MODIFICACIONES AL ANTEPROYECTO ORIGINAL LA DE LEY DE LA CAJA DE RETIROS JUBILACIONES Y PENSIONES, RESPECTO

Art. 3ro. La Caja será gobernada por un directorio integrado por un (1) presidente, un (1) vicepresidente y tres (3) vocales directores, designados por el Poder Ejecutivo. Ejercerá la presidencia un oficial retirado, la vicepresidencia un suboficial retirado, una vocalía será desempeñada por un oficial retirado o en actividad, una vocalía será desempeñada por un suboficial retirado o en actividad y una vocalía será desempeñada por un representante del Poder Ejecutivo especialista en materia provisional.

            Los representantes de las policías serán designados por una terna propuesta por las entidades que nuclear al personal policial actualmente existentes o las que se creen en el futuro y cuenten con personería jurídica, carezcan de fines de lucro y no realicen actividades políticas.

Art. 5to. Los miembros del directorio durarán cuatro (4) años. Se renovarán parcialmente cada dos (2) años, cesando en la primera oportunidad el vicepresidente y la vocalía del oficial retirado o en actividad, luego los otros cargos y así sucesivamente. No podrán ser designados nuevamente sino después de transcurrido un período completo por lo menos

Art. 8vo. Mientras la caja perciba subsidios del Estado Provincial para atender todo déficit que se pudiera producir, la misma deberá requerir con carácter previo a la resolución por la que se otorgue una prestación vista del Fiscal de Estado, a quién le serán notificadas las resoluciones que se aparten, o estén en oposición de dicha vista. En estos casos, el Fiscal de Estado podrá recurrir la resolución de acuerdo con lo prescripto en el Art. 58 de la presente Ley.

Art. 18. El capital y los recursos de la caja se integrarán con los siguientes aportes y contribuciones.

a)     Con el primer mes de haberes que corresponda a los afiliados en actividad, el que se descontará en 12 cuotas mensuales iguales y consecutivas.

b)     Con el aporte del ciento por ciento (100%) del primer mes de aumento, cada vez que se acuerde a los afiliados en actividad, retirados, jubilados o pensionados incremento en sus haberes, ya sea por aumentos generales, ascensos o cualquier otro motivo.

c)      Con el descuento obligatorio del dieciocho por ciento (18%) de los haberes que perciba el personal retirado o jubilado, por las funciones docentes en los institutos policiales de la provincia.

d)     Con el descuento obligatorio del dieciocho por ciento (18) de los haberes que perciban los afiliados en actividad, retirados, jubilados y pensionados por todo concepto en forma regular y habitual, excepto las asignaciones familiares.

e)     Con los intereses, beneficios o dividendos, procedentes de la colocación de los fondos de la Caja en el Banco de la Provincia de Buenos Aires.

f)        Con la contribución obligatoria a cargo del Estado Provincial, de una suma igual a la que se aporten por todo concepto los afiliados a la caja con excepción de los casos previstos en los incisos c) y d) que será del veinte por ciento (29%)

g)     Con las donaciones, legados y contribuciones que le hagan entes oficiales, privados o particulares.

Art. 27mo. Los importes de los beneficios establecidos en esta ley son móviles en el marco del escalafón perteneciente al momento del cese y deben ser actualizados de oficio por el Directorio de la Caja dentro de los 60 días de sancionada la norma legal que haya dispuesto las modificaciones de los sueldos del personal en actividad de las policías de la Provincia de Buenos Aires. Al solo efecto de organizar la movilidad del haber de los beneficiarios de la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones que hayan accedido al beneficio provisional revistando en cualquiera de los agrupamientos previstos en el Decreto Ley 9550/80 el Poder Ejecutivo deberá, por vía reglamentaria, establecer las equivalencias por correlación de niveles salariales, cargos y funciones entre el nuevo régimen normado previsto en la Ley 13.201 y el regulado por el Decreto Ley 9550/80

Art. 38vo. El retiro o jubilación móvil voluntario se otorgará al personal policial, siempre que registre veinticinco (25) años de servicios efectivos en las policías de la Provincia de Buenos Aires. El haber provisional se fijará según los años de servicio computables de acuerdo con esta ley y los porcentajes de la escala del Art. 36.

Art. 43ro. El derecho a pedir pensión móvil corresponderá desde el día inmediato posterior al fallecimiento del afiliado y se otorgará en el siguiente orden y concurrencia, con las exclusiones que expresamente se mencionan:

e) A las hijas solteras mayores de 55 años de edad que se encontraren a cargo del afiliados siempre que carezcan de recursos suficientes o de beneficio provisional.

Art. 63ro. Sustituyese el Art. 7 del Decreto Ley 9801, el que quedará redactado del siguiente modo:

Art. 7: El Fondo de Ayuda Financiera tendrá una comisión fiscalizadora conformada por cinco (5) titulares y tres (3) suplentes. Todos los miembros de la comisión serán afiliados a la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones de las Policías de la Provincia de Buenos Aires y designados por el Poder Ejecutivo de una terna propuesta por las entidades que nuclear al personal policial actualmente existentes o las que se creen en el futuro y cuenten con personería jurídica, carezcan de fines de lucro y no realicen actividades políticas. De ellos dos (2) deberán pertenecer al escalafón del Decreto Ley 9550/80, de los cuales uno corresponderá al rango de oficial y el restante al rango de suboficial. Los tres (3) suplentes serán designados por el mismo procedimiento, perteneciendo dos (2) al rango de oficial y el restante al rango de suboficial de dicho escalafón. No podrán conformar dicha comisión los integrantes del directorio de la caja. El personal que integre el nuevo escalafón surgido de la Ley 13201 o resulte beneficiario provisional como consecuencia de haber  revistado en el mismo estará habilitado para desempeñarse en la comisión fiscalizadora.

La comisión fiscalizadora tendrá los siguientes deberes y funciones:

a)     Informarse en cualquier momento de la situación en que se encuentre el fondo y del desarrollo del plan de servicios a prestar durante el ejercicio financiero anual.

b)     Fiscalizar y vigilar todas las operaciones  contables, financieras y patrimoniales del fondo.

c)      Considerar y aplicar el balance de cada ejercicio.

Art. 64to El personal de planta permanente de la caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones de las policías de la Provincia de buenos Aires que presta servicios en la misma, al momento de la entregada en vigencia de la presente ley, continuará desempeñándose en ella al margen de correlación de cargos que les corresponda de acuerdo al nuevo escalafón.

 

Cuales eran los objetivos que en el 2004 pretendían en un principio las entidades policiales y de los que APROPOBA nunca se apartó.

 

Al Señor

Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires

Dr. León Carlos Arslanián.

De nuestra mayor consideración:

                                                Las Instituciones abajo firmantes, tienen el agrado de dirigirse a Ud., a los fines de hacerle saber, a través del presente petitorio, las inquietudes y propuestas relacionadas a la situación del personal policial en su conjunto. La utilización de este medio, tiene razón de ser, a partir del silencio a nuestras solicitudes de audiencias de fecha 21/1 y 27/1 del corriente.

Petitorio

1) Servicios Sociales:

         Solicitamos el gobierno y la administración de la Obra Social en manos de sus legítimos dueños, el personal policial. Al igual que el Fondo de Ayuda Financiera.

         Ajustar la Obra Social a la Ley Nacional Nº 20.321, que regula a las Mutuales, permitiendo con su sola inscripción en el ente regulador respectivo, obtener automáticamente la Personería Jurídica.

         Nos oponemos, por lo tanto, a cualquier Ley Provincial que pretenda crear algún Instituto, dado, que la razón expuesta en el párrafo anterior, hace innecesaria cualquier normativa especial.

         La Obra Social, ha logrado su patrimonio con el aporte exclusivo de sus afiliados, sin participación alguna del Estado Provincial, quitándole, por lo tanto, todo derecho a éste último, tener alguna ingerencia sobre la misma.

         Que las autoridades que gobiernen la Obra, sean elegidas por el voto directo de los afiliados, y sin perjuicio del control que surge de la propia Ley Nº 20.321, se conformará un Comité Auditor, integrado por todas las Asociaciones representativas de Policías.

2) Volver al beneficio previsional de los 30 años de servicios, sin límite de edad y móvil.

Si el argumento para llevarlo a 35 años, fue el déficit presupuestario de la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones, es de hacer notar, que el mismo no ha sido generado por los 30 años de servicio. La verdad es que:

a) Al crearse la Caja, nunca se transfirieron los fondos aportados al Instituto de Previsión Social por los beneficiarios y el estado, comenzando allí el quebranto.

b) En un principio, los beneficios previsionales se abonaron con el 18 % que aportaba tanto el personal en actividad como en situación de retiro, omitiendo el Estado hacer el aporte correspondiente del 20 % que le correspondía como patronal. Solo cuando el descuento al personal policial no alcanzaba para cubrir los beneficios, el Estado comenzó a aportar exclusivamente la suma faltante para cubrir dichos pagos, ahondando el déficit de la Caja y desnaturalizando, además, la autarquía (administración y gobierno de los fondos en forma independiente)  que proclamaba la norma que la creó.

c) El otorgamiento  del beneficio previsional al personal declarado prescindible, cuando no ha alcanzado la antigüedad de 25 años, reconociéndoseles así, años sin aportes, fue otra de las decisiones financieramente negativas para la Caja. Estos fondos, debieron haber sido afrontados totalmente por la Provincia, evitando de esa manera que, temerarias decisiones gubernamentales, generaran perjuicios previsionales. No debe olvidarse, que se han reconocido más de MIL AÑOS DE SERVICIO, de esta manera.

d) A las viudas de muertos en y por actos de servicios, se les reconoce un haber previsional del 120 %, con más las jerarquías otorgadas post mortem, reconocimiento justo por cierto, pero el Estado acostumbrado a la anomia, nunca hizo los aportes totales que le correspondía, para cubrir ese beneficio. Igual situación se plantea con los heridos.

         Ante este panorama, ¿cómo no va a ser deficitaria la Caja?.

Es evidente, que el quebranto fue generado por un manejo desprolijo del propio gobierno provincial y elevar a 35 los años de servicio y aportes, no van a subsanar el problema, pronto se requerirá elevarlos a 40 ó 45 años.     

          Si el argumento para elevar los años de servicio, es por considerar que se trata de un privilegio, que no merece gozar el funcionario policial de la Provincia de Buenos Aires, basta considerar:

         La opinión de La Organización Internacional del Trabajo (O.I.T.), quien coloca la profesión policial, como la mas riesgosa, estresante y compleja, y por lo tanto, genera en el funcionario policial, un desgaste físico y psíquico que no tiene parangón con otras profesiones. Haber elevado en 5 cinco años de servicios el límite para la obtención del beneficio previsional, es inhumano.

Por lo expuesto, los 30 años de servicios no es  una cuestión caprichosa y mucho menos un privilegio.    

         Pero además, hay una actitud discriminatoria irrefutable, dado que se mantuvo el beneficio de los 30 años, móvil y sin límite de edad para con el personal del Servicio Penitenciario provincial, manteniendo éste último, igual situación que el resto de los policías y  penitenciarios del país.

3) Bonificación por riesgo de H.I.V.

         Policía de la Provincia de Buenos Aires y del Servicio Penitenciario de la Provincia, cuentan con una bonificación especial ante el riesgo de contraer el virus de Inmuno Deficiencia Adquirida  (H.I.V.), negándosele a los que prestan servicio en el resto de las dependencias policiales, pese a que están cotidianamente en contacto con detenidos, accidentados y portadores positivos, corriendo idéntico riesgo que los que hoy cuentan con el beneficio.

         Por razones de reserva a la intimidad, que adherimos debe respetarse,  no es posible indagar u obligar a hacer análisis para determinar si una persona padece dicha enfermedad, pero la misma presunción que se tuvo para con el personal femenino y del Servicio Penitenciario por el trato cotidiano con detenidos, debe tenerse para con todo el personal policial sin distinción de jerarquías ni agrupamientos.

          No puede obviarse, que el interno de la Unidad Penitenciaria, previamente ha pasado por una dependencia policial, donde su personal lo  detuvo,  alojó, custodió y  trasladó, corriendo por lo tanto con los mismos o mayores riesgos de contagio.

Esto amerita afirmar, que existe un tratamiento discriminatorio para con parte del personal policial en situación de riesgo, solicitándole los sitúe en igualdad de condiciones con el resto de los beneficiados.

4) Ternas para ocupar cargos

Requerimos, que todos los cargos que representen a personal retirado o en actividad en Organismos como Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones, Fondo de Ayuda Financiera, Servicios Sociales y representación por ante el I.O.M.A., sean elegidos por el voto directo de los afiliados, terminando de una vez por todas con designaciones autoritarias que no se conciben en un estado democrático.

         Es lamentable, que a 22 años de democracia, los Policías sean los únicos que no puedan ejercer su derecho de elegir y poder ser elegido por sus camaradas.

5) Coberturas ART

         El Estado Provincial debe garantizar la cobertura de la ART para el personal en situación de retiro.

         Si el retirado decidiera intervenir, ante la comisión de un ilícito y pudiera resultar herido o muerto, debe considerarse su proceder en y por acto de servicio, lo que justifica plenamente la cobertura requerida, colocándolo en idéntica situación al personal en actividad que interviene en horario franco.

         Debe replantearse urgentemente el contrato celebrado con ART Provincia para neutralizar la potestad que tiene la aseguradora  de determinar el lugar de internación de los heridos en y por actos de servicio, como la forma en que evalúa los porcentajes de incapacidad.

         Los parámetros que debe tomar para con el personal policial, no puede tener el mismo patrón que para el resto de los asegurados de otras profesiones, precisamente por las particularidades únicas que enmarcan la tarea policial.

         La ART Provincia, está priorizando los costos, en desmedro de la calidad profesional, decidiendo que los heridos sean internados en hospitales públicos o clínicas privadas, que no cuentan, en la mayoría de los casos, con una infraestructura de excelencia. Evitan derivar, a modo de ejemplo, al Hospital Churruca, donde existen los profesionales y medios técnicos de última generación que garantizan una especialidad total, en cuanto a heridas de bala o armas blancas, por una política de menores costos.

          Corresponde al Poder Ejecutivo, quien celebró el contrato con la ART, atender esta cuestión, por haberse omitido considerar que los “accidentes de trabajo” de los policías, son generalmente gravísimos y debe velarse por una atención altamente especializada, por encima de los intereses financieros de la ART.

6) Seguro de Vida

El personal policial al pasar a situación de retiro, debe expresar en un término perentorio, seguir asegurado en la Caja de Ahorro y Seguro S.A. Si no lo hace queda desafectado del beneficio.

         El sistema debe ser a la inversa, el personal debe proseguir asegurado automáticamente, salvo que manifieste voluntad en contrario.

         Después de haber sido adherente al seguro durante 30 o más años, por ignorancia de las cláusulas del contrato que firmó el Estado a espaldas del beneficiario, en la etapa de la vida en que más necesita de esa cobertura, resulta que es privado de ella por un artilugio que la compañía aseguradora utiliza puntillosamente en perjuicio del asegurado.

         Cuando se da esta situación injusta, hay que considerar la edad del ex beneficiario, razón por la cual, no lo acepta como adherente, ninguna otra compañía de seguros, quedando absolutamente desamparado junto a su familia.

7) Deuda Decreto 1.014/97; 86/97 y 1.015/97.

         Reclamamos el pago del 100 % de la deuda más los intereses y depreciación monetaria que han generado los decretos referenciados.

         Sin perjuicio de los juicios que morosamente esperan sentencia en la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires tenemos una posición, absolutamente clara y contundente, que pasamos a señalar:

         En atención a las circunstancias particulares de nuestros retirados, jubilados o pensionados, sean afiliados o no a nuestras Instituciones hemos coincidido en una forma de pago que contemple la edad  y  salud de los acreedores, a saber:

a) Beneficiarios con enfermedades terminales o crónicas discapacitantes y de 70 años de edad o más, el 100 % de la deuda en un único pago con más los intereses y depreciación monetaria hasta su efectivización.

b) De 69 años inclusive o menos, 100 % de la deuda, con más los intereses y depreciación monetaria, pagaderos de la siguiente manera: 50 % en un pago y el 50 % restante en 12 cuotas iguales y consecutivas.

Además, tiene razón de ser así, porque la deuda fue generada, ante una decisión unilateral del Poder Ejecutivo, violando normas vigentes, el cual nunca consideró el perjuicio que le ocasionó al personal en situación de retiro y al que hoy no le pueden venir a pedir que acepte transigir con las quitas al capital, no pago de los intereses y que se lo paguen en “cómodas cuotas mensuales” 

         Esta experiencia tan negativa, ha sido lo suficientemente onerosa y perjudicial, como para aceptar a que vuelva a repetirse.

8) Policía Residual

         Existe una evidente acción discriminatoria, incorporada por la nueva Ley de Personal sancionada por la Legislatura provincial, a propuesta de ese Poder Ejecutivo, para con el personal del Agrupamiento Servicios (Profesionales, Técnicos, Administrativos y Servicios Generales) y de Suboficiales y Tropa del Agrupamiento Comando porque:

·                     Afecta nada más ni nada menos que a personas.

·                     Viola derechos adquiridos.

·                     Reniega de la profesionalidad, la capacitación y la experiencia.

·                     Desestima el esfuerzo, la dedicación y la entrega hecha hasta el presente.

·                     Porque en definitiva no son merecedores de soportar esta nueva discriminación.

Solicitamos, que el personal referenciado sea incorporado a la nueva Ley de Personal, en forma automática y sin restricción alguna, respetando su antigüedad y asignándole las jerarquías equiparables a dicha  normativa.

         Ese personal del Agrupamiento Servicios (Profesionales, Técnicos, Administrativos y de Servicios Generales), de Suboficiales y Tropa en actividad del Agrupamiento Comando, es el que aportó hasta hoy, todo su esfuerzo y conocimientos, que se dedicó y entregó sin retaceos, el que no tuvo en cuenta horarios y recargos, además, con una experiencia valiosísima, es al que hoy colocan en la categoría de “RESIDUAL”, sometiéndolo a una incertidumbre inhumana, humillante y absolutamente injusta.

9) Desactivación del Liceo Policial

         La no incorporación en el presente año lectivo, de alumnos para la matrícula del primer año del Liceo Policial, indica que los planes que tiene el Poder Ejecutivo para con el mismo son sombríos.

         La intencionalidad evidente, es que finalizado los cursos de los alumnos que hoy están incorporados el instituto cierre sus puertas.

         Llamamos a Ud. a la reflexión, escuela que se cierra es un lamentable retroceso, no solo en la Institución Policial sino para la Provincia y el País.

         Este establecimiento, que fuera el primero en su género en el mundo, cumplió y cumple una función de altísimo nivel académico, de formación integral y de fundamental importancia para quienes eligen, a posteriori, seguir la carrera policial.

         También, posibilita  que el personal de bajos recursos, pueda ofrecerles a sus hijos una educación y formación acorde a las exigencias de hoy, sin que ello  implique un menoscabo de la calidad educativa de la escuela pública.

10) Prescindibilidad.

          Consideramos que la Ley de Prescindibilidad, presentada como  una  herramienta  eficaz contra la corrupción, en verdad escondía un espíritu de amedrentamiento para con el personal policial. Esto es así, porque para la depuración que presuntamente se perseguía, el andamiaje normativo existente era suficiente.

         Indudablemente, han conseguido lo que deseaban, tener a los policías sometidos a un sistema autoritario, donde no pueden pensar, opinar y mucho menos disentir (solo hablan los que adulan y dicen lo que el gobierno quiere escuchar, con solo eso, pueden ascender hasta dos veces en un año).

         Sin duda, esto proyecta una imagen poco feliz, para un gobierno que se proclama democrático y respetuoso de las garantías de los ciudadanos, salvo, claro está, que su gobierno considere a los policías como ciudadanos de segunda categoría. Dado este caso, queda todo  absolutamente explicado.

11) LEY DE PERSONAL.

         Sin perjuicio de lo tratado en el punto 8 (Policía Residual), sobre la Ley nº 13.201, cabe hacer las siguientes observaciones:

a) Art. 5), Facilita el ingreso en forma directa a los grados intermedios del escalafón de cada una de las policías, de esa manera, se retrotrae a la época en que la carrera policial dependía de los “compadrazgos políticos”, en deterioro de la profesionalidad, que la sociedad, exige hoy a su policía.

b) Art. 6). Carece de límite máximo de edad para el ingreso, facilitando aún más, lo cuestionado en el punto anterior. Es evidente, que la tarea policial requiere una exigencia física e intelectual, que a una determinada edad, indefectiblemente claudica. Por esa razón es importante un límite máximo de edad para iniciar la carrera.

c) Art. 17). Se vuelve a caer en el error de establecer faltas disciplinarias de carácter genérico, posibilitando que su determinación y gravedad, quede supeditada a la valoración discrecional de la autoridad de turno.

d) Art. 25). Es la Ley, la que debe enumerar taxativamente los cargos que conformen la estructura orgánica de las policías de la Provincia de Buenos Aires y no dejarla al arbitrio del Poder Ejecutivo a través del decreto reglamentario. Lo contrario faculta abusivamente al funcionario de turno.

e) Art. 39). Al suprimirse los tiempos mínimos para los ascensos, ni la exigencia de poseer el grado inmediato inferior del cargo a ocupar, fulmina a la experiencia como un ingrediente esencial en cualquier carrera profesional.

f) Art. 55). Dispone que los efectivos que alcancen los 60 años de edad, obtenga el beneficio previsional aunque no hayan alcanzado el tiempo mínimo. En este caso, el Estado Provincial, debe hacer los aportes totales para cubrir los años faltantes para evitar generar quebrantos en el sistema previsional.

g) Art. 63). Se trata de la Policía residual, que se desarrollara especialmente en el punto 8) de este Petitorio.

h) Art. 70). Peligrosamente se vuelve a caer en el error de dejar librado al criterio discrecional del Poder Ejecutivo, situaciones tan delicadas, como lo es el otorgamiento o no de beneficios previsionales, limitando además, la actividad del Directorio de la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones, al no hacer vinculante sus resoluciones.

i) Art. 72). Limitar las posibilidades indemnizatorias del personal y de sus familiares, implica lisa y llanamente asegurar el negocio de las ART.

j) No se ha establecido taxativamente un horario de 8 horas ni tampoco el descanso obligatorio semanal. Se considera descanso, al franco entre servicio y servicio, cuando de ninguna manera puede equipararse al descanso establecido por la OIT, de la cual nuestro país es miembro.

12) Sueldo.

         Se constituya en forma inmediata, una comisión representativa de todos los policías en actividad y retirados, para discutir la política salarial de los funcionarios policiales, al igual que lo hace el Poder Ejecutivo con los delegados de los empleados públicos de la provincia.

13) COMISIÓN PARA SOLUCIONAR EL PROBLEMA DE LOS POLICÍAS MAL CONSIDERADOS RESIDUALES.

         Se impone, conformar con carácter de URGENTE, una comisión representativa de todos los sectores que han quedado fuera de la Ley 13.201, mal considerados residuales, con el propósito de encontrar una solución justa, para los miles de funcionarios que hoy, han sido insensiblemente discriminados.

Saludan a Ud., con la mayor consideración.

 

Consejo Permanente de Crios Grales

Centro de Oficiales Retirados

APROPOBA

 CE.MU.R.PO.

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COINCIDENCIAS

 

         Desde hace algunos días pero especialmente en estos últimos el país argentino todo se ha visto sacudido por un reclamo de un sector ciudadano, el que según se ha visto, viene recibiendo un fuerte apoyo de vastos sectores de la sociedad.

         La protesta agraria en nuestro país, de características históricas, según lo repiten continuamente los medios de información, sin embargo se arraiga en cuestiones que no son ajenas a otros sectores de la sociedad y entre ellos especialmente al sector ciudadano que integran los trabajadores policiales.

         A simple vista se destacan varias situaciones, que seg­ún  las declaraciones de quienes representan a la protesta analizada, casualmente o no, parecerían coincidir  con lo que los integrantes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, venimos sufriendo desde hace unos cuantos años, a saber:

1) Los ruralistas pretender hacer oír sus voces en la diagramación de las políticas del área, teniendo en cuenta el llamado del gobierno a la participación de todos los sectores, sin lograr que se los tenga en cuenta.

Los policías de la Provincia de Buenos Aires, creímos en la sinceridad del gobierno, cuando discurseaba sobre “la participación de todos los sectores” en la diagramación de la política de seguridad, sin que hasta el momento se haya logrado esa participación, por lo menos en el aspecto representativo y desinteresado.

2) Los ruralitas reclaman por retenciones abusivas sobre sus leg­itimas ganancias, por  lo         que el Estado se apropia de sus leg­itimas ganancias.

Los policías de la provincia de Buenos Aires, debimos sufrir descuentos abusivos en nuestros haberes debido a la emergencia económica provincial, recibiendo en devolución un muy pequeño porcentaje de lo descontado.

3) Los ruralistas no tienen la seguridad de que sus reclamos judiciales puedan reportarle alguna solución.

Los policías de la Provincia de Buenos Aires, sabemos perfectamente que nunca podemos contar con la justicia.

4) Los ruralitas alegan que no pueden hacer oír sus reclamos ya que no son recibidos por las autoridades nacionales.

Los policías de la Provincia de Buenos Aires, a pesar de la declamada “participación”, no hemos logrado algo que debiera resultar tan simple para un sistema democrático como la posibilidad de ser escuchados.

5) A los ruralitas el gobierno les endilga la culpa de algunos males que sufre el resto de la ciudad.

Los policías de la Provincia de Buenos Aires, sabemos que cualquiera sea la situación, cualquiera el resultado y aun cuando escape a las posibilidades humanas, el efectivo policial deber­á pagar con su propia culpa cualquier error político o judicial, y ser­á especialmente este ­ultimo poder, inhábil para investigar políticos o encontrar sus responsabilidades, el que desquitar­a sus frustraciones sobre la cabeza del primer trabajador policial que le sea cercana.

6) Los ruralistas son hostigados y agredidos por las llamadas agrupaciones de piqueteros.

Los policías de la Provincia de Buenos Aires conocemos de las agresiones de esas bandas de delincuentes que bajo la dirección del cabecilla LUIS DELIA, incluso se dieron el lujo de tomar, destruir y robar una comisaría de la Policía Federal, con total impunidad.

Seguramente con poco trabajo podríamos encontrar otras muchas coincidencias con quienes en estos momentos realizan la mayor protesta nacional, pero las citadas resultan lo bastante suficiente para que desde nuestro movimiento, prestemos el humilde apoyo a los trabajadores del campo, concretado en las dos jornadas ­ultimas en el acompañamiento de numerosos afiliados a APROPOBA, a las manifestaciones ruralitas realizadas en el centro de la ciudad de Mar del Plata, con la intervención de las Sociedades Rurales de General Pueyrredón y General Alvarado, cuyos directivos han agradecido esta adhesi­ón, de las que nos sentimos plenamente orgullosos.

APROPOBA, 26 de marzo de 2008

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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ASESORES EN SEGURIDAD - ¿QUE SE NECESITA?

 

         Es poco lo que en estos tiempos puede sorprender a la vapuleada Policía de la Provincia de Buenos Aires, sin embargo en los últimos días la noticia de que entre las medidas para mejorar la seguridad, el Gobernado Daniel Scioli habría dispuesto la creación de una comisión asesora en la materia, no por el hecho en sí de la existencia de una entidad más en el cada vez más enmarañado dispositivo de seguridad provincial, sino precisamente por la personalidad elegida para presidirla, y que por otra parte se menciona también como posible reemplazante del Ministro Stornelli en caso de que este renunciara.

         Cabría preguntarse, como lo hacemos nosotros ¿Cuáles son los requisitos a tener en cuenta al momento de la elección de una persona para el desempeño de tan importante función?, ¿No es el Juez Federal ALBERTO RAMON DURAN, aquel magistrado que hace unos cuantos años se enorgullecía de haber concurrido a despedir los restos de un “eminente barrabrava”, del club futbolístico de sus amores, además de comentarse que se había ocupado personalmente de retirar sus restos en la ciudad de Rosario, hacerlos cremar y desparramar sus cenizas en el campo de juego de la entidad?

Esto no sería criticable si no se tuviera en cuenta que el homenajeado se trataba nada menos que de MARCELO GUSTAVO AMUCHASTEGUI, mas conocido como “El Loco Fierro”, Jefe de la barrabrava del club, conocido delincuente, con innumerables enfrentamientos con la policía de la provincia de Buenos Aires, procesos judiciales y como se dice habitualmente “frondoso prontuario”, y cuyo fallecimiento se produjo precisamente en un enfrentamiento con la policía rosarina, en ocasión de un robo a una joyería, como lo reflejan los diarios de la época, el 28 de mayo de 1991, cuyos archivos paradójicamente nadie revuelve.

Es posible que desde todo punto de vista no se pueda reprochar al magistrado otra falta que a la ética y prudencia que debería guardar todo aquel que tiene el poder de la justicia en sus manos, pero no deja de resultar una verdad indiscutida el precepto hernandiano cuando señala en su inmortal Martín Fierro “…pues por igual es tenido quién con malos se acompaña…”, o el de la tradición popular de: “Dime con quién andas y te diré quién eres”

Sin duda ya habrá camaradas de la repartición pensando en como deberán actuar a futuro si es que esa designación se concreta cuando les corresponda prestar servicio en alguno de los partidos de fútbol que dispute el club al que el Dr. Durán ha entregado su corazón y posiblemente su vergüenza, o cuando los integrantes de su “Famosa 22”, cuyas glorias son cantadas en elegías apropiadas en varías webs en una verdadera apología del delito, si es que este delito continúa existiendo en nuestro país.

APROPOBA, 18 de febrero de 2008.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

        

Página 12, 14/05/2000

De la Ley de la Camiseta, nota de Gustavo Veiga (Fragmento)

…El caso de Alberto Ramón Durán, alias Tito, se convirtió en un paradigma entre sus pares. El 20 de junio de 1991, Página/12 publicó una entrevista al juez federal de La Plata y conspicuo seguidor de Gimnasia en la que afirmaba: “Al velatorio de Fierro fuimos todos porque él era un guapo de verdad. Hace poco, él solo se encargó de colgar esa bandera que tenemos de cien metros en la Bombonera. Y hay que ser muy guapo para hacer eso solo y de noche. Por eso era muy respetado, y por eso al velatorio fuimos todos, desde el ciudadano más ilustre hasta el más desconocido”. 
Durán se refería a Marcelo Gustavo Amuchástegui, más conocido como el “Loco Fierro”, antiguo líder de la barra brava tripera, quien había sido muerto por la policía rosarina en la madrugada del 28 de mayo de 1991... 

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Editorial

CON EL UNIFORME EN EL PLACARD.

Para reforzar la policía operativa se anuncia  sacar personal de cualquier lado menos de donde está disponible, cobrando sueldos pero sin trabajar por carecer de destino.

        

         Se vienen anunciado  medidas tendientes, según se expresa repetidamente a “volcar mayor cantidad de personal a la calle”, como la reiterada de la recuperación del personal afectado a la custodia de detenidos, al procederse del traslado a los mismos a unidades penales, como si esa fuera la única función de ese personal, o la anunciada por el  Ministro de Justicia, de dejar sin efectos los “agentes correos”, también como si la única función de los correos policiales fuera la de llevar correspondencia judicial.

         Mas allá de que los números barajados distan mucho de lo que realmente podría recuperarse por las citadas razones de que ese personal no ha tenido nunca como única función la que se señala, dicho sea de paso, resulta llamativo que el Ministro de Justicia justamente omite opinar acerca de la cantidad de numerarios que se hallan afectados a dicho ministerio, incluyendo custodia de juzgados, jueces y funcionarios, choferes, instructores, etc. etc. etc.

         Sin embargo y pese a que en los últimos tiempos han recrudecido los reclamos populares desde distintos ámbitos de la geografía bonaerense por lo que se denomina el “agravamiento de la inseguridad”, MILES DE POLICIAS YA VA PARA TRES MESES QUE PERMANECEN EN SUS CASAS, COBRANDO EL SUELDO Y CON EL UNIFORME COLGADO EN EL PLACARD, PORQUE AUN NO SE LES HA ASIGNADO DESTINO.

         Esta realidad  involucra a mas de CUATRO MIL  efectivos egresados con fecha 30 de noviembre pasado de los distintos cursos de formación, muchos de los cuales incluso por desidia burocrática de la gestión anterior en el completado de sus papeles, ni siquiera han sido nombrados, y continúan percibiendo solamente la beca de estudio resulta con el perjuicio que tal situación les ocasiona ya que por su situación y estar a la espera de destino no pueden trabajar en el ámbito privado pero se les hace difícil su sostenimiento económico, mas aún teniendo en cuenta la incertidumbre en que se encuentran dada la total falta de noticias respecto a su futuro, como les ocurre a todos, todo ello sin mencionar a quienes perciben el sueldo completo se les realiza el correspondiente descuento para el IOMA, que no pueden usufructuar por carecer de “cuenta sueldos”, conforme a las últimas disposiciones de esa mutual.

         Seguramente este incremento de personal no solucionará el déficit, pero comparando con los optimistas dos mil que se podrían recuperar con las medidas anunciadas nos daría saldo aún mas favorable que se asignara destino a todos estos nuevos policías y si el caso fuera, como se rumorea, de que se carece del armamento para los mismos que por lo menos cumplan funciones internas en su destino, para ir compenetrándose poco a poco de la función, atender al público, teléfonos, etc, que en definitiva es como siempre se ha hecho, salvo en los últimos años en que se cometiera la barbaridad de sacarlos a la calle, incluso desarmados.

Sería de esperar que todos esos nuevos policías no deban pagar los errores de la administración anterior que se reconocen por lo bajo pero que salvo APROPOBA nadie se atreve a mencionar.

         APROPOBA, 6 de febrero de 2008.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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UNA MEDIDA QUE OJALA NO TRAIGA CONSECUENCIAS

NUEVOS E INEXPERTOS OFICIALES UNIFORMADOS Y SIN ARMAMENTO

 

         En los últimos días APROPOBA ha recibido numerosos correos dando cuenta que oficiales de policía recientemente egresados de los institutos de formación han sido convocados a las dependencias de destino, en las que se les asignó servicio de patrullaje, en parejas, uniformados, pero SIN ARMAMENTO, ya que al parecer se carece aún del armamento necesario para dotar a ese numerario.

         Notable es que la administración ministerial anterior haya dejado, entre otras cosas, descuidada una cuestión de tanta importancia, mas aún teniendo en cuenta el conocimiento previo de la necesidad de dichas armas, cuando reiteradamente se anunciaba el próximo egreso de más de cinco mil oficiales que desde meses atrás cursaban en los institutos.

         Pero también resulta llamativo que conociéndose la compra de alrededor de 9.000 pistolas de una conocida marca italiana, por parte de la misma administración, se encuentre demorada su entrega para que el personal cuente con tan especial medio de defensa en épocas en que todos conocemos la peligrosidad de la delincuencia a la que en cualquier momento podrían tener que enfrentar.

         No escapa a cualquier análisis el peligro al que  estos nuevos camaradas se ven obligados a enfrentar cada día, si sumamos a su nula experiencia al estado de indefensión al que se ven sometidos y cuyas consecuencias nadie puede prever, como tampoco quién, además de la víctima, asumiría las consecuencias de una medida tan desacertada.

         Cierto es que, de acuerdo a averiguaciones realizadas por APROPOBA, esas parejas de oficiales novatos son acompañadas por un efectivo antiguo uniformado y por supuesto armado, pero entonces cabría preguntarse cual resulta el beneficio del supuesto servicio brindado, si a dos efectivos inexpertos y desarmados hay que asignar otro que los proteja, por supuesto sacado de otro lado, y si no resultaría mas conveniente, como se hacía antiguamente ir aclimatando a los novatos a la función policial en tareas internas que vayan haciendo a su verdadera formación profesional.

         Esperamos que tal como se menciona, prontamente ese personal sea provisto del armamento necesario,  y que en el tiempo que ello demande, quiera Dios proteger a nuestros camaradas para que nada les ocurra.

         APROPOBA, 10 de enero de 2008.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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DE ESO NO SE HABLA

 

         En la madrugada del 19 de octubre pasado, y mientras cubrían el servicio de vigilancia de un objetivo policial fueron brutalmente asesinados el Sargento PEDRO GERMAN DIAZ y los Oficiales de Policía ALEJANDRO RUBEN BATTALARO y RAUL TORRES BARBOZA, en circunstancias todavía, y pese a al tiempo transcurrido, para nada claras y al parecer bastante alejadas de las hipótesis oficiales que en esos tiempos se esgrimieron.

         Pocos días después, el 19 de diciembre para ser mas precisos, en un hecho desde todo punto de vista aberrante, un numeroso grupo de delincuentes, con la supuesta excusa de un reclamo social y para completar el programa de destrozos en el Ministerio de Desarrollo Humano en la ciudad de La Plata, además de herir a otros dos camaradas “prendió” fuego al Sargento PABLO LOZANO, que sufrió quemaduras en un 30 a 40 por ciento de su cuerpo.

         Del triple homicidio, por lo menos públicamente no se conoce que haya habido avances en la investigación, ni tampoco si la justicia citó al ex ministro Arslanián para que aporte los datos que según sus declaraciones hacían, por aquellos tiempos a un seguro y próximo esclarecimiento, ni siquiera se sabe que era lo que realmente se custodiaba en el predio y los motivos por los cuales los camaradas asesinados fueron dejados librados a su suerte por sus superiores aún en conocimiento previo de un posible ataque a una unidad policial.

         De los delitos perpetrados en el ministerio, a simple vista INTIMIDACION PUBLICA, DAÑO, TENTATIVA DE HOMICIDIO, LESIONES, PRIVACION ILEGAL DE LIBERTAD y algunos otros,  todavía si ignora, pese a su gravedad,  los motivos por los cuales graciosamente la fiscal ANA MOLINA, dispuso la inmediata libertad de todos los detenidos, aún sin cumplimentar requisitos tan elementales como la constatación del domicilio que fijaran, lo que motivó que pese a su identificación solamente se ha logrado la detención de uno de los alrededor de cincuenta imputados, el 2 % para ser mas precisos.

         Teniendo en cuenta solamente lo enunciado anteriormente y sin profundizar demasiado, resulta por demás llamativo que ni funcionarios políticos, ni legisladores (representantes del pueblo y también del ciudadano policía), y mucho menos la generalidad del periodismo, salvo muy honrosas excepciones, hayan levantado su voz en nombre de los camaradas asesinados, o del quemado cuya familia debió pasar las fiestas al costado de la cama donde su cuerpo sufriente busca una curación que nunca será total.

         Noticias de diversa índole ha ocupado los espacios informativos en los últimos días, rehenes exóticos, paros, piquetes, política, farándula y deporte llenaron los horarios y las páginas, sin dejar lugar al recuerdo por los mártires policiales, los que nombramos por resultar mas conocidos y los demás de los que tampoco nadie se acuerda.

         No es de esperar que los llamados “organismos de derechos humanos”, hagan oír sus reclamos por conocer las particulares ideas que los mismos tienen sobre esos derechos, pero sí,  debieran las entidades que agrupan a distintos sectores de la sociedad y que permanentemente reclaman por mayores medidas de seguridad entender que mientras el trabajador policial no sea considerado desde un punto de vista humano y como integrante de esa sociedad y que su defensa significa la defensa del conjunto, todo lo demás que pueda hacerse en busca de la solución del problema de la inseguridad de poco o nada servirá.

         Volviendo al llamativo silencio con que ambos temas han sido eludidos por todos aquellos que teniendo la obligación funcional, moral o profesional de mantenerlos vigentes y reclamar por ellos, ¿Confirmará esto aquello de que “la sangre del policía seca rápido”?, ¿o sencillamente como en el filme de María Luisa Bemberg será un tema que DE ESO NO SE HABLA?.

                   APROPOBA, 8 de enero de 2008.

        

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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NUEVOS AIRES

                         

Verdad es que después de la penosa gestión del Ministro Arslanián en materia de seguridad en la provincia de Buenos Aires prácticamente nada de lo que pudiera venir podía ser peor, de allí que en el cambio de autoridades provinciales se centro la esperanza de que una innegable necesidad de desviar o por lo menos detener la descontrolada marcha de la institución policial hacia un abismo sin fondo, pudiera llegar a concretarse, en beneficio de la institución, del propio estado bonaerense y por supuesto por encima de todas las cosas de la población de la provincia.

         Cierto también es que la preocupación de la anterior administración de prolongar los daños mas allá de su gestión construyendo un andamiaje legal que amparara en el tiempo los desatinos puestos en marcha significaban a ojos vistas las dificultades que se deberían afrontar a futuro en el caso de que se pretendiera reencausar el sistema de seguridad provincial con intensiones serias y beneficiosas.

         No obstante una simple frase del, en ese momento todavía no asumido gobernador Scioli, resultó de un significado tan esclarecedor que superó en mucho todos los discursos, promesas y proyectos declarados con anterioridad, cuando aseguró el espíritu de sus intenciones al mencionar que “al delito debe combatírselo con la policía y no contra la policía”.

         La reinstalación de la figura de Jefe de Policía, aunque todavía acotada debido a los impedimentos legales ya señalados, resulta indiscutiblemente además de emblemática, operativamente tan necesaria que hasta no deja de llamar la atención como se pretendió en lo pasado prescindir de ella sin advertir las dificultades que ocasionaría.

         Nuevos trascendidos sobre el regreso de una formación de los cuadros policiales con la profesionalidad necesaria y a través de los institutos adecuados, como la que aportaba la vieja estructura académica de la Escuela Juan Vucetich, aún cuando se deban tener en cuenta las adecuaciones que la modernidad impone, son a su vez indicios alentadores de que se puede esperar una sustancial mejora.

         Planes sobre la eliminación de estructuras burocráticas, como jefaturas departamentales nacidas de la improvisación y el capricho, vuelta atrás de ascensos cuestionados por distintos motivos, y el apartado inmediato de conductores de la fuerza que se prestaron, en busca del solo beneficio personal a contribuir a su destrucción, como asimismo la prudencia con que, tomando el tiempo necesario, se  van cubriendo las designaciones de jefaturas,  solamente pueden hacer  pensar en la intención de un manejo serio y responsable que mas allá de los errores que pudieran llegar a cometerse dada la inmensidad de la tarea, sin dudas tendrán un resultado positivo en este “renacer” de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

         APROPOBA, 26 de diciembre de 2007.-

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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INICIO DE UN NUEVO CICLO (Editorial Apropoba)

 

         Con la asunción de las nuevas autoridades en la provincia de Buenos Aires, otro ciclo de gobierno da comienzo y con él, las esperanzas de que tanto las promesas preelectorales como las obligaciones propias del gobernante se cumplan conforme a las necesidades de la población.

         Cada sector ciudadano tiene, por supuesto, sus necesidades y dentro de ellas las prioridades que considera de mayor urgencia poner atención, y hacia los cuales se deben dar los primeros pasos en procura de arribar a las soluciones reclamadas.

         En el caso de la seguridad pública, uno de los reclamos mas apremiantes, tanto la generalidad de la población como aquel sector que componen los integrantes de la fuerza policial, coinciden en que es necesario que el gobierno ponga en él especial atención. Lógico es pensar que, contrariamente a lo que se ha insistido hasta ahora, solamente una institución policial sólida, con sus integrantes respetados por el Estado al cual sirven, a los que se les garanticen sus derechos ciudadanos y a los que se dote de la formación y medios adecuados es la base imprescindible para la consolidación de un verdadero sistema de seguridad.

         Graves y persistentes errores se han cometido al respecto en los últimos años, sin embargo el inicio de un nuevo ciclo nos hace abrigar las esperanzas que ante lo grosero de las equivocaciones y los negativos como palpables resultados obtenidos, las nuevas autoridades procuren encausar el rumbo en base a experiencias y conocimientos que la ciencia policial se ha preocupado en documentar no solo en nuestro país, sino en los mas avanzados del mundo.

                   APROPOBA, 11 de diciembre de 2007.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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Crónica de una muerte anunciada

 

CRONICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA 

 

         Tiempo atrás y cuando el Ministro Arslanián se erigía en la provincia de Buenos Aires como el paladín de la seguridad proponiendo lo que al ciudadano común se le mostraba como fácil, revolucionaria y  tajante forma de solucionar los problemas del área, muy pocos y entre ellos quienes por experiencia personal conocíamos la realidad y el futuro a mediano plazo que aguardaba al sistema de seguridad bonaerense nos atrevimos a alzar la voz alertando sobre las consecuencias.

         APROPOBA fue la voz que alertó sobre los gruesos errores que, con la complacencia de gobernantes, legisladores y la propia justicia se cometieron en el manejo de la seguridad pública y que poco a poco comenzaron a traducirse en un creciente aumento en los índices delictivos con la consabida secuela de víctimas de todo tipo.

         Fue también nuestra asociación la que permanente reclamó por el atropello que las llamadas “leyes de prescindibilidad”, significaban para los derechos constitucionales que deberían amparar al trabajador policial colocándolo a un mismo nivel con cualquier otro ciudadano de la República.

A APROPOBA le cupo también la ingrata tarea de señalar los inconvenientes institucionales que tarde o temprano acarrearía la anarquía resultante en los escalafones ante la inexistencia de normas claras para la formación, el encuadramiento y las promociones del personal policial en la provincia de Buenos Aires, no pudiendo lograr sin embargo que autoridades del área o legisladores prestaran aunque sea oído a las advertencias.

         Finalizada ya la gestión gubernamental provincial y con ella la del sostenido ministro de seguridad LEON ARSLANIAN, sin que ninguno de los dos haya accedido a otorgar las audiencias solicitada por nuestra entidad, los últimos hechos rebelan de una forma contundente la inmensa realidad de una repartición desquiciada, carente de conducción, con cuadros de mando preocupados únicamente en el mantenimiento de sus respectivos “status” en base a la ni siquiera disimulada obsecuencia hacia los funcionarios políticos de turno, sin importarles para nada el futuro institucional.

         Aún sin tener en cuenta las investigaciones judiciales por supuestos gravísimos hechos de corrupción, sobre los que quiera Dios, la justicia oportunamente se expida, el progresivo deterioro de la otrora preponderante figura del Ministro Arslanián, ha asumido en los últimos días de su gestión un acelerado descenso de su imagen frente a la sociedad bonaerense que poco a poco comenzó a darse cuenta de los distintos aspectos del daño ocasionado a la fuerza policial y cuyas consecuencias viene sufriendo.

         Hoy, la gestión del gobernador Solá y de su Ministro Arslanián han llegado a su fin, la incapacidad de este último para gestionar un área de tanta importancia como lo es la seguridad, ha quedado mas que nunca a la vista, el daño ocasionado ha sido inmenso y sus consecuencias no finalizan con su alejamiento, hasta la imagen misma de la figura ministerial ha sufrido las consecuencias de la pérdida del respeto a su alta investidura, como lo demuestran los abucheos recibidos en el acto de egreso de los recientes egresados oficiales de policía, lo que mas que una mera anécdota constituye una gravísima falta a la disciplina que ni siquiera se pudo controlar, pero que, debemos ser concientes, tiene su origen en la propia, anterior y permanente irrespetuosidad de Arslanián hacia el personal policial en general.

         Una nueva gestión da comienzo y con ella la esperanza de poco a poco la institución policial comience a encontrar su rumbo, material humano le sobra, calidades seguramente también. Sin lugar a dudas la tarea no será fácil, pero la experiencia de los errores cometidos, con seguridad ayudarán, a las nuevas autoridades a  no insistir en los mismos y con la ayuda de Dios, reencauzar a la institución en el camino que la historia le tiene reservado, lo que como dice José Hernández “No es para mal de ninguno, sino para bien de todos”.

         APROPOBA, 10 de diciembre de 2007.-

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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EL PEOR FINAL

 

Lo ocurrido en la víspera en el acto de egreso de los nuevos oficiales de la Policía de la Provincia de Buenos Aires realizado en la escuela Juan Vucetich pone en claro mas que cualquier otro comentario, la decadencia sufrida no solo por el gobierno provincial en la persona de su hasta ahora gobernador Felipe Solá, sino también y en forma especial de su otrora famoso ministro de seguridad León Arslanián, y por debajo de ambos de toda la cúpula policial con responsabilidades en la conducción de la fuerza.

         La realidad ha sido contundente y la verdad de lo ocurrido ha ganado los espacios informativos del mundo: Ambos funcionarios, que manejaron a su antojo la institución policial en los últimos años y que gracias a la complicidad de las autoridades legislativas que les facilitaron las leyes necesarias sin poner reparo en que vulneraban derechos constitucionales primarios, implantando un reino de terror, en el que a semejanza de los antiguos césares romanos, la bajada o subida del pulgar significaban para cualquier funcionario policial su elevación o el corte de su carrera con el agregado de una fuerte carga injuriosa convenientemente publicitada, ya no asustan a nadie.

Gobernador y ministro preferido fueron excesivamente abucheados e insultados y no en la vía pública ni exclusivamente por particulares, sino en una ceremonia realizada en un ámbito cerrado de un instituto de formación policial, para colmo como consecuencia del egreso de una numerosa camada de nuevos policías,  y en la que incluso se había limitado la presencia de familiares, sin que se explicaran los motivos, por lo que solamente habían ingresado muy pocos familiares.

Si bien es sabido la contrariedad que habían recibido la noticia de este acto multitudinario alumnos de otros establecimientos que ya habían tenido el suyo y que nada mas que para regodeo político se obligó, por ejemplo a los procedentes de la zona de Bahía Blanca a viajar 700 kilómetros o más solo para satisfacer las necesidades ególatras de gobernador y ministro, mucho contribuyó al malestar que precisamente quienes desde distintos puntos de la provincia debieron viajar a sus costas y desde el día anterior, arribando al lugar del acto a la madrugada para que posteriormente se los ubicara en horas de la mañana sin siquiera servirles un desayuno o un vaso de agua, al inclemente sol del viernes pasado, con el agravante de que la tradicional demora de las autoridades hizo que la ceremonia comenzara recién a mediodía, momento para el cual los desmayados por insolación ya resultaban mas que numerosos, subiendo también la temperatura ante lo injusto de la situación en el ánimo de los familiares asistentes, que como ya sabemos explotó de manera lógica y espontánea.

El discurso del Ministro, inentendible y alargado en demasía, pleno de mentiras, en busca de recalcar los presuntos logros de su gestión y en procura también de hacer creer a los asistentes de las bondades de su política de formación y capacitación, de lo que los mismos egresados descreían hizo el resto, y la brusca finalización del acto y la casi, podría decirse, huída de los funcionarios fue un hecho verdaderamente vergonzante...

Tanto ambos funcionarios políticos, como los obsecuentes integrantes  de la plana mayor policial asistente al acto y directivos del establecimiento educacional, deben encontrarse plenamente conscientes de que esta simple circunstancia les ha hecho perder la poca autoridad que mantenían basada en un régimen dictatorial. Al Gobernador Solá y a su Ministro Arslanián, ya nadie les tiene miedo, hasta la justicia ha comenzado a dar pasos hacia la reincorporación de camaradas prescindidos. Pronto no podrán hacer mas daño a nadie, han arribado al peor final: el fracaso y la vergüenza, y como con todo tirano, muy pronto pasarán a ser solo recuerdo de males pasados.

APROPOBA, 2 de diciembre de 2007.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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Derechos y garantías

Editorial APROPOBA

 

DERECHOS Y GARANTIAS

 

         Tan sorpresiva como alentadora fue la recepción días atrás de la carta documento remitida a mi nombre y domicilio personal por quién según se aclara al pié de la firma que la rubrica se desempeñaría como Director General Legal y Técnico del Área Ministerio, del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires Dr. EZEQUIEL SEMPER.

         Sorpresiva porque después de años de intentar obtener una audiencia con las autoridades de esa área del gobierno provincial, en nombre de la entidad cuyo secretariado general desempeño con el fin de interesar a sus responsables de los fines y objetivos que persigue la Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires, (APROPOBA), sin que se hubiera obtenido aunque mas no sea la respuesta que indican las elementales normas de respeto que deben los gobernantes a sus gobernados, al fin llegaba vía postal una correspondencia oficial.

         Alentadora porque en parte de su contenido surge sin lugar a dudas que el sector de gobierno remitente (Ministerio de Seguridad), reconoce la existencia de nuestra entidad y el cargo que desempeño, como así mismo que seguían nuestras publicaciones y declaraciones confirmando por otra parte la antigua versión de que el Ministro Arslanián se interesaba personalmente en los contenidos de nuestra página web manteniendo impresos de la misma sobre su escritorio, lo que nos llena por supuesto de legítimo orgullo.

         Pero avanzadas las primeras líneas de la misiva se diluye la esperanza de que el tan anhelado pedido de audiencia pudiera concretarse aunque mas no sea a título de despedida en vista de la muy próxima finalización de la actual administración provincial.

         La forma intimidatoria y amenazante evidentemente no concordaba con la posibilidad de una iniciación de diálogo, por lo cual no quedó otra posibilidad que responderla de la forma en que se lo hizo rechazándola por “improcedente, temeraria y maliciosa”.

         Queda solamente el amargo sabor de confirmar una vez más porque la soberbia ilimitada reinante en todos los ámbitos del ministerio a cargo del Dr. Arslanián ha sido más que una contribución al total fracaso de sus intentos de mejorar la seguridad de los bonaerenses.

         Así lo demuestra el contagio de la misma a un empleado subalterno, encima profesional del derecho, lo que agravia a la actividad que representa se permite lanzar con su firma intimaciones y amenazas citando un presunto expediente cuyo contenido nunca me fue informado, demostrando escasa idoneidad para el empleo que desempeña y desconociendo u olvidando los preceptos de derechos y garantías que ampara la Carta Magna de los Argentinos.

         Que no es la forma, cualquiera lo puede apreciar.

         Que restándome mandato en la conducción de la Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires (APROPOBA), es mi obligación y voluntad continuar la lucha en la que la entidad se encuentra comprometida, no podía responder de otra forma de cómo lo hiciera resultaba presumible.

         Porque me amparan, como ciudadano argentino, junto a los que me acompañan los derechos señalados por la Constitución Nacional de nuestro país, tan pregonados por las actuales administraciones nacional y provincial.

         Porque precisamente reclamamos el reconocimiento estatal de uno de esos derechos constitucionales.

         APROPOBA, 19 de noviembre de 2007.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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SE ACERCA LA HORA

 

         Muy poco falta para que se ponga en marcha el acto electoral del que surgirán las autoridades que por mandato popular incidirá con sus decisiones el futuro de nuestro país y entre otras también de la provincia de Buenos Aires.

         Ciudadanos, aunque de segunda categoría, por no poder ejercer con libertad todos los derechos que señala la Constitución Nacional para los habitantes de este suelo, a los trabajadores policiales aún les queda el beneficio de ejercer el derecho del voto.

         Derecho único de poder expresar su opinión, ya que todos los demás le están vedados en una incomprensible práctica de ejercer la democracia, dicho sea de paso para cuya instauración y mantenimiento fue necesaria la contribución de demasiada sangre policial.

         Por lo tanto es necesario que todos los que vestimos de azul aprovechemos al máximo las posibilidades que nos da esta breve posibilidad de expresión a la que podemos ejercer cada varios años.

         Antes de decidir nuestro voto, es necesario tener en cuenta para descartar a aquellos candidatos que ostensiblemente han demostrado permanentemente un desprecio, llevado en algunos casos directamente al odio hacia el uniforme azul, y por otro lado a los que sin demostrarlo efectivamente han contribuido con sus decisiones a la destrucción de la institución policial, perjudicando no solamente a sus integrantes sino también a la sociedad toda al privarlos de un servicio de seguridad eficiente.

         Sería hora de recordar al eternamente legislador JUAN GARIVOTO, y ahora nuevamente candidato por la lista oficial, quién desde su puesto de presidente de la bancada justicialista de la legislatura bonaerense, contribuyó a la aprobación de las constitucionales leyes de “prescindibilidad” que tanto daño han ocasionado y aún siguen vigentes, y junto a él a todos los legisladores que lo acompañaron.

         Sería hora de recordar que el candidato oficial a gobernador bonaerense DANIEL SCIOLI, pese a sus promesas, por su historial de traición, no sería raro que también traicione ahora a sus votantes, y tener muy especialmente en cuenta que de acuerdo a su discurso se propondría mantener la política de seguridad del Ministro Arslanián, que gracias a Dios, pronto no pasará de ser un mal recuerdo.

         Sería también bueno recordar el peligro que esta gente podría significar para el sistema provisional de los trabajadores policiales bonaerenses, ya que como es de publico conocimiento y no ha sido nunca negado, sus apetencias no se encontrarían lejanas a procurar el fin de nuestra Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones, único consuelo y seguridad de todos los que han pasado una vida al servicio de la sociedad-

         Sería también oportuno recordar que ya esta política que se pretende continuar por parte del candidato oficial fue la que intentó sin suerte, gracias a nuestros reclamos, apoderarse de nuestro co seguro, la Dirección de Servicios Sociales, cuyos fondos nos son propios y de los que pretendieron apoderarse.

         Largo sería enumerar los males que podrían perjudicarnos, cada uno de nosotros estamos en esta única oportunidad en condiciones de contribuir a decidir sobre nuestro futuro, Dios y nuestro propio criterio nos ayuden a tomar la decisión adecuada.

 

         APROPOBA, 26 de octubre de 2007.

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REFLEXION EN EL DIA DE LA MADRE

 

Contrariamente a lo acostumbrado, APROPOBA no llevará a las madres ligadas a la institución su especial saludo en su  día.  Los sucesos de público conocimiento harían parecer hipócrita una actitud como esa. Sabemos, porque nos consta en lo personal que aunque el mundo continúe su rutina, hoy no podrá ser un feliz día de la madre.

            No lo puede ser para las madres policías y menos aún para las madres de policías. En nuestras esposas todos hemos visto las lágrimas enjugadas en silencio.

            No lo pueden ser porque en la familia policial el sufrimiento es común, aunque a muchos les cueste creerlo, al descalificar al policía como desposeído de características humanas.

            No lo puede ser porque sus hijos han sido masacrados en un acto irracional al que solo puede llevar el odio mas enquistado en mentes enfermas.

            No lo puede ser porque nuevamente uno de los trabajos mas hermosos se ha constituido en un motivo para volcar sobre aquellos que lo ejercen la sinrazón de una violencia incomprensible.

            No lo puede ser porque en el papel mas sublime de la creación,  la madre que da la  vida, nunca podrá entender que puedan existir motivos para quitarla de la manera en que se lo ha hecho.

            No lo puede ser porque agobiadas por el sufrimiento tampoco podrán entender que otros pretenden sacar partido de tanta maldad, salvo que exista alguna relación entre estos y aquellos.

            No lo puede ser porque muchas veces cumpliendo el doble rol de madres y esposas de policías, acrecienta su dolor imprudentes como infundadas insinuaciones de autoría de tan bárbaro hecho.

            No lo puede ser porque ni siquiera la cristiana resignación que brinda al creyente su fe en Dios, puede mitigar tamaña  angustia. 

            No lo puede ser porque el dolor ya ha ganado sus corazones.

         APROPOBA, 21 de octubre de 2007

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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LOS DERECHOS HUMANOS DE UNA ASPIRANTE A POLICÍA

 

         Los hechos ocurridos en Olavarría, donde una cursante de la escuela de formación policial de esa localidad ha sido excluída por haber confesado a sus superiores su estado de embarazo resulta tan impactante que hasta resulta difícil volcar los infinitos interrogantes que puede plantearse cualquier persona educada en los mínimos valores de respeto hacia esa sublime y sagrada condición.

         En primer lugar la decisión en sí de las autoridades dependiente de un ministerio de seguridad a la vez dependiente de un gobierno provincial que nos aturde con su mensaje de respeto hacia los derechos humanos (de algunos), parece contradictorio a todo aquello, como también indicador de la poca capacidad para resolver una cuestión que lejos de resultar extraña al género humano constituye la principal razón de su existencia y evolución.

         Que los dichos de la Directora de Formación y Capacitación del Ministerio de Seguridad BELEN FERNANDEZ, reconociendo la exclusión y asegurando que “la escuela de policía tiene actividades muy intensas”, mueve a risa a quienes conocemos en profundidad la tibieza del régimen de actual formación en su mayor parte teórico y en todo caso:

 ¿No cree esta funcionaria que conocida la situación no sería respetada y cuidada esmeradamente por sus compañeros que créase o no son también seres humanos con sentimientos individuales y de grupo?

         ¿No estarán los profesores de educación física y “artes marciales”, en condiciones de instruir a una mujer embarazada o adecuarle el esfuerzo?

         ¿Cuál es la incapacidad ministerial en disponer, aunque no sea en resolución kilométrica a la que estamos acostumbrados, la continuidad del curso hasta su finalización postergando el rendimiento de, por ejemplo la práctica de tiro, que podría resultar peligrosa para la gestación, y tal como se hacía no muchos años atrás proceder al nombramiento “ad referéndum” del cumplimiento curricular con posterioridad al alumbramiento, como se hacía antes respecto a los oficiales egresados que aún no habían cumplido los 18 años o en tantas otras situaciones? Quizás debieran entender estos funcionarios que no todo lo hecho tiempo atrás es malo y sacar de ello lo que podría resultar beneficioso.

         ¿El magistrado de intervención en la solicitud de amparo, no tiene en cuenta que mas allá de su razonamiento técnico, al requerir el agotamiento de la vía administrativa está condenando a la peticionante ausentando a la justicia de su deber primordial, ya que cualquiera ve que en los tiempos administrativos, para cuando se pudiera requerir nuevamente el amparo el niño ya estaría yendo a la universidad?

         ¿No hay derechos primordiales y lógicos que se vulneran, más allá de la pretendida protección a la vida por nacer?, ¿No se esta privando al niño que se pretende proteger, de los medios de subsistencia y atención futuros, que su madre ha intentado encontrar asegurándose un trabajo permanente que incluye una cobertura asistencial, que esta situación también le niega?

         ¿Es la pretendida “protección” que menciona el Ministerio, su abandono, basándose en la idea de que “puede ingresar el próximo año u otro?

         ¿O es que,  en definitiva el miedo que la responsable de la formación pasa por le hecho de su conocimiento de las pésimas condiciones de la alimentación que obligatoriamente debe proveer el estado a los futuros policías, afecte a la gestante?. Peligro cierto, teniendo en cuenta la generalizada pérdida de peso de todos los aspirantes que curiosamente no se debe precisamente a una intensa actividad física.

         APROPOBA, 7 de octubre de 2007.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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UN CANDIDATO QUE SE SACA LA CARETA

 

         Que una cosa son los discursos y otra muy distinta la realidad es algo que bien sabemos los argentinos, muy especialmente cuando los discursos provienen de candidatos enfrascados en una campaña política con vistas a próximas elecciones.

         APROPOBA, desde el inicio de la campaña con vistas a las próximas elecciones ha procurado realizar contactos con los aspirantes al cargo de gobernador de la Provincia de Buenos Aires, a los fines de interiorizarlos sobre los distintos problemas que aquejan al personal policial (ley de prescindibilidad, pago en negro, carga horaria, peligro por la caja de retiros, negación a reconocer al policía el derecho a la sindicalización  y otros) y la incidencias que los mismos tienen sobre el sistema de seguridad.

         Es así que días atrás se realizó una entrevista con un integrante del equipo del candidato a gobernador y actual Diputado Nacional Dr. FRANCISCO DE NARVAEZ, acordando que la asociación preparara una carpeta conteniendo la información correspondiente.

Recibiendo una invitación desde sus representantes locales para concurrir a la conferencia de prensa que realizaría en la fecha en la ciudad de Mar del Plata, este secretario general acompañado del vocal Mario Deshusses concurrieron al lugar del encuentro munidos de la documentación solicitada anunciando su presencia y la pretensión de entrevistar al candidato para entregársela.

Sin embargo escuchado el discurso de oportunidad del candidato prometiendo la designación de un jefe para la fuerza, mejores sueldos,  capacitación y respeto por el personal policial, denostar al actual ministro y luego de responder algunas simplezas a tres o cuatro preguntas y las consabidas fotos, no existió la oportunidad para que los representantes de APROPOBA, cumplieran su cometido por “borrarse” por una puerta lateral junto a sus acompañantes.

Sin embargo la experiencia tuvo su aporte positivo para el propósito de nuestra asociación, ahora conocemos que este candidato, ahora tan interesado en el tema de la seguridad, cuando en sus dos años de mandato no exhibe en su escasa labor legislativa, casi exclusivamente dedicada a “declarar de interés distintas exposiciones”,  actividad alguna al respecto.

Ahora ya sabemos los policías que podemos esperar de este candidato, que criticando al actual ministro de seguridad comparte con él la misma soberbia y total carencia de respeto hacia el trabajador policial demostrada hacia quienes humilde y respetuosamente, en su representación, lo único que solicitaban era ser atendidos para entregar la documentación solicitada. Si así se comporta el candidato que podemos esperar si llegara a acceder al cargo que pretende.

         APROPOBA, 4 de octubre de 2007.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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ULTIMOS ESFUERZOS

 

         Fracaso, seguido de fracaso y mas fracaso, de esa forma podría sintetizarse la gestión del gobierno de la provincia de Buenos Aires, en cumplir una de las tareas fundamentales que le caben, como lo es la de brindar seguridad a los habitantes de su territorio.

         Ni reformas, creaciones, supresiones, idas y vueltas, purgas y mas purgas, ni cambios de comisario por capitán, de comisaría por estación, ni violación sistemática de los elementales derechos laborales del personal policial, ni insultos y agravios de todo tipo, ni promesas, ni discursos, ni prensa adicta y obsecuente, ni estadísticas mentirosas, han logrado convencer al ciudadano que no es un mero conejillo de india en un disparatado plan de seguridad que ha sumergido a la provincia en la mayor crisis  que sobre el tema se haya  conocido por estos pagos.

         Sin embargo todo sigue como si en cualquier momento pueda producirse el cambio anunciado tantas veces, y a pesar de que los últimos tramos de la gestión Arslaniana parece haberse opacado la imagen del ministro que ya no se anima tan fácilmente a las requisitorias periodísticas, apareciendo solo cada tanto para anunciar, a falta de otra cosa, una nueva “purga”, a la que debe convertir a algunas meras exoneraciones por causas graves que normalmente ocurren en una institución compuesta por tantos miles de efectivos y que la prensa genuflexa se encarga prolijamente de colocar en primera página, olvidando entre otras cosas preguntar que habrá pasado con la investigación por los chalecos antibalas uruguayos, los blindajes “truchos” de los patrulleros, los “arreglos” de Asuntos Internos y tantos otros temas.

         Es más sin bajar los brazos la actual gestión viene preocupándose en terminar de destruir todo vestigio de la institución policial atacando, como no podía ser de otra manera el elemento mas importante como lo es su potencial humano, al que pretende inocular una carga de odio que tanto mal ha causado a los argentinos.

         Hace pocos días hemos leído en la prensa que Cadetes (ahora estudiantes) de la Escuela de Policía, han  sido trasladados a presenciar audiencias de un promocionado juicio contra un sacerdote en la ciudad de La Plata, poniéndolos en incómoda posición frente a los pretendidos defensores de los derechos humanos que conforme a su costumbre les hicieron ver su antipatía con agresiones verbales, que debieron soportar en silencio.

         No bastando con esto, un delincuente terrorista, que declarara en el mismo juicio, actualmente exiliado en España, según se comenta por haber traicionado a sus propios camaradas, se dio el lujo de agraviar el instituto de formación policial dando una charla a los alumnos como si se tratara de una personalidad relevante.

         Curioso ejemplo para mostrar a los jóvenes que se están formando para servir a la sociedad con equidad y profesionalismo. ¿Habrán olvidado los organizadores de estos eventos que dentro del alumnado podría encontrarse algún familiar de las miles de víctimas que el terrorismo produjo en nuestro país y a los que parece haberse olvidado?, ¿Cuál será el premio que espera la dirección del establecimiento y las altas jerarquías de la institución, por prestarse a tamaña iniquidad?.

         Por suerte queda poco.

         APROPOBA, 11 de setiembre de 2007.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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OTRA CUESTION VERGONZOZA SE CIERNE SOBRE EL MINISTERIO DE SEGURIDAD BONAERENSE

 

         Ampliamente publicitada la presunta “profesionalización” del personal de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, que en los hechos se concretó precisamente en todo lo contrario, ya que la pretendida “nivelación de formación” ante la unificación de los escalafones terminó por rasar hacia abajo eliminando los completos cursos de la Escuela de Policía Juan Vucetich para oficiales y los de la Escuela de Suboficiales Rosendo Matías, para reemplazarlos por cursos sumamente cortos e incompletos y centros regionales cuyos resultados preocupan sumamente a los jefes que deben receptar personal formado incompleta y deficientemente para desarrollar la compleja tarea policial, que no llegan a paliar los numerosos cursos de títulos rimbombantes que poco ayudan a la verdadera formación.

         También ha sido elemento propagandístico haber fijado la obligatoriedad de estudios secundarios para la totalidad del personal, mas allá de que nadie podría cuestionar seriamente que se pretenda una mejor educación para el trabajador policial, pero sin embargo al no tenerse en cuenta el personal antiguo, la mayoría de los cuales carecía de titulo secundario a pesar de reunir condiciones profesionales muchas veces de relevancia pero que se vieron impedidos de continuar su carrera en la cual corrían con ventaja los que simplemente presentaban el ansiado título, ganando incluso ascensos generalizados por ese solo hecho constituyendo tan grande injusticia que se constituye en uno de los principales reclamos de los camaradas en esas condiciones.

No obstante a poco andar comenzó a conocerse que continuamente eran presentados certificados de estudios secundarios que garantizaban el ascenso, sin que nadie se preguntara el motivo por el cual no lo habían sido hasta ese momento, hasta que comenzó a manifestarse la punta de un verdadero escándalo cuando en un programa de investigación de la televisión que puso al descubierto una persona que falsificada dichos títulos admitiendo abiertamente que “hasta un policía lo había comprado porque de lo contrario no ascendía”.

Hoy, mucho personal tanto antiguo como nuevo se encuentra en la mira de una investigación en la que se sospecha la presentación de alrededor de cuatro mil certificados de estudios “truchos”, sin embargo resulta evidente que tan masiva maniobra no habría podido concretarse de no mediar una complacencia o cuando menos un examen descuidado por parte de las autoridades responsables del control de la documentación que debe presentar cada postulante para ingresar a la fuerza policial.

Ante tal anomalía, cabría preguntarse ahora sobre la seguridad que se podrá tener sobre la restante documentación presentada, ya sea exámenes médicos, de antecedentes, psicológicos, etc., que en definitiva será lo que permita a la ciudadanía volver a confiar en los integrantes de su fuerza policial.

APROPOBA, 3 de setiembre de 2007.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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A LOS POLITICOS NUNCA SE LOS ECHA

 

         Periódicamente y ante los constantes reclamos de la sociedad bonaerense por el calamitoso estado de la seguridad en este territorio, parece ser que la única respuesta atinada por el Ministro de Seguridad, sigue siendo la de “echar” a varios policías, con un gran despliegue de información al que la mayoría de los medios de información complaciente se prestan con todo gusto.

         No importa mucho la causa, si es justificada o no, lamentablemente la inconstitucional ley de prescindibilidad, votada por “los representantes del pueblo”, da para cualquier injusticia, lo que importa es la acción de “echar”, que parece satisfacer a muchos, y la indicación del número de “echados”, que debe aparecer en el título destacado.

         Tampoco importa y a nadie le interesa si los “echados”, lo fueron por causas de diez o mas años de antigüedad, durante los cuales el efectivo continuó prestando servicio o permaneció en disponibilidad, todo lo cual no hace mas que señalar la inoperancia de una administración ministerial “flojita en los papeles”,  e incluso sospechada de corrupción de acuerdo a lo que surge de la denuncia por supuestos arreglos en Asuntos Internos.

         Sin embargo, a contracara de lo que puede sucederle a un ciudadano de segunda categoría, como lo es el empleado policial, al que incluso se le niega el derecho a defender sus intereses profesionales mediante la organización sindical señalada por la Constitución Nacional “para todos los habitantes”, para peor en un régimen de gobierno que ha hecho de los derechos humanos su caballito de batalla, siendo funcionario político la cosa resulta totalmente distinta.

         Como esta categoría ciudadana de privilegio escapa a los regímenes laborales que debe cumplir cualquier otro empleado del estado, por supuesto nunca le alcanzan las sanciones que los mismos prescriben, pero por alguna otra extraña razón ni siquiera cuando irremediablemente deben ser relevados de su función porque su desempeño por acción u omisión haya llegado a ocasionar el escándalo público, serán “echados”.

         Esta palabra de por sí molesta nunca alcanza a ningún funcionario político por grave que haya sido su falta, por evidente que aparezca su inconducta, por mas que se lo sorprenda tapado de billetes cuya procedencia no puede precisar, o cualquier otra situación grave como las que se vienen destapando últimamente. En el mejor de los casos para el ciudadano que espera el castigo, el respetuoso “pedido de renuncia” es la única posibilidad.

         Tiempos de posibles cambios se acercan en el país, ojala quiera Dios que las nuevas administraciones entiendan la necesidad de que cuando se “echa” a policías lo sea con causa debidamente certificada en las actuaciones que marca la Ley, y que esa acción alcance a los funcionarios políticos para ejemplo de todos.

         APROPOBA, 23 de agosto de 2007.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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RECULAR NO ES COBARDIA, SI NO EVITAR UN DISGUSTO

 

         El viejo dicho popular que aconseja prudencia desde tiempo inmemoriales parece haber influido en el cambio de conducta del intendente de General Pueyrredón (Mar del Plata), Arquitecto DANIEL KATZ, haciéndole recordar que siempre esta la oportunidad de retroceder o cambiar de opinión o bando, como el mismo practica en la política, cuando se atisba la posibilidad de quedar empantanado en un compromiso con riesgo de sus intereses económicos.

         Esta posibilidad que surgió ni bien se conocieron sus declaraciones públicas sobre las causales del incremento del delito en la ciudad, deslizando su sospecha de la posibilidad de existencia de “zonas liberadas”, para la perpetración de delitos, involucrando tácitamente a la complicidad policial causó inmediato malestar entre los camaradas de la fuerza policial local, especialmente jefes de comisarías (o estaciones), varios de los cuales requirieron de los servicios del asesor legal de APROPOBA para iniciar inmediatamente la acción judicial correspondiente, solicitando en primer lugar se investigara penalmente una denuncia pública y posteriores reclamos por el daño ocasionado.

         Pero como nos tienen acostumbrados muchos de nuestros políticos el cambio de opinión,  “panquequeada”, o “borocoteada”, no tardó en manifestarse ante el peligro de las acometidas judiciales y habiendo advertido o sido avisado de la gruesa metida de pata, muy pocas horas mas tarde en nuevas declaraciones, elípticamente dejó aclarado que “no había querido decir lo que había dicho”.

         Bienvenida la posibilidad de que los políticos ya no pueden (es decir no deben), insultar, acusar o agraviar gratuitamente a cualquiera en la búsqueda de una posición que los haga quedar bien con Dios y con el Diablo. Afortunadamente hemos llegado a una situación en que el personal policial, siempre buscado como víctima fácil en quién descargar responsabilidades muchas veces propias, como en este caso por haber aceptado sin levantar un dedo la destrucción de la institución policial provincial y todo el sistema de seguridad, no deje pasar el insulto y recurra inmediatamente a la justicia.

         Solamente cuando los imprudentes adviertan que una lengua demasiado suelta podría acarrearle perjuicios económicos por la reparación del daño ocasionado, serán mas prudente en sus declaraciones y en el colmo de la felicidad para los ciudadanos, en la administración de los recursos públicos para los cuales también los trabajadores policiales aportan y tienen derecho a conocer sus destinos. (Ver artículo acerca de los subsidios sospechosos otorgados por la Comuna de General Pueyrredón, en esta misma página).

         APROPOBA, 12 de agosto de 2007.-

 

MIGUEL  ANGEL REYNOSO

Secretario General

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SE CONCRETA EL DESPOJO

 

         Después de mucho andar, en la fecha se ha comenzado al pago de parte de la deuda originada con motivo del Decreto 1014, a los acreedores que no habían iniciado actuaciones administrativas o judiciales.

         Mientras tanto quienes habiendo realizado los reclamos correspondientes con resultado negativo confiaron en que la justicia les daría el amparo legal correspondiente deben continuar esperando nuevamente a que esa misma justicia homologue los mal llamados “convenios”, ya que no puede denominarse de ese modo ni tampoco de la manera mas simpática de “adhesión” con que se señala desde el ámbito oficial a no otra cosa que una explícita extorsión a la que no tuvieron otra salida que prestarse ante la ausencia judicial, y la complicidad del Poder Legislativo que vergonzosamente se prestara a las maniobras del Ejecutivo, votando una ley sumamente alejada de los principios constitucionales que como primera medida debería respetar.

         Ya está, todos sabemos lo que ocurrió, y también lo tendremos en la memoria, junto con otros agravios, a la que nos invita el Presidente de la Nación para cuando depositemos nuestra opción  electoral, todos sabemos quienes cometieron la primero felonía desde el entonces gobierno de la provincia de Buenos Aires cuando no se respetó la ley que asegura la equiparación entre activos y pasivos. Todos sabemos como actuaron los gobiernos que siguieron hasta el presente que “perdonado” por la justicia, tuvo la ocasión de fijar unilateralmente pagar solo la mitad del capital adeudado, sin intereses y a largo plazo. Todos sabemos que la inexplicable demora de la desprestigiada justicia de la provincia de Buenos Aires en una causa de tanta claridad solamente se debía al amparo dado al gobierno para que pudiera manejar la cuestión a su antojo. Todos sabemos los legisladores que se prestaron a votar una ley que avergüenza a toda la legislatura. Todos sabemos también quienes desde nuestras filas se prestaron a juego tan sucio, quizás no en su propio perjuicio, pero sí en el  de sus compañeros negociando y aceptando, sin representatividad, en sus nombres.

         La maniobra de despojo de nuestros derechos como acreedores, del dinero que nos correspondía, y por sobre todo de las últimas ilusiones en la dignidad de los componentes de los tres poderes del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires que se prestaran a maniobra tan vulnerante al derecho del ciudadano, ya se ha comenzado a concretar. Nada podemos hacer ante la indefensión a la que nos somete la justicia a los ciudadanos de segunda o tercera categoría como somos los policías, nada salvo “tener buena memoria”.

         APROPOBA, 2 de agosto de 2007.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO    

Secretario General

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MUCHAS GRACIAS

 

         No debe resultar ajeno a nadie que el seminario realizado en Mar del Plata el día primero pasado ha significado para APROPOBA un considerable esfuerzo, no solo desde el punto de vista económico que la carencia de recursos hace de este aspecto una valla muchas veces difícil de superar, sino también por la necesidad de un intenso trabajo de organización y coordinación.

Sin embargo resulta indudable que este esfuerzo ha arrojado resultados mas que positivos, no solo en el fin primario pretendido, como lo es el tratamiento de un tema como el de la seguridad pública, sino por la plena participación de representantes de los más diversos ámbitos del quehacer ciudadano que reconociendo a nuestra entidad como valedera en su labor e intensiones respondieron de manera plena.

Es por tal motivo que desde la posición que ocupo dentro de la entidad solo me resta hacer público un sentido agradecimiento a todos los que ayudaron a que resultara posible:

Muchas gracias, a los camaradas de la comisión directiva que aprobaron la iniciativa, a los que estando cerca colaboraron materialmente y a los que desde la distancia nos acercaron su aliento permanente.

Muchas gracias a todos los camaradas y amigos que en conocimiento del proyecto nos dieron su opinión sincera, a favor o no, de su realización porque también ello contribuyó positivamente.

Muchas gracias al asesor legal, el Comisario Inspector (ra) Dr. JUAN MANUEL FERRÁ, quién se lució en la elaboración de la temática de tratamiento cuyos puntos recibieron el mayoritario elogio de los participantes.

Muchas gracias, al Comisario Mayor (ra) Dr. EDUARDO PÉREZ REJÓN, cuya brillante exposición nos llenó del legítimo orgullo de contarlo entre los camaradas de las filas policiales.

Muchas gracias a todos los camaradas, incluidas jerarquías superiores, que por distintos medios nos acercaron su opinión, nos alentaron, contribuyeron en lo económico, pero sobre todo nos hicieron sentir acompañados durante la jornada, y que en algunos casos aún sin pertenecer a nuestra entidad  entendieron desde el primer momento la importancia del proyecto.

Muchas gracias a los camaradas en actividad, que pese al comentario circulante de que se les habría prohibido su participación, haciendo gala de verdadero coraje arriesgaron su carrera para estar donde sentían que debían hacerlo, lamentando únicamente que las autoridades del Ministerio de Seguridad, de la Departamental local de Policía, de la gran mayoría de los titulares de las comisarías y otras dependencias especialmente invitados al igual que el intendente municipal y veintitrés de los veinticuatro concejales consideraran con su ausencia que el tema le es ajeno.

Muchas gracias a los que viajaron grandes distancias para decir presente.

Muchas gracias a los que recibieron y llevaron con orgullo el modesto certificado que APROPOBA les entregó.

Muchas gracias a todos los participantes que sería largo enumerar y que trabajaron con ahínco y seriedad.

Y finalmente también a todos los que pudiera haber omitido.

 

¡¡¡¡¡ MUCHAS PERO MUCHAS GRACIAS!!!!!

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

05-06-07

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INSEGURIDAD - OTRAS RAZONES

Editorial APROPOBA

 

INSEGURIDAD – OTRAS RAZONES

 

         Si existe un tema de verdadera actualidad en nuestro país y especialmente entre la población de la Capital Federal y el territorio bonaerense, este es el de la constante inseguridad que azota  casi por igual a sus habitantes tanto de la clase pobre, como a la media y también a la rica, aunque a nadie escapa que por lógicas razones de posibilidades de autoprotección es de esperar que estos últimos sufran menos sus alternativas cotidianas, aunque vivan en un constante temor de que una brecha en sus sistemas de seguridad los conviertan también en vulnerables.

         Precisamente por la actualidad que le da a la cuestión la vigencia, sin solución de continuidad, de un estado de constante temor en la población, cada vez mas son los medios de información que nos ilustran sobre nuevos y cada vez mas impactantes delitos que indican a las claras que la delincuencia ha ganado definitivamente las calles y venciendo los débiles frenos que, como parte de las obligaciones que le competen, debería mantener y fortalecer el Estado, se muestran día a día con mayor audacia seguramente convencidos de la alta probabilidad de lograr la impunidad.

         Esto es entendible al ciudadano común que reclama constantemente mayor protección convencido de que con mayor cantidad de uniformados, de patrulleros o de edificios policiales a su vista logrará la tan ansiada seguridad, sin realizar mayores ahondamientos sobre circunstancias al parecer inconexas pero  que para el medianamente conocedor resultan señales inequívocas de la profundidad de la crisis existente en el sistema general de seguridad de nuestro país, y que lógicamente afecta con mayor impacto a las zonas mas ricas y pobladas.

         La toma de una comisaría en la Capital Federal, con destrucción de bienes muebles, documentos públicos y otros delitos graves por dirigentes políticos, cuyo líder fuera premiado posteriormente con un importante cargo público sin que en él recayera el peso de la justicia, por lo menos hasta la fecha: los desprofesionalización de la fuerza policial, especialmente en la provincia de Buenos, sumiéndola en una confusión tan grande como grave sobre sus integrantes cuya avance en la carrera ya no depende de la lógica razón de premios y castigos; el constante ataque que las mismas han sufrido desde las tribunas oficiales, por el momento disminuido en parte quizás debido a las necesidades de atraer simpatías de todo tipo para las campañas políticas en marcha; la total indefensión y falta de respaldo que sufre todo trabajador policial; una justicia cuya velocidad de actuación muchas veces depende únicamente de las necesidades políticas y causas por el estilo no contribuyen para nada para mejorar la grave situación.

         Si a ello sumamos los gravísimos e injustificados ataques de “barras bravas” a personal policial encargado entre otras cosas de evitar que se agredan entre ellos, con quema de valiosos patrulleros con evidencia de saña cuyo origen también podríamos buscar en la campaña de descrédito hacia el uniformado ya mencionada;  la reciente toma de la Comisaría de Escobar 2da. (o estación de policía), cuyo objetivo, desarrollo y resultados se vienen informando ampliamente, ya es demostrable lo que habíamos sentenciado hace demasiado tiempo: la total pérdida de respeto de la delincuencia hacia la autoridad que debería controlarlo, certificado desgraciadamente por los últimos asesinatos, incluso al parecer innecesarios de efectivos policiales por el solo hecho de serlos. Aunque en el anterior caso cabría preguntarse, ya que no lo hace ningún “especialista en seguridad” que comenta los acontecimientos, sobre que hacía un peligroso delincuente, próximo a ser juzgado por otros graves delitos, alojado por casi todo un mes en una dependencia policial de mínima seguridad, cuando tanto se ha promocionado el desalojo de esos calabozos, y cuyo inmediato traslado a una unidad peral acorde a la seguridad de su resguardo debería haberse dispuesto inmediatamente por parte de la justicia por el  gran riesgo a todo el personal policial cuya misión específica no es la de precisamente la de custodia de detenidos por un tiempo mas allá del estrictamente necesario.

         El gobierno tanto nacional como provincial, no parecen adjudicar demasiada importancia a estas señales, ya estamos escuchando hablar a los “informadores” oficiales de la investigación acerca de las posibles responsabilidades, o “connivencia” de la policía en este gravísimo suceso, mientras que se muestran renuentes a indagar acerca de una pregunta tan sencilla como la expuesta anteriormente y de la que necesariamente surgirían responsabilidades superiores tanto en el orden político como judicial que alguna vez tendrían que salir a la luz. 

         Tenemos la esperanza que alguna vez se comprenda que la verdadera seguridad debe construirse a partir de comenzar a hacerlo con la policía y no contra la policía como se ha pretendido hasta ahora.

         APROPOBA, 30 de mayo de 2007.-

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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Editorial APROPOBA

HABLANDO DE REPRESENTATIVIDAD

 

         Cada tanto y especialmente cuando de alguna forma se pretende menospreciar la actividad que desarrolla la Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires (APROPOBA) se recurre a uno de los pocos argumentos que aún se cree pueden resultar valederos a la hora de quitar entidad a nuestra asociación, como lo es la presunta  falta de representatividad de los trabajadores policiales del llamado Primer Estado Argentino.

 

         Esto que a primera vista parecería encerrar una verdad incuestionable ya que efectivamente sus autoridades no han surgido de una participación plena de los policías bonaerenses ante la mordaza de las amenazantes “prescindibilidades” que les impide a los camaradas en actividad demostrar la mínima voluntad de libertad de pensamiento, en contrario por supuesto, a las básicas libertades constitucionales, choca invariablemente con realidades que no necesitan de ningún debate para resultar incuestionables.

 

         Un medio de información nacido en su momento por  razones básicas de inmediatez y principalmente economía, se ha convertido con el correr del tiempo en una herramienta formidable, cuyas MAS DE MIL VISITAS DIARIAS, hablan a las claras y sin necesidad de  otros argumentos de su importancia, de su incorporación definitiva a la vida e institución policial y del acercamiento, día a día mas numeroso de quienes decimos representar. Más de DOSCIENTOS CINCUENTA MIL ENTRADAS EN TOTAL, así lo confirman.

 

         Centenares de correos recibidos y contestados diariamente en forma personal, además de los de opinión que se publican, de camaradas en actividad apoyando nuestra labor, realizando consultas, o simplemente saludando son otra prueba fehaciente que el sector que se cree representado por APROPOBA, se incrementa constantemente, ante la necesidad de los trabajadores policiales de la provincia de Buenos Aires de encontrar un medio idóneo, desinteresado y participativo de plantear sus necesidades, vivencias, e incertidumbres.

 

         Entrando en odiosas comparaciones no debemos olvidar que,  mucho menos, pero mucho menos que esto permite a bastantes de nuestros legisladores adjudicarse la representación del pueblo, cuando solamente han tenido la posibilidad milagrosa de resultar incluidos en una lista en cuya confección y aprobación “sus representados”, ni siquiera tuvieron la oportunidad de participar.

 

         Estamos convencidos de que tarde o temprano nuestra asociación obtendrá el amparo que le consagran los derechos constitucionales, mientras tanto, en esa seguridad y con las realidades expuestas no nos queda otro camino que insistir, que mal que le pese a quién le pese, constituimos UNA VERDADERA REPRESENTACIÓN DE AQUELLOS CAMARADAS QUE ASÍ LO SIENTEN.

 

         APROPOBA, 4 de mayo de 2007.-

 

MIGUEL ÁNGEL REYNOSO

Sec. General

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1ro. De Mayo – DIA DEL TRABAJADOR Y DE LA CONSTITUCIÓN NACIONAL

 

         La coincidente circunstancia de que en nuestro país el primer día del mes de mayo existe lo que debería resultar una doble celebración por el reconocimiento que significa para los primeros y la honra por el contenido de la segunda.

         Sin embargo, ni lo uno ni lo otro adquiere demasiado significado para los ciudadanos policías argentinos, cuya calidad de trabajadores y los derechos inherentes le son negados por el mismo estado que debería garantirlos.

         De ello cabría deducir que al no considerárselo trabajador, tampoco se lo reconoce como ciudadano y por ende la propia Constitución Nacional es para él, solo letra muerta en su parte mas importante enunciativa de los derechos y garantías que amparan a todo argentino.

         Esta penosa circunstancia mantenida a través de los años por los sucesivos gobiernos, mas o menos proclamadores de derechos vuelve a recordarles a los trabajadores policiales argentinos la penosa situación de no ser reconocidos ni como trabajadores ni como ciudadanos, salvo por supuesto para el cumplimiento de sus obligaciones.

         Quiera Dios iluminar a los futuros dirigentes del país para que, no ya éste, pero sí un futuro  primero de mayo, podamos los policías, sumarnos, en  la igualdad que también pregona la Ley de Leyes, a los festejos en el Día de los Trabajadores en nuestra condición de ciudadanos, y en el de la Constitución Nacional, en su plena vigencia, ambos bienes de los que hoy desgraciadamente disfrutamos solamente en parte.

         APROPOBA, 1ro. De mayo de 2007.

 

MIGUEL ÁNGEL REYNOSO

Sec. General

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CUANDO LA IMPROVISACIÓN Y LA FALTA DE CAPACIDAD DAN ORDENES IMPROCEDENTES

 

Desde nuestros comienzos en la función policial se nos inculcó acerca de los límites de nuestra actuación. Es decir donde encontrábamos un límite para actuar. Se nos decía que era competencia de nuestra Policía o que resultaba ser competencia de nuestra hermana la Policía Federal, etc. Así también veíamos en ese entonces e inclusive en la actualidad, la competencia específica de los señores Jueces a quienes se les asigna constitucionalmente sus funciones por razón de la materia y el marco de actuación específico que componen el sistema jurídico.

Salvo contadísimas excepciones se permitía la inmisión de una Policía en la labor de la otra pero al mismo tiempo que una llegaba, la otra se alejaba. Estamos haciendo referencia a las cuestiones en donde existía peligro en la demora de la intervención de la autoridad, es decir que la labor policial no resultaba programada.

Con mucho dolor hemos visto los desgraciados sucesos ocurridos en la Provincia de Neuquén durante la pasada Semana Santa con un costo altísimo e irreparable: la pérdida de la vida de un ser humano.

Los seres humanos somos el más alto valor de lo que puede existir en el universo. La pérdida de una vida es una derrota para la humanidad. Pero en el caso que nos ocupa, los desgraciados hechos de Neuquén, de sobremanera nos ha sorprendido el notable desmanejo de la situación por parte de la autoridad política.

Ciertos detalles, que no son menores, son un buen ejemplo que nos lleva a conocer lo poco apropiado de las decisiones que se tomaron.

Debemos recordar que los hechos a los cuales nos hemos referido sucedieron por el corte de las Rutas Nacionales 22 y 237, ambas en su paso por la Provincia de Neuquén. Desde siempre se ha sostenido que una ruta es nacional cuando su recorrido tiene asiento en más de una jurisdicción provincial, o conducen a un paso fronterizo.

En el caso particular de la Ruta Nacional 22 que se extiende desde las cercanías de la ciudad de Neuquén, comunica con el paso de Pino Hachado para cruzar a la República de Chile, en tanto que la Ruta Nacional 237 se extiende entre las provincias de Neuquén y Río Negro.

En ambos casos y desde el enfoque estrictamente jurídico, corresponde decir que por cualquier delito en ese ámbito corresponde la intervención de la Justicia Federal, debiendo asimilarse esta competencia con la comisión de un hecho ilícito en dependencias de la AFIP, de la Anses, del Banco de la Nación Argentina, etc.

Entonces, corresponde preguntarnos: ¿por qué la intervención de la Policía de la Provincia de Neuquén en jurisdicción federal?. ¿Era la fuerza provincial la encargada de desalojar las rutas nacionales?. ¿No correspondía que intervinieran las fuerzas de seguridad nacionales, por ejemplo la Gendarmería Nacional con varios destacamentos operativos instalados en esa región?.

Con una reflexión más llana nos preguntamos: ¿le vamos a pedir a un juez penal que nos divorcie o concurriremos ante un juez de familia?.

No nos quedan dudas que la improvisación y falta de capacidad de los gobernantes han llevado a dar órdenes absolutamente improcedentes. Tampoco podemos dejar de pensar que los compromisos de los gobernantes con ciertos sectores de la sociedad, llámese los empresarios de la cordillera con expectativas comerciales serias sobre un fin de semana largo de cuatro días, condujeron a la toma de decisiones desafortunadas.

No estamos haciendo referencia a las cuestiones operativas aunque se pueda abrir una crítica por lo que se vio en televisión. No resulta apropiado el envío de un grupo de infantería para contener o persuadir a más de mil personas. Pero eso es harina de otro costal.

Hoy nos encontramos del otro lado de las cosas con un costo, reiteramos, altísimo. El primer costo –irreparable- es la pérdida de una vida humana. Pero además hay otros costos que los pagan los gobernantes, las instituciones oficiales y la gente en general. También la imagen de la Argentina en el exterior. Alguien puede decir con razón: “Así nos va”.

Las reflexiones que anteceden nos ponen de frente a distintas conclusiones que podríamos decir que son de entidad dogmática: La impericia y falta de profesionalización de ciertos gobernantes que no saben evaluar el momento que se impone su intervención y maltratan a las instituciones y a las herramientas que disponen legalmente pero resultan desmerecidas por su inapropiada utilización.

APROPOBA, 17 de abril de 2007.-

 

Miguel Ángel Reynoso

Srio. General

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Editorial

De las protestas sociales y la represión policial

 

         Las protestas sociales que han recrudecido últimamente en nuestro país como consecuencia de constantes reclamos que distintos sectores de la ciudadanía realizan a los distintos niveles del gobierno han alcanzado recientemente, ante la falta de respuesta oficial la lógica consecuencia del enfrentamiento entre reclamantes y la fuerza policial encargada de garantizar el orden y entre otras cosas mantener libres las vías de circulación con el fin de garantizar uno de los derechos básicos emanados de la Constitución Nacional como lo es el de transitar libremente por el territorio nacional.

         Claro está que las distintas actitudes observadas por el gobierno nacional y algunos gobiernos provinciales frente al delito de impedir el tránsito por los caminos públicos, dependiendo de quién realice la protesta o qué reclame no hace mas que sembrar mayor confusión e incluso asentar la idea de que dicho proceder resulta legítimo.

            De allí que las fuerzas policiales ante cada acto de protesta de este tipo se ven envueltas en una situación sumamente difícil, por cuanto cumplir con el despeje de las vías de comunicación significa la lógica utilización de la fuerza pública con las graves consecuencias que ello seguramente acarreará, como hemos visto recientemente, o mantener una actitud indiferente que la hace responsable de incumplimiento a los deberes del funcionario público ante la tolerancia de un  “in fraganti” delito frente a sus propios ojos.

         Aún cuando desde la Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires lo hemos repetido hasta el cansancio, creemos de utilidad recordar aquel precepto del Concejo Europeo de Sindicatos de Policía establecido en el Congreso de Lisboa del año 1990, y que afirma: “Los gobiernos no deben utilizar las fuerzas policiales para la solución de los conflictos sociales, sino arbitrar las medidas necesarias para solucionar esos conflictos”

            APROPOBA, 5 de abril de 2007.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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Editorial Apropoba

¿SE VIENE LA NUEVA “PURGA ARSLANIANA”?

 

         La frustración del Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Arslanián ante su ya  indisimulable fracaso en todos los aspectos que hacen a la seguridad ciudadana del territorio a su cargo parece no tener otro alivio que la recordación mediática de las pasadas “purgas” y la preparación de nuevas medidas de ese tipo, como quién dice para mantener vivo el interés periodístico, o para simular que por lo menos algo se está haciendo.

         Tal como lo ha venido realizando durante la totalidad de sus dos gestiones, una nueva “purga” en las fuerzas policiales de la provincia de Buenos Aires podría resultar inminente pese a que de nada han servido las efectuadas anteriormente para llevar tranquilidad a la sociedad bonaerense.

         Sin embargo, la medida ya estaría en preparación pese a que es notable para quien lo quiera ver, que su aplicación resulta violatoria a los derechos fundamentales consagrados por la Constitución Nacional, aún cuando se amparan en leyes que por la misma razón violan a nuestra Carta Magna; que se incluyen dentro de los supuestamente “echados”, pases a retiro que son la lógica consecuencia de la finalización de la carrera transcurrido el tiempo correspondiente y que de forma alguna constituyen un castigo, sino una situación lógica y reglamentada y que muchos de los declarados “prescindibles”, o fueron reincorporados por orden judicial o se les debieron pagar cuantiosas indemnizaciones por la injusticia de que fueran víctimas y, que mediante la utilización de las leyes y el respeto de los derechos se podría haber librado a la institución de los malos elementos sin derecho a reclamo alguno,  como se hacía anteriormente, aún quizás en mayor número pero con menos publicidad que en definitiva lo único que hace es dañar la imagen institucional.

         La cuestión es que ya no existirían tantas cabezas para voltear, como las que en un principio se utilizaron aprovechando los viejos sumarios que la desidia y irresponsabilidad de los organismos del propio ministerio habían dejado dormir sin atender a los términos reglamentarios, ahora solamente se podría contar con una escasa cantidad de imputados de distintos hechos, dolosos o culposos que en una institución de tanta magnitud es normal que aparezcan.

         Por tal motivo, seguramente los mismos adulones del Ministro habrían sugerido la idea de incorporar en la lista, “para darle mayor volúmen e impresionar a la prensa y por su intermedio a la ciudadanía”, a todos aquellos funcionarios involucrados en alguna causa judicial o administrativa, cualesquiera fuera la cuestión, no interesando si por una imputación propia de un hecho originado con motivo del propio trabajo policial, como es normal que le ocurra a quién realiza una tarea policial operativa, o por cualquier otro motivo.

         Es así que en los últimos tiempos se ha visto a preocupados camaradas recorrer los pasillos judiciales procurando obtener el precioso certificado de sobreseimiento o prescripción de causas para elevarlos como ofrenda a la divinidad ministerial a la espera de su majestuosa condescendencia.

         APROPOBA, 2 de abril de 2007.

 

MIGUEL ÁNGEL REYNOSO

Sec. General

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 UN CRIMEN Y SUS RESPONSABLES

 

         Los noticias indican que un camarada de la Policía de Córdoba habría sido víctima de un crimen.

         Solo que esta vez no sería bajo las balas de la delincuencia, ni de ninguna otra de las miles de formas de perder la vida que acechan diariamente al trabajador policial.

         En esta oportunidad el Sargento 1ro. RAMON RICARDO HUCK, parece haber sido víctima de la idiotez de la dirigencia política convencida en su malsana ignorancia de que la silueta corporal hace a la calidad de un buen policía.

         De aquellos que abusando del poder omnimoso por una total carencia de límites a sus caprichos de dominio ante una absoluta ausencia de la justicia y la negación a la posibilidad de un órgano que permita la defensa de los trabajadores policiales, hacen de sus incoherencias un juego con las  carreras, la salud, la tranquilidad, el medio de vida, la familia y ahora también sus  vidas.

         Mas triste aún resulta que la propia conducción de la fuerza, en la persona de su Jefe de Policía el Comisario General ALEJO PAREDES, recientemente designado, mal que le pese camarada de la víctima, no obstante la diferencia de jerarquías, y oportunamente alertado por el Secretario Adjunto de la organización gremial policial de esa provincia Sargento Retirado Rene Zabala  sobre las posibles consecuencias que el repentino sometimiento a personas de mas de cincuenta años de edad, y excedidas de peso a ejercicios físicos intensos, hiciera oídos sordos con las consecuencias que ahora conocemos.

         De ser así, igual responsabilidad les cabe a aquellos superiores que conociendo la disposición no se alzaron en defensa de sus subordinados, como es su obligación, aunque muchos lo ignoren. Triste, muy triste que el grado de obsecuencia al poder político les impida aunque mas no sea abrir la boca y aún en el peligro de perder sus sillones no cargar en sus conciencias la muerte de uno de los propios. ¿O es que su carácter genuflexo ha llegado al punto de hacerlos callar aún a vista de la comisión de un verdadero crimen?. Solamente deberían pensar que de haber actuado a tiempo el Sargento 1ro. Huck podría hoy encontrarse con vida y en el seno de su familia, a la espera de un ganado retiro dentro de seguramente muy pocos años.

         ¿O es que los recientes sucesos ocurridos en la Escuela de Cadetes de la Policía Federal, dicho sea de paso, sobre los cuales aún no conocemos que se hayan definido las responsabilidades políticas y superiores que resultan evidentes, no han resultado suficientemente ilustrativos?

         Desde la Asociación Pro fesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires, (APROPOBA), acompañamos a los camaradas del sindicato cordobés, en los reclamos que realiza para que la muerte del Sargento 1ro. Huck no quede impune ilusionándonos en que la dignidad de la vergüenza resulte una realidad en la persona del Jefe Paredes y su plana mayor y ya hayan ganado tiempo presentando su formal renuncia a los cargos que no merecen ocupar, sin perjuicio de las restantes responsabilidades que podrían caberles.

         APROPOBA, 18 de marzo de 2007.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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DE NO CREER

Camaradas que cubren servicios adicionales en establecimientos sanitarios de la Provincia de Buenos Aires, llevan CUATRO MESES SIN COBRARLOS.

 

LA POLICÍA Y LOS SERVICIOS FUERA DE HORARIO

 

         Dos discutibles formas son utilizadas por los gobiernos provinciales argentinos para ilusionar a sus trabajadores policiales  de que sus sueldos redondean una suma  razonable para su subsistencia, especialmente en la provincia de Buenos Aires.

Por un lado la utilización de las llamadas “Horas COReS” (Compensación por Recargo de Servicio), que como hemos mencionado hasta el hartazgo no solo conspira contra el descanso normal del efectivo, sino que en la realidad el beneficio se obtiene no de la mejora del sueldo, sino de su esfuerzo personal con el agravante que al pagarse “en negro” carecen de aportes provisionales con las lógicas consecuencias al termino de la carrera. Todo esto sin entrar a analizar que últimamente la mayoría de los efectivos perciben una suma fija en tal concepto sin que necesiten acreditar recargo de servicio alguno, por lo que es dable deducir su calidad de aumento encubierto en perjuicio del personal pasivo.

Por otro lado el servicio denominado “POLAD” (Policía Adicional) en el que un contratante privado u oficial conviene la prestación del servicio en determinado ámbito, y que si bien adolece de los mismos males que el anterior, carencia de aportes y mejora salarial en base al sacrificio personal, resulta de mas estricto cumplimiento por cuanto quien lo paga se asegurará de ello.

Originariamente la ley que regula este último establecía la obligatoriedad de efectuar el depósito del dinero destinado al pago del servicio con anterioridad a su realización, situación que se modificó posteriormente para los organismos oficiales que por razones contables tienen en la actualidad la facilidad de realizar los depósitos con posterioridad al servicio.

La idea es que aún en el último de los casos el pago no sufra una demora de mas de  30 días para que quién realiza el sacrificio de cubrir dicho servicio goce de sus beneficios en el plazo mas breve posible.

Sin embargo, el actual retraso del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, con sus mas de cuatro meses de demora en el pago de sus obligaciones para con humildes trabajadores policiales que buscan honestamente mejorar sus ingresos, no solo habla de la irresponsabilidad de los funcionarios de esa cartera por un lado, sino también por el otro de la escasa preocupación que el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires en el cuidado de que se respeten los compromisos adquiridos, manteniendo comprometido a su personal por largos meses en servicios rentados que no pueden prever cuando cobrarán.

Sería hora de que el Ministro de Seguridad Carlos Arslanián arbitre las medidas pertinentes para que en breve plazo resulte factible solucionar una cuestión que afecta a “su policía” y que naturalmente, no debería ignorar y preocuparlo.

APROPOBA,  9 de marzo 2007.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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"Tanto va el cántaro a la fuente que al final.....”

Editorial de APROPOBA

 

“TANTO VA EL CÁNTARO A LA FUENTE QUE AL FINAL…”

 

         Lo que era previsible, lo que tantas veces hemos pronosticado, lo que cualquiera podía prever al final se encuentra a punto de ocurrir.

Un desmanejo total de la fuerza policial en la provincia de Buenos Aires, la aplicación sistemática y continuada de leyes anticonstitucionales que violan principios elementales del ciudadano argentino, la ignorancia de derechos laborales básicos establecidos desde muchas décadas atrás, el abuso continuado, y muchas otras arbitrariedades han hecho que la disciplina institucional haya llegado a un tope en que poco mas resultaría necesario para sus resquebrajamiento total.

En la oportunidad causantes tan importantes como el mantenimiento de la anticonstitucional institución de la “prescindibilidad”, la anarquía en los escalafones motivados por una ley de Personal, que en contrario a toda lógica en instituciones jerarquizadas, distribuye ascensos y promociones en su gran mayoría con el solo arbitrio del capricho, el amiguismo o la recomendación, comienzan a tener sus consecuencias.      

         ¿Cómo se puede pretender que en medio de rimbombantes discursos sobre derechos humanos, el personal policial de la provincia de Buenos Aires siga sufriendo continuas violaciones a los mismos?

         ¿Cómo se puede pretender que una institución que debe brindar seguridad a la comunidad acepte vivir continuamente bajo un régimen de terror que puede motivar su despido injustificado por el solo hecho de dar a conocer su opinión personal sobre algún tema?

         ¿Cómo no advertir, o en todo caso tener en cuenta la necesidad de un canal de diálogo entre los trabajadores policiales y el gobierno provincial, como bien lo podría cumplir una entidad gremial dentro de un marco regulatorio especial, para tratar e incluso solucionar problemas existentes en el marco del diálogo serio y constructivo, tal como este Secretario General le hiciera conocer al Gobernador Felipe Sola el año anterior en Mar del Plata?

         ¿No es mucho mas perjudicial para los máximos responsables políticos, para la imagen institucional y en general para el régimen republicano llegar a una instancia que ya a esta altura de los acontecimientos ha producido serios daños a todos ellos?

         Ya no son solamente los retirados quienes hacen oír sus voces de protesta, hoy día una gran cantidad de camaradas en actividad, a pesar de las amenazas de aplicación del terror mediante nuevas “purgas”, ha resuelto hacer frente a lo que pudiere ocurrir y hacer oír sus voces de reclamo.

         A nuestros camaradas, nuestra solidaridad y nuestro acompañamiento.

APROPOBA, 27 de febrero de 2007.

        

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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PEHUAJÓ – UN VERDADERO DESAFÍO

Editorial de APROPOBA

 

         Cuando en octubre de 2004 el Concejo Deliberante de Pehuajó, votó la ordenanza Nro. 74, aprobando el convenio con  el Ministerio de Seguridad de la Provincia para la creación de la Policía Comunal de ese partido, lejos estaban los integrantes de ese cuerpo de las consecuencias que ello acarrearía a sus representados.

         Al momento aparecía como idílica la posibilidad de que la comuna se hiciera cargo de la seguridad de los habitantes del distrito, siempre teniendo en cuenta que el desconocimiento general y la constante prédica hacen aparecer la función policial como destinada a personas con capacidades disminuidas y que para ser comisario solo se requiere sentarse en un sillón para que un subalterno le alcance el mate. Por los mismos motivos quizás, todo el mundo adhirió a la reforma policial que se implementó mas como un castigo a los integrantes de la fuerza que como una intención sana de mejorar la cosa.

         Inútil fueron las advertencias que desde APROPOBA y desde otros sectores con verdadero conocimiento se hicieran públicas en distintas notas y oportunamente la carta que esta entidad hiciera llegar a todos los intendentes y concejos deliberantes de la provincia, justificando la inconveniencia de la propuesta y recordando incluso la violación que incurrirían a las leyes laborales nacionales en vigencia al aceptar un régimen de trabajo como el contemplado por la Ley de Policía Comunal de doce horas de trabajo por doce de descanso, sin franco semanal, verdadero sistema esclavista hasta inconcebible iniciado ya el siglo XXI.

         Pasados apenas dos años del inicio de la experiencia ya se ventilaban en los medios informativos de Pehuajó,  (al igual que en otros partidos, como en su momento lo publicó APROPOBA), entretelones y denuncias acerca de la utilización de la fuerza policial por parte del intendente municipal en forma discrecional, tendiendo a que la principal amenaza del sistema como lo es la conversión de una fuerza pública en “la policía del intendente o de su partido”, se convirtiera en realidad.

         En la actualidad y a escasos dos años y medios de la implantación del sistema, la desesperación ha llegado a los integrantes del Concejo Deliberante de Pehuajó, por supuesto los mismos que desoyeron las advertencias y que firmaron la ordenanza aprobando el convenio. No solo se mantienen los problemas citados anteriormente, sino que la seguridad del distrito ha colapsado y los vecinos no descansan golpeando las puertas de sus representantes en busca de una solución.

         El proyecto de resolución llegado a manos de APROPOBA, y publicado días atrás así lo demuestra, como demuestra también que entre otras incoherencias allí planteadas, por lo menos alguien ha advertido que como en toda actividad humana, también en la función policial la experiencia es un valor irreemplazable, y que aunque sea en el extremo de una situación insostenible, cuando ya no quedan otras posibilidades debieron reconocerlo al hacer expresa referencia a convocar jefes superiores policiales en situación de retiro para integrar un comité de crisis.

         Desgraciadamente la insistencia sobre mayor ingerencia municipal en el manejo de la fuerza policial hacen dudar de las buenas intenciones de los ediles, seguramente no desconocerán que en la actual situación general de la provincia en materia de seguridad, en la vigencia de una política en la materia ajena a toda lógica, contraria a los intereses ciudadanos, con una legislación cada día mas favorable al delincuente y una fuerza policial sometida a los caprichos de un ministro omnipotente que se preocupa en insistir con sus fracasos y violar los derechos constitucionales de los trabajadores policiales mediante continuas y permanentes purgas que dan lugar a juicios o indemnizaciones que todos debemos pagar, desprofesionalizando la institución e imponiendo el caos y el desconcierto entre sus filas, seguramente poco es lo que podrá hacerse.

         Valga por el momento el reconocimiento expreso del valor de la experiencia, que mas tarde o mas temprano seguramente será seguido por otros distritos. Queremos creer que la buena intención ha llevado a esta movida y no solamente la necesidad de poner en otras manos el hierro caliente que ya no pueden sostener para después acelerar la crítica pero desde el cómodo lugar del mero observador.

         Seguramente que los camaradas que puedan convocarse podrán aportar mucho de su conocimiento en caso de acceder a la pretensión,  y quiera Dios que mas allá de su buena voluntad puedan advertir a tiempo cualquier maniobra que pueda llevar a involucrarlos en oscuros intereses políticos, dejando en claro anticipadamente las escasas posibilidades que el actual sistema brinda.

APROPOBA, 12 de febrero de 2007.

        

                                                                  MIGUEL ANGEL REYNOSO    

                                                                           Sec. General

 

APROPOBA

ASOCIACIÓN PROFESIONAL DE POLICIAS de la PROVINCIA DE BUENOS AIRES

 

CARTA ABIERTA A INTENDENTE MUNICIPALES Y BLOQUES INTEGRANTES DE LOS CONCEJOS DELIBERANTES DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

 

                                                           San Isidro, 5 de diciembre de 2004.

 

Al Sr.  (Intendente Municipal, Bloques integrantes del Consejo Deliberante)

S  /   D

 

De mi mayor consideración:

Si bien la razón que motiva la presente dista mucho de constituirse en un agrado dado las razones que la causan, me dirijo a usted en nombre de la entidad gremial que represento dando cumplimiento del mandato estatutario de nuestra asociación, de trabajar en la defensa de los derechos del trabajador policial en la provincia de Buenos Aires y con motivo de situaciones que afectan a nuestros camaradas policías en la jurisdicción de ese distrito municipal, y en el marco del debido respeto a su investidura, pero con el firme propósito de dejar en claro nuestra posición al respecto, me permito señalar lo siguiente.

Así como conocemos por los medios informativos la aceptación de esa comuna, al igual que otras, a la discutida Ley Provincial  Nro.13.210, llamada de Policía Comunal, por razones casi siempre carentes de serios  fundamentos  y en contrario a las tendencias modernas sobre el tema, e incluso, como valientemente lo han hecho público autoridades de otros distritos que no se han prestado a la convocatoria, aduciendo directamente que “Se adhiere por métodos extorsivos a una presión que se hace sin planificación”, de la misma forma también conocemos de las potestades de autonomía que al respecto la misma Ley otorga a las comunas, siempre que contaren con el respaldo legalizado a través de una respectiva ordenanza del Legislativo local, por cuya razón dejamos en claro que no es nuestro presente objetivo el cuestionar de manera alguna el amparo constitucional y/o los pro y contra de este nuevo ensayo empírico a pesar de nuestra firme opinión negativa y de haber podido aportar importantes razones y abundante material documental , en el supuesto de que se hubiera requerido el previo asesoramiento de especialistas de verdad en un tema de tanta importancia para la ciudadanía.

Como entidad sindical es nuestra principal preocupación la situación en que este experimento coloca al trabajador policial, aún, cuando inevitablemente ambas cuestiones se encuentran estrecha e indisolublemente relacionadas; por cuanto la Resolución Nro. 1546/04 del Ministerio de Seguridad Provincial, reglamentaria de la citada Ley 13.210 (de Policía Comunal), en sus artículos 13 y 14 prevé el horario y la jornada laboral del personal policial de dichas policías, señalando en el primero de los casos las 8 horas de labor diaria, mas 4 horas de recargo de servicio (Horas CORES),  o sea en terminología laboral “horas extras”, aún cuando se manejen “en negro” y en contrario a las normas que el mismo estado ha fijado y fuerza a hacer cumplir a los particulares, con el consecuente daño que se ocasiona al trabajador que ante la carencia de aportes previsionales al momento de su retiro encuentra disminuidos significativamente sus ingresos, y en lo que a partir de ahora la misma comuna resulta comprometida, completando el efectivo, de esta manera una jornada de 12 horas de trabajo, por 12 horas de descanso, (El temible horario llamado 12 X 12 que los viejos policías conocemos, y hemos cumplido pero siempre por motivos de extrema necesidad  y por cortos períodos, nunca en forma permanente) que aunque para el caso de esa comuna en particular se aclare la existencia de dos francos semanales ( La Voz del Pueblo, edición del 3 del corriente), no dejan de totalizar nada mas ni nada menos que 60 horas semanales, muy lejos de las 48 horas semanales del trabajador regular, esto sin perjuicio de que la misma resolución contempla la posibilidad de realizar Servicios Adicionales y completar los reglamentarios cursos de reentrenamiento. Mostrando como un beneficio el pago de esas horas, que engañosamente parecen engrosar el magro salario, pero lo hacen a costa de las espaldas y riñones de quienes tienen que cumplirlas para completar un haber medianamente digno.

Como la aceptación de esta forma de policía por parte de los municipios adherentes ha sido ratificada mediante la firma de un modelo de convenio en cuyo texto se señalan las mismas jornadas de trabajo en forma que no deja lugar a duda alguna, y la ya señalada complacencia de los concejales a través de la aprobación de la respectiva ordenanza, nuestra Asociación, considera un deber recordar a usted  lo siguiente:

 

1.                  En el transcurso del año 1904, precisamente un siglo atrás, el médico e intelectual JUAN BIALET MASSE, de nacimiento español, pero profundamente argentino por sentimiento, realiza por delegación del entonces Presidente de la República Argentina General Julio Argentino Roca, un inmenso trabajo de relevamiento, encuesta, evaluación y proyección, entre otras cosas, acerca de la situación obrera argentina, recorriendo las provincias por intermedio de la gestión del entonces Ministro del Interior Joaquín V. González,  y elaborando a la postre un concienzudo informe lleno de sapiencia, sensibilidad y entereza personal, acerca de las condiciones de trabajo del obrero argentino en procura de la mejora de las mismas, que sirvió de base al primer intento de Proyecto de la Ley Nacional del Trabajo. Permitiéndome citar un pequeño párrafo del señalado trabajo incluido en varios tomos, que refiriéndose a las jornadas de trabajo señala “Una de las cosas que ha puesto mayor evidencia el estudio experimental de las jornadas cortas es: cómo ellas contribuyen a fomentar el sentimiento de la dignidad y de la libertad de los pueblos, cómo elevan su nivel intelectual; cómo fortalecen la raza; cómo las jornadas largas degradan física y moralmente, cómo preparan a los pueblos a la servidumbre; a tirar como bestias del carro de los tiranos; de tal manera que se puede señalar como verdad incontrastable que no hay, ni puede haber pueblo fuerte, grande y libre donde la jornada es larga y excesiva” (Informe sobre el Estado de la Clases Obreras en el Interior de la República, Dr. Juan Bialet Masse, tomo I, capítulo XIV, Casa Editorial Adolfo Grau, Buenos Aires, 1904) 

2.                  El justo siglo transcurrido desde la ocurrencia de los hechos de la cita, el sinnúmero de abusos que se siguieran cometiendo contra el obrero en este y otros sentidos, y que dieran origen a violentos reclamos muchas veces con resultados sangrientos donde nuestra misma fuerza policial fuera utilizada arbitrariamente y en contrario a su específica misión, por los gobiernos de turno debiendo enfrentar a otros trabajadores con el consiguiente desgaste de su ideal imagen de protectora del débil, motivo principal de su existencia; las reivindicaciones y logros obtenidos por las organizaciones obreras, a la sombra de cuyas banderas surgiera mas de un partido político; y por último el arribo al esperado Siglo XXI,  hito de una moderna esperanza para la humanidad,   al parecer carecen de significado alguno.

3.                  Las numerosas resoluciones en las Organización Internacional del Trabajo, ha fijado la estricta recomendación de la no realización de horas extras, aún a voluntad, a los trabajadores asignados a tareas riesgosas, y la policial vaya si lo es; resoluciones a las que pomposamente ha adherido nuestro país, y la profusa legislación laboral, amparada desde la misma Constitución Nacional, demuestran con estos hechos resaltar nada mas ni nada menos que lamentables letras muertas.

4.                  El agotamiento físico y psíquico de un efectivo policial sometido constantemente a semejante régimen, seguramente acarreará un sinnúmero de consecuencias previsibles, que pueden derivar tanto en su relación familiar que a poco se verá deteriorada, alejamiento de sus hijos, alteraciones de conducta y otras que seguramente un profesional podría explicar mejor, como las imprevisibles reacciones que un hombre armado y en un estado de agotamiento pudiera llegar a adoptar al tener que enfrentar una verdadera situación de riesgo, con el lógico peligro tanto para sí como para terceros, y sobre lo que después únicamente se podrían esgrimir lamentaciones o en el caso cometerse errores que produjeran víctimas inocentes encontrar en él al chivo expiatorio de las fallas políticas que lo llevaran a esa situación, condenándolo de antemano mediante el escarnio público y la necesaria presión a una justicia débil que sin pensarlo mucho le haga pagar a precio doble o triple que el fijado para el delincuente común, el resultado mas o menos lógico de someterlo a un inhumano régimen de trabajo, nada mas que por la mera cuestión económica de ahorrar el dinero del estado en no adecuarle un salario decoroso por un lógico horario de trabajo y descanso e incrementar los numerarios para satisfacer las necesidades de seguridad que la población reclama. Resultan interesantes al respecto notas tales como “El Descanso Policial”, o el trabajo realizado por la Policía de la Provincia de Neuquén, “Enfermedades que producen el stress por profesión, el trabajo policial”, publicados ambos en nuestra página web.

Señor, no es intención de la entidad que represento aburrir a usted con abundancia de argumentos ya que con los pocos enumerados alcanzan y sobran para plantear las cuestiones de nuestro interés, pero no nos consideraríamos del todo sinceros dejando pendiente el pensamiento que mas preocupa a nuestros afiliados y debería hacerlo del mismo modo a cualquier otro ciudadano.

Si autoridades como usted, en ejercicio de un cargo al cual han accedido por el voto popular y en representación de determinada agrupación política; en pleno estado de derecho, para el goce de cuya presente vigencia, dicho sea de paso y a pesar de opiniones en contrario, contribuyera ampliamente la sangre policial argentina,  se prestan a aceptar, por los motivos que fuere, la negación del elemental derecho al descanso del trabajador policial,  que paradójicamente también se encuentra entre sus representados, posibilita pensar que estas acciones se contraponen con los postulados elementales de cualquiera sea su partido político ya que con toda seguridad, éstos se ajustan a la Declaración de Derechos y Garantías de nuestra Carta Magna entre los que cuentan los referentes a la búsqueda de la paridad en la capacidad de los derechos ciudadanos de los habitantes de este suelo; salvo la inimaginable posibilidad de que pudieran considerar al trabajador policial ciudadano de 2da. ó 3ra, categoría, por el único hecho de vestir de azul.

A la espera de no haber agraviado en modo alguno su dignidad personal, saludo a usted con la consideración mas distinguida.

 

Por la APROPOBA:        

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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Accidentes viales y sus lamentables saldos

¿De quién es la responsabilidad?

 

         En los últimos días los medios de información nos vienen dando cuenta de los repetidos accidentes de tránsito producidos en distintas rutas del país, pero especialmente en el territorio de la provincia de Buenos Aires, con su trágico saldo de muertos y heridos cuya cantidad ha superado ya la media del primer mes del año.

         Aunque resulte lamentable parecería ser que solamente estos números podrían resultar capaces de comenzar a abrir los ojos respecto a lo que quienes conocemos un poco en materia de seguridad venimos pregonando desde hace años respecto a un tema tan pocas veces tratado con la seriedad que merece como lo es la seguridad en el tránsito.

La reforma policial del año 1998, en la Policía de la Provincia de Buenos Aires, entre otras cosas, quitó al entonces llamado Cuerpo de Policía Caminera, cuya creación data del año 1912,  muchas de las responsabilidades que se le fueron atribuyendo a lo largo de su historia con el objeto de brindar seguridad a quienes transitaban por las calles, caminos y rutas que atraviesan el territorio provincial.

Constituido este cuerpo en una, al parecer nueva e independiente fuerza policial bajo el ostentoso título de “Policía de seguridad Vial”, con objetivos bastante limitados y responsabilidad únicamente en el tránsito, esta fuerza que otrora realizara permanentes  controles sobre los caminos, sus aledaños y prácticamente de todo lo que se moviese o encontrare sobre los mismos fue perdiendo su esencia policial para ir convirtiéndose poco a poco en simple figura decorativa, que por la misma enunciación de objetivos que la creara, y otras cuantas razones mas muchas veces alcanza solamente a contentar con su presencia a las necesidades de las empresas concesionarias de los distintos tramos viales, en beneficio por supuesto de dichas empresas privadas y en desmedro de las obligaciones que se suponen deberían cumplimentar para con el ciudadano común.

Lejos están los operativos permanentes frente a los entonces destacamentos, los destacamentos móviles que en conjunto con motos y patrulleros tenían la capacidad de trasladarse e instalarse en cualquier punto de la provincia que resultare necesario y cuya movilidad sorprendía o por lo menos mantenía en suspenso al delincuente.

Mas lejos aún los procedimientos por distintos delitos, piratas del asfalto, vehículos robados, personas con captura, abigeato, tráfico de drogas, contrabando, etc., etc., que el antiguo cuerpo realizaba periódicamente.

Menos aún se ve la inspección al paso de fallas detectables con medios técnicos confiables y accesibles (radar, faroscope, calibre, elementos de medición) o aún mediante la simple utilización de la vista (falta de luces, luces alternadas, mal ubicadas, antirreglamentarias, cargas peligrosas, salientes, vehículos fuera de condiciones, etc.)

Olvidada ha quedado ya la oficina de Asesoría y Coordinación de Tránsito, cuyas estadísticas marcaban pautas de trabajo policial, la participación policial en el asesoramiento legislativo para modificaciones en las leyes de tránsito, y tantas otras cosas.

         Hipócritamente vemos anunciar alegremente la prórroga de la utilización de radares para el control de la velocidad de los vehículos, instaurando la excusa de su utilización como “Cazabobo”, lo cual convengamos que define cabalmente la captura de aquel que a la vista de abundante cartelería con indicación de límites, infringe deliberadamente la ley excediendo la velocidad permitida,  mientras que no quedaría otra denominación que el de “vivo” para quien atendiendo a la reglamentación, no viola la Ley y por ende no es pasible de sanción.

Es notorio pero parecería que resulta necesario rebatir el infantil argumento del “Cazabobo” destacando que así hubiere un radar cada cien metros, no se multaría a otros que no fueran los “bobos” que conducen mas allá de la velocidad permitida y claramente señalada, arriesgando su vida y la de los demás.

         Mientras tanto, esta facilidad dada por el estado a través del voto de sus legisladores para poder burlarse de la norma legal, aunque mucho no importe sigue y seguirá dejando el tendal de víctimas, tanto de los que violan los límites de velocidad, como de inocentes que los acompañan o de aquellos que el destino ha hecho que se crucen en sus caminos.

         Aunque parezca mentira aún autoridades municipales de zona balnearias se expidieron sobre este tema aduciendo que controles de velocidad podrían desalentar al potencial turista, sin pensar no solo en la necesidad del  respeto por Ley, sino en las consecuencias que su violación, desgraciadamente hoy nos pone a la vista.

         Responsabilidades existen y se encuentran a la vista, solamente restaría esperar que aquellos que las tienen reconozcan sus errores, asuman sus obligaciones y eviten cuanto antes que la sociedad continúe pagando este inconcebible tributo de muertes, heridas y dolor. 

 

         APROPOBA, 16 de enero de 2007.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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Podría peligrar el Operativo Sol de Este verano

El personal se queja de lo exiguo del viático

 

         Como lo hace anualmente APROPOBA se ha preocupado también a comienzos del Operativo Sol (Ahora llamado Operativo de Verano) de la presente temporada a indagar acerca de las condiciones laborales que deben afrontar los camaradas asignados al mismo y destinados a distintos puntos turísticos de la provincia de Buenos Aires.

         Si bien en principio algunos de los problemas puntuales que año a año se presentan con motivo de la imprevisión con que las autoridades políticas de la Provincia de Buenos Aires han afrontado desde siempre la responsabilidad de movilizar trabajadores en tanta cantidad y a lugares tan alejados de sus domicilios, han tendido a mermar, algunos otros problemas continúan perdurando a pesar de sus soluciones no se encuentran lejos del alcance de la mano de las máximas autoridades provinciales.

         Al igual que en muchas otras temporadas, nuevamente el tema de las sumas que en concepto de viáticos se paga al personal afectado sigue ocasionando bastante malestar, por cuanto el mismo no alcanzaría a cubrir los costos que en plena temporada y en lugares de veraneo a nadie escapa suben por las nubes y que toda permanencia alejado del hogar por supuesto aumenta en demasía las diarias erogaciones.

         A todo ello debería haberse tenido en cuenta que el personal removido a otros destinos ha perdido la regularidad de la percepciones extras por servicios de Policía Adicional cumplidos en sus destinos, no resultando siempre fácil reemplazarlos por nuevos en los destinos transitorios.

         Esta situación estaría originando algunos malestares entre el personal asignado en distintos puntos turísticos, llegándose a hablar de un masivo pedido de desafectación del operativo por cuanto les resultaría prácticamente imposible afrontar los gastos de comida y alojamiento con el importe del viático, ya que se debe tener en cuenta que los haberes mensuales resultan necesarios para el mantenimiento del hogar lejano.

         Resultaría necesario que el Estado Provincial, tan preocupado en aumentar la recaudación impositiva, no espere que el trabajador policial se vea en la necesidad de recurrir a la caridad pública para su subsistencia, siempre y cuando la tan promocionada “dignificación de la función policial”, alcance el grado de realidad coincidente con los discursos de oportunidad, y de una vez por todas los funcionarios policiales puedan realizar su trabajo en el marco de decoro necesario que impone su condición.

         APROPOBA, 3 de enero de 2007.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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A MODO DE BALANCE

 

         Un nuevo ciclo calendario se encuentra a punto de concluir, y la oportunidad, además de servirnos para especular sobre las incertidumbres por lo que nos deparará el nuevo año, llenándonos de deseos de buenaventura y felicidad también  nos resulta propicia para recapacitar acerca de lo ocurrido durante el año que se va.

         La Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires, no escapa a esta regla tradicional, por lo que considera necesario realizar a vuelo de pájaro un pequeño examen de su marcha institucional.

         En principio, si bien resulta cierto que el principal objetivo de la entidad y soñado por sus creadores, como lo es el logro del reconocimiento gubernamental del derecho constitucional de agremiación para el trabajador policial, aún no ha sido logrado y seguramente resta aún un largo camino para obtenerlo, ello solamente se ha debido a la intransigencia del actual gobierno que desconoce los beneficios que esta medida aportaría a la alicaída política de seguridad cuyas graves falencia ya nadie puede negar.

         Esta entidad tiene la tranquilidad de conciencia de haber procurado por todos los medios acceder a los niveles de gobierno con el fin de llevar esta propuesta,  explicar sus beneficios, reclamando el cumplimiento de la letra Constitucional que lo ampara, sin que hasta el momento funcionario alguno haya aunque mas no sea prestar oídos al ofrecimiento.

         No nos ha guiado otro objetivo, pese a las desviaciones  que opiniones interesadas se han permitido adjudicarnos, que la reivindicación de los derechos de los trabajadores policiales de la provincia de Buenos Aires, entre los cuales se encuentra aquel que los organismos internaciones reconocen como uno mas de los DERECHOS HUMANOS, tal y como lo soñaron los fundadores.

         Sin embargo y pese a ello importantes logros se han hecho realidad, en el tiempo transcurrido desde el nacimiento de APROPOBA,  nadie puede negar que la constante labor ha hecho posible que la idea del sindicalismo policial ya no  mueva a risa a quienes se les comenta, y muy por el contrario la semilla ha germinado y especialmente los camaradas en actividad en su mayoría consideran muy seriamente su necesidad, tal y como lo hacen conocer por intermedio de sus constantes consultas y muestras de apoyo.

         El crecimiento institucional con la creación de nuevas delegaciones de por sí constituye otra muestra de que el convencimiento va creciendo en la mentalidad policial, y que si bien como en todo movimiento han existido deserciones, motivadas quizás por el cansancio, o algún tipo de temor frente al “apriete” legislativo, muchos otros continúan sumándose y apoyando la iniciativa.

         La página web de APROPOBA, se ha comprobado que viene cumpliendo un importante rol, no solo en la información, sino en la comunicación entre camaradas, lo que la torna cada día mas en un valioso medio de enlace, cuya actualización permanente, gracias a los esfuerzos de nuestro “web master” no conoce de días o noches de descanso, pero que se ve recompensado en el reflejo de las estadísticas de visita cuyo crecimiento es palpable.

         Si a todo ello sumamos que estos pocos, pero importantísimos logros se han obtenido sin el apoyo de las restantes entidades que agrupan a la familia policial, sin recursos económicos significativos, que se reducen a una escasa  cantidad de camaradas que solidariamente realizan donaciones voluntarias que alcanzan para los pagos elementales de sostenimiento de la página de Internet, no cabe otra que sentirnos plenamente orgullosos de la labor cumplida, no obstante insistir que mucho, pero mucho queda todavía por hacer, en pos de lo cual esta entidad no reducirá sus esfuerzos hasta ver concretados los fines propuestos.

         Empeñamos en ello nuestra vocación y férrea voluntad en la seguridad de que con la ayuda de Dios, tarde o temprano las autoridades comprenderán la necesidad de escuchar nuestra propuesta, que,  citando a Martín Fierro, con toda seguridad “… no es para mal de ninguno, sino para bien de todos”

 

            APROPOBA, 31 de diciembre de 2006.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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Editorial de APROPOBA

LO VERDADERAMENTE IMPORTANTE

 

         En estos tiempos ser despojado de lo propio, por lo menos en la provincia de Buenos Aires, no es ajeno a cualquier ciudadano “estante o habitante”, como decían nuestros antiguos; quienes viven en la angustiante espera  de ser señalados en la ruleta de la suerte que impone el creciente incremento del delito en este territorio bien lo asumen y resignados ya solamente anhelan que su próxima experiencia resulte lo menos violenta posible.

         Esta situación ya ha sido reconocida ampliamente por las autoridades responsables y abundan comentarios al respecto, por lo menos en lo que refiere al delito cometido por particulares, otra cosa resulta cuando el autor del despojo es el mismo estado.

         Ha finalizado el veinte del corriente el plazo para firmar y entregar los “acuerdos transaccionales”, en la Caja de Retiros., Jubilaciones y Pensiones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, por aplicación del llamado Plan de Saneamiento de deudas con el personal retirado (policías y penitenciarios), que ha previsto la Ley 13437 y con ello se ha dado un nuevo paso para concretar la gran maniobra estatal de desapoderamiento a estos empleados de su legítimo patrimonio.

         Aunque puedan tenerse dudas acerca de si realmente el porcentaje alcanzado por las “adhesiones” para el cumplimiento de la Ley citada se ha cumplido, debemos ser realistas y considerar que si la maniobra de despojo ha llegado hasta este punto nada impedirá que se cumplimente en su totalidad. Aunque, dicho sea de paso, hablar de “adhesiones” o “acuerdos”, cuando hasta las puertas de la justicia de encuentran cerradas y las restantes opciones ni siquiera merecían ese nombre, bien podría considerarse peyorativo. Si hubo traidores en nuestras filas que hace tiempo habían prometido el sí en connivencia con el gobierno, allá ellos y sus conciencias.

         A nadie le gusta que le roben lo suyo, aunque sea el mismo Estado el que debería ser garante del respeto de la propiedad privada, los Policías, especialmente los de la provincia de Buenos Aires, algo conocemos de que el mismo nos meta las manos en el bolsillo, o no pagando lo que corresponde, o descontando por “emergencias económicas” o por otras razones, sin embargo como ciudadanos existen otras razones aún mas preocupantes que el atropello a nuestros derechos.

         En definitiva, la cuestión de la pérdida del dinero, por mas que sea nuestro y se lo necesite podría tratarse de eso y nada mas, un robo, un asalto mas con la suerte de no haber existido violencia, si no fuera que en esta oportunidad, se encuentran en juego cuestiones muchas veces mas importantes que la mera pérdida material y que como ciudadanos de una república nos preocupa infinitamente mas.

Porque no es poco para una república cuando los tres poderes integrantes del Estado, como en el presente caso, evidentemente se ponen de acuerdo en contra del ciudadano y sus derechos, al negarse en principio el Poder Ejecutivo a pagar la deuda contraída, la Suprema Corte de Justicia al no expedirse, aunque fuera en forma negativa pero posibilitando la instancia superior y la Legislatura Provincial al votar una Ley anticonstitucional que fija unilateralmente recortes excesivos, negación de intereses y plazos sumamente extendidos para el pago de una deuda reconocida.

Dinero mas, dinero menos, en definitiva no es lo verdaderamente importante. Lo infinitamente mas importarte es la degradación de las instituciones republicanas, la impotencia del ciudadano y la calidad meramente decorativa de los derechos constitucionales,   y ello da para pensar, aún cuando nuestros buenos amigos y lectores los Diputados Nacionales Bielza y Depetri, puedan considerar que desde nuestra humilde opinión podríamos procurar la desestabilización del gobierno central o atentar contra el orden constitucional. No somos nosotros diputados, deberían mirar hacia otro lado.

En el día en que la Iglesia Católica conmemora el martirio de los Santos Inocentes.

APROPOBA, 28 de diciembre de 2006.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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13 de diciembre

Aniversario de la Reorganización de la Policía de la Provincia de Buenos Aires en 1880

 

Nacida en los albores de la Patria, mas precisamente el 24 de diciembre de 1821, la Policía de la Provincia de Buenos Aires, la institución policial más antigua del país transitó a lo largo de la vida nacional como protagonista de su historia.

Tras la federalización de la ciudad de Buenos Aires en 1880, cedió dependencias y personal para dar origen a la hermana Policía Federal Argentina, produciéndose su reorganización que hoy se recuerda.

            Ceñida al territorio resultante de la Provincia de Buenos Aires acompañó sus avatares por otros 118 años, hasta que en el año 1998 dio comienzo una nueva historia que por reciente todos conocemos, pretendiéndose borrar de un plumazo su historia y tradiciones.

Sin embargo, pese a los intentos destructivos y al tiempo transcurrido, algo queda sumamente en claro.

El espíritu policial que anima a los integrantes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en sus distintas versiones, se mantiene vivo y late en cada corazón de todo integrante de la fuerza que mas tarde o mas temprano recibirá el reconocimiento que merece.

Por eso, en este nuevo 13 de Diciembre,

La Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires, (APROPOBA) hace llegar un saludo fraternal a todo camarada de cualquiera de los estamentos de la Institución Policial de la provincia de Buenos Aires, allí donde se encuentre cumpliendo la sagrada misión de protección a los demás, ya sea a bordo de un patrullero, de una autobomba, a caballo, en motocicleta, bicicleta, camión, aeronave, en las guardias, servicios, paradas, consignas, recorridas, imaginarias,  escritorios, servicios, laboratorios, talleres, estudios profesionales, descansando o cumpliendo con las mil y una tareas necesarias para el funcionamiento de un sistema de seguridad de la magnitud del que debe afrontar.

Agregando a ello, el sincero y permanente recuerdo a los cientos y cientos de camaradas caídos en cumplimiento del deber, a los miles y miles de heridos y mutilados, a los familiares que acompañan y sufren junto a ellos señalando que, aunque lo parezca, sus sacrificios no habrán sido en vano a la hora del mas justo de los juicios.

¡Viva la Policía de la Provincia de Buenos Aires!

¡Dios Todopoderoso proteja a sus integrantes en los peligros que impone la función!

APROPOBA, 13 de diciembre de 2006

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

  Secretario General

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EDITORIAL DE APROPOBA

LA DEGRADACIÓN EN LA SEGURIDAD PÚBLICA

 

         El avance de la inseguridad pública en general responde a variadas cuestiones de distinto orden, pero seguramente se podría avanzar en  soluciones encontrando respuesta a los siguientes interrogantes:

 

         ¿Cuál sería el motivo real de producir el desguace de la policía de la Provincia de Buenos Aires que según el plan arslaniano terminó transformando la mayor  y mas antigua institución policial del país, estructurada y organizada, aunque lógicamente perfectible, en una serie de organismos desarticulados, carentes de una jefatura, que se muestran incapaces de hacer frente a la delincuencia?

         ¿Qué razones existieron para la instauración de la inseguridad laboral del personal policial y la negación de sus derechos fundamentales que se suma al manejo caprichoso de las promociones y destinos, la anarquía en los escalafones, el desprofesionalismo, con una publicitada nivelación de formación, que en definitiva terminó rasando hacia abajo, con la virtual eliminación de los institutos en sus distintos niveles?

         ¿Qué objetivos se habrían perseguido para producir la gran confusión de los cuadros ante una carrera incierta dependiente de la aplicación aleatoria de una anticonstitucional “ley de prescindibilidad”, la ignorancia real incluso de su dependencia y mas todavía, de la organización institucional por la vigencia de un enrevesado e inentendible organigrama que produce la superposición de tareas entre dependencias de nombres pomposos que pese a su extensión poco aclaran acerca de sus razones de existir?

         ¿Por qué razón además, todo ello da comienzo a una etapa en que todo político o funcionario que se precie, incluyendo al mismísimo Presidente de la Nación, y al Gobernador Provincial Felipe Solá, (máximo responsable de la fuerza policial de la provincia de Buenos Aires) aprovecha toda tribuna disponible para denostar la función policial, denigrando alegremente a los integrantes de la institución, insultándo y menospreciándolos, con el resultado buscado o no de crear dudas en la ciudadanía acerca de la conveniencia de acatar cualquier indicación o disposición policial?

         ¿Cómo se explica que en el país se tolere que delincuentes bajo la denominación piadosa de “piqueteros”, violen ostensiblemente el derecho constitucional de transitar, cortando a capricho la circulación de cualquier calle o ruta en reclamo de derechos reales o ficticios, reservándose la facultad de ejercer la violencia contra cualquiera que pretenda hacer uso de los suyos?

         ¿Qué desconocidos intereses se persiguen cuando en el país, se tolera e incluso se premia con cargo público a un delincuente que bajo la denominación de “líder piquetero”, que junto a su banda asaltan una comisaría de policía, destruyen y roban propiedad  y documentos públicos, exhibiéndose a los medios de información como muestra de la impunidad que lo protege?

         ¿Qué habrá en juego para que  en el país se tolere que delincuentes, identificados por la prensa como “patotas sindicales”, se hagan cargo de la seguridad de un acto público, que termina en tiroteo, batalla campal y por lo menos un policía herido de gravedad?

         ¿Qué se perseguirá al permitir delincuentes, que la prensa identifica como “barrabravas”, pongan en jaque el desarrollo del más popular de los deportes para los argentinos, influyendo en la seguridad de los estadios deportivos, amenazando jugadores y demás, con el sabido amparo de dirigentes y funcionarios?.

         ¿Cuál es la utilidad de mantener  una justicia colapsada y dependiente que enfrenta al compromiso político de acceder a la calesita de entrada y salida de delincuentes peligrosos al solo efecto de no sobrecargar los establecimientos carcelarios, llenando las calles de homicidas, violadores y asaltantes en potencia?

 

         Todos somos concientes de la altura a la que podría volar la imaginación de cualquiera para procurar la respuesta a estos interrogantes, y muchos mas que podrían formularse, por nuestra parte y dada la animosidad con que Representantes del Pueblo de la Nación, leen nuestras publicaciones nos abstenemos de formar opinión al respecto.

         Tan solo, recordamos lo señalado hace varios años desde nuestra asociación: “El verdadero problema se presentará cuando ante el relamo ciudadano resulte necesaria la reinstauración del orden”, decisión que necesariamente deberá afrontar algún gobierno del futuro.

         APROPOBA, 28 de noviembre de 2006.

 

                                               MIGUEL ANGEL REYNOSO    

                                                        Sec. General 

 

Notas relacionadas:

 

Policía y sociedad. Alerta para evitar el enfrentamiento, (APROPOBA, 4 de abril de 2001)

Avellaneda, una tragedia previsible, anunciada y evitable, (APROPOBA, 1ro. De junio de 2001)

 

POLICÍA Y SOCIEDAD

ALERTA PARA EVITAR EL ENFRENTAMIENTO

 

            Desde hace un tiempo, prácticamente coincidente con el inicio de la gran crisis que soporta nuestro país, hemos comenzado a escuchar a distintos dirigentes que mas o menos abiertamente vienen anunciando a la brevedad el comienzo de un periodo de desbordes sociales, caos, y desordenes de todo tipo como consecuencia de la insatisfacción de la ciudadanía ante la clase política dirigente que no acierta a adoptar ninguna medida valedera para sobrellevar esta especial situación.

            Desde otros sectores se vienen dando asimismo voces de alerta en lo relacionado a la introducción de armamento y personal adiestrado en otros países en actividades subversivas y terroristas.

            Hasta la Iglesia Católica viene alzando, cada vez con más continuidad y contundencia sus voces de alarma para sacar a la clase política de su apatía frente a las necesidades cada vez más apremiantes de la población.

            A esta altura ya no resulta ajeno para nadie medianamente informado que dada la continuidad de la inacción gubernamental, nuestra sociedad bien podría en el futuro inmediato afrontar una situación que por llamarla de alguna manera podríamos denominar “de desorden generalizado”, cuyos alcances finales por el momento resultan impredecibles.

            Ahora bien, conocemos que las fuerzas armadas se encuentran imposibilitadas por Ley de poder actuar ante una hipótesis semejante, mientras que de las fuerzas de seguridad, solamente la Gendarmería Nacional se halla en condiciones medianamente apropiadas no obstante que su capacidad operativa se halla supeditada a la escasez de su numerario en relación a la extensión territorial de nuestro país, los importantes núcleos urbanos y la cantidad de objetivos susceptibles de atentados, su aislamiento y demás cuestiones inherentes a la seguridad interior, sin perjuicio de la carga que para dicha fuerza significa el cumplimiento de su misión específica de guardiana de nuestras fronteras, que en tal caso podría resultar resentida.

            Analistas reconocidos sobre seguridad nacional, ya se encuentran previendo que nuevamente quedará en manos tanto de la Policía Federal, como de las policías provinciales, especialmente de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, cuando llegado el momento, que ojalá no se presente nunca, resulte socialmente necesaria la represión legítima para buscar nuevamente el orden, “..la clave es la Policía Bonaerense, el día que se abstenga, ahí tiene el problema. Y están tolerando situaciones complicadas: les pagan el sueldo con bonos, matan a uno de ellos todas las semanas y nadie va a los entierros, pero no significa que haya síntomas de desaliento evidentes” (Respuesta de un especialista de seguridad del orden nacional, en diálogo con un periodista de “Ámbito Financiero”, edición del 6 de marzo del 2002”

            A pesar de resultar verdad  que nuestra institución, pese a las realidades diarias, no evidencia signos de desaliento, no obstante el constante ataque a los que se ven sometidos sus trabajadores y el abuso que de ellos hace el estado del cual dependen, no deja de resultar preocupante a la Asociación Profesional de Policías este continuo desgaste que significa la pérdida casi diaria de sus hombres, muertos o heridos, sin que se avizore a breve plazo la adopción de alguna medida positiva y la incidencia que mas allá de las gravísimas consecuencias de las bajas humanas pueda ocasionar en la estructura misma de la fuerza.

        El desgobierno y la anomia resultante irremediablemente llevan a conformar un panorama donde la anarquía puede fácilmente enseñorearse confundiendo los papeles que cada quién debe representar dentro de una sociedad organizada.

            Es mas, esta preocupación se extiende a las ya mencionadas  posibilidades de un futuro cercano desborde social, ante el cual necesariamente la fuerza policial será una vez mas utilizada por la dirigencia política para enfrentar a la ciudadanía que desde hace algún tiempo y ante la falta de atención y respuesta de sus gobernantes ha comenzado a utilizar este accionar como forma común de protesta.

            Día a día somos espectadores de las verdaderas peripecias que el trabajador policial debe hacer gala para evitar precisamente choques con desocupados, piqueteros, ahorristas, maestros, jubilados, despedidos, etc., disimulando en muchas ocasiones los insultos y escupitajos de quienes ven en ellos a los culpables de su situación, sin analizar que en lo personal o familiar nuestros trabajadores también resultan víctimas de la perversidad de los que manejan el poder.

Día a día vemos también que estos trabajadores policías son exigidos más allá de todo limite razonable al sumarse a la excesiva y estresante carga laboral, la problemática salarial y mas grave aun la falta de cobertura médica social no obstante el descuento obligatorio que se le efectúa, la “inseguridad” de su seguro, y el desentendimiento cada vez más descarnado por parte del estado hacia los policías heridos o mutilados, con los cuales debería cumplir con las obligaciones de atención que le marca la Ley.

Nuestra asociación considera un deber alertar acerca de las derivaciones consecuentes de enfrentamientos entre la Policía y la ciudadanía que al siempre lamentable saldo  de pérdida de vidas humanas de ambas partes se suma necesariamente el alto costo que debería pagar la  Institución enfrentándose a una sociedad a la cual tiene como deber primordial proteger, todo ello, inclusive como consecuencia de las desastrosas administraciones gubernamentales, de cuyas consecuencias, por otra parte, sus integrantes también son víctimas.

En conclusión de lo señalado nuestra entidad cree oportuno hacer propio el precepto que motivó el Congreso del Consejo Europeo de Sindicatos de Policía, realizado en Lisboa en el año 1990, según el cual “LOS GOBIERNOS NO DEBEN UTILIZAR A LAS FUERZAS POLICIALES EN LA SOLUCIÓN DE LOS PROBLEMAS SOCIALES, SINO DISPONER LAS MEDIDAS POLÍTICAS NECESARIAS PARA LA SOLUCIÓN DE ESOS PROBLEMAS”

            MAR DEL PLATA, 4 de abril de 2002.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Crio. Inspector (RA)

 

AVELLANEDA

UNA TRAGEDIA PREVISIBLE,  ANUNCIADA Y EVITABLE

 

            Los trágicos sucesos ocurridos la semana pasada en la ciudad de Avellaneda y que comprometen seriamente y desde varios frentes a la ya debilitada Institución Policial de la Provincia de Buenos Aires resultaban desde hace un tiempo previsibles e incluso anunciados desde organizaciones sociales hasta el análisis del periodismo informado e incluso las esferas del mismo gobierno y por lo tanto de haberse tomado a tiempo las medidas convenientes hubieran podido evitarse.

            En marzo del corriente año nuestra delegación emitió un comunicado de prensa, que no tuvo desgraciadamente, la necesaria repercusión en los medios de información, bajo el título POLICÍA Y SOCIEDAD, ALERTA PARA EVITAR EL ENFRENTAMIENTO.

            En el mismo se detallaba una serie de informaciones procedentes de distintos estamentos de la sociedad acerca de que la continuación de una política gubernamental totalmente ineficiente para solucionar  los más afligentes problemas sociales derivaría necesariamente en un desorden generalizado.

            También señalaba el documento que pese a la propia problemática que afronta el personal de la Policía de la Provincia de Buenos (cantidad de muertos, heridos, infructuosa y desigual lucha contra la delincuencia, falta de elementos,  retraso en el pago de haberes y pago con bonos, falta de cobertura asistencial, y otros) no se evidenciaba en la misma el desaliento de sus integrantes pese al constante ataque a los que son sometidos, no solo desde la delincuencia, sino también desde distintos intereses del poder político y por distintos medios.  

            Mas adelante se detallaba las constantes piruetas que el trabajador policial debía realizar a diario para evitar el choque contra piqueteros, desocupados, jubilados, maestros, desempleados, solicitantes de planes, y otros quejosos, al soportar las agresiones verbales o de hecho que quienes reclaman les infieren por considerarlos sostenedores y defensores de una clase política que los ignora, sin pensar que nuestros trabajadores también resultan víctimas de la misma perversidad.

            Finaliza el documento haciendo mención en la urgencia para difundir la alarma que  evitara el previsible enfrentamiento entre la fuerza policial y la sociedad misma, cuando en algún momento resultara socialmente  necesario restaurar el orden, por los costos principalmente de vidas que pudieran resultar para ambos bandos, sin descontar por supuesto el grave daño que dicha situación acarrearía a una institución que se enfrenta a una sociedad a la que tiene como deber primordial proteger.

            Hoy, después de que pese todos estos anuncios no se adoptara ninguna medida prudente para eludir  lo que finalmente ocurrió;  un bando llora sus muertos, y  el otro lame sus heridas y paga como único responsable los resultados de una total falta de política de seguridad y un desentendimiento  de sus mínimas obligaciones con las que debería encontrarse comprometido por parte del Estado Provincial.

            Más rápido para actuar como juez que para adoptar medidas oportunas el Jefe del Estado Bonaerense, Ingeniero Felipe Solá hizo pública su inmediata condena hacia el personal policial, que si bien miramos, arriesgó su vida, libertad y carrera en el cumplimiento de órdenes de poco menos que imposible cumplimiento a esta altura de la historia, máxime para una institución policial que viene perdiendo sustento social desde que la ya fracasada reforma policial del Dr. Duhalde la privara de sus elementos mas experimentados, desarticulara, y la hiciera propicio chivo expiatorio, campaña periodística mediante, de toda culpa de la que necesitara desembarazarse.

            Temprano es aún para preguntarse si una verdadera trampa fue tendida en Avellaneda, llevando a personal policial inexperto por falta de una verdadera conducción superior a quedar encerrado entre dos fuegos, sin previo aviso de vigías aéreos o elevados de esa inminente situación, obligándolos a una  confrontación con sectores politizados que habitualmente buscan este desenlace con el posterior objetivo de enarbolar como banderas sus mártires resultantes y el consecuente desprestigio de la fuerza policial.

            Temprano también es para analizar las distintas movidas y declaraciones gubernamentales previas a los hechos insistiendo en que,  precisamente en esta oportunidad, no se permitirían los cortes de acceso a la Capital Federal, en contra de lo que ya resultaba tradicional, y como éstas pudieron haber influenciado en los sectores más violentos de los reclamantes que siempre han buscado el enfrentamiento.

            Mientras el tiempo pasa, no se encuentra distante el momento en que los bandos realicen nuevos movimientos en el tablero, y resulte necesaria la adopción de medidas acordes a los acontecimientos. En nuestra provincia los cambios nuevamente apuntan a una dirigencia ministerial sin la necesaria experiencia, por lo que se sigue improvisando. Humildemente al tiempo que rogamos a Dios para que ilumine las decisiones hasta ahora tan equivocadas de los gobernantes, nos permitimos recalcar aquel precepto ya citado del Congreso del Consejo Europeo de Sindicatos de Policía según el cual  “LOS GOBIERNOS NO DEBEN UTILIZAR A LAS FUERZAS POLICIALES EN LA SOLUCIÓN DE LOS PROBLEMAS SOCIALES, SINO DISPONER LAS MEDIDAS POLÍTICAS NECESARIAS PARA LA SOLUCIÓN DE ESOS PROBLEMAS”.

            Mar del Plata, 30 de junio de 2002.

                                                          

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Crio. Inspector (RA)

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DOS DIPUTADOS NACIONALES CONFUNDIDOS

 

            Aunque ya casi nada de lo que puedan hacer o votar algunos de nuestros legisladores pueda llegar a causarnos asombro, recientemente ha circulado en la red una información, que de todas maneras resulta accesible en la página web de nuestro Congreso Nacional, acerca de un proyecto de resolución presentado por dos legisladores que como tantos desatinos podría haber pasado intrascendente, pero que de alguna manera pinta acabadamente en que cuestiones estos representantes del pueblo pierden lastimosamente el tiempo que podrían ocupar en cuestiones mas productivas, como también la lamentable desinformación en que se encuentran sumergidos, salvo, claro está que todo ello se supere con alguna otra intención mas aviesa como podría ser la utilización de la impunidad que le otorgan sus fueros para el mas primitivo de los “aprietes” sobre ciudadanos que lo único que pretenden es que les sean reconocidos su derechos.

         Por mas que nos parezca risible dicho proyecto solicita ni mas ni menos que la identificación de los titulares de distintas publicaciones web, entre la que se encuentra la de APROPOBA, fundamentada en una supuesta campaña de desestabilización del Gobierno Nacional, como parte de un plan latinoamericano con elementos cercanos al presidente Bush, y algunos otros desatinos que por eso mismo preferimos omitir, remitiéndonos al texto que se incluye mas abajo.

         No deberían desconocer estos legisladores o mejor todavía deberían haberse compenetrado debidamente, como nuestros representantes  de las motivos que llevaron a la creación de la Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires y que mas allá del reclamo por el reconocimiento del derecho sindical a los trabajadores policías, que precisamente se encuentra contemplado tácitamente en la propia Constitución Nacional, sus objetivos completos se hallan insertos en la misma página web cuestionada. Incluso debería esperarse que en la calidad citada se hubieran preocupados de apoyar esta iniciativa para que se pudiera concretar un derecho tan elemental innecesariamente postergado.

         Tampoco deberían ignorar que nuestra asociación ha realizado en tiempo y forma la tramitación de solicitud de reconocimiento ante el Ministerio de Trabajo de la Nación, conforme a lo que establece la ley que reglamenta el ejercicio del derecho sindical, manteniendo sus representantes dos reuniones con autoridades de esa cartera donde fueron explicados detalladamente los objetivos. Sin ir mas lejos el expediente 115.860/1, también citado en nuestra página contiene abundante información sobre quienes integramos la APROPOBA.

         De solo tomarse el trabajo de destinar a alguno de sus tantos asesores para que echara un vistazo a nuestra publicación, podrían haberse enterado incluso de los fundamentos legales en los cuales apoyamos nuestra petición y por la que seguiremos trabajando y es mas, sin tener que molestar a la maquinaria burocrática congresista se hubieran enterado limpiamente de quienes conformamos esta asociación y todo cuanto pudiera interesarles.

         Sería hora de que el gastado versito del complot se guarde aunque mas no sea por algún tiempo, ya que su demasiada utilización desde incluso gobiernos anteriores, ha motivado su total deterioro y anula los esperados efectos de su aplicación, incluso hasta para el convencimiento de la justicia que pese a su obligatoriedad de por lo menos sospechar, lo ha descartado reiteradamente.

         Nunca podría nuestra entidad haber descalificado ni insultado la figura presidencial cuando se espera que de su discurso de respeto por los derechos humanos derive precisamente que el derecho sindical, reconocido internacionalmente y en pactos firmados por nuestro país, como uno mas de esos derechos humanos, resulte también una realidad para el trabajador policial que hasta ahora se ha visto defraudado y encuadrado en la categoría de ciudadano de segunda. En todo caso de haberse reproducido alguna nota periodística que lo desfavorezca deberá tener en cuenta que las mismas son consecuencias de lo que el Primer Mandatario pudiera haber producido y sobre los que no creemos tener responsabilidad.

         Mas impensable todavía resulta la relación entre nuestro reclamo de derecho sindical con lo que denuncian como “derecha política y económica”, históricamente los sindicatos, en todo el mundo, han recibido el apoyo de los sectores de izquierda, pero la lógica indica que no podríamos esperar este pensamiento elevado de la chatura intelectual de los legisladores que presentan el proyecto y se autocalifican de izquierdistas.

         Fieles al criterio de respeto a las instituciones, APROPOBA escribirá a los legisladores preocupados ofreciendo cualquier información sobre nuestra entidad que contribuya a su tranquilidad, reservándose la posibilidad de realizar las presentaciones del caso en los fueros judiciales nacionales en busca del necesario amparo ante lo que podría constituir lisa y llanamente una nueva y grosera violación a la Constitución de la Nación precisamente por parte de quienes se mencionan como defensores del sistema democrático que la misma también contempla.

         APROPOBA, 5 de noviembre de 2006.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO    

Sec. General

DNI 8.575.703        

 

PROYECTO DE RESOLUCIÓN

Texto facilitado por los firmantes del proyecto. Debe tenerse en cuenta que solamente podrá ser tenido por auténtico el texto publicado en el respectivo Trámite Parlamentario, editado por la Imprenta del Congreso de la Nación.

 

Nº de Expediente    4913-D-2006

Trámite Parlamentario      120

Sumario                     PEDIDO DE INFORMES AL PODER EJECUTIVO SOBRE LA TITULARIDAD DE DIVERSOS DOMINIOS DE INTERNET.

Firmantes                 DEPETRI, EDGARDO FERNANDO - BIELSA, RAFAEL.

Giro a Comisiones   COMUNICACIONES E INFORMÁTICA.

 

La Cámara de Diputados de la Nación

 

RESUELVE:

 

Dirigirse al Poder Ejecutivo Nacional para solicitar que a través del área que corresponda informe a esta Honorable Cámara la titularidad de los dominios de los siguientes sitios de Internet:

politicaydesarrollo.com.ar; ladecadadel70.com.ar; seprin.com, memoriacompleta.com.ar; aunar- informa.com.ar; noti.com.ar;

apropoba.com.ar.

 

Fundamentos

Señor presidente:

Semanas atrás hemos denunciado que existe una campaña de desestabilización contra el gobierno del presidente Néstor Kirchner.

Este análisis de la realidad política de América Latina, se inscribe en un marco de tentativas desestabilizadoras que afectan a varios gobiernos populares. Citamos como ejemplo: la escalada de violencia en San Pablo que se utilizó para desgastar a Lula, la equiparación de Evo Morales con los narcoterroristas, los llamamientos a asesinar a Chávez por parte de sectores ultra reaccionarios cercanos a Bush. Estas intentonas se vinculan directamente con el proceso de afianzamiento de una opción popular latinoamericana, el fortalecimiento del MERCOSUR y el fracaso del ALCA.

En Argentina específicamente, esta campaña desestabilizadora se manifiesta en toda una serie de acciones que van desde una burda descalificación de la figura presidencial, con afirmaciones tales como "Kirchner es un déspota, un tirano y un comunista" y "son los terroristas de ayer en el gobierno de hoy", hasta una sistemática exacerbación de los hechos de violencia delictiva para infundir miedo en la sociedad y crear una sensación de desamparo y de desgobierno.

No podemos creer que algunos sectores se muestren sorprendidos ante nuestra advertencia de que podrían producirse crímenes por encargo como parte de esta campaña desestabilizadora. Como si nuestro país no tuviera desgraciadamente un largo historial de utilización de la violencia con fines políticos, desde el genocidio llevado a cabo por la dictadura hasta las muertes en democracia (Kostecki y Santillán, José Luís Cabezas, Pocho Leprati, etc., etc.). En los últimos meses hemos asistido, preocupantemente, al resurgir de métodos de intimidación contra los militantes y organizaciones populares, por parte de sectores autoritarios que han sido desalojados de sus antiguas posiciones de poder (robo de información de ATE - Capital, violación de las oficinas de Pérez Esquivel, amenazas contra nuestra compañera Victoria Donda para impedir la filmación de la película sobre su apropiación, etc.).

Dirigimos nuestra denuncia contra los sectores de la derecha política y económica que intentan la desestabilización como única oportunidad de revertir los efectos de las políticas populares llevadas a cabo por el Gobierno Nacional, las cuales afectan sus intereses y privilegios.

Este sector lo conforman grupos u organizaciones que tienen el objetivo concreto de obstaculizar el avance de las investigaciones sobre las violaciones de derechos humanos y el castigo a los culpables. Mencionamos a dos de las principales organizaciones involucradas: la "Unión de Promociones" (UP) y "Argentinos por la Memoria Completa".

Estos grupos se encuentran integrados por militares retirados y en actividad, su círculo de allegados o familiares, y otros personajes vinculados a la última dictadura, en muchos casos implicados directamente en la represión ilegal, que realizan una actividad sistemática, en parte oculta y en parte publica, con el objetivo de asegurar la impunidad de militares involucrados en el terrorismo de Estado. Para lograrlo, necesitan debilitar las instituciones y en particular al gobierno.

Por eso creemos en la obligación, inherente a nuestra condición de legisladores, de defender la democracia, dada la complejidad de la situación y el tenor de las actividades desarrolladas por indeterminadas personas, se hace imperiosa la necesidad de identificar claramente a quienes tras la fachada de distintas páginas webs realizan una actividad destinada a menoscabar y deteriorar el orden institucional.

Por todo lo expuesto anteriormente solicito a los compañeros diputados que acompañen con su voto el presente proyecto de resolución.

 

PROYECTO DE RESOLUCION

Iniciado: Diputados Expediente: 4913-D-2006
Publicado en: Trámite Parlamentario nº 120 Fecha: 30/08/2006

 

PEDIDO DE INFORMES AL PODER EJECUTIVO SOBRE LA TITULARIDAD DE DIVERSOS DOMINIOS DE INTERNET.

 

FIRMANTES:

DEPETRI, EDGARDO FERNANDO - FRENTE PARA LA VICTORIA – PJ BUENOS AIRES

BIELSA, RAFAEL - FRENTE PARA LA VICTORIA – PJ CAP FEDERAL

Texto completo del proyecto - Giro a comisiones

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Editorial de APROPOBA

San Vicente y sus extrañezas

 

SAN VICENTE Y SUS EXTRAÑEZAS

SOLA ESTA VEZ NO ADVIRTIO LA RESPONSABILIDAD EN LOS HECHOS

DE EX POLICIAS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

 

         Extrañamente, por primera vez ante la ocurrencia en territorio de la Provincia de Buenos Aires de hechos que conmocionan a la opinión pública el Gobernador Felipe Sola, no ha optado en su discurso en achacar responsabilidades de los tan graves como vergonzantes sucesos  ocurridos en la víspera en  la quinta de San Vicente a integrantes de su propia fuerza policial, de “retirados nostálgicos”, como alguna vez los llamara o de los siempre a tiro, por la contundencia de sus reclamos, los camaradas agrupados en la Asociación Los Sin Gorra.

          Extraño también resulta el silencio del máximo responsable de la seguridad en “el territorio de la Provincia de Buenos Aires”, el siempre bien ponderado Ministro Arslanián, quién no solo parece haberse prestado a la perpetración de un trágico juego que por verdadero milagro no arrojó resultados mas graves de los que nos hemos enterado hasta ahora, mas teniendo en cuenta que dicha autoridad cuenta con los medios de inteligencia suficientes que deberían haber anticipado lo que ocurriría y advertirlo con suficiente tiempo para realizar la prevención necesaria, o cambiar las reglas de juego por las cuales irresponsablemente se dejó la seguridad de un acto de tanta importancia en manos de verdaderos delincuentes, decisión tan impensada para cualquier razonador lógico, como la de dejar la seguridad de los estadios de fútbol en manos de conocidos “barrabravas”.

         Sin embargo, por más extraño que nos siga pareciendo todo ello ocurrió. Todos pudimos ver perfectamente filmado por lo menos a un “delincuente con credencial”, disparar  su arma de guerra contra personas, no una sino una decena de veces, con total impunidad, para posteriormente retirarse con toda tranquilidad.

         Y siguiendo con las extrañezas, entre las otras muchas que se produjeran, inmediatamente nos enteramos quién resulta ser el sujeto en cuestión y cual es su ocupación actual, para terminar de extrañarnos cuando en la fecha el mismo se entrega en una dependencia policial de la mano de su abogado defensor, que para aquellos que conservamos algo de memoria no resulta nada mas ni nada menos que el ex Juez Daniel Llermanos, (aquel de los procedimientos por la muzzarella trucha y pareja de la periodista Rosario Lufrano, actual  interventora del canal 7, estatal).

Pero volviendo al tema de la primera extrañeza, ésta verdaderamente se potencia cuando también por primera vez el Gobernador Sola tenía motivos para adjudicar una gran  responsabilidad por lo ocurrido en San Vicente de los que normalmente generaliza como “ex policías, retirados o Sin gorra” y vaya a saber porque motivos se privó de esta vez de la tradicional acusación.

         HUGO MOYANO, también conocido por “Sandwichito” por los antiguos cocineros del Cuartel de Bomberos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, por su costumbre, cuando  niño, de pedir ese refuerzo para su estómago, cada vez que aparecía por el cuartel donde su progenitor ya extinto realizó, honorablemente, la carrera de suboficial, y quién también a pesar de su cargo de Secretario General de la Confederación General del Trabajo de la República Argentina, no ha tenido tiempo para atender a los camaradas de su progenitor que pretenden nada mas y nada menos que el reconocimiento de sus derechos laborales, bien podría haber sido el vínculo para que el Presidente Kirchnner, el Gobernador Sola o el Ministro Arslanián pudieran cumplir su postergado sueño de probar la relación entre los policías, los ex,  retirados o sin gorra con estos graves hechos que hoy todo el mundo comenta.

         Sin embargo y ¡oh!, extrañeza suprema, en esta oportunidad nadie ha hablado de esas acusaciones, o mejor dicho todavía nadie ha hablado y los pocos que lo han hecho, aunque parezca un contrasentido, realmente no han dicho nada.

         APROPOBA, 18 de octubre de 2006.

 

         MIGUEL ANGEL REYNOSO, Sec. General

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Editorial de APROPOBA

SACANDO CUENTAS

 

SACANDO CUENTAS

 

Como parecería seguir pasando desapercibida, salvo para el ciudadano común, la ya no sensación, sino la plena “seguridad”, valga el juego de palabras, de la “inseguridad” generalizada en la provincia de Buenos Aires, nuevamente desde nuestra entidad nos vemos en la obligación de recordar algunas cuestiones que hacen a la política de seguridad pública encarada por su gobierno.

Dos gestiones, tiempo suficiente, poder absoluto, respaldo de los tres poderes de gobierno, discrecionalidad sin control de inversiones muchas veces millonarias, y la posibilidad de ignorar los sagrados mandatos de las constituciones tanto Nacional como Provincial, además de algunas otras cuestiones bastamente criticables, no han resultado suficientes al Ministro de Seguridad provincial, Dr. León Arslanián para mostrar a sus habitantes algún logro medianamente positivo de su promocionada gestión.

Sin entrar en detalles  profundos, sino solamente en aquellos demasiado evidentes para pasar desapercibidos,  sin riesgo alguno a equivocación, cualquier mortal advierte que promesas, propuestas y planes o no se han cumplido o no han arribado a los esperados resultados.

 Para comenzar, lejos se encuentra aún el ordenamiento de la Institución Policial, en ninguno de sus niveles, muy por el contrario, el deterioro en tal sentido a partir de las improvisadas reformas, divisiones, idas y vueltas ha ocasionado su retroceso por lo menos en varias décadas, como institución responsable de la seguridad pública.

         Lejos de bajar, el índice delictual, pese al ocultamiento de las estadísticas, se conoce por los informes judiciales que viene creciendo a un ritmo sostenido, sin que se encuentre a la vista una posible disminución o una medida gubernamental que lo permita.

         Las crecidas  inversiones  en el área de seguridad, que si bien no se conocen en detalle, se sabe que resultan muchas veces millonarias y la discrecionalidad con que se ha investido al titular de la cartera para su manejo en muy poco han contribuido a mejorar el equipamiento para el personal, que sigue padeciendo de las carencias crónicas de todos los tiempos.

         La incorporación de miles de efectivos, que si bien constituía una necesidad muchas veces reclamadas, al privilegiar la cantidad por la calidad, junto con la innegable baja en la calidad de la formación, mucho ha hecho para desmejorar la capacitación y el profesionalismo general de la fuerza, constituyendo este último punto uno de los mas preocupantes en vistas de un futuro no demasiado lejano.

         Si bien la promocionada reducción de las tareas administrativas realizadas en las comisarías, que dicho sea de paso se venía reclamando desde mucho tiempo atrás, constituye un avance en la racional utilización de los recursos humanos, poco o nada se ha ganado realmente ya que el incremento burocrático institucional, la incorporación de gran cantidad de personal sin estado policial, las divisiones de la fuerza, la creación de muchas nuevas unidades ha dispersado muchos mas recursos que los recuperados.

         El tan grave como antiguo el problema del alojamiento de detenidos en las comisarías, con sus consecuencias de hacinamiento, motines y fugas, se ha prolongado mucho mas allá de los tres meses prometidos a la asunción del actual ministro.

         Una engañosa escala salarial, mantenida a costa de incontables horas CORES y Servicio Adicional, por supuesto “en negro”, junto a la intranquilidad de la inestabilidad en el empleo proveniente de la anticonstitucional  institución de la “prescindibilidad” contribuyen a mantener un peligroso nivel de agotamiento físico y psíquico del personal destinado a la delicada tarea de la seguridad pública portando un arma, y que junto a la falta del respaldo necesario llevan a una lógica indiferencia hacia una función cuyas obligaciones y responsabilidades no puede totalmente alcanzar a entender.

         En fin, como se dice habitualmente, sacando cuentas, aunque no sean demasiadas, escandalosamente a la vista se encuentran algunos, solamente algunos de los aspectos que continuarán contribuyendo a que la seguridad ciudadana en nuestra provincia resulte hoy día una meta muy, pero muy lejana.

         APROPOBA, 15 de octubre de 2006.

 

                                               MIGUEL ANGEL REYNOSO, Sec. General    

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DE CULPAS Y CULPABLES

 

         La infantil actitud del gobierno de la provincia de Buenos en procurar a toda costa identificar culpables de presuntos delitos de los  que aún ni siquiera existen pruebas concretas que se hayan producido, como el presunto secuestro o “desaparición forzada” de un testigo que por mas clave que resultare su testimonio en un juicio recientemente ventilado, todo el mundo debe reconocer que lo realizó libre de todo tipo de presiones o amenazas, que sus afirmaciones ya obran en la causa, de donde no pueden borrarse y que en la misma ya se ha producido sentencia.

         Sinceramente parece resultar sumamente inquietante para el gobierno provincial la situación de que no pueda explicarse donde se encuentra el referido testigo, para el que evidentemente no se tomaron las medidas de resguardo necesarias, dado su predicada importancia, lo que infaliblemente nos lleva a pensar que salvo otras cuestiones que desconocemos, la mencionada falencia vendría incidiendo para que el titular del ejecutivo provincial dé, una vez mas, sobradas muestras de inestabilidad emocional e inseguridad total en la adopción de medidas nuevamente vulnerantes a elementales derechos amparados tanto por la Constitución Nacional como la Provincial.

         Pero ya el gobernador Sola, nos ha sorprendido anteriormente por su irrespeto hacia esas normas que notoriamente considera meramente enunciativas de derechos y garantías no asumiendo la posibilidad de que deberían cumplirse.

         Desgraciado suceso, si es que algo le ha sucedido al buscado Sr. López y quiera Dios que a poco a andar se encuentre una explicación razonable a su alejamiento de su domicilio, y podamos verlo sano y salvo, mas teniendo en cuenta que mientras tanto la irresponsabilidad del gobierno provincial lo hace tirar manotazos al aire con acusaciones en todas direcciones, pero especialmente, como es de su agrado contra la misma fuerza policial de la que existe otro responsable mas que él.

         Es así que en principio dirigió su veneno hacia la Asociación Los Sin Gorra, camaradas ilegalmente e inconstitucionalmente “prescindidos” de la fuerza, cuyo único objetivo es buscar que se cumplan para con ellos las garantías constitucionales de un juicio justo y de la defensa en juicio, olímpicamente ignoradas cuando una ley votada por, también irresponsables legisladores, los privaron de sus trabajos, denigrándolos públicamente y privándolos de todo derecho.

         También en la mira, y como ya resulta costumbre los retirados policiales resultamos sospechosos, nada mas que por haber sido policías, y sin que su pudiera sostener esa acusación con argumento sólido alguno.

         Por último y como no podía ser de otra manera el propio personal en actividad, “por las dudas”, lo que para colmo y tristeza es incluso reconocido por el propio gobernador, resultó nuevamente el pato de la boda y alrededor de un centenar de camaradas por también anticonstitucional decreto de “necesidad y urgencia” fueron pasados a retiro obligatorio, recayendo también sobre ellos alguna sospecha, nadie sabe bien de que, pero al parecer con esos algunas conciencias se sosiegan, sin que nadie pueda explicar ni tampoco los informadores comunes pregunten en que ayuda esta medida para la pronta aparición del Sr. Lopez.

         Extraño resulta también que la justicia, ante la seguridad del Gobernador Solá, de “que algo tendría que ver”, personal policial, prescindido, retirado o en actividad, obligara su comparendo para que refiera las bases de tales sospechar y aporte a la causa lo que conozca para un pronto esclarecimiento y enjuiciamiento de los culpables, sean quienes fueran, policías o particulares, y no ocurra nuevamente lo que recordamos del caso Cabezas, cuando el gobernador Duhalde, pese a haber reconocido públicamente “que al cadáver se lo tiraron a el”, nunca fue citado para que explicara debidamente en que basaba tales afirmaciones.

         APROPOBA, 26 de septiembre de 2006

 

                                                                 MIGUEL ANGEL REYNOSO    

                                                                         Sec. General

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PROTESTAS POLICIALES

¿CUANDO LOS GOBIERNOS ARGENTINOS ENTENDERAN DE LA NECESIDAD DE UN CANAL DE DIALOGO ENTRE LAS FUERZAS POLICIALES Y EL ESTADO?

 

         Recientes publicaciones periodísticas nos han dado cuenta de estudios estadísticos que  señalan que en los dos últimos años el número de conflictos (entre huelgas, protestas, marchas, demandas, autoacuartelamientos, etc.) realizados por las distintas fuerzas policiales del país superan con creces a lo de los años anteriores.

         Sin embargo, esta realidad lejos de resultar un llamado de atención a las autoridades de turno , provinciales y nacionales, sobre las graves consecuencias que estos conflictos acarrean no solo en lo que respecta a situaciones de completa irregularidad para el funcionamiento de instituciones destinadas a guardar el orden público, que la sociedad se ve obligada a observar con estupor, con el consecuente deterioro de la imagen de dichas fuerzas frente a esa misma sociedad a la que debe resguardar, ya de por sí y por distintos motivos que sería largo analizar, sumamente comprometida, sino también en la estructura institucional toda que ve de tal manera mermada la necesaria disciplina en este tipo de instituciones, con el consecuente y daño al sistema de seguridad que integra.

         Todo esto es lógico, lo puede advertir cualquier ciudadano sin necesidad de especializaciones en materia de seguridad, pero no ocurre lo mismo con los respectivos funcionarios gobernantes que lejos de procurar una rápida solución a tales problemas cuando se originan los reclamos, generalmente salariales, mediante el diálogo previo, la negociación y la concertación (con el perdón de la palabra), llevan la situación a un callejón sin salida en que los reclamos necesariamente y ante la falta de atención deben complementarse con medidas concretas que derivan en acuartelamientos, marchas, encadenamientos y otros que en nada benefician a nadie.

         El caso de Santiago del Estero ha llegado a todas luces a extremos no imaginados. La protesta auténtica por salarios de hambre, por supuesto desatendida, necesariamente llevó al extremo del autoacuartelamiento y nuevamente el gobierno provincial en lugar de buscar soluciones, complica aún mas el problema recurriendo a los delincuentes piqueteros, para que a la usanza de las milicias populares procurara el desalojo del edificio policial en el que dicho sea de paso “se ejercía un legítimo y constitucional” conforme a los usos y costumbres tan en boga en estos tiempos de inseguridad entre lo legítimo y lo ilegítimo.

         Estos piqueteros, escudados en la consigna oficial de apoyar a las autoridades provinciales por supuesto y como era de prever recurrieron a lo único que saben hacer, es decir generar el delito con daños e incendios de bienes públicos y privados, agresiones, lesiones y desmanes de todo tipo ante el disgusto de la comunidad santiagueña que en los medios que tuvo a su alcance hizo conocer su apoyo a la fuerza policial.

Por último y finalizado el conflicto, exclusivamente por la buena voluntad y para evitar malos mayores, de quienes lideraban los reclamos, la detención de un camarada retirado por supuestos graves delitos ordenada por un juez, evidentemente afín a la acción del gobierno provincial y alejado de la majestad de la justicia no aporta nada a la solución definitiva del problema que con seguridad resurgirá mas tarde o mas temprano, en ese u otro lugar donde se cometan injusticias contra el trabajador policial.

Hora sería que de una vez por todas y para librarnos de una vez y para siempre de este tipo de conflictos que tanto daño ocasionan, el gobierno nacional reconozca de una vez por todas a los trabajadores policiales el legitimo y constitucional derecho de agremiación, con el fin de que a través de dichas entidades se canalicen los reclamos existentes y se negocien las soluciones. Mientras tanto agradezcamos a Dios, que conflictos como el de Santiago del Estero y su mal manejo gubernamental no hayan arrojado otros resultados desgraciados mas allá de daños materiales y alguna que otra lesión menor cuando se encontraban dadas todas las condiciones para que hoy estuviéramos los argentinos llorando y lamentando trágicas consecuencias, que no se dieron PURA Y EXCLUSIVAMENTE GRACIAS A LA PRUDENTE ACTITUD DE LOS CAMARADAS EN PROTESTA Y SEGURAMENTE AL LIDERAZGO QUE QUIENES LOS CONDUJERON SUPIERON EJERCER SOBRE EL RESTO, LO QUE HABLA MUY BIEN DE LA PROFESIONALIDAD DE IMPERANTE EN ESTA FUERZA HERMANA. NUESTRAS FELICITACIONES A LOS HERMANOS SANTIAGUEÑOS.

         APROPOBA, 15 de setiembre de 2006.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. General

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SINDICALISMO POLICIAL

Un derecho y una necesidad

 

         Desde los inicios de su existencia la Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires, ha insistido en dos motivos fundamentales que justifican la necesidad del reconocimiento del derecho sindical para los trabajadores policiales de nuestro país.

         En primera instancia y como se ha repetido hasta el cansancio tan solo la necesidad del ejercicio de un derecho que la Constitución Nacional contempla y ampara para todos los trabajadores argentinos, sin diferencias ni exclusiones de ningún tipo, justifica de por sí la lucha que nuestra entidad viene realizando con el objeto de que el Estado Nacional lo reconozca reglamentando su ejercicio conforme a lo que considere conveniente, sin que desgraciadamente hasta el momento se hayan obtenidos resultados positivos de parte de los poderes que lo componen.

         Pero también existe otro motivo fundamental y que junto al primero han sido señalados y explicados por nuestra Asociación repetidamente y que va mas allá de lo que el primero podría significar como beneficio directo de los trabajadores policiales y que lógicamente debe resultar de mayor interés para la ciudadanía en general, como lo es la segura mejora en la prestación de los servicios de seguridad que brindan las instituciones policiales. Factor éste que en especial y aún cuando los gobernantes de turno puedan mostrarse desinteresados o antipáticos con la idea de brindar el mínimo bienestar a los integrantes de “sus” cuadros policiales, deberían tener muy en cuenta.

         A nadie, medianamente sensato, seguramente se le pasará por alto que un trabajador, en cualquier tarea que desempeñe, con horarios de trabajo razonable, en condiciones de seguridad, bien pago, con la seguridad que le brinda una estabilidad laboral, y sin ser constantemente maltratado, denigrado e insultado mejorará indudablemente su rendimiento y la calidad de  su tarea, no obstante lo cual y aunque sea reiterativo mencionarlo podemos ver a diario que para el policía se actúa de forma en todo contrario a tan elemental sentido común.

         Una elevada situación de inseguridad que azota a la sociedad argentina, a la que no pueden frenar de manera alguna y que motiva marchas multitudinarias como la del pasado jueves, en la que miles y miles de personas se concentran frente a la sede del gobierno nacional con el único objetivo de pedir seguridad, no puede disimularse por mas que se intenten discursos. No valen las excusas de exclusión, sectores marginados, pobreza, etc., que en todo caso solamente confirman la incapacidad del gobierno en el manejo de otras áreas.

         Y es precisamente en este contexto, cuando por fin aparece una luz de esperanza para que las cosas puedan comenzar a cambiar, precisamente al leer parte de la exposición del Ministro Zaffaroni, miembro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en su conferencia en el Congreso sobre Seguridad realizado recientemente por la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Buenos Aires, cuando señala como prioritario para mejorar la seguridad “la profesionalización de los efectivos policiales y se le reconozca su derecho a agremiarse”.

         A partir de allí sobran las palabras, es un integrante del máximo tribunal de justicia de la Nación, ya no se trata de la opinión de un efectivo policial en actividad o retiro como podemos ser los que integramos este sindicato, aún no reconocido.

         Sabíamos que nos encontrábamos en el camino correcto y esto lo confirma, mas tarde o mas temprano se reconocerá el derecho sindical al trabajador policial argentino y terminarán para él los abusos e injusticias que se cometen a diario. Ya no son solamente nuestras voces, los incrédulos pueden leer en los medios sobre una realidad que se avecina. No bajemos los brazos que el esfuerzo no ha sido en vano. ADELANTE APROPOBA.

 

         “Nadie puede pretender defender los derechos de los demás si es incapaz de defender los suyos” (Consejo Europeo de Sindicatos de Policía)

 

                   APROPOBA, 3 de septiembre de 2006.

 

                                               MIGUEL ANGEL REYNOSO    

                                                   Secretario General

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APROPOBA Y SU RED DE COMUNICACIÓN

 

         El correo electrónico decepcionado en la central de APROPOBA el sábado pasado, donde cuenta de la situación de enfermedad y consecuente internación del camarada JORGE ERNESTO LEIVA, en la ciudad de San Juan, de alguna manera dio inicio a una serie de acontecimientos que reflejan sin duda alguna la utilidad que la comunicación y difusión permanente que nuestra entidad mantiene por medio de su pagina web.

         Al tiempo que se realizaba la publicación de la novedad en la página, se remitía un correo al representante de APROPOBA en Córdoba, BERNABE FIGALLO, al que por mayor cercanía y conocimiento se lo enteraba en forma directa solicitándole la posibilidad de tomar contacto.

         De la misma forma nuestro Secretario General lograba ubicar el establecimiento sanitario donde nuestro compañero se encontraba internado, logrando una comunicación telefónica pasadas las 22 horas del sábado, contactando directamente al hijo del causante quién de tal manera tomo conocimiento de que no se encontraba desamparado en tal lugar, lo cual agradeció profusamente.

         A la misma altura BERNABE FIGALLO, también logra conectarse telefónicamente tomando contacto con el médico del sector de TERAPIA INTENSIVA, obteniendo un panorama de la situación y otros números telefónicos con los cuales contactarse con la familia, hecho que inmediatamente comunica a esta central para su difusión.

         Enterado por la página un camarada de la Policía Federal, el Comisario Inspector (ra) CARLOS CANOVA, de gran acercamiento a nuestra institución se comunicó también a esta central, preguntando por la forma en que podría ayudar, e informado sobre el tema cursó inmediato correo de solidaridad a la familia.

         Desde San Martín HERMES ACUÑA, también se comunicó aportando ideas y colaborando en la difusión de la novedad.

         JUAN DOMINGO CUELLAR, desde Mar del Plata, se comunicó con la esposa de nuestro camarada llevando su palabra de aliento y las seguridades de su Fé.

         La guardia permanente de nuestro WEB MASTER, NORBERTO HANAINI, hizo posible la inmediata actualización de la información en la página y la comunicación oficial a la guardia de la Dirección de Servicios Sociales de todo lo ocurrido.

         Es posible que pueda pensarse que para una entidad con pretensiones de sindicato que puede agrupar a un centenar de miles de afiliados lo comentado no pueda parecer un impactante logro, pero las demostraciones de agradecimiento por parte de la familia de nuestro camarada y la seguridad que para ellos significó tan simples actitudes nos dan la tranquilidad que así no fuera nada mas que para situaciones como la planteada esta asociación encuentra mas que justificada su existencia.

         APROPOBA, 28 de agosto de 2006.

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¿Qué entendemos en APROPOBA por unidad?

 

         Distintas características de los grupos humanos de cada sociedad hacen a la formación de los mismos precisamente por la existencia de distintos vínculos de unidad, propios generalmente de intereses comunes y su necesidad de encausamiento.

            Resulta casi innecesario recalcar que entre los camaradas policías existen, o por lo menos deberías existir, muchísimas mas razones  para unirnos que aquellas que podrían separarnos.

            No obstante esta evidente verdad, no es ajeno a nuestro conocimiento que pese a esta clara necesidad de encolumnarnos  en la búsqueda de aquellos objetivos incuestionablemente  comunes a nuestros intereses de policías, ente los que podrían nombrarse como principales y a manera de ejemplo, la defensa de la institución policial en su totalidad y de los derechos,  seguridad y bienestar de todos sus integrantes, aún no hemos encontrado la fórmula que concilie los distintos criterios adoptados para sus logros.

            La existencia de varias entidades afines a la familia policial y con similares, aunque no iguales finalidades y la falta de obtención de los resultados reclamados por sus afiliados que se evidencia por los angustiosos reclamos que día a día llegan a nuestra casilla de correo, insistiendo por sobre todas las cosas en la necesidad de la pregonada UNIDAD, para fortalecer significativamente la empresa hacen una necesidad que APROPOBA, una vez mas deba dejar en claro su posición al respecto.

            La Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires nació como consecuencia de la inexistencia de un espacio destinado a la labor sindical,  sin disfraces ni disimulos , una asociación profesional enmarcada en la Ley que regula el ejercicio del derecho sindical en la República Argentina consagrado por la Constitución Nacional.

            Gracias a la visión de sus fundadores desde un principio APROPOBA, dejó en claro la inexistencia de distingos de ningún tipo en la aceptación de sus afiliados, abriendo sus brazos a la totalidad del personal policial por el solo hecho de serlo, sin diferencias de jerarquías, escalafón, sexo, ni situación de revista, aceptando en un plano de igualdad incluso a jubilados, pensionadas y hasta personal en disponibilidad, ya que su estado policial aún perdura, dando también espacio en su principal medio de difusión a camaradas no afiliados e incluso hasta contrarios a la idea sindical.

            Del mismo modo quedaron abiertas las puertas para que cualquiera de ellos pudiera integrar e incluso ocupar cualquier cargo dentro de la comisión directiva o en las comisiones de delegaciones, detalle que sigue vigente, dándose el caso de que por lo menos en una delegación un Suboficial Principal ocupa el cargo de presidente, mientras que un Comisario General, gracias a Dios, con suficiente claridad de ideas, se desempeña como vocal, sin que dicha situación altere de modo alguno el respeto mutuo al que obliga el trato entre personas maduras.

            De igual manera  APROPOBA siempre ha respetado y respeta a las demás entidades encontrándose también siempre dispuesta a reconocer las labores de cada una desde lo institucional, mas allá de las circunstanciales autoridades que las conduzcan demostrando en los hechos la realidad de esta premisa aunque también le haya significado en oportunidades algún que otro desaire que sin embargo ha tenido la prudencia de disimular en pos de la reclamada unidad.

            Posiblemente la aceptación, por parte de sus afiliados de las mencionadas reglas de juego, pone en evidencia lo que deberíamos entender por UNIDAD POLICIAL, la carencia de exclusiones, y la apertura extrema para que todo camarada pueda sentirse no solo aceptado, sino con el pleno derecho de participar, elegir y ser elegido, indiscutiblemente así parecen indicarlo.

            Hoy en que invariablemente la situación de peligro extremo nos lleva a los policías a extremar la imaginación en busca de una salida y cuando mas que nunca, no ya desde lo personal, sino desde lo institucional se ha comenzado a hablar de la necesidad de UNIDAD, APROPOBA recalca sus originales principios tantas veces proclamados ofreciendo la posibilidad de sus bases y por supuesto bajo sus lineamientos estatutarios, que resultan suficientemente amplios para colmar cualquier tipo de expectativa, con el fin de fundamentar la construcción de la gran entidad representativa que pueda albergarnos.

            APROPOBA, 22 de agosto de 2006.

 

                                                                       MIGUEL ANGEL REYNOSO 

                                                                                  Sec. General

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CUANDO NI SIQUIERA QUEDA LA DIGNIDAD DE LA VERGÜENZA

 

         Un hecho policial grave ocurrido hace poco en la Capital Federal, en el que un desconocido armado mató a un transeúnte circunstancial e hirió a varias personas mas, conmovió por varios días a nuestro país, ya que sumado a la gran cantidad de delitos que se ventilan todos los días puso en alerta a la población que inmediatamente comenzó con los reclamos.

         Vamos fueron los esfuerzos de los máximos responsables de la seguridad tanto nacional como de la provincia de Buenos Aires, por convencer a los ciudadanos con la teoría de que solo se trataba de una “sensación de inseguridad”, como quién dice un estado de ánimo, y que en otros países semejantes al nuestro la cosa era mucho peor. Los cadáveres, los heridos y las víctimas de los delitos eran reales y así lo denunciaban sus propios familiares.

         Sin embargo y cuando el reclamo, en especial por el hecho del barrio capitalino de Belgrano se hacía mas pesado, una mano vino en ayuda de los funcionarios cuando se anunció la detención del autor material del hecho, agregándose que incluso podría encontrarse involucrado en otros de similares características, aunque los viejos policías desconfiamos en seguida por el lugar de detención (la vía pública y en la localidad de Munro, Pdo. De Vicente López) y la distancia desde el lugar de los hechos, pero confiados esperamos como siempre que el tiempo nos diera la real versión de lo ocurrido, mientras el Ministro del Interior de la Nación Aníbal Fernández, se acompañó por el de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, en el montaje y despliegue de un show mediático adjudicando la detención a sus acertadas medidas y el último haciendo hincapié en el logro de su creación, “el 911”.

         A poco comenzaron a conocerse otras versiones diferentes a la oficial, por un lado un medio no comprometido, como el Diario La Nación, deslizó en su nota la sospecha de la intervención de un ex policía, (Artículo publicado y comentado por APROPOBA en su página web).

         Por último y por si quedara alguna duda, en la fecha la agrupación LOS SIN GORRA DE SOLA, que agrupa a todos aquellos camaradas declarados “prescindibles” por una ley claramente anticonstitucional, nos envía un correo que ya no deja ninguna duda sobre lo ocurrido y cuyo texto agregamos a continuación en forma textual, de cuyo texto se desprende claramente la certeza de nuestro encabezado al señalar que YA NO QUEDA NI LA DIGNIDAD DE LA VERGÜENZA.

         Quiénes encabezaron las marchas de protesta en la Capital Federal, junto a quienes reclaman sobre mayor seguridad, los políticos oportunistas y los medios complacientes a la gestión destructiva de la fuerza policial, ¿Incluirán en sus reclamos a las autoridades la renuncia de quienes no aciertan con soluciones y abusan de los derechos de los trabajadores policiales incluyendo el pedido de reincorporación de quienes como el SARGENTO MARIO ALEJANDRO ATTARDO, y tantos sin siquiera investigárselos sumariamente fueron expulsados de la fuerza sin derechos ni reclamos de ningún tipo?  

         Hay solamente algo que queda en claro de todo este bochorno oficialista: El verdadero espíritu policial no se suprime en quienes lo llevan muy adentro por más leyes de prescindibilidad violatorios a los derechos constitucionales que voten los legisladores obsecuentes. FELICITACIONES AL SARGENTO MARIO ALEJANDRO ATTARDO, por su actuación y la defensa de la verdad.

         APROPOBA, 16 de julio de 2006.

                           

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Sec. Gral.

Tel. 0223 154212887

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Sr. Secretario General:

Tenemos el agrado de dirigirnos a Ud., a los fines de ratificar trascendidos en algunos medios de comunicación televisivos y también en su pagina, que efectivamente un integrante de nuestro movimiento Sargento MARIO ALEJANDRO ATTARDO, el día 14 de Julio en circunstancias que cumplía funciones de vigilancia y mantenimiento en una cancha de tenis privada, ubicado sobre la calle Uzal de Vicente López, trabajo brindado gracias a la solidaridad de socios y vecinos que conocen su trayectoria profesional y hombría de bien, declarado prescindible en fecha  29-09-04 por Resolución 1473, detecto en las inmediaciones, al sujeto mas buscado del país. Sin dudarlo decide intervenir cumpliendo con su propia convicción de servicio que solamente los verdaderos policías (prescindibles o no) posee, procedió a interceptarlo para lograr su identificación. El sujeto emprende veloz carrera a pie, seguido por el Sargento Prescindible Attardo quien luego de unas tres cuadras logra darle alcance, trabándose en lucha con el desconocido cuerpo a cuerpo hasta lograr dominarlo y reducirlo por la fuerza. En ese instante el Sargento Attardo totalmente desarmado, le arrebata al desconocido una pistola calibre 3,80, con la que intento en un momento agredirlo. Gracias a la colaboración de los vecinos y socios de la entidad deportiva que presenciaron todo el desarrollo del acontecimiento, llaman a la policía local. El Sargento Attardo como única pedido que les realiza a la policía local, era que llamaran a la Policía Federal Argentina, ya que el sujeto aprehendido respondía a las características del retrato hablado del hombre mas buscado del país por los ataques con un arma de fuego en Belgrano. A sabiendas el personal policial que Attardo era un prescindible mas, desdeñaron esta información obteniendo como única respuesta de los uniformados que "que se dejara de joder miras demasiada televisión".  Este suceso sumado a la seguridad de sus convicciones es que personalmente llama telefónicamente a la Seccional 33 de la PFA, para dar cuenta de lo sucedido y se acerca a la seccional local para labrar las actuaciones correspondientes. A los pocos minutos la comisaría local se vio colmada de personal policial federal, personal de la SIDE, Homicidios, etc. confirmando que el sujeto aprehendido estaba relacionado con los hechos de referencia. Además, grande fue su esfuerzo para que en la seccional se labrara el acta de procedimiento como tal se había realizado ya que se insistía que el merito de la detención era de la seccional local, aprovechándose de la situación de ignominia que muchos de los prescindibles padecen, pero prevaleció la férrea voluntad de un profesional que supo manejar la situación en su contra.

Esto demuestra la clase de persona que tenemos como Ministro de Seguridad, quien a sabiendas de la verdad de como se detuvo al asesino de Belgrano, disfrazo la información a la opinión publica, ocultando la verdad de los hechos. Esto demuestra una vez mas el desprecio que el Ministro hace objeto a excelentes y probos funcionarios, a quienes alejo de su verdadera vocación, por causas que únicamente el las entiende.

Esta información la teníamos desde el viernes 14 de Julio a la noche, pero habíamos decidido esperar las manifestaciones que daba al respecto el Ministro, que se lleno la boca en todos los medios que había sido por un llamado a su famoso y cada vez mas inútil 911, como todos los emprendimientos que realiza en nombre de la seguridad. Ahora también esperamos que se llena la boca hablando de los medios que un prescindible a quien el califico como delincuentes, desechables, son excelentes policías que el con su política arbitraria e ilegal alejo de la función policial.   

Tenemos más denuncias que hacer, lo que a diferencia del Ministerio, las estamos corroborando y documentando para determinar si son fehacientes y comprobables, ejemplo que el Ministro debería imitar en todos los casos por los que nos han declarado prescindibles.

Atte.

 

José A. Balvorin Scrio (J)

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POR SI TODAVIA NO ESTA CLARO

 

         Desde que la Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires (APROPOBA), se asomara a la vida institucional hace ya varios años, gracias a la inquietud visionaria de un grupo de camaradas a los cuales poco a poco nos fuimos sumando otros que comprendimos lo valioso del emprendimiento, comenzaron a plantearse dudas, pese a lo claro y difundido de sus objetivos, acerca de lo que se presumía como ocultas intensiones detrás de una pantalla llamativa.

         Desde el ámbito oficial, inquieto ante el primer reclamo organizado gremialmente de integrantes de una fuerza policial históricamente sometidos a los caprichos políticos,  carentes de una entidad representativa que hiciera conocer sus inquietudes, protestara por las arbitrariedades, clarificara situaciones ante la opinión publica y por sobre todo exigiera por el reconocimiento de sus derechos, ejerciendo libremente el de agremiación, se negó con mezquinos y paupérrimos argumentos un derecho consagrado nada mas y nada menos que por la mismísima Constitución Nacional  y la Ley 23.551 que reglamenta su ejercicio, en forma clara y contundente, sin exclusiones de ningún tipo.

         No resultó raro que así se hiciera, ni tampoco que un poder judicial dependiente, con similares excusas adoptara igual resolución en franca burla a uno de los principales derechos que en su primera parte prescribe y ampara nuestra Carta Magna y se reconoce internacionalmente como un derecho humano primordial, mientras que en general los integrantes del Poder Legislativo, en todos sus niveles y salvo honrosas excepciones o se mantuvieron distraídos o se ocuparon precisamente en coartar mediante legislación a todas luces inconstitucional aún mas los derechos del trabajador policial, permitiendo por ejemplo que una “Ley de Prescindibilidad”, votada en una mal llamada “emergencia policial” se siga manteniendo a través del tiempo, cuando ya ninguna excusa justifica su permanencia por haberse dado, aprobado y llevado a cabo cuanta reforma, contrarreforma, purgas, repurgas, etc. se  quisiera realizar.

         Llama sí, un poco la atención los cuestionamientos de alguna voz policial acerca de la legitimidad y representatividad de nuestra organización y la mención de prohibición por parte de pactos internacionales que de haberse leído seguramente no se han interpretado o incluso erróneamente se consideran por encima de nuestra propia Constitución, recordando a cada momento la carencia de personería gremial que todavía sufre nuestra institución.

         Por tal circunstancia es nuestro deseo dejar en claro nuevamente lo siguiente:

a)                             La Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires, (APROPOBA), de acuerdo a las finalidades y propósitos enunciados por sus fundadores, que motivaron su creación y se contemplan en su estatuto, es UNA ENTIDAD GREMIAL DE PRIMER GRADO, que ha realizado la tramitación correspondiente para su reconocimiento que le fuera denegado, por lo que privada de la posibilidad de ajustarse a derecho, se mantiene como ASOCIACION DE HECHO, cuya existencia también contempla la Ley, con los mismos objetivos, como desde hace muchos años otras asociaciones del mismo tipo desempeñan igual cometido en idénticas circunstancias sin que a nadie le llame la atención.

b)                            Ha mantenido y seguirá manteniendo idéntica actitud que en sus orígenes, pregonando abiertamente su condición de SINDICATO POLICIAL, que nunca ha ocultado, sin maquillaje o disimulo de ningún tipo. SINDICATO NACIÓ  Y SINDICATO SERÁ.

c)                             Por su carácter democrático que abarca la posibilidad de afiliación de los camaradas de cualquier jerarquía y situación de revista, tiene la representatividad de todos aquellos que confiando en sus intenciones se han afiliado y se siguen afiliando a ella.

d)                             Es totalmente independiente de federaciones, partidos políticos u otras entidades de cualquier tipo.

 

                   APROPOBA, 4 de julio de 2006-07-04

 

                                                                  MIGUEL ANGEL REYNOSO 

                                                                           Sec. General           ___________________________________________________

 

APROPOBA  Y LA ACTUALIDAD

 

         La situación por la cual atraviesa en la actualidad el Centro de Oficiales Retirados, y las seguramente futuras de los círculos de nuestra policía, han originado el lógico debate acerca de sus destinos y de cual resultaría la estrategia mas conveniente a seguir respecto a ello.

         Como consecuencia de haberse constituido la página web de APROPOBA en un medio idóneo, no solo para la difusión sino para el intercambio de opiniones, en los últimos días hemos recibido no solo amplias notas debidamente fundadas de criterios personales acerca del camino a seguir, sino también innumerables llamadas telefónicas pretendiendo auscultar la posición de nuestra entidad sobre tan delicado tema.

         Al respecto cabe señalar que debido a los fundamentos pluralistas con que fue creada nuestra asociación, forman parte de ella personal que indistintamente se encuentra afiliado o no al mencionado centro o a los círculos existentes, todas entidades que merecen nuestro máximo respeto y que nos lleva a procurar la menor ingerencia en sus cuestiones institucionales que seguramente sabrán resolver conforme a las reglamentaciones estatutarias que las rigen y en los ámbitos que correspondan.

         Sin embargo la reiterada mención de la generalidad de nuestros corresponsales sobre la necesidad de buscar de una vez por todas la necesaria unidad indefectiblemente hace necesario reiterar que precisamente APROPOBA, desde su creación ha buscado incansablemente esa situación, que la ha pregonado en cada oportunidad que se le ha presentado como bien puede comprobarlo quien haya seguido nuestras publicaciones desde sus inicios, como también puede hacerlo ahora buceando en los archivos de nuestra página web, por lo que expedirse nuevamente sobre el tema solo sería reiterativo.

         Bien claro se encuentran a esta altura las pretensiones y objetivos de nuestra asociación: la lucha por lograr el reconocimiento para los camaradas policías del derecho constitucional de agremiarse que tiene todo trabajador en la República Argentina, para que a partir de allí se puedan realizar legítimamente y en un plano de diálogo en igualdad de condiciones los justos reclamos ante las autoridades del Estado de la Provincia de Buenos Aires, nuestro empleador.

         Siempre hemos sabido que nuestra lucha no sería fácil y estos seis años transcurridos desde la creación de APROPOBA, así lo han demostrado; sigue siendo difícil convencer a muchos de los nuestros de la legalidad de nuestra pretención, pero de alguna forma nos alienta ver que poco a poco va madurando el concepto que tanto temor y tantas sospechas acarreaba en sus comienzos.

         No obstante la lógica inexperiencia con que hemos encarado esta nueva actividad policial, que necesariamente nos ha acarreado errores y aciertos hemos podido comprobar que aún sin prácticamente ningún apoyo económico ni de otro tipo, con solo la voluntad y la ayuda de muy pocos se puede subsistir como entidad organizada para enorgullecernos de que cada pequeño logro se haya conseguido sin la tranquilidad de un apoyo económico constante. Sabia fue la decisión de los fundadores de APROPOBA al prescindir de una cuota social para sus afiliados, hoy quién desea colaborar lo hace verdaderamente cuando quiere o puede incluso sin la comodidad de un descuento “por código”, lo que hace mas valedera su participación.

         Nuestra asociación ha sabido resistir a las tentaciones de constituirse en mutual pese a los reiterados ofrecimientos para hacerlo que incluían siempre la existencia de los consabidos “inversores”, porque creímos que nuestros objetivos no podían apartarse de los señalados anteriormente y sin embargo pese a ello y a la carencia de código de descuento, seguimos existiendo y seguimos siendo la ASOCIACION PROFESIONAL DE POLICIAS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, entidad gremial, de hecho POR LA NEGATIVA DEL GOBIERNO NACIONAL DE RECONOCER UN DERECHO LEGITIMO por el que seguiremos bregando a la espera de que el concepto de la sindicalización policial vaya madurando, como lo viene haciendo paulatinamente, en el consenso de nuestros camaradas en la seguridad de que solamente entonces encontraremos la fuerza necesaria para reclamar en conjunto.

         Es cierto, es difícil hacer con mínimos recursos pero hay algo que resulta innegable, la total independencia de todo tipo de “apriete” o condicionamiento y el orgullo de sentirnos como policías de toda la vida, acostumbrados a las carencias y la resolución de los problemas eventuales con el mínimo de los recursos, nos permite reflexionar sobre las posibilidades que tendríamos de reunir de una vez por todas nuestras voluntades en un objetivo común, real, posible, independiente y satisfactorio a nuestras necesidades. 

         El Camarada Iacolettig, de nuestra delegación Morón, en un correo reciente ha sido por demás elocuente en el reflejo de la opinión de APROPOBA, al señalar “me importa un pito el código de descuento”, con lo cual sintetiza el sentimiento de amor propio que debería  condicionarnos para buscar la manera, aunque signifique un mayor esfuerzo de cada uno de poder realizar los aportes necesarios para solventar a la o las instituciones que necesitemos, aunque no tengamos la comodidad del descuento realizado por “gauchada” y sometido a los caprichos del Ministro de la Inseguridad. 

        

         APROPOBA, 2 de julio de 2006.

 

                                                        MIGUEL ANGEL REYNOSO    

                                                                    Sec. General

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EL CENTRO DE OFICIALES RETIRADOS Y UN NUEVO DESAFIO

 

         La ASOCIACION PROFESIONAL DE POLICIAS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, (APROPOBA), ha mantenido una constante política de respeto hacia las demás instituciones que agrupan a la familia policial, procurando en todo momento brindar su apoyo generoso en cuanta iniciativa emprendida que surgiera como beneficiosa a los intereses generales de nuestros camaradas.

            Hace tan solo unos pocos días y con motivo del duro golpe que la dirigencia oficial le propinara a nuestro Centro de Oficiales Retirados, privándolo del descuento “por código” de su cuota societaria, nuestra entidad no dudó un instante en hacer oír su voz de preocupación, llamando la atención sobre las circunstancias a afrontar y la inevitable encrucijada que nuevamente se presenta en nuestro camino histórico, frente a la cual, no nos engañemos, resultará necesario elegir bien dentro de las distintas posibilidades.

            Sin embargo, aún no resuelto este interrogante, el Centro de Oficiales Retirados, nuestro centro, es nuevamente golpeado por intermedio de una resolución de la Dirección de Personas Jurídicas que inhabilita a su presidente para el ejercicio del cargo que ostenta, con el consecuente daño que ello conlleva para la institución, en momentos en que se encuentra llevando a cabo una intensa actividad en defensa de los intereses de su gran masa societaria compuesta exclusivamente por camaradas policías.

             Nuestra asociación ha intervenido en numerosas actividades en conjunto con el Centro de Oficiales Retirados, participando en varias, apoyando en otras, disintiendo en algunas, pero siempre reconociendo a sus autoridades públicamente asumidas luego de  las elecciones de rigor, como fuera aceptado por la gran mayoría de los asociados, que han dado continuidad a la conducción de la institución, entendiendo que en todos los casos las superiores intereses de la misma deberían prevalecer sobre situaciones de cualquier otro tipo.

            Lejos se encuentra APROPOBA de valorar situaciones personales de amistad o enemistad, intereses, oportunismos o conveniencias porque nunca ha jugado esas cartas y menos podría hacerlo en las relaciones entre camaradas, pero como en la anterior encrucijada a la que se ve sometida nuestra entidad hermana, aspiramos a que también en esta oportunidad su comisión directiva tenga acierto en sus decisiones haciéndoles llegar nuestro afectísimo aliento en los momentos difíciles por los que se encuentran atravesando.

           

                        APROPOBA, 28 de junio de 2006.

 

                                                                       MIGUEL ANGEL REYNOSO

                                                                                  Sec. General

                                                           Socio Activo del Centro de Oficiales Retirados

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NUEVAMENTE ANTE LA ENCRUCIJADA

 

            Desde que  en la administración del ex Gobernador Duhalde en la provincia de Buenos Aires se diera inicio a la destructiva reforma policial y judicial, que día a día pone de relieve sus numerosas falencias y la verdad incontrastable de que ninguna de las dos logró el mínimo de mejoras, sino todo lo contrario, el agravamiento de las angustiantes situaciones de falta de seguridad y tardía o inexistente justicia, los integrantes de la familia policial venimos sufriendo una suerte de “status” de ciudadanía de segunda clase, resultando parias de derechos en un sistema de gobierno que se menciona democrático y se precia de “garantista”, pero que no vacila  en atropellar nuestros derechos mas elementales con el aval de una legislatura cómplice y el disimulo de una justicia comprometida.

         Pero al parecer no basta una anticonstitucional “Ley de prescindibilidad”, cuya vigencia se prolonga en el tiempo aun cuando ya nada justifica su permanencia, ni  la negativa a saldar una deuda, para colmo reconocida, con una gran parte del sector pasivo, ni la continuidad del pago “en negro” al personal en actividad de las llamadas horas Cores, ni tantas y tantas arbitrariedades cometidas en los últimos tiempos y sobre las que hemos hablado reiteradamente.

         Ahora parece que las actividades de las entidades que agrupan con distintos fines, por supuesto legales, en especial cuando en cumplimiento de sus normas estatutarias, pretender hacer oír la voz de reclamo de sus representados, como en el caso del Centro de Oficiales Retirados, una resolución ministerial lisa y llanamente le quita la posibilidad del cobro de la cuota societaria mediante el código de descuento respectivo, como se ha utilizado desde siempre, dejando pendiente la velada amenaza en la “por ahora” continuidad de otras entidades como el Círculo de Oficiales y el Círculo del Personal, en la creencia de que de tal forma daría muerte a estas entidades evitando las molestas críticas y reclamos.

         Nuevamente las circunstancias nos ponen a los policías de la Provincia de Buenos Aires frente a una nueva encrucijada. El Ministro Arslanián cree que ha dado el golpe magistral para terminar de una vez y para siempre con voces discordantes a su gestión evitándole al gobernador aspirante a violar nuevamente la Constitución Provincial en busca de la reelección, la molesta acción de los que reclamamos por nuestros derechos, demostrémosles, nosotros los policías, que como a tantas otras situaciones difíciles afrontadas durante nuestra carrera, sabremos en esta oportunidad afrontar esta adversidad transitoria, encontrando la salida mas beneficiosa y que mejor nos posesione para gritar con mas ímpetu por lo que nos corresponde, en la seguridad de que de una vez por todas este nuevo ataque nos resultará de utilidad para llevarnos a la ansiada unidad total, en cuya fuerza y resistencia hallaremos los métodos adecuados para continuar la lucha con mayor empuje y seguramente mejores resultados.

        

         APROPOBA, 19 de junio de 2006.

 

                                                                  MIGUEL ANGEL REYNOSO    

                                                                           Sec. General 

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CAE ESTRIPITOSAMENTE LA CAUSA CONTRA UN POLICIA

 

                        Un camarada de la ciudad de Mar del Plata, el Oficial Claudio Cañete, a quién el destino y su condición de policía le obligó a actuar conforme a las leyes y reglamentos que enmarcan su profesión, desempeñándose frente al delito y delincuente con el arrojo y decisión necesarios para enfrentarlo a costa de su propia vida hace mas de dos años que sufre las consecuencias de un sistema legal que carece de protección para quienes tienen la obligación de hacerlo cumplir.

                        Efectivamente el oficial Cañete, luego de verse envuelto en un episodio delictual del cual era ajeno pero que por su accionar terminó con la vida de un delincuente menor de edad fue sorprendido cuando quienes debían defender su accionar y defenderlo fueron los primeros en convertirlo en acusado castigándolo con un pase a la situación de disponibilidad preventiva con todas las consecuencias que el mismo trae, con un prejuzgamiento administrativo no definitivo pero sí oneroso par el buen nombre del efectivo policial, su carrera, su imagen ante su familia y la sociedad toda. El estado provincial, a través de la institución policial hace pagar a uno de los suyos, culpas quizás propias, aún cuando el fallo de la justicia se encuentra distante, el temor a los reclamos de las organizaciones llamadas ostentosamente “De Derechos Humanos” puede mas que cualquier razonamiento lógico.

                        Sin embargo el amplio despliegue mediático de estas organizaciones y familiares del delincuente muerto al parecer no consiguen conmover la verdad de los hechos y un sorpresivo giro en el desarrollo del juicio oral que se ventila en los estrados marplatenses el propio fiscal de la causa retiró la acusación, por lo que poco mas puede esperarse de la lectura del fallo el próximo miércoles por parte del tribunal juzgador.

                        La Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires (APROPOBA),  pese a seguir muy de cerca el desarrollo de los acontecimiento hasta el momento se ha mostrado prescindente de tomar intervención en la seguridad de que fuerza de la verdad primará en la decisión de los magistrados que en última instancia resolverán sobre la situación de nuestro camarada deseando hacer público únicamente la arbitrariedad de una justicia administrativa que primero castiga y después espera el resultado de la investigación,  método indudablemente apartado del respeto de los derechos ciudadanos y en especial del principio de inocencia proclamado dentro de las garantías constitucionales en nuestro país.

APROPOBA, 21 de mayo de 2006.

                                                                                  MIGUEL ANGEL REYNOSO

                                                                                  Sec. General

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YA ES HORA DE UN BALANCE SINCERO

POLITICA DE SEGURIDAD EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Por el Crio. Insp. (ra) MIGUEL ANGEL REYNOSO, Secretario General de APROPOBA

2da. Nota – 30 de abril de 2006.-

 

         Dijimos en su oportunidad que una transformación institucional como la que se realizó, mutilando a la fuerza de sus reservas experimentadas, incorporando gran cantidad de teóricos sin capacidad profesional en la materia, desarticulando y transformando el organigrama funcional, creando una superestructura burocrática indescifrable, aún para los mismos policías en actividad, fraccionándola en distintas policías sin interrelación efectiva, confundiendo la cadena de mando y control, con la ingerencia legal de autoridades ajenas e incluso particulares muchas veces con otros intereses que los comunes de la sociedad, mas tarde o mas temprano demostraría el desacierto y tornaría mas que palpable no ya el avance en materia de seguridad, sino un lamentable retroceso.

         En su libro “La ciencia de la Policía”, el Comisario General de la Policía Federal Argentina Dr. ENRIQUE FENTANES, procura y logra,  décadas atrás dejar en claro este concepto tan elemental, como poco comentado: cuando hablamos de labor policial estamos hablando de una verdadera ciencia y que como tal debe estudiarse sacando provecho de todas las experiencias anteriores sin desechar ninguna afirmando los pasos a seguir en la seguridad que realidades ya superadas nos facilitan.

         Sin embargo, nada de esto se ha tenido en cuenta, por el contrario lo improvisado y lo intrincado han sido una constante ya a partir de la concepción del nuevo esquema producto de la mentada Reforma Judicial y Policial en la Provincia de Buenos Aires, con solo echar un vistazo al nuevo organigrama institucional era previsible que su complejidad y apartamiento de los cánones comunes a la formación de una fuerza de seguridad en cualquier parte del planeta no podía arrojar, tarde o temprano, otro resultado que el fracaso.

         Solamente a modo de ejemplo, para el neófito en cuestiones policiales, podemos mencionar que en su “Tratado sobre Seguridad Pública”, el ex Jefe de la Policía Federal Argentina, Comisario General Pelachi, al realizar una somera descripción individual de la organización de las fuerzas policiales del mundo, por lo menos las mas relevantes y representativas, utiliza un promedio de dos a tres carillas para cada una y un pequeño gráfico ilustrativo, mientras que para procurar desarrollar la nueva organización de la Policía de la Provincia de Buenos Aires utiliza nada menos que DIESCIOCHO CARILLAS y varios gráficos, mencionando de paso que varias cosas no quedaban muy en claro y sus dudas acerca de los resultados de su funcionamiento.

         Un tan complejo como enredado entrecruzamiento tanto de funciones y responsabilidades de las distintas fuerzas (Policía I, Policía II, futura III, Policía de Seguridad, De Investigaciones en Función Judicial, de Seguridad Vial, Departamentales, Comunales, Residual, de Apoyo, etc.), y nuevas dependencias con nombres tan extensos como complicados e inexpresivos, confunden hasta al mismo personal en actividad que en general ignora la estructura de la fuerza, de quién depende su unidad y hasta él mismo, mientras que para el profano puede encontrar entretenimiento divertido procurando descifrar estas cuestiones ingresando a la página web oficial del Ministerio de Seguridad, donde ni siquiera existe un listado completo de las dependencias policiales.

         Ya lo hemos citado anteriormente también, pero merece recordar que bastante tiempo atrás, un verdadero especialista internacional en materia policial, el legendario MARCEL SICOT, de la Surete Francesa y ex director de INTERPOL, aseguraba como tantos otros la necesidad de una fuerza policial constituida “fuerte y unificada” para poder enfrentar los desafíos que el crimen en general y el que hoy podemos llamar “globalizado” le opusieran. Sin embargo nada de ello ha sido tenido en cuenta.

         Cumplidos ya los ocho años a partir de la implementación de la Reforma Policial en la provincia de Buenos Aires nadie puede decir sin ponerse colorado, a excepción del Ministro de Seguridad León Arslanián, que se han obtenido ni siquiera mínimos resultados positivos, muy por el contrario y a pesar de los ocultamientos día a día la sociedad toma conocimiento de situaciones que superan ampliamente las respuestas que puede dar la institución policial fundamentalmente por las fallas, incoherencias e incompatibilidades entre aspectos fundamentales para su funcionamiento que pueden sintetizarse en:

         Cuestiones políticas

Cuestiones de organización institucional

         Cuestiones de respaldo jurídico

         Cuestiones del componente humano

                                                                           Continuará… 

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UNA VERGUENZA QUE TIENE RESPONSABLES CON NOMBRE "CARGO" Y APELLIDO.-

 

El día 27 de abril pasado, fue asesinado un camarada (ver noticia en Leyendo Diarios-Apropoba).-

Han transcurrido varios días y después de recorrer todos los diarios, periódicos, semanarios, noticias en Internet, solo en una publicación lugareña de la ciudad de Quilmes -ciudad donde ocurrió el hecho- pude comprobar con gran sorpresa una síntesis del enfrentamiento, ya que ningún medio periodístico levantó la grave noticia.-

¿Que sucede con la prensa?, ¿Están también siendo cómplices del Ministro de Seguridad, ocultando las informaciones policiales para que no se la caigan las estadísticas,  tienen miedo a quedarse sin la publicidad oficial?, ¿Están siendo presionados por los gobernantes para acallar este tipo de información?.-

¿Que clase de periodismo tenemos, ya ni la muerte de un servidor público los conmueve?.-

Realmente estamos en una decadencia total, YA LA MUERTE DE UN POLICÍA NO ES NOTICIA.-

ENTONCES - ¿VIVA LA INSEGURIDAD?.-

Si no respetamos a quienes nos tienen que proteger, que podemos exigir. Que nos espera a los ciudadanos comunes.

En cualquier película policial de otros países -de los cuales se toman modelos de como estructurar una fuerza policial- les llegan a matar a un policía y salen todos -hasta la población civil- a buscar al asesino. Porque esta debe ser la forma de enfrentar a la delincuencia, dando el ejemplo para que tengan en cuenta quienes actúan delictivamente que no saldrán impunes, cualquiera sea su condición.-

Si no nos conmovemos y exigimos como corresponde a cualquier país que se considere civilizado, seguiremos soportando la inseguridad (total con este proceder, otros camaradas del asesinado seguramente ya piensan: "de que sirve arriesgarte si después ni la sociedad te lo reconoce, queda tu familia desamparada, tus hijos sin el padre, una madre sin esposo, en fin una familia destruida".-

Debemos insistir en que las autoridades no solo purguen a la policía de los malos funcionarios, (que son solo un porcentaje muy menor en una fuerza de 50.000 hombres), sino que les deben dar los elementos logísticos necesarios, la capacitación adecuada y sobre todo el respeto que se merecen como servidores públicos ya que están ofreciendo nada mas que la vida en proteger a la sociedad.-

                                              

APROPOBA, 30 de abril de 2006. 

 

PD: Convocamos a todos nuestros lectores que nos hagan llegar las noticias policiales de sus lugares de origen para publicarlas en nuestra pagina de Apropoba, para así mostrarle a la población la verdad de los hechos que están ocurriendo en la provincia.- 

 

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YA ES HORA DE UN BALANCE SINCERO

POLITICA DE SEGURIDAD EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Por el Crio. Insp. (ra) MIGUEL ANGEL REYNOSO, Secretario General de APROPOBA

(1ra. Nota) 24 de abril de 2006.

 

Cuando comenzaron a producirse las promocionadas e impactantes reformas al sistema policial en la provincia de Buenos Aires, allá por el año mil novecientos noventa y ocho, quienes, por la experiencia de toda una vida en la fuerza, nos constituimos en severos críticos sobre las posibilidades de éxito e inmediatamente fuimos de “sangrar por la herida” y hasta de “nostálgicos” de otros tiempos.

         Sin embargo en todos los casos la intención fue netamente sana alertando con argumentos sólidos sobre los resultados que reformas caprichosas, sin fundamentos empíricos, alejadas de cada realidad local e incluso en contrario a las tendencias de otros países, en especial del primer mundo podían acarrear.

         En estos momentos en que transcurridos varios años de reformas y contrarreformas, purgas, relevos de cúpulas policiales, creación de nuevas policías, cambios de denominaciones, creación y desactivación de unidades, implementación de planes de formación, experiencias múltiples carentes hasta de sentido lógico, algunas hasta risibles para el común de la gente, y muchas medidas mas, solo factibles por la omnipotencia de un ministro de seguridad con las armas legales o semilegales para hacer su capricho amparado por un poder ejecutivo ciego, un legislativo complaciente, y una justicia distraída bien se puede realizar un somero análisis de los resultados, no ya sobre predicciones, sino con las incontrastables realidades de todos los días.

         La carencia casi generalizada de periodistas serios especializados en temas policiales de verdad y no simples aficionados mediáticos, como también la casi generalizada, salvo puntuales excepciones, negación del acceso a los medios de prensa de profesionales de la cuestión hace que habitualmente solo pueda escucharse una campana, que por supuesto es la del estado, pero no obstante ello hasta a la prensa mas sumisa y obsecuente, aún mediante amplios despliegues de irrelevantes crónicas, se le hace difícil ocultar una verdad que la sociedad advierte sin que mensajes engañosos afecten su impresión: La Seguridad en la provincia de Buenos Aires, lejos de mejorar ha empeorado y no se confía ya en un futuro mejor.

            Esto que se puede escuchar en cualquier conversación con el vecino o comerciante de barrio de cualquier rincón de la provincia de Buenos Aires debería alertar a las autoridades responsables sobre los resultados de una política de seguridad previsiblemente inadecuada pero ahora ya a la luz de unos resultados comprobadamente infaustos.

         Quedando en claro esta cuestión primaria resta analizar nuevamente aunque mas no sea a vuelo de pájaro, los distintos aspectos que incidieron en el fracaso y que en adelante, ya puede asegurarse agravarán la situación.

 

                                                                                     Continuará………

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Como era previsible desde el principio, condenan únicamente a policías por los hechos de Avellaneda

Todo tipo de presiones a la justicia concluyo con una sentencia cantada.

Como son policías no importa si pudieran ser inocentes, siempre estuvieron condenados.

Notas de APROPOBA de antes y después de los hechos "Policía y Sociedad- Alerta para evitar el enfrentamiento" (4 de abril de 2001) y "AVELLANEDA, una tragedia previsible, anunciada y evitable" (1ro. de julio de 2001)

 

Prisión perpetua a Fanchiotti y Acosta por los asesinatos de Kosteki y Santillán
 
La Justicia determinó la prisión perpetua para los responsables por la muerte de los piqueteros. Familiares de los piqueteros muertos se mostraron conforme con el fallo, que fue acorde con lo solicitado por la fiscalía. Los policías fueron condenados por el delito de "doble homicidio agravado por alevosía"

 

 

 

Bs. As., 10 de enero.-(Infobae) - El ex comisario bonaerense Alfredo Fanchiotti y su ex chofer en el Comando Patrullas de Avellaneda, Alejandro Acosta, fueron condenados hoy a prisión perpetua por el asesinato de los piqueteros Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, baleados el 26 de junio de 2002 durante la represión policial a un corte del Puente Pueyrredón.

El Tribunal condenó también a penas de entre dos y cuatro años de prisión a otros cinco ex policías juzgados por encubrimiento en la bautizada "masacre de Avellaneda" y a diez meses de prisión en suspenso a un civil -ex policía- que se hizo pasar por efectivo de la fuerza el día de la represión.
Los jueces ordenaron además abrir una causa judicial por supuesto falso testimonio al ex ministro de Justicia en la presidencia de Eduardo Duhalde, Jorge Vanossi, al ex titular de la SIDE Carlos Soria y su entonces segundo, Oscar Rodríguez, quienes declararon como testigos bajo juramento de verdad en el proceso.
El Tribunal Oral en lo Criminal 7 de Lomas de Zamora puso fin así a un juicio que demandó ocho meses, en un veredicto anunciado para las 17 pero dado a conocer con tres horas y media de demora, tras una extenuante jornada en la que grupos piqueteros
acamparon desde temprano frente a la sede judicial en esa localidad bonaerense.
El único de los acusados que se presentó en la sala colmada de los tribunales ubicados en avenida Larroque y Camino Negro fue Acosta, y se notó la ausencia del principal acusado, Fanchiotti, quien había pedido a los jueces permiso para quedarse en la cárcel
y no concurrir a escuchar el veredicto.
Sobre Fanchiotti y Acosta pesaba el pedido de prisión perpetua hecho por el fiscal Bernardo Schell y los querellantes, en base a planteos con los que coincidieron en su fallo los jueces Elsa López Moyano, Roberto Lugones y Jorge Roldán.
Además de las penas máximas recibidas por Fanchiotti y Acosta, los ex policías Félix Vega, Carlos Quevedo y Mario de la Fuente fueron condenados a cuatro años de prisión efectiva por encubrimiento agravado. Sin embargo, el trío seguirá en libertad hasta que la condena quede firme, ya que se descuenta será apelada ante la Cámara de Casación, máximo tribunal penal del país.
En el juicio también resultaron condenados los ex policías bonaerenses Gastón Sierra, penado con tres años por encubrimiento y Lorenzo Colman, quien recibió dos años de prisión por el mismo delito, ambas penas excarcelables, por lo cual no irán a prisión.
El último de los enjuiciados, el ex policía Celestino Robledo, fue sentenciado a diez meses de prisión en suspenso por usurpación de títulos y honores, debido a que como civil participó del operativo de represión ese día, pese a que había renunciado a la
fuerza de seguridad.
Los jueces rechazaron un pedido de los familiares de las víctimas, que buscaban abrir una investigación contra funcionarios bonaerenses al momento de los hechos, como el ex jefe de la Policía Edgardo Beltracchi y el secretario de Seguridad, Luis Genoud.
Sin embargo, los jueces ordenaron investigar presuntas vejaciones y apremios ilegales denunciados por manifestantes que ese día fueron llevados detenidos a la comisaría 1era. de Avellaneda.
La audiencia comenzó con una demora de tres horas y media, debido a la rotura de la impresora con la que se copiaba el fallo, tras un día de movilizaciones piqueteras frente al Tribunal ubicado en avenida Larroque y Camino Negro.
En ese lapso, un grupo de manifestantes se encaminó hacia la casa de la madre del ex presidente Duhalde, ubicada en las cercanías del tribunal, donde realizaron un escrache.
Conformidad en los familiares
Una vez conocido el veredicto, Vanina Kosteki -hermana de Maximiliano- aseguró: "estamos contentos porque es un paso importante. Por primera vez hay una condena efectiva a la Bonaerense y es una condena que hace todo el país".
"Esto demuestra que si luchamos las cosas se logran, pero ahora vamos por más", dijo Vanina Kosteki a la agencia NA en los Tribunales de Lomas. Por su parte, Alberto Santillán -padre de Darío- señaló que "este es el primer paso de una historia que debe continuar", en referencia a las "responsabilidades políticas" del hecho.
"Algunos policías recibieron penas livianas, pero estoy conforme. Mi hijo está en el espíritu de todos los que luchan", agregó emocionado Alberto Santillán. A su vez, la madre de Plaza de Mayo Nora Cortinas, que acompañó a los familiares de las víctimas durante el proceso, calificó a Fanchiotti como un "genocida y asesino".
"Las familias quedan ahora más tranquilas, pero no hay que permitir que se vuelvan a cometer estos crímenes atroces", concluyó Cortiñas.

 

POLICIA Y SOCIEDADALERTA PARA EVITAR EL ENFRENTAMIENTO

 

“....... para eso es imprescindible acompañar a los miembros de la policía en su lucha cotidiana, asegurarles una retribución digna, dotarlos de los elementos técnicos necesarios y, llegado el caso, reconocer públicamente su heroísmo y su sacrificio. Y, sobre todo, tener en claro que sin ellos no habrá democracia sino anarquía, no habrá paz social sino violencia incontrolable.”

De “Policía y Democracia”, Editorial Diario La Nación del 21-03-02

            Desde hace un tiempo, prácticamente coincidente con el inicio de la gran crisis que soporta nuestro país, hemos comenzado a escuchar a distintos dirigentes que mas o menos abiertamente vienen anunciando a la brevedad el comienzo de un periodo de desbordes sociales, caos, y desordenes de todo tipo como consecuencia de la insatisfacción de la ciudadanía ante la clase política dirigente que no acierta a adoptar ninguna medida valedera para sobrellevar esta especial situación.

            Desde otros sectores se vienen dando asimismo voces de alerta en lo relacionado a la introducción de armamento y personal adiestrado en otros países en actividades subversivas y terroristas.

            Hasta la Iglesia Católica viene alzando, cada vez con más continuidad y contundencia sus voces de alarma para sacar a la clase política de su apatía frente a las necesidades cada vez más apremiantes de la población.

            A esta altura ya no resulta ajeno para nadie medianamente informado que dada la continuidad de la inacción gubernamental, nuestra sociedad bien podría en el futuro inmediato afrontar una situación que por llamarla de alguna manera podríamos denominar “de desorden generalizado”, cuyos alcances finales por el momento resultan impredecibles.

            Ahora bien, conocemos que las fuerzas armadas se encuentran imposibilitadas por Ley de poder actuar ante una hipótesis semejante, mientras que de las fuerzas de seguridad, solamente la Gendarmería Nacional se halla en condiciones medianamente apropiadas no obstante que su capacidad operativa se halla supeditada a la escasez de su numerario en relación a la extensión territorial de nuestro país, los importantes núcleos urbanos y la cantidad de objetivos susceptibles de atentados, su aislamiento y demás cuestiones inherentes a la seguridad interior, sin perjuicio de la carga que para dicha fuerza significa el cumplimiento de su misión específica de guardiana de nuestras fronteras, que en tal caso podría resultar resentida.

            Analistas reconocidos sobre seguridad nacional, ya se encuentran previendo que nuevamente quedará en manos tanto de la Policía Federal, como de las policías provinciales, especialmente de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, cuando llegado el momento, que ojalá no se presente nunca, resulte socialmente necesaria la represión legítima para buscar nuevamente el orden, “..la clave es la Policía Bonaerense, el día que se abstenga, ahí tiene el problema. Y están tolerando situaciones complicadas: les pagan el sueldo con bonos, matan a uno de ellos todas las semanas y nadie va a los entierros, pero no significa que haya síntomas de desaliento evidentes” (Respuesta de un especialista de seguridad del orden nacional, en diálogo con un periodista de “Ámbito Financiero”, edición del 6 de marzo del 2002”

            A pesar de resultar verdad  que nuestra institución, pese a las realidades diarias, no evidencia signos de desaliento, no obstante el constante ataque a los que se ven sometidos sus trabajadores y el abuso que de ellos hace el estado del cual dependen, no deja de resultar preocupante a la Asociación Profesional de Policías este continuo desgaste que significa la pérdida casi diaria de sus hombres, muertos o heridos, sin que se avizore a breve plazo la adopción de alguna medida positiva y la incidencia que mas allá de las gravísimas consecuencias de las bajas humanas pueda ocasionar en la estructura misma de la fuerza.

        El desgobierno y la anomia resultante irremediablemente llevan a conformar un panorama donde la anarquía puede fácilmente enseñorearse confundiendo los papeles que cada quién debe representar dentro de una sociedad organizada.

            Es mas, esta preocupación se extiende a las ya mencionadas  posibilidades de un futuro cercano desborde social, ante el cual necesariamente la fuerza policial será una vez mas utilizada por la dirigencia política para enfrentar a la ciudadanía que desde hace algún tiempo y ante la falta de atención y respuesta de sus gobernantes ha comenzado a utilizar este accionar como forma común de protesta.

            Día a día somos espectadores de las verdaderas peripecias que el trabajador policial debe hacer gala para evitar precisamente choques con desocupados, piqueteros, ahorristas, maestros, jubilados, despedidos, etc., disimulando en muchas ocasiones los insultos y escupitajos de quienes ven en ellos a los culpables de su situación, sin analizar que en lo personal o familiar nuestros trabajadores también resultan víctimas de la perversidad de los que manejan el poder.

Día a día vemos también que estos trabajadores policías son exigidos más allá de todo limite razonable al sumarse a la excesiva y estresante carga laboral, la problemática salarial y mas grave aun la falta de cobertura médica social no obstante el descuento obligatorio que se le efectúa, la “inseguridad” de su seguro, y el desentendimiento cada vez más descarnado por parte del estado hacia los policías heridos o mutilados, con los cuales debería cumplir con las obligaciones de atención que le marca la Ley.

A la fecha que nos encontramos de este año 2002, nada menos que 38 trabajadores entre la Policía Federal y la de la Provincia de Buenos Aires, han sido asesinados violentamente y un número mucho mayor herido o mutilado como consecuencia de su trabajo, record en la historia de la nación, y en el mundo para  un país en paz

Nuestra asociación considera un deber alertar acerca de las derivaciones consecuentes de enfrentamientos entre la Policía y la ciudadanía que al siempre lamentable saldo  de pérdida de vidas humanas de ambas partes se suma necesariamente el alto costo que debería pagar la  Institución enfrentándose a una sociedad a la cual tiene como deber primordial proteger, todo ello, inclusive como consecuencia de las desastrosas administraciones gubernamentales, de cuyas consecuencias, por otra parte, sus integrantes también son víctimas. Poco podemos esperar aparte de los consabidos discursos de oportunidad de quienes a pesar de no reconocerlo se saben enteramente responsables y de este y los demás graves problemas que afectan a nuestro país.

En conclusión de lo señalado nuestra entidad cree oportuno hacer propio el precepto que motivó el Congreso del Consejo Europeo de Sindicatos de Policía, realizado en Lisboa en el año 1990, según el cual “LOS GOBIERNOS NO DEBEN UTILIZAR A LAS FUERZAS POLICIALES EN LA SOLUCION DE LOS PROBLEMAS SOCIALES, SINO DISPONER LAS MEDIDAS POLITICAS NECESARIAS PARA LA SOLUCION DE ESOS PROBLEMAS”

Mar del Plata, 4 de abril de 2001

 

AVELLANEDA: UNA TRAGEDIA PREVISIBLE,  ANUNCIADA Y EVITABLE

 

            Los trágicos sucesos ocurridos la semana pasada en la ciudad de Avellaneda y que comprometen seriamente y desde varios frentes a la ya debilitada Institución Policial de la Provincia de Buenos Aires resultaban desde hace un tiempo previsibles e incluso anunciados desde organizaciones sociales hasta el análisis del periodismo informado e incluso las esferas del mismo gobierno y por lo tanto de haberse tomado a tiempo las medidas convenientes hubieran podido evitarse.

         En marzo del corriente año nuestra delegación emitió un comunicado de prensa, que no tuvo desgraciadamente, la necesaria repercusión en los medios de información, bajo el título POLICIA Y SOCIEDAD, ALERTA PARA EVITAR EL ENFRENTAMIENTO.

            En el mismo se detallaba una serie de informaciones procedentes de distintos estamentos de la sociedad acerca de que la continuación de una política gubernamental totalmente ineficiente para solucionar  los más afligentes problemas sociales derivaría necesariamente en un desorden generalizado.

            También señalaba el documento que pese a la propia problemática que afronta el personal de la Policía de la Provincia de Buenos (cantidad de muertos, heridos, infructuosa y desigual lucha contra la delincuencia, falta de elementos,  retraso en el pago de haberes y pago con bonos, falta de cobertura asistencial, y otros) no se evidenciaba en la misma el desaliento de sus integrantes pese al constante ataque a los que son sometidos, no solo desde la delincuencia, sino también desde distintos intereses del poder político y por distintos medios.

            Mas adelante se detallaba las constantes piruetas que el trabajador policial debía realizar a diario para evitar el choque contra piqueteros, desocupados, jubilados, maestros, desempleados, solicitantes de planes, y otros quejosos, al soportar las agresiones verbales o de hecho que quienes reclaman les infieren por considerarlos sostenedores y defensores de una clase política que los ignora, sin pensar que nuestros trabajadores también resultan víctimas de la misma perversidad.

            Finaliza el documento haciendo mención en la urgencia para difundir la alarma que  evitara el previsible enfrentamiento entre la fuerza policial y la sociedad misma, cuando en algún momento resultara socialmente  necesario restaurar el orden, por los costos principalmente de vidas que pudieran resultar para ambos bandos, sin descontar por supuesto el grave daño que dicha situación acarrearía a una institución que se enfrenta a una sociedad a la que tiene como deber primordial proteger.

            Hoy, después de que pese todos estos anuncios no se adoptara ninguna medida prudente para eludir  lo que finalmente ocurrió;  un bando llora sus muertos, y  el otro lame sus heridas y paga como único responsable los resultados de una total falta de política de seguridad y un desentendimiento  de sus mínimas obligaciones con las que debería encontrarse comprometido por parte del Estado Provincial.

            Más rápido para actuar como juez que para adoptar medidas oportunas el Jefe del Estado Bonaerense, Ingeniero Felipe Solá hizo pública su inmediata condena hacia el personal policial, que si bien miramos, arriesgó su vida, libertad y carrera en el por órdenes de poco menos que imposible cumplimiento a esta altura de la historia, máxime para una institución policial que viene perdiendo sustento social desde que la ya fracasada reforma policial del Dr. Duhalde la privara de sus elementos mas experimentados, desarticulara, y la hiciera propicio chivo expiatorio, campaña periodística mediante de toda culpa de la que necesitara desembarazarse.

            Temprano es aún para preguntarse si una verdadera trampa fue tendida en Avellaneda, llevando a personal policial inexperto por falta de una verdadera conducción superior a quedar encerrado entre dos fuegos, sin previo aviso de vigías aéreos o elevados de esa inminente situación, obligándolos a una  confrontación con sectores politizados que habitualmente buscan este desenlace con el posterior objetivo de enarbolar como banderas sus mártires resultantes y el consecuente desprestigio de la fuerza policial.

            Temprano también es para analizar las distintas movidas y declaraciones gubernamentales previas a los hechos insistiendo en que,  precisamente en esta oportunidad, no se permitirían los cortes de acceso a la Capital Federal, en contra de lo que ya resultaba tradicional, y como éstas pudieron haber influenciado en los sectores más violentos de los reclamantes que siempre han buscado el enfrentamiento.

            Mientras el tiempo pasa, no se encuentra distante el momento en que los bandos realicen nuevos movimientos en el tablero, y resulte necesaria la adopción de medidas acordes a los acontecimientos. En nuestra provincia los cambios nuevamente apuntan a una dirigencia ministerial sin la necesaria experiencia, por lo que se sigue improvisando. Humildemente al tiempo que rogamos a Dios para que ilumine las decisiones hasta ahora tan equivocadas de los gobernantes, nos permitimos recalcar aquel precepto ya citado del Congreso del Consejo Europeo de Sindicatos de Policía según el cual  “LOS GOBIERNOS NO DEBEN UTILIZAR A LAS FUERZAS POLICIALES EN LA SOLUCION DE LOS PROBLEMAS SOCIALES, SINO DISPONER LAS MEDIDAS POLITICAS NECESARIAS PARA LA SOLUCION DE ESOS PROBLEMAS”.

            Mar del Plata, 1ro. De julio de 2001

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“13 de Diciembre”

 

En la fecha en que se conmemora 

EL DIA DE LA POLICIA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES,

la Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires, (APROPOBA),

saluda a NUESTRA INSTITUCION POLICIAL nacida con LA PATRIA,

testigo y protagonista de los hechos de nuestra Historia Nacional, eternamente fiel

al sentir nacionalista, a los principios democráticos y a la defensa de la sociedad

y de sus autoridades constituidas y que por sobre todas las cosas, a pesar

de los golpes recibidos se acerca a los 184 años de existencia

con la frente lo suficientemente alta como para poder afrontar

los desafíos que seguramente le esperan y especialmente a los CAMARADAS,

hombres y mujeres que la integran,  constituyen su nervio y motor

que la mantiene viva y que a pesar de pretendidas divisiones 

sostienen en alto el ideal policial que siempre la animó.

¡¡¡VIVA LA POLICIA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES ¡!!

        

APROPOBA, 13 de diciembre de 2005.                       

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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CIRCULO POLICIAL DE ROJAS

Para modelo y orgullo de la familia policial

 

            En oportunidad de realizar el recorrido por algunas de las delegaciones de APROPOBA como se diera cuenta en nota de oportunidad, tuve la inmensa alegría de encontrar en la ciudad de Rojas una institución ligada a la familia policial que me produjo una profunda impresión dadas las características que reúne y con las cuales se ha manejado desde su fundación.

            Y utilizo en su plenitud la palabra fundación por cuanto se trata de una entidad autónoma que bajo la sencilla pero amplia denominación de CIRCULO POLICIAL viene demostrando desde hace mucho tiempo, la realidad de este concepto por cuanto mantiene desde sus albores como objetivo primordial la unidad de la familia policial dejando de lado distingos odiosos de cuestiones que únicamente deberían tenerse en cuenta en el ejercicio de la función, mientras que fuera de ésta bien basta con el respeto recíproco del trato de gentes.

            Una institución que con objetivos claros y definidos ha logrado, mas con esfuerzo de sus integrantes que con recursos económicos, dado lo exiguo de su cuota social, no solamente la construcción de instalaciones envidiables y una intensa actividad social, constituirse en un referente dentro de la comunidad donde se desenvuelve  con los lógicos notables beneficios hacia la alicaída relación entre la institución policial y la sociedad.

            Una institución que vela sin egoísmos de ningún tipo por que las actividades relacionadas con la familia policial puedan desarrollarse en sus instalaciones alentando y participando en las nuevas inquietudes, como ocurre con la Filial del Centro de Oficiales Retirados y la Delegación de APROPOBA locales, demostrando en los hechos que la unidad de la familia policial resulta posible siempre y cuando nos despojemos de obsoletos prejuicios impropios de los tiempos y la situación que nos toca vivir.

            Un grupo de nuestros camaradas ha concretado esta realidad indiscutible bajo el liderazgo indiscutible, como en todo momento me lo señalaran los demás, del Crio. Inspector (RA) JESUS AMOROS, la que no puede dejar de ser reconocida especialmente por una entidad que pretende alentar similares ideales en cuanto a la cada vez mas evidente necesidad de cohesión de la familia policial en pleno.

 

            APROPOBA, 1ro. De diciembre de 2005.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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Gira del Secretario General de APROPOBA

Su agradecimiento

 

AGRADECIMIENTO:

 

            Es la única palabra que se me ocurre después de la experiencia vivida en los últimos días recorriendo parte del inmenso territorio de la Provincia de Buenos Aires con el fin de responder a invitaciones de camaradas para charlar acerca de nuestro movimiento sindical, por un lado y por otro concretar postergadas visitas a delegaciones en funcionamiento que distintas cuestiones, pero en mayor grado de tipo económico venían impidiendo su necesaria realización.

            Cuatro días de intensa actividad y mas de dos mil kilómetros recorridos para abarcar una mínima parte de la geografía provincial en la que no existe rincón donde la presencia policial tanto de la estructura institucional oficial como de integrantes de nuestra inmensa familia, nucleados o no en entidades  relacionadas, dan una idea de la inmensidad del esfuerzo que resta por encarar.

            Zona Oeste del Gran Buenos Aires, Castelar, Ituzaingó, La Matanza, Luján, Pergamino, Rojas, Junín, 9 de Julio y Bolívar, participaron de esta breve recorrida que posibilitó incluso la concreción de varias entrevistas de medios de difusión locales respecto de los ideales de APROPOBA, y tomar contacto en forma privada con personal en actividad que nos reiteraron sus máximas y continuas preocupaciones respecto a la difícil situación por la que se encuentran atravesando y otros temas también de gran importancia.

            Agradecimiento en primer lugar a quienes nos hicieron conocer su interés por nuestra causa y se preocuparon en concretar reuniones y convocar otros camaradas.

            Agradecimiento a Mario Deshusses de la Delegación Mar del Plata que me acompañó en la gira en la que utilizamos su vehículo particular.

            Agradecimiento a los que colaboraron para solventar los lógicos gastos originados.

            Agradecimiento a los integrantes de las delegaciones de APROPOBA visitadas, por su preocupación en organizar las reuniones, difundirlas y participar a  los demás.

            A los Comisarios Generales, y Mayores que siendo mis superiores prestigiaron las reuniones con su experimentada presencia, haciéndome sentir en todo momento en un ambiente de verdadera camaradería, mas allá de la seriedad con que en todo momento se siguió mi modesta exposición y el interés demostrado a través de preguntas e inquietudes.

            A los demás camaradas por su preocupación para adecuarse a las necesidades y horarios impropios con el fin de facilitar las cosas, concertando entrevistas y reuniendo gente y en ellos también a los que incluso debieron viajar desde una ciudad a otra para estar presentes y participar.

            Queda mucho por hacer indudablemente, pero el aliento recibido nos permitió que ya de regreso se comenzaran a delinear nuevos proyectos de viajes procurando centralizar reuniones de localidades cercanas, ante la tamaña importancia que el resultado de esta primera experiencia de ese tipo significa para esta conducción.

            Nuevamente muchas gracias a todos.

                        APROPOBA, 27 de noviembre de 2005.

 

                                               Miguel Angel Reynoso, Secretario General

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ACERTADA MEDIDA DEL MINISTERIO DE SEGURIDAD DE LA PROVINCIA

DE BUENOS AIRES FINAL PARA LOS OPERATIVOS SOL

 

Los inicios del siglo XX y el auge que poco a poco tomaba como destino turístico la costa atlántica de la provincia de Buenos Aires, centrado en la ciudad de Mar del Plata como eje principal, con un crecimiento demográfico temporario de grandes proporciones hicieron a partir de entonces fijar la atención de la Jefatura Policía Provincial en la necesidad del incremento del personal policial de la ciudad adjudicando refuerzos que por los meses de verano se asignaban a la zona.

            Sin embargo no debemos olvidar que las características delictivas de la época se encontraban muy alejadas de lo que conocemos en la actualidad y el personal policial suplementario pasaba mas a formar parte del necesario fondo de las imágenes postales, como es habitual ver en las antiguas fotografías, quizás con el fin de emular a las vistas de los balnearios europeos, que con otros fines que posteriormente se hicieran tan necesarios.

            El continuo crecimiento de Mar del Plata y de otros balnearios de la costa fueron incrementando la cantidad de personal y recursos que durante el verano se afectaron a esos puntos, ampliándose también poco a poco a otros sitios vacaciones e incluyendo rutas de acceso a los mismos.

            La implementación del conocido Operativo Sol, significó, por lo menos en la teoría el abarcamiento de prácticamente todo el territorio provincial en una maniobra de movilización de personal y recursos que asumió proporciones colosales principalmente en lo económico, ya que los mismos siempre significaron un gran aparte en dinero proveniente de las arcas del estado.

            No obstante semejante esfuerzo pocas veces se vió reflejado en otros resultados que no fueran los estrictamente visuales y promocionales para el sistema de seguridad de la provincia de Buenos Aires en su conjunto y especialmente en lo que respecta a los lugares presuntamente beneficiados, hecho desde siempre conocido por la conducción policial, y disimulado por el interés político de su realización.

            No solamente el magro resultado cosechado a través de los años fueron haciendo antipático a nivel policial el mencionado operativo, sino también, por ejemplo, el hecho de dejar desguarnecidos otros sectores, la inmensidad de la inversión y sobre todo las malas condiciones de trabajo a que casi siempre fue sometido el personal removido hacia otros destinos; con pésimos alojamientos; desconocimiento del lugar, de los delincuentes y accionar de los mismos; excesiva cantidad de horas de trabajo; desarraigo; viáticos mal pagos, retrasados, cortados, etc., contribuyeron incluso a mermar su rendimiento y siempre llevaron a pensar sobre la existencia de otros intereses seguramente económicos de quienes manejaban los recursos para la insistencia en tal ilógico proceder.

Por otra parte la incapacidad de las distintas conducciones de nuestra institución para movilizar con efectividad y necesarias previsiones grandes cantidades de sus efectivos, sobradamente se ha demostrado no solamente en los operativos de verano, sino también en los grandes servicios que otros acontecimientos han requerido, pasando desde las visitas papales de los ’80 hasta  la reciente Cumbre de las Américas.

            No lejos se encuentran los recuerdos de cuando, por orden superior, patrulleros sin motor eran empujados por personal a la orilla de la ruta para simular una cobertura inexistente, o cuando el personal debía alojarse en escuelas sin comodidades bañándose en pleno verano en un patio abierto y sacando agua de un tanque llenado por los bomberos.

            Desde siempre quienes tuvimos la oportunidad por nuestra carrera de conocer a fondo los males que dichos operativos acarrearon no solamente a nuestros camaradas, sino a la imagen policial toda y oportunamente hicimos conocer nuestra humilde opinión sobre la necesidad de que los requerimientos de seguridad de cada zona turística debían ser cubiertos por una policía local que mantuviera todo el año un nivel adecuado para afrontar ese desafío, logrando en los meses invernales y gracias a su capacidad asegurar un máximo nivel de seguridad que seguramente contribuiría en la tarea veraniega.

             Hoy, no podemos dejar de ver con satisfacción que tan viejo anhelo pudiera concretarse de acuerdo a lo confirmado por el Ministro de Seguridad de la Provincia, seguramente no será fácil el cambio prometido, dada la necesidad de dotar a las zonas correspondientes de los recursos humanos y materiales necesarios que seguramente llevará su tiempo, pero tomada la decisión política seguramente tarde o temprano se arribará a su concreción.

 

            APROPOBA, 20 de noviembre de 2005

 

                                                                       MIGUEL ANGEL REYNOSO         

                                                                            Secretario General

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EXTORSION O CAZABOBO

 

EL GOBIERNO PROVINCIAL Y SU NOVEDOSO APRIETE

REINTEGRARIA LOS SEIS MESES DEL “13%” QUE ESTABLECIO LA JUSTICIA

PREVIA FIRMA DE UN DOCUMENTO DE RENUNCIA DE DERECHOS

 

         A partir de que se tomara conocimiento del fallo definitivo dictado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en las causas iniciadas por afiliados a dos entidades gremiales disponiendo el reintegro de CINCO MESES Y FRACCION, de la quita salarial dispuesta oportunamente por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, y conocida genéricamente como “el 13 %”, una luz de esperanza se encendió para los empleados policiales que también se encontraban a la espera de dicho reintegro y muchos de los cuales han iniciado las respectivas causas judiciales, que también acogieron con buenos ojos la iniciativa de los mismos sindicatos de recurrir a la justicia internacional para reclamar el reintegro total del período descontado.

         Al poco tiempo el propio Gobierno Provincial, conociendo que tarde o temprano debería afrontar el compromiso para con todos los que hubieran sufrido la quita mencionada, alardeo públicamente de que “pagaría a todos los empleados en el mes de octubre”, claro que cuidándose de no mencionar el año el hecho de que dicho mes de este año corriente ya haya pasado a la historia no basta para tildarlo de mentiroso.

         Reiterado el anuncio de que la devolución del período citado en primer término se llevaría a cabo parte en el mes en curso y parte en el próximo diciembre, no deja de sorprender que oficiosamente se haya dado a difusión un documento que según se menciona, también oficiosamente sería necesario firmar como trámite indispensable para que se realice el pago de devolución, y que precisamente consiste en un compromiso de renuncia a cualquier “otro tipo de reclamo por ningún motivo, como también la renuncia de toda acción judicial o administrativa futura y a desistir en caso de acción iniciada, etc. etc. etc.”

         No deja de resultar sugestivo que precisamente cuando ya existe un fallo válido en causas similares emanado del Máximo Tribunal de Justicia de la Nación y que por ende no se encuentra lejana la resolución de una catarata de causas originadas por el mismo tema y la posibilidad de que de obtener los sindicatos presentantes un dictamen favorable del Tribunal Internacional al que recurrieran, presuntamente se esté recurriendo a la vieja estratagema de cazar pichones mediante el sencillo trámite de mostrar con una mano el dinero y con el otro el documento para firmar, todo lo cual y a ojos del mas inexperto entendido en derecho y pese a la relativa validez de la renuncia de un derecho laboral, se convertiría lisa y llanamente en el delito de extorsión.

         Se ha mencionado al respecto, también oficiosamente que solamente existirían dos posibilidades frente a la situación planteada: a) firmar y cobrar y b) no firmar y no cobrar quedando a la espera, y seguramente el Estado Provincial espera que una lluvia de incautos y realmente necesitados ante el brillo de las monedas se avenga a firmar hasta una condena a muerte.

         Sin embargo APROPOBA por supuesto disiente con esta apreciación simplista y a la brevedad hará conocer por este mismo medio un análisis mas documentado sobre el tema, por lo que solicitamos a los numerosos lectores que nos escriben al respecto la paciencia necesaria.

         APROPOBA, 10 de noviembre de 2005.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

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NUEVAMENTE EL TRABAJADOR POLICIAL VICTIMA DE LAS PROTESTAS SOCIALES

 

         Los  graves incidentes ocurridos en la Estación de Trenes de Haedo, originalmente comenzados como consecuencia de una protesta social, una vez mas arrojaron dentro de sus consecuencias a trabajadores policiales como repetidas víctimas.

         Seis efectivos policiales heridos, y la necesidad del ejercicio de la fuerza para procurar restablecer el orden quebrado, con el costo institucional que ello significa nuevamente nos ponen de manifiesto la certeza del precepto elaborado por el Consejo Europeo de Sindicatos de Policías, como resultado del congreso realizado en la ciudad de Lisboa, Portugal en el año 1990 y que textualmente dice:

“Los gobiernos no deben utilizar a sus fuerzas policiales en la represión de las protestas sociales, sino que deben prevenir con la suficiente antelación para solucionar anticipadamente los problemas que motivan esas protestas, arbitrando las medidas convenientes para evitar los problemas que las originan”

Mientras en nuestro país los gobiernos no arbitren esas medidas de solución a problemas de vieja data, continuarán los motivos para las protestas sociales, aparejadas a nuevos trabajadores policiales víctimas de agresiones u obligados a actuar en hechos cuya solución no se encuentra en sus manos, con las consabidas responsabilidades legales y mediáticas, ensanchando cada vez mas brecha entre la Institución Policial y la Sociedad, que en nada beneficia al ya alicaído sistema de seguridad argentino.

 

APROPOBA, 1ro. de noviembre de 2005.

 

                                               MIGUEL ANGEL REYNOSO    

                                                        Sec. General

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NO QUEREMOS SER ALARMISTAS PERO…..

 

         El constante contacto que  afiliados de APROPOBA mantienen con el personal asignado al operativo de seguridad de la Cumbre de las Américas en Mar del Plata ha posibilitado la oportunidad de tomar conocimiento del creciente descontento entre dichos numerarios en lo que respecta a su cumplimiento.

 

         Por supuesto la mayor causa de protesta la ocasiona el régimen horario a cumplir, de 12 horas de trabajo por 12 de descanso, en el que las horas de trabajo consisten generalmente en la totalidad del lapso parados en un determinado objetivo, a la intemperie, sin ropa adecuada y sin que se le ofrezca por lo menos una bebida caliente para soportar las bajas temperaturas y hasta lluvias de una primavera marplatense por demás destemplada.

 

         Otra de las causas la constituye al parecer una sustancial diferencia entre componentes de distintos estamentos policiales a la hora de los beneficios, ya que según parece mientras al personal proveniente de cuerpos se les dio alojamiento y comida en los hoteles de la Colonia Chapadmalal, además del viático correspondiente, mientras que al restante personal solamente se le abona el viático, generándose una diferencia odiosa a la vista de estos últimos.

 

         No escapa tampoco a nuestros camaradas que en vista de las distintas movilizaciones que repudiarán las reuniones y sobre todo la presencia del presidente norteamericano, serán ellos y no otros los que deberán soportar las seguras agresiones a las que acostumbran los “luchadores antiimperialistas” que ven en todo policía un representante de las corporaciones internaciones y desahogan sus frustraciones contra un humilde trabajador que lo único que desea es ganarse de la vida lo mejor que puede y que seguramente deberán pagar no solo las consecuencias de insultos, escupidas, piedras y cosas por el estilo sino también cualquier cosa que pudiera salir mal, sea su responsabilidad o no.

 

         Esperamos por el bien de todos que de ninguna manera esta situación llegue al desborde dadas las tristes consecuencias que podrían significar para nuestro país en su imagen internacional, circunstancia que se hace ver reiteradamente a quienes nos vuelcan las inquietudes enunciadas. Nuestros reclamos sobre elementales derechos de manera alguna pretenden incrementar el descontento, al contrario entendemos que sería el peor y menos deseado de los resultados, por lo que incrementaremos nuestros esfuerzos para por lo menos llevar el humilde apoyo de una bebida caliente que en momentos de desesperación puede servir de apoyo para retemplar el espíritu frente a las adversidades.

 

         APROPOBA, 1ro, de noviembre de 2005.

 

                            MIGUEL ANGEL REYNOSO, Secretario General

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LA CUMBRE DE LAS AMERICAS EN MAR DEL PLATA

Y EL SACRIFICIO DEL PERSONAL DE LA POLICIA

DE LA PROV. DE BUENOS AIRES

 

         Resulta universalmente reconocida la importancia que reviste para nuestro país que la reunión de mandatarios americanos que se realiza en Mar del Plata transcurra en lo posible sin ningún tipo de incidentes que empañen sus objetivos y sobre todo la imagen nacional en el exterior.

         Meses de planificación anticipada y un presupuesto generoso de mas de cien millones, según lo que citan los medios de información hacen presumir, junto a un sinnúmero de medidas muchas veces impopulares pero sin duda necesarias hacen presumir que se han adoptado los mayores recaudos previsibles para que todo salga bien.

         Un  gran despliegue de personal y vehículos de seguridad, muchas veces nuevos, son la cara visible de tan espectacular operativo comparable en esta ciudad, salvando las distancias de tiempo y oportunidad, a los organizados con motivo de las visitas presidenciales a Chapadmalal, año 1974 y 1975, Conferencia Mundial del Agua de 1976, y el Campeonato Mundial de Fútbol 1978, Juegos Panamericanos 1995 por citar algunos, y en el que, como no podía ser de otra manera por resultar su territorio de competencia habitual, juega un papel preponderante la Policía de la Provincia de Buenos Aires, con el mayor esfuerzo en recursos humanos, los que a su vez deben y deberán soportar las mayores cargas de sacrificio para que todo salga bien.

         Sin embargo, para quienes tenemos la experiencia de la participación en importantes operativos resulta llamativo el singular olvido que por el rendimiento y comodidad del personal  al parecer han incurrido las altas jerarquías de nuestra fuerza policial, ya que a la excesiva carga horaria de 12 horas continuas de parada a la intemperie, sin ropa adecuada para los intensos fríos de esta singular primavera marplatense, tal como APROPOBA denunciara recientemente, se agrega la imprevisión en cuanto a poder brindar al efectivo apostado aunque mas no sea la magra recompensa a su sacrificio de una colación caliente para recomponer el cuerpo de los rigores climáticos.

         Seguramente dicho olvido no pasa por el poder político, que difícilmente pueda poner el ojo en detalles como el mencionado, pero si existe una responsabilidad que compete a los órganos de conducción institucionales, en las personas de sus máximas jerarquías para velar por sus subalternos, más aún si la lógica indica que incluso la asignación de una parte mínima de los millonarios recursos disponibles, o mejor dicho con el gasto “de unos pocos pesos” podría haberse implementado o incluso contratado un servicio que brindara esta  comodidad mínima al personal “que hace a la primera línea de la seguridad de todo el evento”, y que sin duda redundaría en su mejor desempeño.

         Si bien este vacío se encuentra parcialmente cubierto por la acción solidaria de APROPOBA, y de la Capellanía de la Fuerza, para evitar incluso que el efectivo se vea obligado a aceptar la humillación de la dádiva vecinal  muchas veces espontánea y solidaria, pero que también podría resultar riesgosa, se debe aceptar que esta situación dista mucho de acercarse a lo ideal.

         APROPOBA incluso, gustosamente se encontraba predispuesta con un gran número de afiliados y seguramente con la colaboración de otras entidades ligadas a la familia policial, si desde la conducción policial se la hubiera convocado para hacerse cargo oficialmente de tal responsabilidad, como también podría haber colaborado para ayudar al personal asignado a obtener de sus viáticos un mejor rendimiento mediante la búsqueda de alojamientos seguramente mas económicos que los obtenidos con desconocimiento y apuro.

         Ojala llegue el día no muy lejano, en que se pueda interpretar que una asociación gremial como lo es APROPOBA, lejos mantiene de sus intenciones interferir o poner piedras en la faz operativa policial y que en casos como el que se comenta y otros parecidos puede resultar de gran ayuda para su concreción.

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         A manera de anécdota solamente: Que lejanos están aquellos tiempos en que en los servicios de seguridad presidencial que se cumplían en la Colonia Chapadmalal, durante las visitas del entonces Presidente de la Nación Tte. Gral. Don Juan Domingo Perón y su señora esposa en los años 1974/75, el mismo presidente más allá del alojamiento y comida para todo el personal de servicio, ordenó el pago de los viáticos respectivos y la compra de gran cantidad de termos para que a cada hombre apostado se le sirviera durante su guardia, que no se podía extender por mas de seis horas, café caliente y se le entregaran cigarrillos, si fumaba o galletitas y golosinas, de lo cual tanto él como su esposa se aseguraban del cumpliendo preguntando personalmente al personal acercándose a los puestos, ordenando además la inmediata provisión de capotes y capas, al ver las carencias al respecto y la construcción de garitas de madera para los lugares mas cercanos al mar. En fin. 

 

                   APROPOBA, 31 de octubre de 2005.

 

                                                        MIGUEL ANGEL REYNOSO    

                                                             Secretario General

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Excesivos horarios de trabajo para el personal de la Policía de la Provincia de Buenos Aires

afectado al servicio de la Cumbre de las Américas en Mar del Plata

 

         No es novedad que el personal de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en todos los tiempos ha debido sufrir el mal trato de condiciones de trabajo que dejan mucho que desear, en la mayoría de los casos por una constante de excesivas jornadas de trabajo, contrarias a cualquier norma laboral existente al respecto en nuestro país.

         Sin embargo la característica de evento internacional de suma importancia que reviste el encuentro que bajo la denominación de Cumbre de las Américas se realiza en Mar del Plata, y la atención que precisamente el tema de la seguridad importaba en el contexto de su organización hacía prever, quizás como nunca, que de una vez por todas se daría al trabajador de la seguridad las comodidades de horario mínimas para asegurar su desempeño, no castigar su físico y posibilitar su necesario descanso.

         Pero como muchas veces pasa, los mejores pensamientos son arruinados por la triste realidad cuando tomamos conocimiento que nuestros camaradas continúan siendo sometidos a un régimen de trabajo inhumano y destructivo de 12 horas de jornada por 12 de descanso, con puestos a la intemperie que dadas las bajas temperaturas reinantes en esta ciudad, sobre todo en el horario nocturno, y teniendo en cuenta que muchos de los efectivos provienen de zonas del norte de la provincia y por lo tanto no acostumbrados a las mismas habría producido en la noche pasada al menos quince desmayos entre el personal apostado.

         No resulta un factor ajeno a las consecuencias de tal régimen de trabajo el hecho de que muchos efectivos tanto de oficiales jefes, como de personal subalterno se encuentra cumpliendo los treinta años de servicio y por ende cuenta con una edad que le hace sumamente dificultoso su cumplimiento.

         Si bien, se ha tomado conocimiento que a última hora se habría dispuesto un sistema de relevos que permita al menos un descanso dentro de las doce horas de servicio, resulta palpable que nuevamente quienes mantienen las responsabilidades propias de sus altas jerarquías en la organización del citado servicio, por lo menos evidencian una notable falencia a la hora de ejercer el mando y el comando, tal y como lo describen los manuales respectivos.

         En atención a la prestación de un servicio de tales exigencias y en el que incluso se encuentra en juego el prestigio nacional, y también del reconocimiento de los mínimos derechos laborales de los trabajadores policiales afectados, ojalá estos pequeños inconvenientes encuentren solución a la brevedad.

 

         APROPOBA, 28 de octubre de 2005.

  

                                               MIGUEL ANGEL REYNOSO

                                                        Sec. General

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EL GOBIERNO PROVINCIAL Y LOS RECLAMOS DE APROPOBA

LAS HORAS CORES SERIAN LLEVADAS AL SUELDO

 

         El perjuicio que el pago en “negro” por parte del Estado Provincial de las denominadas “Horas COReS” ocasiona al  personal policial, ha sido una constante en los reclamos que la Asociación Profesional de Policías de la Provincia de Buenos Aires viene realizando en forma permanente.

 

         La perversidad de un sistema que obliga al efectivo policial a sacrificar sus horas de descanso llevando su jornada laboral a extremos que ponen en peligro tanto sus aptitudes físicas como psicológicas para responder ante una situación de riesgo, privándolo incluso del contacto familiar, y aprovechándose de la precaria situación económica al que el mismo estado lo compele mediante el pago de bajos salarios haciendo necesaria la realización de estas horas extraordinarias de jornada que engañosamente y a costa del sacrificio personal del propio trabajador lo llevan a completar un salario medianamente decoroso es solo uno de los resultados negativos de la cuestión.

 

         El otro aspecto, tan o mas grave que el primero lo constituye el hecho de que al no sufrir los importes productos de estas horas extraordinarias el descuento previsional correspondiente, además de hallarse en contra de lo previsto por la legislación laboral correspondiente, llevan al efectivo policial a encontrarse al momento de su retiro en la ingrata situación de ver reducidos sus ingresos muchas veces hasta casi un 50 % colocándolo en una mas que difícil situación de la que no resulta responsable.

 

         Con motivo de la visita realizada a la ciudad de Mar del Plata el martes 11 próximo pasado, por parte del Gobernador Felipe Sola y del Ministro de Seguridad León Arslanián, los medios periodísticos presentes frente al Complejo Policial Juan Vucetich, donde se realizaría el acto, aprovecharon la demora en el arribo de las autoridades para entrevistar a este secretario general, sobre los reclamos que nuestra entidad pretendía realizar al Gobernador y que motivaban la solicitud de audiencia que se pretendía entregar, mencionándose entre los principales, el tema de la incorporación al sueldo de las mencionadas citadas Horas COReS, la finalización de la Ley de Prescindibilidad, y el pago al sector pasivo de las deudas originadas con motivo del Decreto 1014.

 

         Afortunadamente el periodista de uno de los medios de mayor importancia, al arribo del Ministro Arslanián incluyó dentro de las preguntas que le realizara el tema de las Horas COReS, recibiendo como respuesta que ya se encontraba en estudio por parte de la Administración Pública ir incorporando paulatinamente el importe de las mismas al sueldo.

 

         Esta preocupación por parte del estado de la Provincia de Buenos Aires en regularizar una situación sumamente perjudicial para el trabajador policial de la provincia y sobre la cual APROPOBA, insiste constantemente nos llena de esperanzas respecto a que el inicio de un diálogo serio y responsable entre el gobierno y representantes del personal, propuesto por nuestra entidad al Gobernador Sola en la misma oportunidad y aceptando por él como posible y necesario, sobre los distintos problemas que afectan a nuestros camaradas pueda llegar a concretarse en un futuro no muy lejano nos llena de esperanzas y justifica plenamente los esfuerzos que por encontrar el camino adecuado hemos realizado hasta ahora.

 

         APROPOBA, 17 de octubre de 2005.

                                                                  MIGUEL ANGEL REYNOSO    

                                                                           Sec. General

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LA REPUBLICA ARGENTINA Y LA HIPOCRECIA DE LOS DERECHOS HUMANOS

 

         Luego de años de dictadura militar el advenimiento de la democracia a nuestro país, produjo un campo propicio para el florecimiento de toda clase de ideas relacionadas con el sostenimiento de los derechos humanos que poco a poco fructificaron en cada vez mas numerosas entidades cuyos objetivos de delineaban a partir de su defensa.

 

         No solamente en el ámbito privado, sino también en el oficial estos principios encontraron sustento que dieron lugar  a la promulgación de leyes al respecto y hasta su inclusión en la Constitución Nacional y en sus iguales de varias provincias argentinas.

 

         El nacimiento de Secretarías de Derechos Humanos, en los ámbitos nacional y provinciales. La conformación de comisiones destinadas al tema en las cámaras que componen el Congreso Nacional y las Legislaturas provinciales, la reforma del Código Penal y de procedimientos también se orientaron en esa dirección.

 

         Por supuesto pactos internacionales que contemplan específicamente estos derechos elementales fueron firmados y ratificados por el Congreso Nacional, haciéndose gala de dicha adhesión en cada oportunidad en que desde una tribuna el político de turno desee ostentar su “humanidad”.

 

         Hasta la composición del máximo Tribunal de Justicia del Estado y uno de sus tres poderes, como lo es la Corte Suprema de Justicia, ha sufrido sustituciones para que algunos de sus integrantes, entre otras cuestiones, fueran reemplazados por jueces llamados “garantistas”, término que los identifica plenamente con la defensa a ultranza de los derechos que amparan a cada ser humano que se encuentre sobre este suelo.

 

         El mismo Presidente de la Nación desde su asunción al cargo no ha perdido ocasión en pregonar a los cuatro vientos todo lo dicho anteriormente como uno de los principales logros de su mandato.

 

         Es decir, los tres poderes que conforman el Estado Nacional Argentino, parecen encontrarse de acuerdo al respecto, y conformes con la respectiva estructura armada con ese fin y con su desempeño, de lo contrario arbitrarían los medios para que así lo hiciera.

 

         Sin embargo, recientes publicaciones periodísticas, de esas que los medios se ven en la necesidad de realizar cada tanto para ganar un poco la atención de los ciudadanos apuntando bien la dirección del tiro mas para lograr algún otro objetivo inconfesable que para develar una novedad muy disimulada encontramos que pese al elaborado andamiaje enunciado precedentemente, a la luz del día, a la vista y conocimiento de todo el mundo, los derechos humanos son violados sistemáticamente con la participación directa por lo menos de dos poderes del Estado y tolerado o aceptado por el tercero.

 

         La situación de las detenidas en la Provincia de Jujuy es una vergüenza nacional en lo que respecta a derechos humanos para un país cuyas autoridades se promocionan internacionalmente por hacer respetar su vigencia.

 

         En este ejemplo, como en otros, como en la negación del mismo Estado Nacional del “derecho humano”, como lo reconocen las Naciones Unidas, de formar entidades sindicales a los integrantes de las fuerzas policiales y de seguridad cabe preguntarse ¿Dónde están y porque no intervienen el Presidente de la Nación, sus ministros, magistrados, fiscales, defensores, legisladores, secretarios de derechos humanos y funcionarios en general que deberían resolver al respecto?

 

         ¿Dónde las pomposamente denominadas “entidades de derechos humanos”, que únicamente vemos actuar cuando se trata de enlodar las instituciones, cometer delitos o percibir subvenciones, o cuando consideran que a sus iguales ideológicos pueden habérseles violado tales garantías, pero disimulan mirando hacia otro costado cuando los afectados no les interesan?

 

         Hipócritas, mil veces hipócritas, no existe otra definición.

 

APROPOBA, 3 de octubre de 2005

 

                                                        MIGUEL ANGEL REYNOSO 

                                                                               Secretario General

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HOY HE SENTIDO PENA

 

         Al verme junto a mis camaradas policías y penitenciarios formando parte de una concentración frente a la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, para ejercer un reclamo, no he podido dejar de sentir, como seguramente lo habrán sentido muchos de los allí presentes, una profunda y dolorosa pena.

         Todos nosotros hemos transcurrido nuestras vidas en las dos funciones públicas que quizás mas se relacionen con la actividad judicial. Porque desde nuestra primigenia formación, allá por la adolescencia, hemos adquirido el respeto hacia la Majestad de la Justicia y lo que ella representa en el concierto de los poderes del Estado, concientes de aquello que la diferencia de los restantes y la convierte en el último recurso de los que bogan por sus derechos y pretender hacer oír sus reclamos.

         Sin embargo mas de siete años de juicio durante los cuales nuestro máximo órgano de justicia no ha sido capaz siquiera de conformarse en plenitud para tratar la cuestión sin duda han influenciado para que vayamos cambiando nuestro concepto.

         Como lo ha ayudado a cambiar la imperturbable pasividad demostrada por sus integrantes frente al pisoteo de los mas elementales derechos ciudadanos y laborales de los trabajadores policiales y penitenciarios, enmarcados por la Constitución y las leyes, por parte de los restantes poderes del Estado que a diario son noticias sin que por ello logren poner oficialmente en marcha la maquinaria judicial para frenar esos abusos.

         Como lo ayuda a cambiar actitudes que llevan a presuponer una inexistente independencia decisoria, sospechosa de ser proclive mas a conveniencias político – partidarias que a la administración ecuánime de justicia.

         Y como no sentir tristeza, al advertir que en este Estado supuestamente democrático, humildes policías retirados, en defensa de sus derechos tengan la necesidad de recordar a los integrantes de ese Superior Tribunal que su obligación y finalidad principal es precisamente la de dictar sentencia, y que no es otra cosa lo que pedimos, sino solamente que lo cumplan.

         Nuestro gran Martín Fierro, hablando a sus hijos de las cosas que el hombre puede perder y que a veces vuelve a hallar, finalizando con la sentencia que posiblemente calce a la perfección  a los Drs. De la Ley revestidos de la máxima autoridad de nuestro Poder Judicial, “SI LA VERGÜENZA SE PIERDE JAMAS SE VUELVE A ENCONTRAR”.

           

                        APROPOBA, 7 de septiembre de 2005.

 

MIGUEL ANGEL REYNOSO

Secretario General

 

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NO QUIERAN MATAR AL MENSAJERO

SE VIENEN LOS JUICIOS CONTRA LA CAJA DE RETIROS

 

         Mientras el presidente de la Nación, desde un palco de campaña, se esfuerza, no sabemos muy bien para qué,  y entre otras cosas afirma enfáticamente que en todo el país no existe un empleado que perciba sus haberes “en negro”, el gobernador Solá, cotidiano asistente de esas demostraciones escucha inmutable esta declaración, con la mirada perdida en el vacío y sin que se le mueva un solo músculo facial que denote lo que no cierra entre el discurso y su realidad de gobierno.

         Pues la Provincia de Buenos Aires continúa con su política de abonar a sus empleados parte de sus haberes “en negro”, es decir sin que se realicen los correspondientes aportes provisionales que marca la Ley.

         Es especial sujeto de tal arbitrariedad el personal subalterno de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, cuyas horas extras, conocidas por Horas CoReS, revisten esas características desde hace muchos años y que no solamente se han convertido en algo tan habitual y necesario que ocasiona inmediatos reclamos ante cualquier cambio o disminución  en su cantidad o distribución, ya que en la mayoría de los casos tal ingreso se ha constituido prácticamente en el 50 % de los haberes que percibe el efectivo, sometiéndolo a un régimen esclavista y agotador que se convierte en un círculo vicioso del cual no puede salir ni para asistirse de una enfermedad menor ante la necesidad económica apremiante.

         La situación resulta todavía mas injusta cuando el efectivo llega al fin de su carrera y pasa a retiro, ya que tardíamente advierte que su sueldo se ha reducido drásticamente y que el prometido 82 % de lo que ganaba en actividad no ha sido mas que una ilusión y necesariamente a una edad avanzada debe salir a buscar otros medios de subsistencia o conformarse con el magro sueldo que con seguridad no le alcanzará para vivir en forma ni medianamente digna.

         APROPOBA, como otras entidades afines a la familia policial desde hace mucho tiempo viene insistiendo con la necesidad de que el beneficio económico debe ser incorporado al sueldo, para permitir al trabajador policial una jornada limitada de horas, y el necesario descanso, sin que hasta el momento las autoridades provinciales hayan hecho oídos de este reclamo.

         Sin embargo, esta situación, como es de suponer no puede prologarse indefinidamente como pretende el Gobierno Provincial, negándose a ver la realidad y a solucionar un problema evidente, ocasionado por decisiones irresponsables, y que en lugar de disminuir paulatinamente la cantidad de horas para pasarlas al sueldo por el contrario las aumenta o las hace obligatorias.

         Esta injusta situación ha comenzado a llevar a personal recientemente retirado a asesorarse legalmente sobre la cuestión y plantear judicialmente el pago por parte de la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones, del porcentaje correspondiente a la cantidad promedio de horas CoReS trabajadas, por cuanto la sola presentación de los recibos de haberes prueba sin lugar a dudas su carácter de habitual, permanente y consecutivo, y que conforme a la Ley lo convierte en sueldo.

         APROPOBA, también ha alertado sobre los peligros que esta situación suponía para nuestro régimen provisional, sin embargo la indiferencia de los mas nos ha llevado a esta encrucijada donde el problema ya no puede patearse para adelante y debemos encontrarnos atentos a las movidas que al respecto pueda pretender llevar adelante el ejecutivo provincial

 

                   APROPOBA, 29 de agosto de 2005.

 

                                               Miguel Angel Reynoso

 Secretario General  

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Nota de APROPOBA a la Organización Internacional del Trabajo

 

                   Republica Argentina, 15 de agosto de 2005.

 

Al Sr.  Director General de la Organización Internacional del Trabajo

Sr. JUAN SOMALIA

 

De mi mayor consideración:

Tengo el agrado de dirigirme al Sr. Director General en nombre de la entidad que represento con motivo de haber tomado conocimiento, según lo publicado en la página web de la Oficina Regional para América Latina y El Caribe de esa organización, de la designación del Ministro de Trabajo y Seguridad Social de la República Argentina, CARLOS TOMADA, como presidente del Consejo de Administración de esa organización.

Al respecto nuestra asociación no puede menos que expresarle su asombro de que una organización de tanto prestigio en la defensa de los derechos de los trabajadores acepte tal posibilidad teniendo en cuenta que el nombrado forma parte del gobierno actual de la República Argentina que niega la posibilidad de mejorar su situación laboral a cientos de miles de trabajadores policiales y penitenciarios, no obstante las garantías constitucionales vigentes que amparan el derecho sindical sin distingos y una legislación sobre asociaciones profesionales amplia que tiene como autoridad de aplicación precisamente al ministerio conducido actualmente por el Sr. Tomada, circunstancia que la obligan a actuar como sociedad de hecho y sin el amparo legal y las posibilidades necesarias.

A pesar de que las instituciones policiales argentinas se definen como “instituciones civiles armadas”, todos los intentos de sindicalización encarados por trabajadores de esas instituciones han sido denegados argumentando compromisos en acuerdos internacionales que se conocen imposibles.

Es mas, esta misma autoridad no puede dejar de desconocer las verdaderas aberraciones en cuestiones laborales a que diariamente son sometidos los trabajadores policiales en la República Argentina, sin que les asista derecho alguno ni posibilidad de defensa, entre las que se pueden citar como principales las siguientes:

a)     Exceso de horas de labor, (las actuales leyes prescriben 12 horas diarias de labor)

b)     Inexistencia de descanso semanal

c)     Cumplimiento de horas extraordinarias fuera del horario laboral, obligatorias en algunos casos y que aunque pagas, someten al trabajador a un régimen inhumano y peligroso para si y para terceros.

d)     Disminución en su capacitación, con cierre de institutos de formación.

e)     Desprofesionalización

f)       Equipamiento insuficiente, en especial en lo que respecta a la seguridad personal.

g)     Negación del derecho de agremiación.

h)     En la provincia de buenos Aires la llamada “Ley de Prescindibilidad”, con vigencia de varios años y recientemente con vigencia prorrogada mediante decreto de necesidad y urgencia por el Poder Ejecutivo, sin tratamiento o aprobación parlamentaria, mediante la cual el Poder Ejecutivo se adjudica la potestad de despedir al personal policial sin causa justificada y sin explicaciones de ningún tipo, en cualquier etapa de su carrera, violando su estabilidad en el empleo y demás leyes laborales nacionales.

i)        Pago de horas extraordinarias “en negro”, es decir sin los correspondientes aportes provisionales que tornan incierto el futuro de los trabajadores para el momento del retiro o jubilación.

Como podrá apreciar el Sr., Director General, para los trabajadores policiales argentinos el citado nombramiento pone en duda la capacidad de la Organización Internacional del Trabajo  en el cumplimiento del mandato otorgado por las Naciones Unidas para el enaltecimiento de la justicia social y los derechos humanos y laborales internacionalmente reconocidos, como se predica en su definición.

Al tiempo de agradecer, en nombre de la entidad que represento la atención dispensada a la presente, respetuosamente solicito del Sr. Director General la posibilidad de una respuesta que llevar a nuestros afiliados, que por las razones expuestas deben mantenerse en el anonimato cuando aún se encuentran en actividad.

Saludo al Sr. Director General muy atentamente

 

Miguel Angel Reynoso

  Secretario General

 

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EL GRAN DICTADOR FELIPE I

¿DE QUE LE SIRVE LA DEMOCRACIA AL TRABAJADOR POLICIAL?

 

         El Gobernador FELIPE SOLA, ha llegado a la conclusión que el sistema de gobierno que en nuestro país prescribe la Constitución Nacional y confirma la Constitución de la Provincia de Buenos Aires, basado en la existencia de los tres poderes del estado, con deberes y atribuciones que posibilitan su mutuo control de funcionamiento para garantía de los ciudadanos, resulta obsoleto y digno de no ser tenido en cuenta a favor de la prontitud en el cumplimiento de su Iluminado Mandato.

         Es así que en el transcurso de un salto entre una y otra tribuna de una campaña donde no es candidato a nada o en sus horas de aburrimiento escuchando repetidos discursos sin contenido ha resuelto prescindir de los servicios de los otros dos poderes del Estado Provincial, el Legislativo y el Judicial, que aunque muchos sostenemos sus escasos rendimientos en bien del ciudadano, aunque mas no sea para cumplimentar las formas deberían conservarse, dejando de lado de paso las garantías y derechos que la Carta Magna asegura, o por lo menos pretende asegurar, a los sufridos habitantes de este suelo.

         Ya decidido, nuestro desmemoriado participante del criticado gobierno de los ’90, molesto según las noticias, por la demora del Poder Legislativo para aprobar leyes a su conveniencia, se autoconvirtió en  EL GRAN DICTADOR, firmando decretos de “necesidad de urgencia”, bajo cuyo nombre se puede cobijar cualquier injusticia, en principio prolongando la anticonstitucional Ley de Prescindibilidad, sobre la cual pende el destino de cada efectivo policial de la Provincia de Buenos Aires privándolo de los mas elementales derechos laborales, a pesar de que no se entiende muy bien la urgencia en una situación que se viene prolongando desde hace varios años sin que los otros poderes u organismos del Estado que debieran garantizarlos hayan hecho algo en esa dirección.

         Como esta arbitrariedad le pareciera poco y la regulación legal del “Escalafón de Apoyo a las Policías de la Provincia”, a cuyos integrantes oportunamente denominara como “residuales”, también un decreto “de necesidad y urgencia” del GRAN DICTADOR FELIPE “I”, se ocupó de esta “urgencia” para completar la “reforma policial”, no obstante lo negativo que hasta ahora ha sido ésta para el sistema de seguridad provincial, y los siete largos años en que la misma se viene realizando, lo que podría dar lugar a preguntar ¿De que urgencia nos estará hablando?

         Pero no queda allí la cosa, ya que resultaba necesaria complicarla un poco mas, estableciendo que este personal poseerá un “estado policial limitado”?.O mucho nos equivocamos o es muy parecido al que tenían con el antiguo régimen, salvo los cambios de nombres.

         Y además, sin ninguna otra excusa que podría discutirse para con el personal policial específico, se tiene en este decreto especial cuidado en prohibir expresamente desempeñar otros cargos, funciones o empleos en la administración pública nacional, provincial o municipal, excepto el ejercicio de la docencia y “afiliarse a asociaciones gremiales y/o sindicales, participar en su organización o formar parte de ellas” (Arts.7 al 9 del Dto. De Necesidad y Urgencia Nro. 1776)

            Asegurar que esta prohibición resulta netamente vulnerante a las garantías que al respecto asegura las Constituciones Nacional y Provincial, resultaría redundante por obviedad, solamente cabría recordar que el régimen disciplinario policial con vigencia anterior y originado en plena dictadura militar, al respecto solo consideraba falta disciplinaria “acatar decisiones, de asociaciones gremiales o profesionales, contrarias a la prestación normal de los servicios que le corresponden a la misión de Policía, sea ostensible o encubiertamente” (Art. 58, inc. 11 Dto.-Ley 9550.

         Comparadas las descripciones de ambas faltas disciplinarias resulta difícil comprender que la primera proviene de un gobierno democrático, elegido por el voto popular, que se precia de su respeto por los derechos humanos, al parecer siempre y cuando no sean de policías, mientras que la segunda corresponde a un gobierno de una rígida dictadura militar.

De todas maneras no deja de resultar un incentivo para quienes creemos en los beneficios del ejercicio del derecho sindical el advertir la preocupación del gobernador en suprimir cualquier intención al respecto utilizando lisa y llanamente una prohibición para la que carece de respaldo legal.

Nos tranquiliza el saber que seguramente a estas horas, una larga lista de funcionarios judiciales, de legisladores preocupados por la salud de las instituciones, y de organismos de derechos humanos se encontrarán preparando los argumentos para frenar estos atropellos,

APROPOBA, 14 de agosto de 2005

 

                        MIGUEL ANGEL REYNOSO, Secretario General

 

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